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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2008

Obama esboza una poltica de guerra sin fin

Bill Van Auken
WSWS

Traducido del ingls por Beatriz Morales Bastos


Cualquier idea falsa de que Barack Obama est participando en las elecciones de 2008 en calidad de candidato en contra de la guerra se debera haber disipado el pasado martes con lo que la campaa presidencial demcrata anunci como el discurso fundamental sobre la seguridad nacional y la guerra estadounidense en Iraq.

En un discurso pronunciado en el edificio Reagan en Washington con un teln de fondo de innumerables banderas estadounidenses, Obama dej claro que se opone a la actual poltica estadounidense en Iraq no debido ninguna oposicin por principios al neocolonialismo y a la guerra agresiva , sino debido a que la guerra de Iraq supone un errneo despliegue de poder que no est logrando hacer progresar los intereses globales estratgicos del imperialismo estadounidense.

Lo que el discurso del senador de ms reciente eleccin de Illinois revela es que las elecciones de noviembre no dar al pueblo estadounidense la oportunidad de votar en contra o a favor de la guerra, sino nicamente de elegir cul de las dos guerras de estilo colonial que Estados Unidos est luchando actualmente se debe intensificar.

Igual que su artculo de opinin publicado el pasado lunes en el New York Times, su llamamiento del martes a la retirada de las tropas de combate estadounidenses de Iraq iba unido a la propuesta de desplazar hasta 10.000 soldados ms a Afganistn para intensificar esa guerra.

La idea central del discurso de Obama era una crtica a la incompetencia de la administracin Bush para llevar adelante una estrategia imperialista, combinada con el compromiso implcito de hacer avanzar dicha estrategia de manera ms racional y eficaz una vez que l entre en la Casa Blanca.

Resumi su poltica como un reorganizacin responsable de nuestras tropas de combate que empuje a los dirigentes de Iraq a una solucin poltica, reconstruya nuestro ejercito y se vuelva a centrar en Afganistn y en nuestros ms amplios intereses de seguridad.

Obama reiter su promesa electoral de sacar las brigadas de combate estadounidenses de Iraq en un plazo de 16 meses a partir de su toma de posesin. Sin embargo, tras esta reorganizacin debera permanecer en Iraq una fuerza residual que lleve a cabo operaciones de contra-insurgencia, que proteja las instalaciones estadounidenses y adiestre y apoye al ejrcito ttere iraqu (tareas que indudablemente mantendrn a decenas de miles de soldados estadounidenses ocupando el pas de forma indefinida).

Obama insisti en que iba a hacer ajustes tcticos a su plan basndose en consultas a comandantes sobre el terreno y al gobierno iraqu, sugiriendo que es poco probable que incluso la retirada parcial que propone se desarrolle tan rpido como propone.

El discurso fue programado antes que una gira de investigacin que Obama iniciar esta semana para visitar tanto Iraq como Afganistn y reunirse con mandos militares estadounidenses de ambos pases .

Obama empez su discurso evocando el legado de la estrategia imperialista estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial cuando actu para promovrr nuevas instituciones internacionales como las Naciones Unidas, la OTAN y el Banco Mundial y reconstruir el destrozado capitalismo europeo por medio del Plan Marshall. Compar la poltica de seis dcadas con lo que present como la oportunidad que Washington haba desaprovechado de recuperar el liderazgo global tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Tambin el mundo se uni en contra de los autores de este malvado acto, ya que nos apoyaron los aliados de siempre, los nuevos amigos e incluso los viejos enemigos, dijo Obama. Era el momento de, una vez ms, aprovechar el poder y la persuasin moral de Estados Unidos; era el momento de, una vez ms, dar forma a una nueva estrategia para un mundo en constante cambio.

Segn Obama, el punto de partida para aprovechar esta oportunidad de oro, era el haber desplegado toda la fuerza del poder estadounidenses para cazar y destruir a Osama ben Laden, al-Qaeda, los talibn y todos los terroristas responsables del 11 de septiembre al tiempo que se apoyaban la seguridad real en Afganistn.

En vez de ello, acus Obama, la administracin Bush desvi estos recursos militares a una guerra contra Iraq, un pas que no tena absolutamente nada que ver con los atentados del 11 de septiembre. Y continu: El centrar de forma decidida y sin plazo definido nuestro centro de atencin en Iraq no es en ningn modo una estrategia slida para mantener seguro a nuestro pas.

Esta manera de presentar las cosas es una distorsin burda y deliberada de los motivos que llevaron a la guerra tanto en Afganistn como en Iraq. Ninguna de ellas se emprendi con el nimo de mantener seguro a nuestro pas, sino para hacer avanzar intereses estratgicos definitivos del imperialismo estadounidenses.

El objetivo principal de la guerra en Afganistn (planificada mucho antes de los atentados del 11 de septiembre) fue sacar ventaja del vaco de poder en Asia central creado por la disolucin de la Unin Sovitica para reafirmar el dominio estadounidense en una zona que contiene las segundas mayores reservas demostradas de petrleo y gas natural del mundo.

Por lo que se refiere a los supuestos objetivos de la esta operacin (Osama ben Laden, al-Qaeda y los talibn), todos ellos son, a fin de cuentas, producto de la propia historia sangrienta estadounidense de intervencin en la zona, particularmente en los ochenta, cuando Washington gast miles de millones de dlares en financiar a las fuerzas muyaidines que luchaban contra el gobierno de Afganistn respaldado por los soviticos y contra el ejrcito sovitico cuando ste intervino all. Entre esas fuerzas estaba ben Laden y aquellos que continuaron para organizar tanto al-Qaeda como los talibn.

El legado de esta guerra dirigida por la CIA fue la devastacin de Afganistn y un prolongado caos poltico al que Washington trataba de poner freno apoyando la llegada al poder de los talibn.

Ahora, casi siete aos despus de que Estados Unidos invadiera Afganistn, Obama proclama: Como presidente, convertir la lucha contra al-Qaeda y los talibn en la prioridad mxima que debera ser. Esta es una guerra que tenemos que ganar.

Para conseguirlo, Obama prometi enviar a Afganistn dos brigadas de combate adicionales y presionar a los aliados de Washington en la OTAN para que hagan mayores contribuciones (con menores restricciones) en trminos de despliegue de sus tropas.

Sigui prometiendo expandir la intervencin en Afganistn al vecino Pakistn.

La mayor amenaza para la seguridad est en las zonas tribales de Pakistn, donde se adiestran los terroristas y desde donde los insurgentes atacan dentro de Afganistn, advirti. No podemos tolerar un santuario terrorista y como presidente no lo tolerar. Necesitamos una relacin ms fuerte y continua con Afganistn, Pakistan y la OTAN para asegurar las fronteras, eliminar los campos de terroristas y tomar medidas enrgicas contra los insurgentes entre los pases fronterizos. En la regin de la frontera afgana necesitamos ms tropas, ms helicpteros, ms satlites, ms aviones teledirigidos Predator. Y debemos dejar claro ahora que si Pakistn no puede o no quiere actuar, nosotros eliminaremos los objetivos terroristas de alto nivel como ben Laden si los tenemos al alcance.

No existen pruebas de que las fuerzas estadounidenses estn luchando contra al-Qaeda en Afganistn o de que la mayor parte de estas fuerzas atacantes estadounidenses y de la OTAN estn siguiendo rdenes de lo que queda de los talibn. El Pentgono no ha informado de la captura de operativos de al-Qaeda en la intensificacin de los combates que ha acabado con las vidas de 69 soldados estadounidenses y de la OTAN en los meses de mayo y junio.

La realidad es que la resistencia a la ocupacin dirigida por Estados Unidos ha crecido dramticamente como consecuencia directa del aumento de la carnicera de civiles, como se vio en el ataque areo estadounidense del 6 de julio que mat a 47 personas que celebraban una boda, la inmensa mayora de ellos mujeres y nios. Tanto la detencin arbitraria y las frecuentes torturas de las personas capturadas por las unidades estadounidenses y por las tropas tteres afganas, as como la enorme corrupcin del rgimen del presidente Hamid Karzai respaldado por Estados Unidos han generado tambin la ira [de la poblacin afgana].

Se ha informado de que los habitantes de los pueblos vecinos participaron en el ataque contra una base estadounidense el pasado sbado que cost la vida de nueve soldados estadounidenses, proporcionando apoyo directo a los insurgentes que lo llevaron a cabo.

Con ms tropas, ms helicpteros, ms satlites, ms aviones teledirigidos Predator, Obama est proponiendo aumentar esta carnicera, que generar una mayor resistencia y un recrudecimiento de la guerra que implicar la muerte a ms soldados estadounidenses e, inevitablemente, su despliegue por la frontera con Pakistn.

