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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2008

Crecer en la derrota

Marcos Salgado
Rebelin


La presidenta Cristina Fernndez debi derogar la resolucin que elevaba los impuestos sobre las formidables ganancias del campo argentino, luego que el Senado con el paradjico voto del vicepresidente- dijera "NO" a la formalizacin parlamentaria de aquella medida, que buscaba reforzar un camino tmido de redistribucin del ingreso en Argentina. Es la primera derrota poltica de su gobierno y tambin del anterior, el de su marido Nstor Kirchner. Una derrota que obliga a pensar en nuevas alianzas y nuevos caminos si de consolidar otro modelo de pas se trata.

Hace poco ms de un mes, el gobierno de Cristina Fernndez envi al Congreso Nacional un proyecto de ley que revalidara una resolucin ministerial que impona retenciones variables a las exportaciones millonarias del agro argentino, especialmente al creciente mercado de soya transgnica. La presidenta puso fin as a un agresivo lock out patronal del campo, que paraliz el trnsito por buena parte del pas y complic seriamente el abastecimiento de materias primas a las ciudades durante ms de tres meses.

Pero el aire poltico de aquella ofensiva dur poco. La presin de los lobbys patronales en el Congreso pudo ser sorteada en la cmara de Diputados incluyendo modificaciones que no alteraban lo central de la medida, no sucedi lo mismo en la cmara de Senadores.

Mientras los diputados representan proporcionalmente a la poblacin del pas y son elegidos por distritos, los senadores representan por tros a cada provincia. Dos por la mayora y uno por la minora. Tradicionalmente, es la cmara que representa ms cabalmente a las lites de cada regin de la Argentina. No fue distinto esta vez.

Para completar la entente, no se debe olvidar el papel central de los medios de comunicacin, con intereses econmicos concretos en el campo, que lograron presentar el reclamo de los dueos del campo como una cruzada nacional y a la presidenta como una mujer soberbia que se negaba a escuchar. La ausencia de una poltica comunicacional del gobierno en la crisis agudiz el efecto devastador de esa campaa meditica.

En ese marco, varios senadores oficialistas votaron en contra del proyecto oficial hasta arribar a un empate que fue resuelto segn el reglamento de la cmara: la decisin final en manos del vicepresidente de la Nacin y presidente del cuerpo, hoy por hoy el compaero de frmula de Cristina Fernndez, Julio Cobos.

Vindolo de afuera, se debera descartar que aquel que pertenece al gobierno al punto que es el segundo en la sucesin presidencial debera acompaar la poltica del Ejecutivo, pero las cosas no fueron tan simples: Cobos vot contra el proyecto oficial y desat una ola de especulaciones sobre el futuro del gobierno de Cristina Fernndez.

Luego de una semana y aventados los pronsticos tremendistas, se pueden apuntar algunos elementos para tratar de entender la encrucijada argentina actual.

- No hay crisis institucional. El rol del vicepresidente en la Argentina tiene sus particularidades. Aunque es un cargo electivo, en conjunto al del presidente, no tiene tareas prefijadas. Slo aquellas que le delegue ms o menos formalmente el jefe de Estado. El nico espacio que le reserva la Constitucin es ser el presidente del Senado, pero all no tiene voto, salvo en un caso de desempate como el que se dio la semana pasada. As, el vicepresidente suele ser una figura decorativa, que utiliza ese cargo para aspirar a otros con ms influencia poltica, como las gobernaciones provinciales. De esta forma, no puede haber de aqu en ms una crisis institucional por colisin de decisiones entre la presidente y su vice. Aunque algunos "formadores de opinin" se esfuercen por estas horas en llamados a la concordia entre Cristina Fernndez y Julio Cobos, lo que ocurrir es sencillo: el peso institucional del vice queda absolutamente anulado, pero no as su peso poltico.

- Un aglutinador de la oposicin. Julio Cobos, de origen radical la segunda opcin del bipartidismo argentino del siglo XX- podr ser ahora un referente aglutinador de la oposicin de derecha al gobierno, desfragmentada y sin rumbo en el ltimo quinquenio. Sin embargo, este proceso no ser automtico, y ya algunos referentes de esa oposicin plantearon ms o menos abiertamente sus celos hacia el emergente Cobos.

- La irrupcin del Congreso en la vida poltica. El parlamento estaba absolutamente devaluado en la Argentina. Durante los cuatro aos del gobierno de Nstor Kirchner, a pesar de tomar algunas decisiones histricas, como la derogacin de las leyes de impunidad sobre los crmenes de la dictadura, no fue un espacio de discusin y negociacin entre partidos y de stos con otros sectores sociales. Aunque el gobierno tiene mayora en ambas cmaras, los hechos recientes demostraron que el predominio es frgil. La presidenta lo sabe: una de sus primeras acciones tras la derrota de la semana fue llamar a la residencia presidencial a todos los legisladores "propios". Un mensaje de respaldo y tambin un toque de atencin para terminar con el letargo. El oficialismo deber en ese mbito tener un discurso coherente y propuestas claras hacia lo que puede constituirse en el prximo gran desafo del gobierno K: los comicios parlamentarios del 2009.

- Avanzar o transigir. En rigor, las elecciones para diputados del prximo ao estn para los tiempos polticos de la Argentina- demasiado lejos. No se puede esperar tanto tiempo para retomar la iniciativa poltica, ahora en manos de una derecha empresarial que logr su objetivo bsico: la marcha atrs en impuestos que buscaban redistribuir apenas una parte de los excedentes extraordinarios. En las ltimas horas, una pieza clave del gobierno, el jefe de Gabinete Alberto Fernndez present su renuncia, y se esperan otras. Un gesto de oxigenacin que puede ser alentador, pero que no significa mucho para el ciudadano de a pie. Lo cierto es que ms all del cambio de nombres, la encrucijada tiene, bsicamente, dos salidas: negociar con la derecha y detener hasta paralizar la ya lenta marcha de los cambios en el modelo capitalista argentino, o gobernar en alianza con los sectores sociales, polticos y sindicales que apoyaron las retenciones al campo y que piden otras, ms otros impuestos a la riqueza, como va inicial para acabar con la miseria y la desigualdad extrema de la Argentina.


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