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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2008

Las patronales sojeras le doblan el brazo al gobierno

Manolo Romano
La Verdad Obrera/Rebelin


Nadie puede confundirse. El que crea que derrotar al gobierno de la mano de la derecha y los capitalistas del campo sirve a los intereses de los trabajadores, est perdido. Es un triunfo poltico de las patronales agrarias que no quieren ninguna injerencia en su derecho a enriquecerse exportando soja a 600 dlares la tonelada sin importar que aumenten los precios de los alimentos; es decir que baje el poder de compra de los salarios que cobramos en pesos. El lomo a 80 pesos y para la mayora de la poblacin los cortes populares de la carne, lleg a decir el empresario contratista Alfredo De Angeli de la Federacin Agraria.

El gobierno pierde la pulseada porque, en los hechos, tambin sostiene un programa de cortes populares, inflacin, bajos salarios y planes sociales de $150 para los desocupados. Por eso nadie le cree, a pesar del discurso de distribucin de la riqueza. Mientras los ruralistas son apoyados por las clases medias, el PJ de Kirchner y el gobierno de Cristina no es un aliado de la clase trabajadora que lo vot mayoritariamente. Su alianza es con la cpula privilegiada de los Moyano y los Andrs Rodrguez de la CGT, y el aparato de intendentes del conurbano bonaerense.

Profunda crisis de gobierno

Lo que el kirchnerismo al enviar el proyecto al Congreso imagin como una maniobra para hacer pasar la resolucin 125, se le volvi en contra y lo dej en una profunda crisis de gobierno.

El vicepresidente Cobos defini la votacin del Senado derrotando el proyecto de retenciones mviles de su propio gobierno. Tan inesperado fue para el oficialismo que, antes del desempate, Pgina/12 se apresur a comunicar en internet que las retenciones ya son ley gracias al voto afirmativo del vicepresidente de la Nacin. Por el contrario, la opcin que Cobos justific como un voto por la paz social alej definitivamente a los ruralistas de las rutas, pero llev a la quiebra al gobierno a seis meses de asumir. Las patronales agrarias y amplios sectores de clases medias que fueron tras las banderas de la defensa de la rentabilidad, festejan en todo el pas. Ha triunfado una ofensiva reaccionaria de la clase capitalista del campo apoyada por los grandes medios de comunicacin y todo un arco de viejos polticos patronales. En este frente empresarial ha colaborado la izquierda sojera, el PCR, el MST de Vilma Ripoll y todos los que flamearon banderas junto a la Sociedad Rural.

Los traidores

La oposicin republicana liderada por Carri y los restos de la vieja UCR, debern explicar cmo es que el hombre que le abri las puertas a la democracia fundament su voto diciendo que entre la institucionalidad y el corazn, votaba con el corazn. La ruptura con los radicales K fue definitoria en la pulseada a favor de la burguesa agraria, clase a la que en toda la historia han sido fieles los radicales, de todo corazn. El xodo radical signific, primero, la ajustada votacin en la Cmara de Diputados; luego, el empate en el Senado por la traicin del santiagueo Rached y, por ltimo, el golpe de Cobos, el gol en contra sobre la hora.

El jefe de la bancada kirchnerista, el ex menemista senador Pichetto se confes, en su desesperada intervencin de cierre, contra este modelo de construccin de la llamada concertacin plural de los Kirchner, y le enrostr la traicin a Cobos y a los peronistas disidentes con la frase de Jess a Judas: lo que vayan a hacer, hganlo rpido.

Y lo hicieron: all estaba Reutemann cuyo discurso fue una apologa de la produccin sojera y de un modelo agroexportador de la gran burguesa rural, junto al hasta ayer kirchnerista, el senador Roberto Urqua de la familia propietaria de Aceitera General Dehesa. A medida que iba avanzando la crisis poltica entre el gobierno y el campo, la ingeniera elaborada por Kirchner hace tan solo unos meses en el Congreso del Partido Justicialista y en la relacin con los gobernadores se desarmaba. La fractura del PJ, la prdida del control de provincias decisivas como Crdoba, Santa F, Entre Ros y el interior rural de la provincia de Buenos Aires, se sintieron en el Senado. Volvieron a la palestra los Duhalde y Barrionuevo que tras bambalinas- conspiraron, junto a Rodrguez Sa de San Luis y Romero de Salta. Hasta reapareci el senador Carlos Sal Menem que ni con neumona se perda semejante vendetta. Todo este frente se conjur en la aristocrtica Cmara de Senadores donde sobreviven los dinosaurios de la casta poltica patronal.