Obama prometi reforzar al ejrcito estadounidense para una guerra que amenaza con ser mucho ms intensa que la de Iraq. Hizo un llamamiento a aumentar el nmero total de las fuerzas de tierra estadounidenses con 65.000 soldados y 27.000 marines, y a invertir en los medios que necesitamos para derrotar a los enemigos tradicionales y hace frente a los desafos no convencionales de nuestro tiempo.

La mayora de las reacciones de los medios de comunicacin al discurso de Obama se centr en si su objetivo era asegurar a sus bases demcratas que todava estaba comprometido con llevar a cabo una retirada de tropas de Iraq o si indicaba que su giro hacia el centro se acentuaba al poner el acento en su deseo de utilizar la fuerza en su posicin de comandante en jefe estadounidense.

En realidad, el discurso reflejaba lo que se est convirtiendo en una posicin de consenso en la mayora de la clase dirigente poltica estadounidense, tanto demcrata como republicana. Existe la creciente conviccin de que Estados Unidos puede asegurar sus intereses estratgicos en Iraq con menos tropas y sin gastar los ms de 10.000 millones de dlares al mes que estn agravando el empeoramiento de la crisis econmica del capitalismo estadounidense.

Para subrayar este mensaje, Obama fue presentado el martes por el ex-congresista demcrata Lee Hamilton, que junto con el ex-secretario de Estado republicano James Baker presidi el Iraq Study Group, la comisin bipartidista que defenda una modernizacin de la poltica militar y diplomtica de Estados Unidos con el objetivo de salvaguardar la intervencin estadounidense en Iraq.

Tanto el secretario de Defensa Robert Gates como el presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor, el almirante Michael Mullen, haban expresado su preocupacin por que el nivel de tropas en Afganistn es insuficiente para garantizar el dominio estadounidense en el pas. Haban indicado que les gustara desplegar ah a otros 10.000 soldados, la misma cantidad que haba propuesto Obama.

Incluso Bush, en una conferencia de prensa celebrada en la Casa Blanca el martes por la maana, hizo alusin a este tema afirmando que Washington y sus aliados de la OTAN ya estaban iniciando una oleada [aumento de tropas] en Afganistn.

Por lo que se refiere a que el discurso indique un giro a la derecha, la realidad es que Obama ya se ha referido repetidamente a los mismos temas desde que inici su carrera hacia la presidencia. Aunque en las primarias demcratas insisti en que en 2002 se haba opuesto a que el Senado autorizara a Bush a emprender la guerra de Iraq (una resolucin que fue apoyada por sus principales rivales, Hillary Clinton y John Edwards), siempre ha dejado claro que abraza el marco ideolgico de la guerra global contra el terrorismo utilizado para justificar las invasiones tanto de Iraq como de Afganistn.

Dada esta postura y sus subsiguientes votaciones a favor de financiar la guerra una vez que entr en el Senado en 2005, hay pocos motivos para creer que no se hubiera unido a sus rivales a la hora de conceder a Bush un cheque en blanco para la invasin de Iraq si entonces hubiera sido senador estadounidense.

Escribiendo sobre asuntos internacionales hace un ao Obama recalcaba que la leccin de la debacle de Iraq era la necesidad de preparar a Estados Unidos para nuevas guerras. Debemos utilizar este momento tanto para reconstruir nuestro ejrcito como para prepararlo para futuras misiones, insisti. Debemos conservar nuestra capacidad de derrotar rpidamente cualquier amenaza convencional contra nuestro pas y contra nuestros intereses vitales. Pero tambin debemos estar mejor preparados para estar sobre el terreno para hacer frente a enemigos que combaten asimtricamente y a campaas altamente adaptables a escala global.

Aunque los defensores izquierdistas de Obama sin duda alguna excusarn el ostentoso militarismo y belicismo del discurso del candidato afirmando que son meros recursos politicos destinados a ganarse a los votantes de centro, la realidad es que el candidato est explicando detalladamente lo que se puede esperar de una futura administracin demcrata en 2009.

Sus polticas estarn determinadas no por la hueca campaa retrica acerca del cambio que ha sido la especialidad de Obama, sino por la cada vez mayor crisis econmica y social del capitalismo estadounidense y la determinacin de la clase dirigente estadounidense de seguir utilizando la fuerza militar como medio para compensar su declive econmico.

Link: www.wsws.org/articles/2008/jul2008/obam-j16.shtml



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