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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2008

La iniciativa energtica rusa conmociona a EE.UU.

M K Bhadrakumar
Asia Times

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La semana pasada, la presidencia de Dmitry Medvedev en Rusia finalmente se sac los guantes. Tena que pasar tarde o temprano, pero pocos habran esperado que fuera tan pronto. Qued claro que el presidente de EE.UU., George W Bush, administr un desaire diplomtico a Medvedev al margen de la cumbre del Grupo de Ocho (G-8) en Hokkaido, Japn.

Bush lo caracteriz con condescendencia como un tipo listo poco despus de su encuentro en Hokkaido el 9 de julio, pero fue slo despus de asegurarse de que la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, fuera a Praga y firmara un acuerdo precisamente el da antes para instalar un sistema de radar de EE.UU. como parte del sistema de defensa de misiles en Europa Central.

Si la misin central de Medvedev en Hokkaido fue resaltar el creciente papel de Rusia en la arena mundial como una potencia con la que tiene que vrselas Occidente,Bush actu como si no le importara. EE.UU. tambin se mostr claramente falto de inters ante la propuesta de Medvedev en el G8 para un sistema pan-europeo de seguridad que incluyera a Rusia. Medvedev expres su preocupacin al saber del acuerdo en Praga. Como para echar sal en la herida, Rice fue de Praga a Bulgaria, donde EE.UU. ha establecido por primera vez una base militar, y luego a Georgia para discutir sus planes para unirse a la OTAN.

Mientras estaba en Tbilisi, pidi mediacin internacional para impedir que la violencia se extienda en las regiones separatistas de Georgia, Ossetia del Sur y Abkasia, que han sido fuentes de crecientes extensiones, y Georgia acusa a Rusia de tratar de anexar esas regiones. Para llevar las cosas ms lejos, EE.UU. comenz un ejercicio militar conjunto con Georgia que lleva el nombre de cdigo Reaccin Inmediata 2008, cerca de Tbilisi, que continuar durante el mes de julio.

El ejercicio, financiado por el Pentgono y planificado por el Comando Este de las Fuerzas Armadas de EE.UU., pretende ser una advertencia a Rusia de que Georgia es un proyecto estadounidense y que Washington no vacilara en trabajar arduamente para salvaguardar la Revolucin Rosa.

A simple vista, una arrogancia semejante es ilgica e innecesaria ya que Occidente debera tener todos los motivos posibles para no causar problemas a Medvedev. Occidente ha estado propagando en los ltimos meses que el juvenil presidente ruso es un tomador de decisiones potencialmente independiente en el Kremlin con quien podra cooperar a diferencia de su predecesor, Vladimir Putin.

Reflejando el modo de pensar de EE.UU., el experto del Centro Carnegie de Mosc,

Dmitri Trenin escribi recientemente que Occidente percibi la capacidad de captacin rpida, su estilo tranquilo de conducir conversaciones, y su claro deseo de mostrar que l es el verdadero amo de la diplomacia rusa Hay motivos mucho ms importantes para esperar que Dmitry Medvedev... concentrar lenta pero continuamente poderes en sus propias manos.

Es evidente que lo que ha estado ocurriendo en los ltimos meses en el escenario EsteOeste es una de esas pantomimas que Occidente y Rusia representan con la misma habilidad. Pero EE.UU. parece haber concluido que todas las alabanzas occidentales a su respecto no se han subido a la cabeza de Medvedev y que simplemente ha estado demostrando su propia pericia en el arte dramtico. En realidad, no ha cambiado gran cosa en Rusia. Los sondeos muestran que Putin, ahora primer ministro, sigue siendo visto por los rusos como su lder supremo, con un nivel de popularidad que bordea por sobre un 70% con Medvedev bloqueado a un 47% y la verdad podra hallarse cerca de lo que evalu recientemente un comentarista moscovita, es decir que Medvedev es un copiloto en la cabina en la que Putin sigue siendo el capitn.

Adems, Medvedev debe saber que incluso si quisiera ser el modernizador europeo y miembro del club del G8 que Occidente quisiera que fuera, se vera desesperanzadamente enfrentado a su pas. Segn un sondeo de la semana pasada por una red rusa de televisin, el smbolo de la renovacin de la Rusia actual resulta no ser otro que Jos Stalin. Por un margen sustancial, Stalin dej atrs a dos vistosos Vladimires el cantante Vladimir Vysotsky y el revolucionario Vladimir Lenin y a una multitud de perennes hroes rusos como Ivn el Terrible y Alexander Pushkin.

