Portada :: Europa :: Jornada de 65 horas, vuelta al siglo XIX
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2008

Contra la propuesta de directiva sobre tiempo de trabajo

Jos Luis Garca, Iaki Redin Erro
Gara

Hay que plantear a los aparatos sindicales que conforman la Confederacin Europea de Sindicatos que es el momento de proponer protestas ya Esta medida ahonda claramente en la precarizacin del empleo y asienta la individualizacin de las relaciones laborales


Desde hace aos venimos afrontando propuestas de directivas europeas de corte neoliberal que, por un lado, pretenden contrarrestar todo tipo de directivas de carcter social y, por otro lado, erosionar la Europa social que tanto cost construir. Un buen ejemplo lo vimos en 2004 con la propuesta de directiva sobre el mercado de servicios, conocida como la directiva Bolkestein, que pretenda facilitar que se prestaran servicios en un pas con las condiciones laborales inferiores del pas de origen. Tras muchas movilizaciones esta directiva se aprob recortada, aunque recientes sentencias del Tribunal Europeo abren vas de avance a estas regresivas medidas que destrozan las garantas laborales de los pases con legislaciones ms dignas y avanzadas.

El pasado 9 de junio los ministros de Empleo de la UE acordaron una propuesta que permitir a cada pas alterar sus leyes laborales para elevar el tope de la semana laboral de las actuales 48 hasta las 60 horas, incluso a 78 horas para colectivos especficos. La legislacin todava vigente es un derecho social conseguido gracias a lucha de las y los trabajadores, que fue consagrado por la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) en 1917. Esta proposicin, encabezada por Alemania y Gran Bretaa, da la espalda a la historia social europea y erosiona los derechos laborales conseguidos durante siglos, haciendo un ciclo circular en el que volvemos hacia la tendencia del siglo XIX en Europa (o la actual en buena parte del planeta) donde los poderes econmicos tienen patente de corso para aumentar beneficios bajo controles mnimos. Esta agresin a las mayoras sociales tendr consecuencias muy negativas para nuestra calidad de vida, colectiva y personal.

Los estados miembros permitiran que se alcancen acuerdos individuales con las empresas, minorizando las legislaciones colectivas y fomentando unas relaciones individualizadas. En esta relacin laboral individualizada, no hace falta ser muy listo para saber quin es la parte ms dbil. Aqu, por ejemplo, esta propuesta atentara contra la Constitucin espaola y el derecho a la negociacin colectiva, introduciendo la posibilidad de que una persona renuncie a sus derechos.

En primer lugar la propuesta supone volver a definir el concepto de tiempo de trabajo. La directiva vigente lo define as: todo periodo durante el cual el trabajador permanezca en el trabajo, a disposicin del empresario y en ejercicio de su actividad o de sus funciones, de conformidad con las legislaciones y/o prcticas nacionales. En la nueva propuesta quedara as: no considerar tiempo de trabajo los perodos que an permaneciendo en el lugar de trabajo o estando requeridos, no se est realizando un trabajo efectivo (descansos en el transporte, guardias mdicas...).

Adems pretende incrementar la jornada laboral a 60 horas y 65 o 78 horas semanales para los colectivos on-call (servicios de emergencia, sanitarios...). Actualmente est en vigor la Directiva 104/93/CE de ordenacin del tiempo de trabajo, que establece el mximo de 48 horas semanales en todos los pases de la UE. Pases como Francia y Espaa han adaptado la actual directiva fijando mximos inferiores: 35 y 40 horas respectivamente.

Por ltimo, se introduce la llamada clusula opt-out. Se trata de un pacto privado por el cual trabajadora y empresa pueden firmar un incremento de la jornada. Esta medida ahonda claramente en la precarizacin del empleo y asienta la individualizacin de las relaciones laborales, al permitir que las empresas impongan de forma individual a cada trabajadora y trabajador su tiempo de trabajo. Con esta propuesta de la Comisin Europea se pretende incrementar la jornada laboral mediante clusulas opt-out, lo que permitira alcanzar las 60 horas semanales para cualquier sector, y prev (para los servicios de urgencias y mdicos) la posibilidad de ampliarla hasta las 65 horas, mediante acuerdo privado; e incluso hasta 78 horas cuando as lo recoja un convenio colectivo. Esta frmula busca legitimar y ocultar un incremento efectivo de la jornada de hasta las 78 horas semanales, prcticamente el doble de lo actualmente permitido. O, an conservando la jornada de 48 horas, modificar el periodo de referencia para su cmputo. Se retiran las salvaguardas que existan y establece un perodo de cmputo de 12 meses. De esta forma, la jornada no sera de 48 horas semanales, sino que esto sera la media anual por semanas, permitiendo a las empresas imponer jornadas ms amplias, turnos irregulares... Cuanto mayor es el perodo, mayor es el riesgo de que las y los trabajadores se vean sometidos a jornadas abusivas.

Cualquier persona con un pensamiento crtico, conciencia social y que sepa como funciona el mercado laboral puede ver la gravedad de estas medidas. Por todo ello es necesario frenar en todos los niveles estas propuestas. Desde las instituciones, con pronunciamientos de los ayuntamientos, gobiernos y parlamentos. Exigir a los eurodiputados el voto contrario cuando la propuesta llegue al Parlamento Europeo (hay que recordar que el ministro de Trabajo espaol se abstuvo en la reunin de los 27). Desde el sindicalismo y la sociedad en general, planteando a los grandes aparatos sindicales que conforman la Confederacin Europea de Sindicatos (CES) que es el momento de proponer protestas ya. Por qu no una convocatoria de huelga europea? A qu esperan la CES y sus miembros?

El contexto no es el ms adecuado, con una crisis econmica que no sabemos hasta donde llegar y que, como en otros momentos de la historia europea, trae consigo reacciones de pensamiento muy peligrosas en las bases ms humildes y trabajadoras del continente, tendentes a reducir la solidaridad, las medidas igualitaristas, y buscando chivos expiatorios como hemos visto con la directiva de retorno de inmigrantes.


*Jos Luis Garca e Iaki Redin Erro Miembros de ESK y STEE-EILAS



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