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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2008

Entrevista con Roxanne Dunbar-Ortiz, activista y escritora estadounidense
Races de resistencia

Andrej Grubacic
Zcommunications

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Roxanne Dunbar-Ortiz creci en Oklahoma rural, hija de un agricultor sin tierras y de una madre mestiza. Durante las primeras dos dcadas del Siglo XX, su abuelo paterno, veterinario de origen campesino escocsirlands, haba sido miembro del Partido Socialista en Missouri y Oklahoma y se uni a Trabajadores Industriales del Mundo (IWW, por sus siglas en ingls) cuando fue fundada. Las historias de su abuelo la inspiraron a un activismo por la justicia social de toda la vida.

Casada a los 18 aos, se fue con su esposo a San Francisco, donde ha vivida la mayor parte de los aos desde entonces, incluso despus del fin de su matrimonio. Su historia de su vida hasta su partida de Oklahoma est registrada en Red Dirt: Growing Up Okie. De 1967 a 1972, fue activista a tiempo completo viviendo en varias partes de EE.UU., viajando a Europa, Canad, Mxico, y Cuba. Fue una de las fundadoras del militante Movimiento de Liberacin de las Mujeres. Esa poca de su vida y su secuela, 1960-1975, es la historia relatada en Outlaw Woman: Memoir of the War Years [Mujer ilegal: Memorias de los aos de guerra.

Dunbar-Ortiz acept un puesto de enseanza en un recin establecido programa de Estudios Americanos Nativos en la Universidad del Estado de California en Hayward, cerca de San Francisco, y ayud a desarrollar el Departamento de Estudios tnicos, as como Estudios Femeninos. En 1974 inici su actividad en el Movimiento Indio Americano (AIM) y en el Consejo del Tratado Indio Internacional, comenzando un compromiso de toda la vida con los derechos humanos internacionales.

Su primer libro: The Great Sioux Nation: An Oral History of the Sioux Nation and its Struggle for Sovereignty [La gran nacin sioux: Una historia oral de la nacin sioux] fue publicado en 1977 y presentado como el documento fundamental en la primera conferencia internacional sobre Indios de las Amricas, realizada en la sede de la ONU en Ginebra, Suiza. Ese libro fue seguido por otros cuatro, incluyendo Roots of Resistance: A History of Land Tenure in New Mexico [Races de resistencia: Una historia de la posesin de la tierra en Nuevo Mxico] e Indians of the Americas: Human Rights and Self-Determination [Indios de las Amricas: derechos humanos y autodeterminacin].

En 1981 se le pidi que visitara Nicaragua sandinista para evaluar la situacin de la posesin de la tierra de los indios miskito en la regin noreste del pas. Sus dos viajes de ese ao coincidieron con el comienzo del patrocinio por el gobierno de EE.UU. de una guerra por encargo para derrocar a los sandinistas. En ms de 100 viajes a Nicaragua y Honduras entre 1981 y 1989, monitore las guerras de la Contra. Aparte de su libro de 1985 Caught in the Crossfire: The Miskito Indians of Nicaragua [Atrapados en el fuego cruzado: los indios miskito de Nicaragua, su libro Blood on the Border: A Memoir of the Contra War [Sangre en la frontera: Memorias de la guerra de la Contra] fue publicado en 2005.

Actualmente trabaja en una historia de EE.UU. desde la perspectiva de los americanos nativos, que ser publicado por Beacon Press.

GRUBACIC: Hable sobre Races de la resistencia as como de su historia de EE.UU. desde la perspectiva de los americanos nativos.

DUNBAR-ORTIZ: Roots of Resistance: A History of Land Tenure in New Mexico haba sido mi disertacin doctoral de historia en la UCLA [Universidad de California, Los ngeles] en 1974, luego fue co-publicada por la UCLA y los centros de investigacin chicano y americano nativo en 1980. En 2007 fue publicado en una edicin revisada por University of Oklahoma Press. Podr sonar como un tpico limitado, pero en realidad es una historia universal del colonialismo europeo y de la imposicin del capitalismo a comunidades democrticas, auto-administradas, autnomas, pero vinculadas las unas con las otras. Me propuse aplicar la teora marxista a una regin en particular y termin abarcando esa teora a un nivel ms profundo. En particular, la apropiacin de la tierra como primera etapa del desarrollo capitalista, convirtiendo a productores independientes o comunales en mendigos sin nada que vender sino su trabajo, transformndolos en mercancas. Existe todava una lucha vibrante en Nuevo Mxico para recuperar propiedades comunales perdidas y ese tipo de movimiento ocurre en todo el mundo colonizado.

El libro en el que trabajo ahora, una historia indgena de EE.UU., es un volumen de la serie que Beacon Press publicar durante los prximos aos. Partiendo del concepto de Howard Zinn de historia popular, la serie incluir volmenes sobre la historia de EE.UU. desde las perspectivas de los americanos nativos, los afro-americanos, los chicanos, latinos, americanos asiticos, trabajadores, mujeres y gays/lesbianas.

Como mi propio trabajo est relacionado con el estudio del autogobierno y de la autoactividad interraciales, no puedo resistir la tentacin de preguntar si ha encontrado algunos casos semejantes en su investigacin.

Haba sido estudiante de postgrado de historia que estudiaba los efectos de la colonizacin y del imperialismo en Latinoamrica cuando le por primera vez a Franz Fanon en 1967, quien cambi por completo mi modo de pensar al respecto. Por primera vez, vi el potencial humano, en lugar de la simple persecucin, en la secuela de los estragos de la colonizacin, continuada por el imperialismo de EE.UU.

Como historiadores, estamos imbuidos de la idea de la inevitabilidad y del progreso. No se supone que preguntemos Y si acaso? Comenc a ver el desarrollo histrico de otra manera, particularmente al involucrarme en movimientos sociales indgenas y viv la resistencia, la solidaridad, la autonoma, y la auto-administracin de la que usted habla. Numerosas religiones, si no la mayora, reconocen lo que los calvinistas (mi propia formacin) llaman predestinacin. Idealistas seculares como Hegel se dieron cuenta de la necesidad de elegir correctamente, definiendo as la libertad. Veo al colonialismo europeo, el saqueo de las Amricas, frica, y gran parte de Asia por Estados europeos (incluyendo a EE.UU.), la introduccin de la esclavitud, los ltimos 500 aos como una direccin equivocada de la humanidad. Lo que aprend de dirigentes indgenas de la resistencia y de los movimientos de liberacin africanos, particularmente de Amilcar Cabral, fue que la colonizacin detuvo el desarrollo normal de la gente, y parte del proceso de liberacin fue recomenzar donde la historia abandon a los colonizados, construir nuevas realidades, en lugar de, utilizando palabras de Fanon, imitar a Europa.

En los procesos de colonizacin, la historia no se detuvo realmente, ni pienso que Cabral haya querido decir que lo hizo. Ms bien, las culturas para los que sobrevivieron fueron culturas de resistencia. Tambin, los que yo llamo pueblos nuevos nacieron del colonialismo, pueblos mixtos, comunidades interraciales. Los descendientes de la antigua civilizacin andina hablan de rescatar al mestizo. Han desarrollado una especie de versin indgena de los sueos de una sola Amrica, sin fronteras, de las clases gobernantes de Bolvar y Jefferson pero con una diferencia, o sea el reconocimiento de las races y del corazn de nuestra Amrica, el hemisferio occidental. Creo que los pueblos mestizos o mixtos, los que yo llamo coyotes que lo somos v todos y todos quienes son desposedos, sin tierras, sin medios o deseos de ser ricos y poderosos, tienen un papel especial que jugar en el futuro. Veo ese papel como una pesada responsabilidad.

Cules son sus pensamientos sobre la relacin entre el privilegio blanco, la conciencia de clase, y el movimiento de liberacin de las mujeres?

Pienso que es difcil para cualquiera que no haya crecido en EE.UU. con padres que datan de hace varias generaciones o ms desde que inmigraron comprender nuestra preocupacin por la raza en EE.UU. La supremaca blanca/europea es el elemento ms definidor del contenido de la identidad estadounidense, eliminando as en gran medida la identidad de clase trabajadora mediante la introduccin y mantenimiento de la esclavitud por los britnicos, en la que slo africanos y sus descendientes fueron sometidos a la esclavizacin y nacan para ser esclavos. Pasaron casi dos siglos en la formacin de las colonias norteamericanas britnicas antes de que EE.UU. se convirtiera en un Estado colonizador independiente. La cultura y la economa, no slo en los Estados del Sur en los que la poblacin africana esclavizada exceda en nmero a la europea, sino tambin en los Estados del Norte y en el nuevo Estado nacin en su conjunto, fueron saturadas con las instituciones y la vida social de la supremaca blanca.

Incluso miembros de los movimientos contra la esclavitud y abolicionistas, todos los cuales pensaban que la esclavitud era inmoral, no queran mezclarse socialmente o mediante matrimonios mixtos con africanos. Muchos estaban a favor de deportar a los africanos a frica en una poca en la que no haba africanos residentes en EE.UU. que hubieran nacido en frica. Para llegar a ser estadounidense, no en el sentido legal, sino para lograr puestos de trabajo, aceptacin social, etc., en el Siglo XIX, e incluso hasta la actualidad, significaba esforzarse por ser identificado como blanco.

Desde que, a mediados del Siglo XX, el movimiento por los derechos civiles impuso legislacin por derechos iguales, accin afirmativa, y otras medidas, individuos de color tambin pueden demostrar su blancura si se adhieren a los valores del americanismo, que incluyen la aceptacin de la responsabilidad individual por su propia situacin, la creencia en que el campo de juego es ecunime, ser voceros para culpar a sus propias comunidades por sus condiciones y proclamar que el gobierno de EE.UU. es el ms perfecto jams creado, con derecho a regir el mundo, particularmente sus partes no-europeas. Tenemos que analizar las relaciones de clase dentro de esa realidad.

Recientemente hice una resea de un nuevo libro excelente e importante de David Barber: Hard Rain Fell: SDS and Why it Failed [Llovi duro: la SDS y por qu fracas] Barber atribuye el fracaso de la Nueva Izquierda de los aos sesenta a su incapacidad de actuar de acuerdo a su propia retrica respecto a la raza, el gnero, y el imperio. Lo que falta en todo el libro es la composicin de clase y la ausencia de conciencia de clase entre los nuevos izquierdistas, incluyendo al Movimiento de Liberacin de las Mujeres. Barber seala correctamente que las jvenes mujeres blancas que se lanzaron a iniciar el movimiento feminista radical trabajaron primero como voluntarias en el movimiento por los derechos civiles en el Sur a comienzos de los aos sesenta y vieron a mujeres afro-estadounidenses en roles muy diferentes de lo que ocurra en el caso de mujeres blancas dentro de la sociedad estadounidenses. Pero, al verlo, esas mujeres blancas vean la raza como el factor definidor en lugar de la clase.

Por haber crecido en Oklahoma en la clase rural y trabajadora (en parte india, pero en el mundo de la clase trabajadora blanca), adopt el feminismo en 1963 despus de leer El segundo sexo de Beauvoir, que efectivamente me llev al activismo anticapitalista, antirracista, antiimperialista. Dentro de un ao, me haba convertido en miembro del primer grupo universitario contra el apartheid de EE.UU., en la UCLA. No tard mucho en considerar que los hombres de la Nueva Izquierda eran groseramente varones supremacistas, lo que se hizo insoportable en el verano de 1967 mientras trabajaba con el CNA (Congreso Nacional Africano) y el movimiento de solidaridad contra el apartheid en Londres. Promet volver a EE.UU. para ayudar a iniciar un movimiento de liberacin de las mujeres a fin de hacer cambiar a los hombres, de modo que una revolucin fuera posible con la derrota del patriarcado. Sent fuertemente que mi propio potencial como revolucionaria activa era asfixiado.

Me mud al centro de la actividad radical, el corredor del Noreste (viva en Cambridge, pero con frecuentes viajes a Nueva York y Washington) y me conect con cientos de mujeres imaginndome que pensaban del mismo modo.

Sin embargo, pronto sent la misma asfixia entre las mujeres de la Nueva Izquierda que la que haba sentido con los hombres de la Nueva Izquierda. Me di cuenta de que la ausencia de conciencia de clase era el defecto fatal de la Nueva Izquierda y que el antirracismo era en realidad un vehculo para el privilegio. Consider que muchas de las activistas por la liberacin de las mujeres eran racistas hechas y derechas. Tambin me di cuenta de que la experiencia que esas mujeres feministas haban tenido en el movimiento por los derechos civiles en el Sur se basaba en un privilegio de clase que ni siquiera lograba imaginar. Pero si una introduca la cuestin de clase entre mujeres de la Nueva Izquierda, era acusada de marxista o de pensar como un hombre.

Tuvo un sentimiento parecido al leer la autobiografa de Cathy Wilkerson: Flying Close to the Sun [Volando cerca del sol]? Cmo evala todo el Weather Underground?

 

Me gust la autobiografa de Cathy por su honestidad y aceptacin de responsabilidad por sus acciones. Sin embargo, aparte de recitar las altas y bajas de sus antepasados y familia inmediata, no refleja su propios antecedentes de clase y cmo pueden haber afectado su conciencia y decisiones polticas. Por otra parte, entra en muchos detalles sobre su privilegio blanco. Pienso que vale para todas las facciones de la Nueva Izquierda, no slo los Weathermen [sic]. El que no consideraran necesario o relevante considerarlo formaba parte de sus privilegios de clase. Pero, al reconocer el privilegio blanco, no tenan nada que perder. Tuvieron la arrogancia de asumir que el privilegio blanco los defina no slo a ellos, sino tambin a los blancos en la clase trabajadora, sin saber nada sobre la clase trabajadora de cualquier color.

Esta forma de pensar se ha hecho an ms central desde el colapso de la Nueva Izquierda. En la actualidad, el entrenamiento antirracista es una actividad importante para activistas por la justicia social que son blancos y en su mayora profesionales o de la clase media superior. Durante los ltimos aos han adoptado la tesis de la interseccionalidad de las opresiones entrecruzadas de la raza, la clase y el gnero, pero es una falacia an mayor, ya que las distinciones de clase existen entre negros y otra gente de color, y especialmente entre las mujeres. Tambin trata la opresin de clase como algo contra lo que hay que luchar; la gente de clase trabajadora debiera ser respetada, como si en el caso de los trabajadores se tratara de un pueblo en lugar de una clase creada por la explotacin capitalista del trabajo. El papel de la clase trabajadora es eliminar las clases destruyendo el capitalismo.

Respecto a la gente de Weather, pienso que pasar a la clandestinidad fue un error, pero no la catstrofe proclamada por algunos de ellos, como ser por haber destruido a la SDS al hacerlo. Las nicas vctimas reales de sus acciones fueron ellos mismos. El grupo del que formaba parte en Nueva Orleans tambin pas a la clandestinidad durante un ao para trabajar clandestinamente con los trabajadores del petrleo. Tambin fue un error.

Siempre pens que la nueva generacin de activistas estadounidenses debera hallar su inspiracin menos en el Weather Underground y ms en Industrial Workers of the World Trabajadores Industriales del Mundo (IWW o los Wobblies). Uno de los episodios ms interesantes de la historia radical de EE.UU. es que IWW cre el primer sindicato interracial en la historia de EE.UU.

 

IWW ha sido la inspiracin de toda mi vida y el motivo por el que me hice anticapitalista y aspir a ser una revolucionaria y el motivo por el que decid estudiar historia. Mi abuelo fue Wobbly en Oklahoma. Mi padre naci en agosto de 1907 y fue bautizado Moyer Haywood Scarberry Pettibone Dunbar, por los lderes Wobbly que fueron enjuiciados en Boise, Idaho, ese verano. Mi abuelo muri antes de que yo naciera, pero mi padre, un gran narrador tradicional de historias: me cont cada detalle de las acciones de mi abuelo y realmente de lo que equivala a una historia radical de Oklahoma que oficialmente sigue eliminada en la actualidad, junto con algunas otras. Desde el primer ao hasta la universidad, no encontr nada de lo que aprend de mi padre antes de que yo cumpliera cinco aos. Desde luego, no iba a desconfiar de las historias de mi padre, as que busqu su confirmacin en el estudio de historia.

En 1968, dos jvenes en Chicago de familias sindicalistas, tipgrafos, Franklin y Penelope Rosemont, imprimieron miles de libros rojos de la IWW y comenzaron a impulsar su renacimiento. Ha sobrevivido y se ha extendido, sobre todo en dos generaciones de jvenes anarquistas. IWW produce un buen boletn de noticias. Numerosos miembros de los sindicatos son tambin miembros de IWW. Earth First! en su apogeo de los aos ochenta en los bosques de California del Norte, bajo la direccin de la difunta Judi Bari, ella misma de clase trabajadora, organiz a leadores en la IWW. Pero entre los liberales y los Nuevos Izquierdistas y sus herederos, existe poco inters en estudiar a la IWW como modelo para la organizacin contempornea.

IWW cubri una dcada y media de un perodo extremadamente represivo La segregacin la Jim Crow de negros estaba firmemente arraigada. Los americanos nativos tenan que tener pases para abandonar sus reservas y no se les permita afiliarse a sindicatos, las mujeres no tenan derecho a voto. Sin embargo, la IWW pudo organizar e inspirar luchas interraciales. Tambin fue el perodo de la prolongada Revolucin Mexicana y de una constante cooperacin entre la IWW y los trabajadores revolucionarios mexicanos. En Oklahoma, agricultores negros, blancos e indios, inspirados por los Wobblies, se alzaron en conjunto en 1917 para oponerse al reclutamiento para la Primera Guerra Mundial y oponerse a la guerra como una guerra de los ricos. Fue llamada la Rebelin del Maz Verde. Y, por cierto, las mujeres se destacaron en la fundacin y la dirigencia de IWW: Elizabeth Gurley Flynn, Emma Goldman, Mother Jones, Lucy Parsons, y muchas dirigentes locales.

Me siento de la misma manera respecto al intento de reiniciar la SDS como respecto a IWW. Pienso que podemos aprender de las organizaciones precedentes, pero no duplicarlas. Los tiempos son tan diferentes. Fui invitada a hablar por los nuevos miembros de SDS en su entrenamiento de verano el ao pasado. Fue realizado en Lancaster, Pensilvania, con una poblacin sobre todo menonita y amish. Los miembros de la SDS que sirvieron de anfitriones eran de familias menonitas, pacifistas en su religin. Son estudiantes universitarios de cinco escuelas diferentes en el rea. Me impresion su habilidad organizativa y su dedicacin. Hubo unos 50 participantes de muchas universidades y escuelas diferentes, sobre todo del Este de EE.UU. Me alent que estuvieran reinventando a la SDS con sus propias necesidades y aspiraciones. Escuchaban en serio cuando yo hablaba sobre los movimientos de los aos sesenta, tomando notas, haciendo buenas preguntas. Habl mucho sobre clase y el da siguiente los jvenes de clase trabajadora de entre los participantes hicieron una reunin para discutir el tema.

Pero la nueva SDS es diferente del original. A comienzos de los aos sesenta, la SDS comenz con una organizacin vertical desde arriba y organiz filiales en todo el pas aprovechando el mpetu del movimiento de los derechos civiles y pronto crecieron con la escalada de la Guerra de Vietnam. La nueva SDS no tiene una ola semejante que aprovechar, ningn grupo de organizados expertos para crear una red nacional de filiales en cientos de campus. Sin embargo, cuando unos pocos activistas iniciaron la nueva SDS la noticia se difundi por Internet y estudiantes de secundaria y universitarios comenzaron a llamarse SDS. Los que trataban de organizar desde arriba, una serie de antiguos veteranos de la SDS y unos pocos organizadores jvenes que haban apadrinado, se sorprendieron por el desarrollo anrquico.

En cuanto a lo que pudiera provocar un movimiento estudiantil masivo como el que vimos en los aos sesenta en EE.UU. y que existe continuamente en la mayora de los pases, dudo que lo podamos ver de nuevo aqu. Eso no significa que los campus carezcan de actividad radical. Cada campus tiene activistas radicales que trabajan en temas aislados o mltiples trabajo en los sweatshops, el entorno, derechos femeninos y gays/lesbianas, la guerra. Creo que existe un gran dficit en el entendimiento de cmo organizarse. En los aos cincuenta, los organizadores de los derechos civiles experimentaron y elaboraron mtodos de organizacin que los activistas estudiantiles de comienzos de los aos sesenta heredaron y reprodujeron.

Cuando el movimiento fue debilitado por la represin, la infiltracin, el uso de drogas, la atencin meditica, y muchos otros factores, los filntropos liberales colmaron la brecha y profesionalizaron la organizacin, creando organizaciones sin fines de lucro y carreras. No se han interesado por la organizacin en los campus. La nueva manera es entrenar, que es bastante mecnica y que los financiadores consigan ms fondos. As que pienso que lo principal que podra hacer la nueva SDS es estudiar los mtodos de organizacin del movimiento de derechos civiles, de la antigua SDS, y de nuevo de la IWW.

