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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2008

El ejrcito israel cierra panaderas y peluqueras palestinas en su guerra contra el terrorismo
El general de la cebolla y el ajo

Gideon Levy
Haaretz

Traducido por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.


Ya est aqu lo ltimo de la guerra contra el terror: la guerra contra las peluqueras. Despus de que Hams se hiciera cargo de la mitad del pueblo palestino, sobre todo debido a las polticas de Israel; despus de que intentsemos derribar a Hams con armas y asedio, destruccin y aniquilamiento, arrestos masivos y deportaciones, el ejrcito de ocupacin israel y el servicio de seguridad, Shin Bet, han inventado algo nuevo: una guerra en los centros comerciales, panaderas, escuelas y orfanatos. Primero en Hebrn, ahora en Nabls. El ejrcito est cerrando salones de belleza, tiendas de ropa, clnicas, y hasta una lechera, con el pretexto de que tienen conexiones con Hams o que el alquiler que pagan va a parar a una organizacin terrorista.

Las estrafalarias imgenes de las rdenes de cierres emitidas por el general al mando, pegadas en las ventanas de una tienda de cosmticos o un centro de fisioterapia, la orden de decomiso pegada a una tahona, demuestran que la ocupacin israel se ha vuelto loca. Hace unos meses visit las instituciones sin nimo de lucro y los centros comerciales que el ejrcito haba empezado a cerrar en Hebrn; vi escenas irritantes y absurdas. Una moderna escuela destinada a 1.200 estudiantes permanece cerrada por orden del general al mando y estn a punto de cerrar una biblioteca juvenil.

As, una vez ms, la ocupacin demuestra que no hay ningn lugar en las vidas de los palestinos al que no pueda llegar y que, adems, no tiene lmites: un ejrcito que cierra una escuela, una biblioteca, una panadera o un internado; soldados que efectan una incursin en una emisora comercial de televisin autorizada, confiscan su equipo y amenazan con cerrarla, como pas recientemente en la emisora de televisin Afaq en Nabls.

En Israel, por supuesto, no se ha alzado ninguna voz para protestar por el cierre de la escuela o de la emisora de televisin. Segn los derroteros del pensamiento israel, si cerramos una panadera que elabora rosquillas para los hurfanos, el poder de Hams se debilitar; si arrojamos a cientos de nios necesitados a las calles desde sus escuelas, ellos y sus familias simpatizarn con Israel; si cerramos un concurrido centro comercial, sus encolerizados dueos y clientes se convertirn en partidarios de Fatah.

La ocupacin israel no se suele mirar bajo la absurda e inhumana luz de esos asedios y operaciones de decomiso ordenadas por el general al mando del comando central, Gadi Shamni, el general de los ajos y cebollas, a juzgar por los productos que sus soldados confiscaron en los almacenes de vveres de Hebrn; operaciones ilegales, autnticamente inmorales y ciegas, que transmiten un mensaje alto y claro: la ocupacin ha perdido todas las inhibiciones morales y cualquier atisbo de inteligencia. Hay alguien ms miserable que un ejrcito que vaca los almacenes de comida y ropa para los necesitados? Hay alguien ms ridculo que un general que firma rdenes para cerrar peluqueras? Hay algo ms pattico que una redada militar en las panaderas? Ms cruel que una ocupacin que cierra clnicas con cualquier pretexto?

Hams ha entrado en el vaco creado en Cisjordania y Gaza. Como cualquier movimiento religioso surgi en el terreno de la angustia y la pobreza. Ahora Israel va ms lejos y dice que hay que exacerbar la pobreza y la angustia. Por qu? Para combatir a Hams. No hay nada ms absurdo. Decenas de miles de nios pobres en Cisjordania no tienen a qu agarrarse aparte de las organizaciones benficas islmicas de las que Israel sospecha que estn vinculadas a Hams, aunque muchas de ellas se crearon mucho antes de que naciera la organizacin. Israel ha dejado de ocuparse del bienestar de la poblacin ocupada a pesar de que le obliga el Derecho Internacional. Y la Autoridad Palestina tampoco muestra demasiado inters por las necesidades sociales y econmicas. Fatah siempre ha dedicado ms recursos a los campamentos militares, armas y vehculos oficiales que a los orfanatos, los hospitales o las mquinas de dilisis.

Ese vaco lo est llenando el Movimiento Islmico al ofrecer a la poblacin un impresionante grado de servicios. El orfanato que visit en Hebrn es uno de los ms bonitos y cuidados que he visto. Es una crueldad amenazar con su cierre, hace falta mucho descaro para defender que dicho cierre forma parte de la guerra contra el terrorismo y hay que ser bastante estpido para pensar que semejante medida ayudar. El cierre de tiendas y centros comerciales slo supondr otro golpe para la economa palestina que todava sigue luchando por mantenerse en pie bajo el asedio. Israel no ha aprendido nada del fracaso del asedio de Gaza?

Cualquiera que visite las instituciones sin nimo de lucro ver que el dinero que fluye a esas organizaciones no se dedica a la adquisicin de cinturones de explosivos para suicidas. No se puede encarcelar a los habitantes de Cisjordania, prohibirles que se ganen la vida, negarles cualquier prestacin social y encima arremeter contra quienes intentan hacerlo. Si Israel quiere eliminar las asociaciones benficas, como mnimo debe establecer servicios alternativos. A expensas de qu luchamos contra el terrorismo? De las viudas y los hurfanos? Es una vergenza.

Original en ingls: http://www.haaretz.com/hasen/spages/1001358.html

Carlos Sanchis y Caty R. pertenecen a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.



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