Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2008

Inmigracin
No somos tan diferentes del resto de europeos

Alberto Montero Soler
Rebelin


Y es que, al menos en lo que se refiere al tema de la inmigracin, no poda ser de otra forma por mucho que se siga pensando -y yo el primero- que Spain is different. Debe de serlo para otras cosas.

Si el gobierno de este pas decidi en su momento votar a favor de la Directiva de la vergenza considerndola, en palabras de nuestro presidente del Gobierno, como un gran avance progresista, no es ni ms ni menos porque gran parte de la poblacin de este pas apoya el tipo de medidas que bajo esa Directiva toman cuerpo.

Basta para sostener esa afirmacin con echarle un vistazo a los datos de la ltima oleada del Barmetro del Instituto Elcano referidos a inmigracin.

As, los resultados de esa encuesta muestran que el 53% de la poblacin cree que la inmigracin es buena y mala a la vez y un 10% considera que es directamente mala frente al 36% que la considera beneficiosa.

Y la consideran mala porque, por ejemplo, el 61% de los encuestados estima que los inmigrantes saturan los servicios sanitarios cuando un reciente estudio de la Fundacin de Ciencias de la Salud demuestra que stos utilizan menos dichos servicios que la poblacin autctona.

Adems, la deben considerar tambin mala porque tan slo el 51% de los encuestados estima que los inmigrantes colaboran al mantenimiento del sistema de pensiones con sus contribuciones a la Seguridad Social. Al restante 49% le debe parecer poco el hecho de que en los ltimos aos los inmigrantes hayan aportado a la Seguridad Social casi 8.000 millones de euros anuales, el equivalente al supervit de dicha institucin para el ao 2007. O de que, por ejemplo, la relacin entre cotizantes/pensionistas de los extranjeros sea de 30 a 1 cuando entre los nacionales la proporcin es de 2,6 cotizantes por cada pensionista, es decir, que cotizan pero no estn cobrndolas an.

Es ms, el 36% de los encuestados estima que los inmigrantes estn quitndole sus puestos de trabajo a los espaoles.

Ante ese panorama no es de extraar que el 63% de la poblacin apoye el retorno de los inmigrantes legales en tiempos de crisis.

En ese sentido, el gobierno no ha tardado en responder a la inquietud popular y el pasado viernes, 18 de julio,aprobaba el Plan de Ayuda al Retorno Voluntario para fomentar que los inmigrantes legales regresen a sus pases de origen. De acogerse a ese plan, los inmigrantes cobraran en dos plazos el monto correspondiente a su subsidio de desempleo: un 40% antes de marcharse y el 60% restante al mes de haber regresado a su pas. Eso s, los trabajadores que se acogieran al mismo no podrn volver a solicitar una autorizacin para vivir y trabajar en Espaa hasta transcurridos tres aos de su salida.

No me negarn que no es diligente este gobierno atendiendo al sentir popular! Y lo peor es el cinismo de la vicepresidenta Fernndez de la Vega cuando presenta el plan como una medida que contribuir al desarrollo de los pases de origen de los inmigrantes porque retornarn personas cualificadas, con experiencia y con ciertos recursos para seguir trabajando en su pas de origen.

Se ve que, al menos en lo que se refiere a cualificacin, la vicepresidenta ignora que un estudio de la OCDE pone de manifiesto que Espaa ocupa uno de los primeros puestos en ese grupo de pases en lo que a subocupacin de la poblacin inmigrante se refiere. Esto es, el 43% de la poblacin trabajadora extranjera ocupa puestos de trabajo que estn por debajo de su cualificacin, cuando en Europa esa tasa se sita entre el 20 y el 25%.

Esa es la mano de trabajo cualificada que pretendemos expulsar hacia sus pases de origen; la mano de obra que hemos infrautilizado aqu y que, por lo tanto, ms que adquirir y perfeccionar su cualificacin habr visto como sta se deterioraba.

Pero lo que a mi modo de ver es ms grave es que, adems, el 40% de los encuestados consideren que la inmigracin ilegal debera ser tipificada como delito al ms puro estilo Berlusconi.

Debe ser ese sentir casi mayoritario el que ha debido estimular a la firma de la Directiva de la vergenza al gobierno espaol en donde, si bien no se tipifica la inmigracin ilegal como delito, no se duda en permitir el encarcelamiento administrativo de quienes carezcan de papeles por un periodo mximo de 18 meses.

En fin, lo dicho: Spain no es tan different y tenemos los gobernantes que nos merecemos. Ni ms ni menos.

Alberto Montero ([email protected]) es profesor de Economa Aplicada de la Universidad de Mlaga. Puedes ver otros textos suyos en su blogLa Otra Economa.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter