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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2008

El intercambio entre Hezbol e Israel
Atrapados entre los sollozos y los cnticos de guerra

Gilad Atzmon
Palestine Think Tank

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Al examinar los actuales pornogrficos lamentos colectivos de la prensa hebrea, me encontr, para sorpresa ma, con un editorial crtico escrito por el Dr. Mordechai Keidar, un acadmico israel de derechas.

Nuestros enemigos, dice Keidar, ven frente a ellos una nacin desesperada, emocional, llorona, corrompida, hedonista, posesiva y liberal. Un pueblo que devora cuando come, un pueblo sin races histricas, un pueblo que apenas tiene ideologa, sin valores, carente de cualquier sentido de solidaridad. Un pueblo que slo se preocupa del aqu y ahora, un pueblo que se dispone feliz a pagar cualquier precio sin siquiera considerar las graves consecuencias de su temeraria conducta. (Dr. Mordechai Keidar http://www.ynet.co.il/articles/0,7340,L-3568863,00.html).

Es levemente esperanzador descubrir que hay alguien en Israel que puede darse cuenta de con cunta severidad se contempla la realidad israel. Keidar comprende lo lamentable que resulta para las personas de fuera de Israel, especialmente para sus vecinos, el festival de duelo puesto en marcha. Por mucha empata que uno pueda sentir con el dolor de las familias de los soldados, Regev y Goldwasser eran soldados de uniforme de las fuerzas de defensa israeles que servan en un ejrcito extremadamente hostil. Cuando les secuestraron estaban realizando una patrulla militar por la disputada frontera libanesa. Para aquellos que todava no ven claras las cosas, les dir que eran soldados y no simples `civiles inocentes. Eran capaces, en teora, de defenderse a s mismos. El caso de Gilad Shalit no es muy diferente. Shalit, a quien se presenta en el mundo de los medios como `vctima inocente, desempeaba nada menos que el puesto de guardia de un campo de concentracin israel, a saber: Gaza. Shalit, como Goldwasser y Regef, llevaba un uniforme de las fuerzas armadas israeles cuando fue capturado. Ni Regev, ni Goldwasser ni Shalit eran vctimas. Todos ellos servan a un estado que emplea tcticas genocidas devastadoras que incluyen matar de hambre, limpieza tnica y asesinato de quienes considera sus enemigos. Sin embargo, resulta pasmoso descubrir lo limitada que es la memoria colectiva israel. El fallido rescate de Regev y Goldwasser por parte de las fuerzas de defensa israeles, tras la exitosa emboscada de Hizbollah, evolucion hasta que Israel desencaden la Segunda Guerra del Lbano. En un acto de represalia, castigo y venganza, Israel destruy toda la infraestructura del Lbano, arrasando todos los pueblos y ciudades del sur del pas, as como algunas barriadas de Beirut. Mat a miles de civiles libaneses. De alguna manera, los israeles se las han arreglado para olvidar todo esto. Y ahora, lo nico que los israeles son capaces de ver son dos atades negros. Incluso han conseguido obviar el hecho de que, a cambio, entregaron 190 sencillos atades que contenan los cuerpos de los milicianos de Hizbollah.

Los israeles tienen un especial talento para verse tan solo a ellos mismos. A sus ojos, su dolor es superior al dolor que los dems sienten. Pero hay algo que me desconcierta. A la luz del necroflico suceso del llanto colectivo israel, me siento muy confuso. Si Israel y los israeles apenas pueden recuperarse por dos trgicas bajas militares israeles, cmo van a arreglrselas con la guerra global que tanto insisten en lanzar contra Irn. Si los israeles no soportan la visin de dos atades, cmo es que van a soportar que Tel Aviv se convierta en el lugar de una fosa comn? Sus llantos de guerra sugieren que esto es algo en lo que ellos parecen insistir en implicarse.

Casualmente, el Dr. Keidar sugiere una respuesta: Slo una nacin llena de conviccin ideolgica, una nacin con una creencia fuerte en un camino justo, una nacin que se siente parte de un proceso histrico, una nacin que puede coger su dolor y comprar su supervivencia con sangre, sudor y lgrimas, slo una nacin as puede perdurar en Oriente Medio. En esta regin, dice Keidar, no hay sitio para los judos de nueva hornada a los que parece no importarles hacer de felpudos y que, antes o despus, revelarn su verdadero rostro de post-sionistas.

Debo admitir que Keidar, el fantico derechista israel, tiene razn. El pueblo que se viene abajo frente a dos atades es mejor que no inicie ningn otro conflicto internacional. Los israeles no estn precisamente hechos del material adecuado. No son precisamente una nacin de guerreros espartanos. Por mucho que disfruten infligiendo dolor a los otros, en realidad no pueden soportar la idea de sufrir ellos mismos, est muy claro que actualmente no estn preparados para sacrificarse, que no son ms que una panda de derrotados cobardes. Mejor haran en escapar y slvese quien pueda! Como Keider seal, sus posibilidades de sobrevivir en la regin son nulas.

Enlace: http://palestinethinktank.com/2008/07/18/caught-between-sobbing-and-war-chants-by-gilad-atzmon/

Esta traduccin tambin en Tlaxcala.



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