Usted est involucrada en la organizacin de una conferencia sobre el prolongado 1968. Puede hablarnos sobre sus experiencias personales en esos aos? Cmo pas el movimiento en EE.UU. de la insurgencia a la poltica de la filantropa?

Fijo los orgenes del prolongado 1968 entre 1960 y 1975, de la eleccin de Kennedy al fin de la Guerra de Vietnam y la renuncia de Nixon. Por cierto, la intervencin en Vietnam, el movimiento por los derechos civiles en el Sur, y los movimientos de liberacin africanos se haban estado forjando por lo menos durante una dcada antes de 1960 y son importantes para comprender la marea revolucionaria de 1968. Pero no creo que haya alguna duda de que la marea de 1968 haya terminado en 1975. Volv y complet mi disertacin en 1974, que haba abandonado en 1968 para dedicarme a revolucionaria a tiempo completo. Comenc a ensear en la universidad ese ao y tuve la misin de desarrollar de desarrollar Estudios Americanos Nativos y un Departamento de Estudios tnicos. Eso tambin suceda en numerosos campus, as como el desarrollo de Estudios Femeninos. Hubo actividad importante, pero era sobre todo una reforma hacia adentro y no tanto una protesta hacia fuera.

A comienzos de los aos setenta, las universidades purgaron a los profesores sin titularidad y a dirigentes estudiantiles radicales, particularmente bajo el gobernador Ronald Reagan en California (1966-1974). Otras comenzaron a comportarse del mismo modo. Los movimientos tambin se volvieron hacia adentro, tratando de imaginar como reiniciar el movimiento de masas, haciendo un balance; tambin realizando algn buen trabajo de organizacin El grupo con el que yo estaba, Line of March, y otros grupos en el rea de San Francisco colocaron a radicales en posiciones locales clave, lo que tuvo un efecto permanente en la poltica local. El movimiento del Black Power sufri estragos por la violencia, en parte interna, pero en su mayor parte por parte del Estado, pero sigui teniendo influencia local.

A primera vista, pareca como si hubiera habido muchas victorias. En California, Jerry Brown fue elegido gobernador en 1974 y fue reelegido en 1978. Nombr al fundador de la SDS, Tom Hayden y a otros Nuevos Izquierdistas, a puestos de gobierno. Tambin nombr a cuatro jueces liberales a la Corte Suprema de California, y a una mujer como presidenta de la Corte, Rose Bird, que haba trabajado con los trabajadores agrcolas inmigrantes, tal como lo haban hecho otros de los nuevos jueces. En San Francisco, un izquierdista, Jorge Moscone, fue elegido alcalde, y Harvey Milk se convirti en el primer activista abiertamente gay, tambin izquierdista, en ser elegido al Consejo de Supervisores. (Tanto Moscone como Milk fueron asesinados por un derechista en 1978.) En Oakland, la infraestructura de base estructurada por el Partido Black Panther llev a afro-estadounidenses a puestos locales y ayud a elegir a Ron Dellums, afro-estadounidense y autoidentificado como socialista, al Congreso de EE.UU.

En 1972, me senta acabada y abus del alcohol despus de mi perodo en la clandestinidad. Fui rescatada por el Movimiento Indio Americano cuando dirigi la toma de Wounded Knee en la Nacin Lakota a comienzos de 1973. Durante algunos aos siguientes trabaj organizando para el Consejo del Tratado Indio Internacional para llevar las reivindicaciones de los nativos americanos al mbito internacional. Por ese motivo volv para completar mi doctorado, para tener ms credibilidad en ese trabajo. Esto tambin signific mucho trabajo en la base en reservas rurales. Estaba tan ocupada que apenas me di cuenta de que ya no haba un movimiento de masas y que los que decidan eran los filntropos.

Hablando de poltica humanitaria, qu piensa del reciente entusiasmo de la clase media por varios movimientos de independencia? El libro de Jean Bricmont Humanitarian Imperialism [Imperialismo humanitario] captura ese fenmeno.

 

Bueno, en la atmsfera que describ se impuso la intervencin humanitaria. Porque yo estaba realizando mucho trabajo en Naciones Unidas por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indgenas a partir de 1977, vi el desarrollo de esa forma insidiosa de imperialismo. Hay que verlo en el contexto de la destruccin por EE.UU. y las potencias occidentales de las instituciones duramente conquistadas del Nuevo Orden Econmico Internacional (NIEO, por sus siglas en ingls), una propuesta de 1974 lograda por las antiguas colonias, que se haban convertido en la mayora de los miembros de la ONU. Planteaba el rpido desarrollo econmico en lo que era llamado el tercer mundo, mediante la transferencia de tecnologa y ayuda econmica sin condiciones. Poco despus, el mapa de ruta para el programa fue elaborado en el Informe Brandt: Norte-Sur: Un programa de supervivencia. La conferencia de Naciones Unidas sobre el desarrollo de 1980 que deba aprobar el programa fue desbaratada por la negativa del gobierno de Carter a participar o aceptar los principios del NIEO. EE.UU. exiga que los pueblos del tercer mundo decidieran de qu lado estaban. Si no mostraban entusiasmo a favor de las polticas occidentales, eran categorizados como pro-comunistas. Fue cuando inventaron la idea de dos superpotencias, con igual poder y responsabilidad en el mundo, una falacia de primer grado.

Pienso que podemos ver los orgenes oficiales del uso de humanitarismo para lograr objetivos imperialistas en la Declaracin de Helsinki de agosto de 1975. Provino de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperacin en Europa y fue firmada por los Estados europeos, Canad, EE.UU., y la Unin Sovitica. Los requerimientos bajo el acuerdo fueron virtualmente los mismos que en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Politicos (PIDCP)), uno de los Pactos Internacionales de Derechos Humanos que fueron aprobados por la Asamblea General de la ONU en 1966. El otro Pacto de Derechos Humanos tena que ver con derechos econmicos, sociales y culturales, en los que haban insistido los pases del tercer mundo y los Estados del bloque socialista y que EE.UU. se neg a ratificar. Ese tratado caracterizaba los derechos humanos como el derecho al alimento, a un ingreso garantizado, a la vivienda, la atencin sanitaria, y la educacin gratuita. Tanto el acuerdo de Helsinki como el Convenio de Naciones Unidas sobre Derechos Civiles y Polticos fueron utilizados por el gobierno de Carter y los que le sucedieron para intervenir en pases del tercer mundo. Los primeros usos militares de la intervencin humanitaria tuvieron lugar con el entrenamiento de contrainsurgentes para derrocar a los gobiernos izquierdistas en Afganistn y Nicaragua y en toda Centroamrica, y la intervencin militar directa en Grenada y Panam; luego en una escala mucho mayor en la Guerra del Golfo, y despus en los pases balcnicos.

Mientras observaba como los instrumentos e iniciativas de derechos humanos, tan importantes para la gente que vive bajo gobiernos opresores particularmente aquellos apoyados por EE.UU. en Latinoamrica, as como para los pueblos indgenas en Norteamrica eran desviados para apoyar a disidentes en la Unin Sovitica y otros Estados Socialistas, vi a cantidades crecientes de activistas y ONG de derechos humanos persiguiendo el dinero distribuido con tanta generosidad por el Departamento de Estado de EE.UU. Al llegar las intervenciones de los aos noventa en Yugoslavia, la intervencin humanitaria fue ampliamente aceptada por la izquierda en EE.UU., y sigue sindolo.

La ola increble de resistencia indgena y de creacin social y poltica en Latinoamrica da muchas esperanzas de un nuevo movimiento global, edificado desde la base.

Volviendo a la predestinacin y los caminos correctos, realmente soy bastante optimista. Pienso que ahora tiene lugar una revolucin ms profunda en el mundo, ms all de lo que hubisemos podido imaginar en los aos sesenta. Debido al capitalismo/imperialismo, as como por las seducciones del consumismo y la codicia, los pueblos oprimidos y explotados del mundo han inventado nuevos medios de resistencia, y el secreto reside en la comunidad. Los pueblos indgenas tienen mucho que ensearnos al respecto y no es una sorpresa que el modelo que emerge de los Andes con Bolivia y en Mesoamrica con los zapatistas haya sido adoptado por doquier. En lugar de la transmisin desde el centro, tenemos formaciones autnomas desde la base. Los indgenas, campesinos y agricultores en todo el mundo estn reivindicando la tierra y el agua como lazo salvavidas.

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Andrej Grubacic es uno de los fundadores y editores de Zbalkans, una edicin balcnica de Z Magazine.

http://www.zcommunications.org/zmag/viewArticle/18054



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