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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2008

Evo o "p'atrs"

Carlos Iaquinandi Castro
SERPAL


Los sectores desplazados del poder poltico en Bolivia por la victoria popular en las elecciones de diciembre del 2005 y los intereses econmicos puestos en jaque por el actual gobierno boliviano "echan el resto" para evitar que el referndum revocatorio que ellos mismos impulsaron hace pocas semanas desde el Congreso pueda celebrarse el prximo domingo, tal como est convocado. El motivo es claro: todas las encuestas otorgan ms de un 50% de votos en favor del presidente Evo Morales. Si eso sucede en un marco de normalidad, como debera ser, el respaldo a la poltica de cambio tras ms de dos aos de gobierno resultara irrebatible. Y la imagen de dos tercios de Bolivia en estado de virtual "insurgencia" quedara reducida a su verdadera dimensin. La que le otorgan los Comits Cvicos, fachada de los sectores pro-empresariales ligados con los viejos partidos que en inslitas alianzas se han repartido el poder durante decenios, ms las complicidades de prefectos que solo aspiran a continuar en sus cargos.

A esta nueva instancia se llega tras un largo recorrido que incluy boicots parlamentarios o la promocin de todo tipo de conflictos, ( algunos "reinventados" como la movilizacin reclamando la capitalidad de Sucre, ciudad donde se fund la repblica en 1825). Tambin se alent "autonoma" desde las regiones donde hay riqueza de hidrocarburos en el subsuelo, o se disfruta de un mayor desarrollo como el caso de Santa Cruz. Los mayores ingresos por las regalas petroleras y gasferas a raz de la nacionalizacin dispuesta por Evo Morales el 1 de mayo del 2006, o los nuevos precios negociados con Brasil y Argentina para la venta de gas, han permitido impulsar medidas sociales como el Bono "Juancito Pinto", que asiste a todos los nios de las escuelas pblicas del pas o la Renta Dignidad de apoyo econmico para los adultos de ms de 60 aos sin jubilacin. Desde estas regiones, sus prefectos y las clases dirigentes agitan el reclamo para que esas rentas queden mayoritariamente en los territorios donde se extraen, con lo cual dejaran sin recursos a estos planes sociales.

Los mismos oportunistas que hoy levantan estas reivindicaciones, son quienes gobernaban cuando las transnacionales se llevaban del pas el 82 por ciento de la exportacin de hidrocarburos (PODEMOS, Poder Democrtico y Social; Unidad Nacional o el Movimiento Nacionalista Revolucionario) y los que se opusieron frontalmente a la nacionalizacin. Las medidas del nuevo gobierno permitieron casi triplicar los ingresos al estado por la venta de estos recursos nacionales. Entre otras disposiciones, fij el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) del 32 por ciento. A ello se aade el 18 por ciento en concepto de regalas por explotacin y exportacin de hidrocarburos. Adems de permitir medidas sociales, esos nuevos recursos se distribuyen tambin entre las prefecturas, municipios y universidades de todo el territorio nacional. Por concepto del IDH, el gobierno entrega a estas entidades del pas 3.900 millones de bolivianos, unos 488 millones de dlares. Estos pasos significan un avance significativo para atenuar las diferencias entre regiones y sectores sociales. Y van acompaados por medidas que otorgan dignidad a comunidades campesinas e indgenas que han vivido entre olvidos, desprecios y marginacin. Admitiendo todos los errores que pueda haber cometido el gobierno en todo este proceso, resulta evidente que los cambios prometidos se han puesto en marcha. Y eso es lo que vot en su dia mayoritariamente el pueblo boliviano.

Las leyes, normas y resoluciones del nuevo gobierno comienzan a corregir en mnima parte el andamiaje de una injusticia estructural que padece el pas. En anteriores artculos sobre el proceso boliviano advertamos que "a ms cambios, ms resistencia". Y eso es lo que hoy est ocurriendo.

Saben que si se vota, gana Evo

Pero la guerra de desgaste, la operacin de "acoso y derribo", o el ms explcito "voltear al indio" se ha convertido en una carrera "contra-reloj". Porque todos los indicios apuntan a que el domingo puede que algn prefecto saque ms votos revocatorios que los que obtuvo cuando fue elegido. Y legalmente tendra que dejar su cargo.

Y las encuestas predicen que los votos contrarios a Evo Morales no alcanzarn el necesario 53,7 % para que su mandato resulte revocado. Ese fue el margen alcanzado en diciembre del 2005 cuando result electo. La desesperacin de los opositores y de sus aliados internacionales entre quienes se encuentran las grandes transnacionales y el gobierno norteamericano, es que el pueblo ratifique su confianza en Evo Morales.

Eso ratificara no solo su legitimidad, sino el soporte social a los cambios y reformas que ha iniciado. Eso explica el resurgimiento de conflictos y reivindicaciones de sectores que objetivamente terminan coincidiendo con el intento desestabilizador de la oposicin. No es casual que en algunos de ellos reaparezcan dirigentes como el ex secretario de la COB ( Central Obrera Boliviana ) Jaime Solares, reiteradamente sealado con vnculos con sectores golpistas y como fuerza de choque de los grupos paramilitares durante gobiernos dictatoriales. Tras los incidentes entre mineros y policas que dejaron dos muertos y varios heridos, el ahora responsable de la Central Obrera de Oruro desminti su responsabilidad en los sucesos. Curiosamente, admiti ante la prensa que los mineros estn pasando por una excelente bonanza econmica. El mismo - reconoci - percibi el ltimo mes 15.000 bolivianos entre sueldo y un bono por produccin.

Al tiempo de redactar esta crnica previa al referndum, el ministro de la presidencia Juan Ramn Quintana dijo que Bolivia est "en el umbral de un verdadero golpe de estado contra el orden constitucional" y atribuy a los prefectos ( gobernadores ) de las regiones autonomistas un plan para derrocarlo. Horas antes, su vehculo haba sido baleado por sicarios en la ciudad amaznica de Trinidad, en el departamento de Beni, que est en manos de la oposicin. Por su parte Evo Morales, en un acto realizado en Cochabamba lament que algunos grupos, "falten el respeto al pueblo boliviano y apliquen una especie de dictadura civil atentando contra la democracia".

Repasemos

En anteriores artculos sobre Bolivia hemos mencionado infinidad de datos sobre la trama golpista que viene operando desde el mismo momento en que se perfilaba la posible victoria electoral del MAS en el 2005. Y tambin destacamos los intereses econmicos y polticos que alimentaban esta conspiracin permanente que ha tratado de bloquear la gobernabilidad del pas. A pesar de ello, el nuevo gobierno gener numerosas medidas que representan un fuerte avance para los sectores ms postergados de la poblacin. En esta nota, es oportuno tener presente algunas de esas medidas adoptadas por Evo Morales y su gobierno en estos dos aos y medio. Intentaremos resumirlas:

Nacionalizacin de los hidrocarburos y recuperacin del control de las plantas de produccin el 1 de mayo del ao 2006. Aumento sustancial de la renta por la explotacin y exportacin de esta riqueza natural. Derivacin de estos beneficios a medidas sociales dirigidas fundamentalmente a los nios y a los ancianos. Nacionalizacin de la Metalrgica Vinto y de la empresa de telecomunicaciones ENTEL. Medidas que devuelven la dignidad a gran parte de la poblacin, en particular a los indgenas marginados (36 etnias y que representan casi el 60 por ciento de los nueve millones de habitantes) que padecen esta situacin desde la poca del coloniaje espaol. Este ao se beneficiarn 1.792.000 nios y nias de primero a octavo de primaria con ms de 375 millones de bolivianos (casi 47 millones de dlares) provenientes del IDH (Impuesto Directo a los Hidrocarburos). En mayo del 2006 el gobierno puso en marcha la Tarifa Dignidad, que otorga la rebaja del 25 por ciento en las facturas de energa elctrica a los usuarios cuyo consumo no supera los 70 kilovatios/hora al mes en el rea urbana, y 30 kilovatios/hora al mes en el campo. En agosto del 2007, aprob el Reglamento de Reconduccin Comunitaria de la Reforma Agraria. Por primera vez una medida de este tipo beneficia a los pueblos originarios que fueron despojados de su territorio. En dos aos y medio de gobierno, se han otorgado ttulos de casi 15 millones de hectreas. La medida establece la distribucin justa de la tierra, la mecanizacin del agro y la reactivacin productiva con el propsito de que los sectores desamparados como campesinos e indgenas accedan a mejores condiciones de vida a travs del crdito y la asistencia. En mayo pasado se revirti totalmente al estado la empresa ENTEL hasta entonces en manos de transnacionales. Eso permiti al estado beneficiar a los bolivianos con una rebaja del 17 por ciento de tarifas a favor de 1.700.000 usuarios que constituyen la mitad en el total de la poblacin que utiliza esos servicios. Puso en marcha en mayo del 2007 el Banco Desarrollo Productivo Sociedad Annima Mixta para facilitar crditos a los microempresarios y pequeos productores en los rubros de textiles, manufacturas, cuero, madera, industria alimenticia y turismo. Se inaugur la primera radio comunitaria de las 30 que estn siendo instaladas en el pas. En ellas, la participacin y direccin estar a cargo de las diferentes comunidades indgenas. Los convenios internacionales con Cuba, permitieron desarrollar el programa "Operacin Milagro", con la instalacin de 18 centros oftalmolgicos distribudos por todo el pas, donde profesionales y tcnicos cubanos han atendido gratuitamente a ms de 262.000 personas. Por su parte, los acuerdos con Venezuela permitieron disponer y entregar ms de un millar de tractores a los municipios y alcaldas de todo el pas. Esta cifra es seis veces ms de lo que hicieron gobiernos neoliberales en 24 aos.

La lista es ms extensa, pero valga lo indicado para tener una idea aproximada de que es lo que defiende gran parte del pueblo boliviano. Y a la vez, que es lo que molesta a los sectores que se han beneficiado de los gobiernos neoliberales y de los pactos y repartijas entre los polticos tradicionales. Todos ellos, ms los intereses afectados por los cambios, hacen intentos desperados para frenar estos avances. Saben que si los cambios se consolidan, los viejos mtodos del miedo y la violencia ya no servirn. Puede que lamentablemente en el campo popular haya dudas, confusin o recelos. Pero ellos, "los otros", lo tienen claro: "hay que voltear al indio". Tienen que detener los cambios como sea. Por eso intentan bloquear el referndum revocatorio que ellos mismos impulsaron.

Es de esperar que la larga experiencia de lucha del pueblo boliviano, la que permiti derrocar dictaduras y gobiernos entreguistas, la que defendi el agua y los recursos naturales, la que pele por la dignidad y la soberana nacional , asuma lo que est en juego el domingo: Evo o "p'atrs".

Y ese "p'atrs", significara retroceder a un pasado que no debe volver jams a Bolivia.


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