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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2008

Hacia la construccin de un Frente Nacional Antiimperialista para dar batalla al realineamiento de fuerzas antinacionales

www.izquierdanacional.org


Cuando menos lo esperaba, el gobierno acaba de experimentar una derrota poltica aplastante en el Senado, cmara en la que hasta el momento contaba con una segura mayora. El propsito de convalidar el rgimen de retenciones a las exportaciones agrarias mediante una ley se volvi contra sus inspiradores, y ahora son las organizaciones rurales las que tienen a su favor un antecedente institucional en medio de una disputa que se mantiene abierta.

Confiado en una situacin poltica que lo haba favorecido hasta el presente, y respaldado en el principio justo de gravar la renta extraordinaria generada por el precio rcord de los granos en el mercado mundial, el gobierno avanz en lnea recta sin advertir que en los ltimos tres meses el balance de fuerzas haba cambiado. En este sentido el principal responsable de la derrota es el puesto de mando compartido por Cristina Fernndez y Nstor Kirchner. Presionado por las obligaciones de la deuda pblica y por la necesidad de financiar los aumentos de los subsidios al capital, construy un rgimen de retenciones uniforme, que no reconoca las diferencias de fertilidad natural por regin, ni de extensin de las explotaciones, ni de escalas de produccin.

El resultado de esta poltica fue la configuracin de un extenso frente de resistencia que tuvo en las capas bajas de la burguesa agraria su base social ms slida y la fuerza militante de la movilizacin. Precisamente, la unificacin de la tasa de retenciones aplicada por el gobierno signific una nueva vuelta de tuerca en el proceso de concentracin de la propiedad y del capital a favor de las grandes corporaciones y el capital financiero invertido en los pooles de siembra. Por contrapartida, el negocio extraordinario del gran capital llevaba a los pequeos propietarios a vender la tierra o convertirse en rentistas y condenaba a los arrendatarios a la extincin. Las posteriores correcciones mediante el reintegro de un porcentaje de las retenciones a una parte de los productores de soja y girasol, no modificaron la situacin: el nuevo rgimen fue aprobado con fecha fija de finalizacin el prximo 31 de octubre, y con un mecanismo de clculo que reduce sustancialmente el reintegro.

Sin embargo a esa altura haca ya tiempo que el movimiento reivindicativo haba adquirido un inconfundible contenido poltico. Adems del respaldo que encontr en los pueblos del interior del pas, cont con la simpata de buena parte de la clase media de las grandes ciudades; simpata que se convirti en una manifestacin decididamente antikirchnerista en el caso de las capas ms acomodadas, una masa profundamente reaccionaria, nostlgica en muchos casos del terrorismo de Estado, que ve en Kirchner a Hugo Chvez y en Cristina Fernndez a Eva Pern, y cree estar en presencia de un gobierno montonero con planes de "cubanizacin". Hacia ese campo de fuerzas convergi la oposicin partidocrtica integrada por radicales, cvicos, macristas y socialistas a la que se sumaron viejas figuras desplazadas del aparato justicialista y la burocracia sindical opuesta a Moyano. Se trata de un realineamiento antipopular y antinacional, que gira en torno a una nueva construccin hegemnica homogeneizada por el discurso de los grupos econmicos que se expresan a travs de Clarn, La Nacin, TN o mbito Financiero.

En cinco aos de gobierno el kirchnerismo no removi los fundamentos del modelo de la dependencia que instaur la dictadura a mediados de los 70 y profundiz el menemismo en los 90. Incluso, en algunos casos, como la poltica petrolera, lo consolid. Su programa ha reflejado los intereses de la gran burguesa exportadora y, particularmente, los de las corporaciones industriales. Ese programa fue desarrollado dentro de un equilibrio que incluye concesiones a la dirigencia sindical y la marcada centralizacin de los resortes institucionales, como reaseguro en la negociacin con los distintos grupos econmicos. 


Durante esos cinco aos esa poltica no encontr serias resistencias. Sin embargo la situacin cambi en los ltimos meses. Una fraccin de los crculos dominantes ha dado aviso que no est dispuesta a ceder la parte de la renta que pretende el gobierno, y demostr que est dispuesta a dar batalla. Ha afirmado su posicin en el descontento y la agitacin que despert en las capas de pequeos propietarios y arrendatarios el impacto de las retenciones, y cuenta con capacidad para gravitar polticamente sobre importantes franjas de clase media, tradicionalmente influenciadas por el discurso del liberalismo oligrquico. Su propsito es debilitar, condicionar y preparar un prximo relevo, va electoral, del gobierno.
El kirchnerismo fue sorprendido por el giro de la situacin. El da 15 sus enemigos le hicieron ver que tenan mayor poder de movilizacin callejera y el 17 comprob, por primera vez, que poda perder una batalla legislativa. De nada valen sus amargos reproches a la Unin Industrial por no haberlo socorrido durante el conflicto. Dentro del bloque de las clases dominantes pueden desencadenarse tensiones y producirse desplazamientos, como ocurri durante 2001 y los primeros meses de 2002, pero su unidad termina prevaleciendo. 


Durante la confrontacin las grandes masas obreras y populares estuvieron prcticamente ausentes. Carentes de una direccin poltica y con direcciones sindicales que han ceido las reivindicaciones de clase a los lmites de un modelo econmico que opera una marcada concentracin del capital y la riqueza, esa ausencia es el rasgo caracterstico de la actual situacin. En los planes de kirchnerismo paradgicamente plagado de menemistas y del ala "progresista" de la partidocracia no figura la movilizacin de los trabajadores ni tampoco la formulacin de un programa antiimperialista, expresin poltica de un Frente Nacional en condiciones de restablecer la continuidad con las luchas populares que provocaron el colapso del rgimen de la convertibilidad en diciembre de 2001 y abrieron una crisis de representatividad no resuelta. sta es la tarea central del momento. Se trata de desbaratar el realineamiento reaccionario en curso, cuyo primer objetivo es el gobierno kirchnerista, pero en cuya mira est el ajuste del programa econmico a costa de los trabajadores y las grandes masas populares.



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