Por cierto, cuando Medvedev firm el sbado pasado una nueva estrategia de poltica exterior para Rusia, se vio que por primera vez el primer ministro ha sido puesto en el puesto del conductor para implementar medidas de poltica exterior hasta ahora prerrogativa presidencial lo que tambin muestra que el Kremlin seguir la lnea establecida por Putin en sus ocho aos en la presidencia. Resulta que las vagas y algo incomprensibles expectativas de que podra haber alguna especie de liberalizacin en la poltica exterior de Medvedev eran infundadas.

Pero Mosc no ha tomado a la ligera el desaire estadounidense. En una alocucin a enviados rusos en Mosc el martes, Medvedev declar sin ambages su intencin de continuar la poltica exterior de Putin, criticando las acciones de EE.UU. para el despliegue de la defensa de misiles, que Occidente no haya ratificado el Tratado revisado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa, la independencia de Kosovo, etc. Dijo: Afirmamos enrgicamente que el despliegue de elementos de la defensa global de misiles en Europa Oriental slo exacerba la situacin nos veremos obligados a responder con la misma moneda

Esto est vinculado con los acuerdos ruso-estadounidenses sobre estabilidad estratgica. Obviamente este patrimonio comn no podr sobrevivir si se permite que una parte destruya selectivamente elementos individuales de ese rgimen estratgico. No podemos estar de acuerdo con eso.

Segn el reputado experto alemn en Rusia, Alexander Rahr, el veto ruso de la semana pasada en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidos del borrador de resolucin sobre Zimbabue fue tambin una respuesta a la accin de EE.UU. sobre la defensa de misiles. La oposicin china es fcil de comprender ya que tiene numerosos intereses econmicos en Zimbabue. Rusia no tiene ninguno. El veto de Rusia es una reaccin al escudo de misiles, a Abkasia y a muchas otras cosas Rusia est tratando de mostrar que EE.UU. no puede decidirlo todo, dijo Rahr.

El veto ruso gener un nuevo soniquete estadounidense de que Medvedev no es el que decide en el Kremlin y que podran haberle bajado los humos respecto a Zimbabue. Pero Mosc pas por alto la sugerencia. El Ministerio de Exteriores emiti una declaracin calificando el borrador de resolucin sobre Zimbabue de un precedente peligroso ilegtimo y peligroso, que lleva a desequilibrar todo el sistema de la ONU. La declaracin reprendi a Washington y Londres, diciendo: Rusia tom en consideracin el hecho de que la situacin en Zimbabue no representa una amenaza para la paz regional, y menos an para la paz y la seguridad internacionales y no justifica la adopcin de sanciones contra ese pas.

De nuevo, el lunes, Mosc anunci que por primera vez desde la desintegracin de la Unin Sovitica en 1991, barcos de guerra rusos van a reiniciar patrullas de las aguas del rtico. Medvedev seal que va a mantener el curso de patrullas militares expandidas iniciado por Putin. A qu se debe una aceleracin tan repentina del ritmo de las relaciones EE.UU.-Rusia? Hay que buscar la respuesta en un plano totalmente diferente la seguridad energtica.

Lo que sale a la luz es que, en todo caso, Medvedev contina la diplomacia energtica rusa con ms energa que Putin. Poco despus de hacerse cargo en el Kremlin en mayo, Medvedev orden la terminacin expeditiva de la primera etapa del Oleoducto Oriental Siberia Pacfico (ESPO, por sus siglas en ingls) para fines de 2009. El ESPO tiene un papel vital en los esfuerzos de Mosc por equilibrar su estrategia de exportacin de petrleo entre Europa y AsiaPacfico. Mosc espera concentrarse en Asia-Pacfico como destino de exportacin de un tercio de sus exportaciones de petrleo para el ao 2020, en comparacin con un 3% actual.

A comienzos de julio, Medvedev emprendi una gira diplomtica en la regin del Caspio, cubriendo Azerbaijn, Turkmenistn y Kazajstn. En Bak, capital de Azerbaijn, hizo una sorprendente oferta de que Rusia est dispuesta a comprar toda la produccin de gas de Azerbaijn a precios de mercado. En Ashgabat, consolid el compromiso de Turkmenistn de modernizar el Oleoducto Central Centroasitico y de construir un nuevo ducto en el litoral del Caspio.

Medvedev logr imponerse sobre competidores europeos y estadounidenses rivales en la lucha por el gas turkmeno. Adems asegur que el petrleo y el gas de Turkmenistn y Kazajstn no pasarn por fuera de Rusia. Pero lo que ha indignado verdaderamente al gobierno de Bush son los dramticos progresos de Gazprom dentro de frica.

