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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2008

La terrible y triste parcialidad

Ramn Reig
Rebelin


Que cualquier ciudadano consciente y con capacidad crtica no tenga derecho a recibir una informacin veraz y rigurosa en Espaa es tremendamente triste, terrible, irritable y lamentable. Que monten una campaa meditica en torno a la liberada Betancourt (aqu y en casi todo el planeta) mientras se ocultan casi sistemticamente los atropellos que a diario sufren amplias capas de la poblacin en Colombia a manos de nuestras empresas multinacionales con la complicidad gubernamental; que en unos y otros medios de comunicacin, sus columnistas y analistas repitan como papagayos las consignas de sus empresas y de los partidos polticos a los que estn vinculados; que se arme la que se ha armado con la detencin de Karadzic y ya se lleven a cabo juicios paralelos en los medios de comunicacin mientras se hace la vista gorda con los militares y polticos bosnios y de la guerrilla albanesa, por ejemplo, tericos responsables de las matanzas contra los serbios; que algunos medios de comunicacin insulten la memoria del poeta Jos Mart con tal de lanzar sobre todos su anticastrismo; que se tergiverse la crisis por la que atravesamos presentndola como un capricho del petrleo y no como algo endmico del mercado, a lo que se le pondrn parches para que suceda algo similar en unos aos; que se le oculte al receptor de forma sistemtica que existen unos poderes estructurales intocables que estn por encima de sus presuntos representantes polticos Todo esto es desalentador, vivirlo da a da es observar el proceso por el cual los seres humanos son reducidos a neosbditos, esta vez informatizados y distrados con multitud de cacharros.

Lo ms detestable que puede hacer alguien es vender su talento y renunciar a decir lo que piensa para limitarse a afirmar una parte de lo que piensa, en funcin de que le pague un medio de comunicacin cercano al PP, PSOE u Opus. No hablo de los redactores de base o de los jvenes que intentan abrirse camino, esos tienen que apechugar con lo que sea, con los franquitos que han quedado despus de Franco. Hablo de quienes se suponen que tienen dnde caerse muertos pero que por dinero y algo de notoriedad escriben al dictado y le dicen a un pblico vido de sangre contra unos u otros, aquello que desean or o leer, no lo que es sino la mitad de lo que es. Deberan avergonzarse con tal comportamiento y supongo que lo estn pero lo de toma el dinero y corre y sentirse queridos y promocionados tiene una enorme dosis de seduccin.

Ahora bien, la gente se est hartando de estos individuos, del periodismo baboso que proyectan. El periodismo y sus expertos no estn a la altura de las circunstancias, por regla general. El mensaje periodstico no es ms que un altavoz de los dueos de los medios de comunicacin y eso que yo defiendo an al periodismo de referencia por su capacidad formativa pero si se tiene una base metodolgica previa que se supone que te la da la familia, el colegio, el instituto y la universidad. Pero no, esa base ya se va perdiendo, yo apenas puedo exigir a mis alumnos de 5 de carrera de Periodismo, de 5, no se olvide- respuestas a preguntas que les obliguen a interrelacionar fenmenos, datos histricos, acontecimientos. La forma de expresarse es casi de instituto y el contenido de las respuestas, banal. Eso al margen de grandes vacos histricos. Con tales vacos es evidente que no son ms que carne de mercado, tornillos y tuercas de un enorme engranaje elevado sobre la falta de conocimiento, un concepto que se confunde con el de la posesin de ordenadores y otros utensilios que no son fines en s mismos sino medios. Vamos hacia la sociedad del conocimiento, oigo decir a algunos polticos. Miren, perdonen la expresin, pero una mierda para ustedes y para los sacerdotes del xtasis ciberntico: vamos hacia la sociedad neototalitaria, construida sobre la base de los datos, no de las comprensiones del significado de esos datos. Y para hacer efectivo el empeo se les indica a los profesores funcionarios de universidad que se jubilen con 58, 60 65 aos, de esta forma se van abaratando costes y van entrando profesionales competentes no lo niego- pero inexpertos y en la universidad y en la enseanza en general el magster es alguien imprescindible.

La monotona y la descarada parcialidad de los medios originan el hasto y el abandono de los lectores ms exigentes; que para acercarse a saber lo que pasa uno tenga que leer al menos dos diarios de referencia es un atropello al derecho constitucional de recibir una informacin veraz; comprobar cmo cada medio de comunicacin apoya a los miembros de sus tribus (escritores, actores, etc.) e ignora a los dems es deleznable y pattico. Los medios no permiten que el tratamiento de un acontecimiento desde todas sus aristas les estropee su intencionalidad manipuladora. El periodismo actual carece de afn transgresor. El Jueves lanz la famosa portada en la que el prncipe Felipe y su seora copulaban y un ao despus ha ganado 100.000 lectores. No entro en si era o no era adecuada la vieta pero s en que esta revista se salt la costumbre de babosear a la Casa Real y un segmento de gente ha respondido de manera favorable. Hace algn tiempo me dijeron que determinados catedrticos, escritores o periodistas se venden por menos de lo que uno imagina. Me resista a creerlo pero ya empiezo a cambiar de opinin y eso que no les cuento ni la mitad de la misa. Todo se andar.

Aqu en Espaa lo importante no es que uno o un grupo de personas presente una iniciativa interesante ante una institucin pblica o privada sino que lo autnticamente relevante es quines son los que la presentan, de qu cuerda, por dnde respiran. El pensamiento libre es peligroso, Espaa tiene un problema gravsimo: su clase poltica es mediocre, bisoa e ignorante, por regla general; es una marioneta cuyos hilos estn movidos por manos contaminadas. Y, como consecuencia de ello, todo se est llenando de cargos, carguitos y carguillos, mediocres, bisoos e incompetentes. Hemos trado una democracia para levantarle un altar a la papanatera y para que el periodismo sea una actividad dcil que habla a todas horas de declaraciones polticas, sucesos, Real Madrid, Barcelona, Nadal, Alonso, pinginos que ponen huevos en los zoolgicos o de si en verano hace calor y en invierno fro. Poco ms se puede hacer, las estructuras de poder que estn detrs de los medios lo determinan todo. El periodista honrado est atenazado por los accionistas, la publicidad, la poltica y los pblicos. No es libre, de ninguna manera.

El comprador de prensa que no lector- ya no suele hablar de cabeceras sino de productos: Hoy tengo que comprar la pelcula tal o el regalo cual. En el quiosco de prensa te venden un objeto a precios especiales, que va acompaado por un artilugio que se llama peridico. Dentro de l, como deca el magnate Hearst, encontramos unos textos entre los anuncios. Los llaman noticias. Esos anuncios te dicen quines mandan en el peridico. En la radio esos mismos mandamases patrocinan noticias. Prensa, radio y televisin estn repletos de falsas noticias, de publicidad encubierta. Y hay otros dueos que no se ven, pero que vigilan.

En el pecado llevan los medios la penitencia: la lectura de prensa ha bajado en todos los pases desarrollados, esos que inventaron el periodismo. Como los medios o son A o son B, como lo importante es el servilismo y la parcialidad, estn sufriendo la mayor humillacin de su historia: los receptores los abandonan y, para evitarlo, deben venderle desde una taza para componer una vajilla hasta un cruasn, pasando por regalar un reloj o incluso una botella de vino. Beber para olvidar.



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