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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2004

Transgnicos e ignorancia

Luis Hernndez Navarro
La Jornada


Ignorantes, llam el secretario de Agricultura Javier Usabiaga a quienes se oponen al cultivo y la comercializacin de los alimentos transgnicos. De acuerdo con el agricultor y funcionario, el rechazo es provocado por el "desconcierto" ante los nuevos conocimientos de la biotecnologa.

Los hechos son, sin embargo, diferentes de como el encargado del despacho presidencial los quiere ver. Los cultivos transgnicos no han producido los beneficios prometidos y existen serias evidencias de que no son seguros ms all de toda duda razonable. Por el contrario, hay certeza de que su uso favorece solamente a unas cuantas compaas como Monsanto. Su rechazo no es un episodio ms de la lucha de la ciencia contra el oscurantismo, sino del bien pblico contra el beneficio privado.

Se dice, incorrectamente, que los alimentos transgnicos se cosechan sin el uso de herbicidas y plaguicidas. No es as. Es comn que los cultivos transgnicos usen herbicidas de amplio espectro, muy txico, para seres humanos y otras especies. Ese es el caso del glufosinato de amonio y el glifosfato.

Segn el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la produccin promedio de maz Round Ready requiri un 30 por ciento ms de herbicida que el maz no transgnico. A su vez, la siembra del maz Bt necesita de la misma cantidad de plaguicidas que otras variedades. Por su parte, la soya RR necesit de dos a cinco veces ms herbicidas que otros sistemas de manejo de malezas.

Se afirma que las siembras genticamente modificadas permitirn disminuir el hambre en el mundo. Eso es falso. De acuerdo con la Organizacin de Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura (FAO) en el mundo hay una produccin de comida suficiente para alimentar a la poblacin del planeta usando semillas convencionales. Esta situacin no se modificar durante los prximos 25 aos.

El problema del hambre en el mundo tiene que ver con la desigualdad, la pobreza y la marginacin, no con la ausencia de productividad. En India 200 millones de personas sufren hambre crnica mientras las bodegas almacenan 60 millones de toneladas de trigo y arroz sobrantes. "Nuestros graneros estn rebosantes porque la gente no tiene con qu comprarlos", afirm el ministro de Agricultura de ese pas, Ajit Singh.

En contra de lo que sus defensores aseguran, los alimentos genticamente modificados no son seguros. Su marco regulatorio se bas en criterios no precautorios que buscaban su aprobacin rpida. Son muchos los cientficos que afirman que la evaluacin de su riesgo fue establecida sobre la base del principio de "equivalencia sustancial", intencionalmente vago y mal definido. (Grupo de Ciencia Independiente, "En defensa de un mundo sustentable sin transgnicos", julio de 2003.)

Asociar transgnicos con desarrollo, modernidad y bienestar es una grave equivocacin. No es la primera vez que sucede algo as. Lo nuevo no es necesariamente bueno. Con frecuencia lo que las grandes empresas agroalimentarias lanzan al mercado como grandes descubrimientos para hacer avanzar la humanidad no son tales, sino negocios que las favorecen.

La promocin del uso de la leche en polvo que hizo Nestl y la disminucin de la lactancia materna se presentaron originalmente como un gran avance de la ciencia y la tecnologa. La consecuencia inmediata fue un incremento acelerado de la mortalidad infantil en los pases pobres, tanto porque los bebs que dejan de consumir leche materna no adquieren la gran cantidad de anticuerpos que se transmiten a travs de ella, como por el uso inadecuado del bibern. En este caso, el aparente "avance teconolgico" tuvo resultados desastrosos para la salud.

Lo mismo sucedi con el uso del DDT. Durante tres dcadas el qumico fue extensamente utilizado para combatir insectos en casas y cultivos. En 1972 fue prohibido su uso domstico en Estados Unidos, cuando, despus de una investigacin de tres aos, se encontr que provocaba graves daos a la salud humana y al medio ambiente. Hoy sabemos que lo que se conoca como el "plaguicida milagroso", el gran instrumento de desarrollo, es en realidad un peligroso veneno.

Durante aos el modelo de comida rpida consumida en Estados Unidos y "exportada" por conducto de sus franquicias fue un ejemplo de modernidad. Hamburguesas, pollo frito, malteadas, queso industrial y gaseosas fueron sinnimos de primer mundo y "juventud". Hoy est claro que esa alimentacin provoca mltiples padecimientos, entre otros obesidad y altos ndices de colesterol.

Como agricultor Javier Usabiaga ha tenido un xito econmico indudable. Sin embargo, el tipo de agricultura que impulsa ha degradado y contaminado los mantos freticos, erosionado la tierra y profundizado la desigualdad social. Las futuras generaciones padecern sus logros.

La oposicin a los alimentos transgnicos no proviene de la ignorancia, sino de la opinin informada, el anlisis cientfico y el sentido comn. Quien gana con su cultivo no es la humanidad, sino unas cuantas empresas que producen sus semillas. Quien progresa con su siembra no son las naciones, sino los funcionarios que ponen el gobierno al servicio de las grandes firmas dueas de sus patentes.

Por ello, a pesar de estar amenazada por una hambruna en 2002, Zambia rechaz un cargamento de maz transgnico enviado como ayuda alimentaria. Por ello, ms y ms agricultores en el mundo rechazan su uso y ms y ms consumidores objetan su comercializacin. Simple y sencillamente la comida transgnica no es segura.




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