Los Kirchner en su laberinto

Al no intervenir la clase trabajadora, la crisis poltica iniciada hace cuatro meses ha tenido un primer resultado hacia la derecha. Pero la crisis no ha concluido, sino que ha escalado a un punto ms alto.

La oposicin sabe que no puede reemplazar al gobierno en lo inmediato. Cobos ha declarado que quiere acompaar a la presidenta hasta el 2011. Necesitan tiempo para rearmar los distintos proyectos polticos que conviven por ahora dentro del frente agrario. Las fuerzas sociales que se expresaron en las rutas, en el lock out agrario, los cacerolazos y los actos de Rosario y Palermo, no se pueden traducir en una fuerza poltica unificada. Entre los medianos y pequeos chacareros de la soja y las clases medias se asienta la figura de Carri que junto a la revitalizada UCR y la vuelta de los radicales K, tiende a recomponer el viejo partido gorila tras las banderas republicanas. Pero en perspectiva, as como los Kirchner no pueden seguir gobernando como hasta ahora, con las clases medias en la oposicin, sera tambin muy inestable un gobierno de los representantes de la burguesa agraria apoyado solo en las clases medias, como Carri, y sin el concurso de la clase trabajadora y sectores populares como lo fue el de De la Ra. La solucin para las clases dominantes volvera a estar en el peronismo pero los gobernadores y figuras como Sol o Reutemann no constituyen an una renovacin para disputar el liderazgo en el PJ.

Nstor Kirchner sostuvo en el acto de Plaza Congreso, en nombre de Cristina, que el gobierno iba a respetar la resolucin del parlamento, sea cual sea. Pero por entonces pensaba en una segura victoria en el Senado. Ahora, la derrota lo obligara a ir a una negociacin con la patronal rural para pactar una ley consensuada en la cmara de diputados. Pero los Kirchner venan de reafirmar en el acto de Plaza Congreso, su identidad nacional y popular (populista como defini Menem en el Senado) y centrada en la polarizacin contra los que llam una reedicin de los comandos civiles del 55 o los grupos del tareas del 76. Todo lo contrario a la unidad nacional y el consenso que le reclaman los Miguens, Llambas y el peronismo sojero. Por eso es que el oligrquico La Nacin augura que Una administracin dbil deber afrontar un destino de tres aos y medio ms de vida. Podrn citarse muchos ejemplos de gobiernos del mundo que perdieron votaciones en los parlamentos y tuvieron luego una vida lozana. Son ciertos. La nica y crucial diferencia es que ninguno de esos gobiernos mandaba como mandaban los Kirchner. No est descartado que el kirchnerismo intente, tardamente, medidas para lograr recuperar base social como venan anunciando con aumento de asignaciones familiares y jubilaciones, as como presentarn el salvataje a los empresarios espaoles que vaciaron Aerolneas como una gesta nacional. Pero la constante en los gobiernos progresistas que sufren embates de la derecha es la tendencia a pactar y negociar con ella, como lo ha hecho Chvez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia. Es decir, ms concesiones que pagaremos los trabajadores y el pueblo.

Llamado urgente a unificar la tercera posicin

En el terreno de la izquierda, la crisis dej, en primer lugar, una importante clarificacin. Se termin el despolitizado discurso de la unidad de la izquierda ms all de los programas y las polticas. Se desenmascar la izquierda que no tiene ningn anclaje de clase y fue detrs de la Sociedad Rural, como el PCR, el MST y otros grupos que vergonzosamente manifestaron en Palermo y ahora festejan la baja de las retenciones, es decir la suba de precios y la mayor cada del salario, junto a la superexplotacin del pen rural.

Desde el PTS proponemos al Partido Obrero, al Bloque Piquetero Nacional, al MAS y a todas las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y organismos de derechos humanos- trabajar para la convocatoria a una Asamblea Nacional de la tercera posicin que se convierta en un fuerte polo poltico en la crisis nacional, con independencia poltica de ambos bandos patronales y en defensa de las reivindicaciones obreras y populares. Aumento general para los planes sociales y los salarios, el fin del trabajo precario empezando por la derogacin de la ley Videlista que rige al trabajador del campo. Salario igual a la canasta familiar indexado mes a mes segn la inflacin. Abolicin del IVA y los impuestos al consumo, y establecimiento de impuestos progresivos a las grandes fortunas. Nacionalizacin del comercio exterior, los puertos privados y las grandes propiedades de tierras y empresas agropecuarias. No pago de la deuda externa y nacionalizacin de la banca. Ante la crisis a la que nos han llevado los dos bandos capitalistas, opongamos una salida de los trabajadores y socialista.



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