El gigante ruso Gazprom, el mayor extractor de gas natural del mundo, ha anunciado planes para construir un gasoducto a travs del Mediterrneo para bombear gas libio a Europa. Es el paso final de una estrategia del Kremlin que involucra el manejo por Gazprom de toda la produccin de gas, el petrleo y del gas natural lquido (LNG) de Libia para exportarla a Europa y EE.UU.

En un sucinto anuncio de Gazprom en Mosc el 9 de julio, seal que: El lado libio evalu positivamente la propuesta de Gazprom de comprar todos los futuros volmenes de gas, petrleo y gas natural lquido asignados para exportacin a precios competitivos. Ahora bien, Washington acept cautelosamente el reingreso a la comunidad internacional de Muammar Gaddafi, Lder Fraternal y Gua de la Revolucin en Libia, sobre la base de un entendimiento obvio. Estadistas occidentales, desde el primer ministro britnico Gordon Brown al presidente francs y el ex primer ministro italiano Romano Prodi hicieron cola para entrar por la ventana de oportunidad de negocios abierta por el gobierno de Bush. Y luego Putin visita Trpoli en abril, menos de un mes antes de abandonar su puesto, y los dos ex coroneles deciden manejar en conjunto todos los recursos energticos de Libia.

Y Gazprom busca comprar licencias de exploracin en Nigeria y propone construir un gasoducto desde all a Argelia, y con Argelia, Gazprom desarrolla una propuesta de mercadeo conjunto de gas en Europa. Responsables de EE.UU. reaccionaron violentamente. La monopolista Gazprom se comporta como lo hace un monopolio. Trata de obtener el control del mercado lo ms posible y de asfixiar a la competencia. Y es lo que obviamente est sucediendo, vocifer Matthew Bryza, Vicesecretario Adjunto de Estado para Asuntos Eurasiticos. El Kremlin quiere que Gazprom sea la fuerza dominante en la energa global, y la fuerza dominante en el gas global. Asegurarse los recursos de gas en Asia Central y Asia forma parte de eso, agreg. El plan es que Gazprom domine en todo rincn del planeta, afirm.

El arrebato de Bryza es comprensible. El buen trabajo que hizo ahora est en la ruina. Washington se tranquiliz cuando termin la presidencia de Putin, pero ahora resulta que es posible que Gazprom slo haya acelerado el ritmo de sus propuestas bajo la astuta direccin de Medvedev. Adems, con sus nuevos recursos en frica, Gazprom pronto estar golpeando la puerta para acceder al mercado de EE.UU. mediante suministros de LNG. Las compaas europeas e internacionales, que han estado tradicionalmente presentes en el mercado africano, se vern obligadas a tener un papel al lado de Gazprom.

Washington reaccion asegurando que las compaas rusas queden al margen de los 30 contratos para acuerdos lucrativos por petrleo que estn siendo adjudicados por Bagdad. Es un fuerte golpe para Rusia. En febrero, Mosc haba anulado 12.000 millones de dlares, o sea un 93% de la deuda de Iraq con Rusia, en una accin que fue vista ampliamente como orientada a ayudar a la compaa petrolera rusa LUKoil para que recuperara los derechos del tiempo de Sadam Husein para el desarrollo del gigantesco campo petrolfero iraqu West Qurna-2. Pero bajo presin de EE.UU., el gobierno ahora est adjudicando West Qurna-2 a la estadounidense Chevron.

El Kremlin no mostr enojo alguno, pero por coincidencia o no, el director ejecutivo de Gazprom, Alexei Miller, lleg repentinamente a Tehern el lunes y discuti con el presidente iran Mahmud Ahmadineyad el establecimiento de una organizacin de pases productores de gas. Sin duda, con el punto de apoyo ruso en Libia (que tiene reservas de gas natural calculadas en 1,47 billones de metros cbicos), en coordinacin con Argelia (que actualmente provee ms de un 10% de los suministros de gas de Europa), Qatar (con reservas comprobadas de gas natural de 25,8 billones de metros cbicos) e Irn (que tiene las reservas ms grandes del mundo por su tamao despus de Rusia) se acerca la hora de una OPEC del Gas.

