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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2008

Nuevas campanadas de alerta en el Cucaso

Txente Rekondo
Rebelin


El avispero del Cucaso se presenta estos das con nuevos ingredientes que amenazan con subir todava ms la tensin en la zona. Los enfrentamientos militares abiertos entre las tropas de Georgia y las milicias de Osetia del sur son la ltima prueba de una inminente escalada militar que puede acabar salpicando al conjunto de la zona.

Los conflictos tnicos, las demandas independentistas, el control de la riqueza energtica y la actuacin de las potencias extranjeras otorgan al Cucaso el calificativo de zona propensa para otro Gran Juego en la esfera internacional. Mientras que en los ltimos meses el centro de la atencin se situaba en Abjasia, y la escalada de tensin entre sta y Georgia amenazaba con desencadenar un enfrentamiento blico, la chispa que ha podido encender la mecha ha saltado en Osetia del Sur.

Desde hace unas semanas, y segn fuentes locales, los choques espordicos eran casi diarios entre fuerzas de Georgia y Osetia del sur, complicndose ms la situacin segn han ido pasando los das, sobre todo ante la falta de una acercamiento dialogado entre las partes implicadas.

Desde el 31 de julio se han dio sucediendo una serie de acontecimientos que han desembocado en el conflicto actual. Ya el cuatro de julio un atentado contra Dmitry Sanakoyev, lder osetio partidario de Georgia, y considerado un traidor por las fuerzas del sur de Osetia, fue objeto de un ataque del que sali ileso, y el pasado 31 dos bombas hirieron a varios policas georgianos, tras lo que los enfrentamientos se recrudecieron, con seis osetios muertos y varios heridos en ambos bandos.

Estos das se ha tenido conocimiento de la llegada de decenas de voluntarios del norte de Osetia para unirse a las fuerzas d el sur contra las tropas de Tbilisi, mientras que en la cercana Abjasia, las tropas locales se han desplegado en la frontera con Georgia.

El verano suele ser una poca dada al aumento de la tensin en la zona, probablemente algunos actores intentan aprovecharse de las vacaciones de verano que disfrutan en Occidente la clase poltica, para frenar de alguna manera cualquier rpida intervencin de sta. Adems, los halcones que se sitan cerca de los crculos de poder de todos los actores no quieren desaprovechar la oportunidad de llevar adelante sus polticas de imposicin.

Las conflictivas relaciones entre Georgia y Osetia del Sur se remontan en la historia de ambos pueblos, y radica en cierta medida en torno a la propiedad histrica del territorio. Para los acadmicos georgianos Osetia del Sur es una de los centros ms antiguos de la cultura espiritual y material del pueblo georgiano, y ha sido una parte indivisible de Georgia durante siglos. Adems sealan que los osetios, procedentes del norte, son recin llegados y no tiene derecho ni tan siquiera a la autonoma. Por su parte, los autores osetios sealan que han estado viviendo en la zona desde hace siglos, remarcando que lo osetios del sur son una parte de la nacin osetia.

Otro factor histrico a tener en cuanta es el resentimiento osetio creado sobre todo a raz de las masacres de 1920, cuando Osetia declar su independencia y las tropas georgianas mataron a miles de ellos, como ha seal un dirigente osetio, durante los enfrentamientos de 1991, es la segunda vez en una generacin que hemos sido vctimas de las masacres georgianas. Por ello, nuestra demanda de independencia no debe ser vista como algo idealista, sino pragmtico.

Entre 1989 y 1991, el gobierno de Tbilisi puso en marcha una poltica para afianzar e imponer la supremaca georgiana en todo el territorio, adoptando una ley que obligaba al uso de la lengua georgiana y promocionaba la historia y cultura georgiana, y situando en la mayora de los puestos clave a personas de esa etnia, lo que gener importantes rechazos entre los representantes de las llamadas minoras el pas.

En verano del 2000, se logr un acuerdo bajo mediacin de expertos extranjeros que reconoca la integridad territorial de Georgia y aceptaba el desarrollo de lazos especiales entre Osetia del sur y del norte, garantizando un alto nivel de autonoma a Osetia del Sur y garantas internacionales para desarrollar posteriormente las negociaciones de paz. Estos principios no han tenido mucho xito, y durante estos aos, los enfrentamientos se han sucedido, y Osetia del sur ha sido de facto un estado independiente. En este sentido llama la atencin que los mapas publicados por el gobierno de Tbilisi recogen tanto en el caso de Osetia como de Abjasia, un recuadro indicando que el gobierno georgiano no tiene control sobre esas zonas, y las limitaciones de movimiento de personas y mercanca eran evidentes todava el pasado mes de marzo.

La participacin de actores extranjeros condiciona sobremanera el desarrollo de los acontecimientos en todo el Cucaso. Tanto Estados Unidos y sus aliados occidentales, como Rusia mueven sus fichas en la regin para hacerse con un aposicin privilegiada en calve de control geoestratgico y energtico. