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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2008

Matanzas por tierras en Honduras: ojal que ya no lluevan balas en el campo.

Milson Salgado
Rebelin



En Honduras se ha producido una masacre de terratenientes a cargo de un grupo de 300 campesinos. La palabra Trujillo dice mucho por si misma, porque su fontica est asociada a aquel oprobioso dictador que domin Repblica Dominica por mucho tiempo. Y al escucharla se piensa inmediatamente en alguna ciudad del Per. Sin embargo Trujillo tiene su historia en Honduras. Esta ciudad tropical y eminentemente caribea alberga los restos del Filibustero William Walker fiel seguidor de la Doctrina Monroe que tuvo sometida a nuestra hermana repblica de Nicaragua de 1856 a 1857 y hasta impuso la esclavitud y el idioma ingls como Idioma oficial. Tambin nos recuerda con nostalgia el tiempo en que sufri un prologado cautiverio el seor Manuel Calix Herrera fundador del Partido Comunista junto a Juan Pablo Wainwright.

Este pequeo puerto de Honduras ha tejido una de las ms complejas y ambiguas realidades, que es lgico esperar de una ciudad aislada, con pocos controles y con una privilegiada salida al mar. All perviven como un matrimonio secular el Narcotrfico con la correspondiente cultura de lo fcil asociado con los intereses de los terratenientes, quienes llevan muchos siglos convencidos que en este mundo valen ms las vacas parenderas y lecheras que los estmagos vacios de los haraganes y ociosos campesinos, por eso para ellos la tierra sembrada de pasto produce leche, y las insignificantes milpas de los campesinos muchas y muchas miserias.

Por eso resulta absurdo que tierras que pueden ser utilizadas como pistas clandestinas para que aterricen avionetas transportadoras de drogas productoras de gigantescas riquezas, se utilicen o se traten de implementar para la reforma Agraria de los campesinos que no producen ms que frijoles y maz.

El da cinco de Agosto de lo que va del ao se ha producido una tragedia indita al mejor estilo de Fuenteovejuna la clsica obra teatral de Lope de Vega, y es que unos 300 campesinos mataron a de varios disparos de bala a 11 personas incluida una familia de terratenientes y sus trabajadores por disputas de unas tierras. Y se remarca la palabra indita porque en las muertes por problemas de tierras el saldo de muertes histricamente ha estado a cargo de los campesinos, y sus vulnerables familiares. El astillero, la Talanquera, los Horcones, tacamiche son la prueba ms elocuente de los nmeros rojos de derrotas campesinas, que pese a ello no se han cansado de luchar por obtener un pedacito de tierra en que vivir.

Irnicamente las tierras en disputa eran parte de un extenso territorio perteneciente al ciudadano norteamericano Temistocles Ramrez, a quien el generoso gobierno de Honduras de los aos 80 indemniz por el orden de 13 millones de Dlares, motivada en el deseo masoquista de servir la soberana en bandeja para que all funcionara el Centro Regional de Entrenamiento Militar (CREEN), el mismo que sirvi para que unidades de las fuerzas armadas estadounidenses entrenaran a miembros del Ejercito del Salvador, quienes le haran frente a la guerrilla de los aos 80 del siglo recin pasado. Despus de servir a los intereses del norte, las tierras segn dictamen de la Procuradura General de la Repblica pertenecan al Estado de Honduras, pero la municipalidad de Trujillo empez a vender en forma indebida a terratenientes, desentendindose de los intereses de los campesinos que por derechos posesorios tenan los requisitos legales para ser beneficiados por la reforma agraria.

Se responsabiliza de estas muertes a un grupo de campesinos agrupados en la Comunidad Guadalupe Carney, nombre emblemtico para nuestro pas, de un sacerdote Jesuita de nacionalidad estadounidense que se solidariz de una manera activa con los campesinos de Honduras, y muri asesinado por el ejrcito hondureo y asesores del norte en una incursin de un grupo guerrillero que intent hacer la revolucin en nuestra patria. El ambiente en la actualidad es tenso en este sitio, y hasta se ha manifestado por medios oficiales, acerca del temor de que este lugar se convierta en zona de guerrilla.

Fuera de cualquier otra consideracin que linde con la tristeza y la frustracin de los familiares de los deudos, del romanticismo popular que se celebra con un inadvertido soslayo, lo que esto demuestra, son los siglos de rabia y clera que se acumulan en el inconsciente colectivo, y los ltimos intentos espontneos producidos por actos de frustracin ante la tirana regional y la injusticia cada vez ms inhumana en el campo. Vistos as los hechos no sera raro que ante un inminente proceso judicial, a la pregunta del Juez conocedor de la causa, acerca de quien mat al moderno comendador, la respuesta se pierda en los siglos de la reivindicacin popular: Fuenteovejuna seor.

El autor es escritor hondureo.



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