El lder iran tambin sugiri a Miller un arreglo de participacin en el mercado, as que Rusia e Irn podran satisfacer en conjunto las necesidades de Europa, India y China en el sector del gas. Durante la visita, se firm un acuerdo sobre el desarrollo de los campos de petrleo y gas de Irn por parte de compaas rusas; sobre la participacin rusa en la transferencia del petrleo crudo iran del Mar Caspio al Mar de Omn; la cooperacin en el desarrollo del fabuloso campo petrolfero del Norte de Azadegan; y la posible participacin de Gazprom en el gasoducto planificado Irn-Pakistn-India. Evidentemente, Mosc tom una decisin deliberada de seguir adelante con Irn en la cooperacin energtica a plena vista de la publicidad mundial haciendo caso omiso de la molestia de EE.UU. Tehern se mostr feliz.

Para citar a un experto estadounidense: El inters estratgico de Rusia en Irn subraya implcitamente la futilidad de las esperanzas de que Mosc coopere en la imposicin de sanciones contra Irn por parte de Washington. Mientras las compaas europeas occidentales salen de Irn o suspenden acuerdos por temor a sanciones de EE.UU. (que castigaran inversiones de ms de 20 millones de dlares al ao en el sector petrolero y de gas de Irn), Gazprom ampla su actual posicin.

Concebiblemente, el peligro de perder en la ltima frontera energtica hacia Rusia (y China) podra ser un factor en el giro poltico de Washington en las conversaciones con Irn. Washington llama su media vuelta una fuerte seal al gobierno iran de que EE.UU. est comprometido con la diplomacia. Pero segn The New York Times, Rice

ha decidido probar la disposicin de Irn de considerar un paquete internacional de incentivos con el propsito de instar a Irn a hacer concesiones respecto a su programa nuclear. Lo que no sabemos es la medida en la que el gobierno de Bush estara cerca de participar en el sector energtico de Irn, que es un elemento en el as llamado paquete internacional de incentivos. (Halliburton, que fue dirigida por el vicepresidente Dick Cheney, fue un protagonista muy activo en Irn.)

Por el momento, debe ser obvio para el gobierno de Bush que el juvenil, abogado-presidente post-comunista que reemplaz a Putin no ha perdido tiempo en perforar un agujero en toda la estrategia de EE.UU. por debilitar el control de Gazprom sobre el suministro de gas a Europa. Su sentido de furia es imaginable. Pero despus de todo, Washington slo puede culparse a s mismo. La carrera de Medvedev como zar de la energa es un libro abierto, como la de Cheney o la de Rice. Desde 2000, dirigi Gazprom. Ahora controla Gazprom desde el Kremlin.

Poca gente se dio cuenta de que cuando se despidi formalmente del consejo de directores de Gazprom en una ceremonia en Mosc el 27 de mayo, Medvedev se enorgulleci enormemente al sealar que durante sus ocho aos de direccin, la capitalizacin de Gazprom se aceler en un factor de 46, y que un quinto del presupuesto ruso se deriva actualmente de las actividades de Gazprom. Concluy diciendo: Quiero decir que durante mi gobierno tendremos la oportunidad de vernos y discutir cosas en reuniones de trabajo. As que, nada se acaba. Es slo el comienzo.

Resumiendo, el flujo de eventos de la semana pasada en sitios tan alejados como Praga, Hokkaido, Tbilisi, Harare, Tehern y el rtico subray que despus de un breve descanso, las rivalidades por la seguridad energtica se han reanimado con una ferocidad que puede hacer tambalear el equilibrio de todas las relaciones entre EE.UU. y Rusia. Es probable que la situacin se agudice en el prximo perodo. La geopoltica de la situacin energtica es un tema altamente delicado para el gobierno de Bush, cuyos profundos vnculos con las grandes petroleras son multitud. El que Mosc est siendo ms gil que EE.UU. en el frente energtico es una tremenda prdida de prestigio para la combinacin Bush-Cheney-Rice.

Existe la fuerte posibilidad de que el gobierno de Bush apriete el pedal en mltiples frentes en el paisaje geopoltico eurasitico y cree un hecho consumado de antagonismo mutuo entre EE.UU. y Rusia para el senador Barack Obama, si ste llegara a ser presidente. El apuro tras el acuerdo de Praga sobre defensa de misiles huele a esa forma de pensar. Es casi seguro que Rice apure para que se tome una decisin en el plan de accin respecto a la membresa de Georgia y de Ucrania en la OTAN en la reunin de los ministros de exteriores de la alianza en diciembre. La pregunta de quin es el jefe en Rusia? ya no parece interesarle a nadie.

El embajador M K Bhadrakumar fue diplomtico de carrera en el Foreign Service indio. Sus puestos incluyeron a la Unin Sovitica, Corea del Sur, Sri Lanka, Alemania, Afganistn, Pakistn, Uzbekistn, Kuwait y Turqua.

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http://www.atimes.com/atimes/Central_Asia/JG19Ag01.html



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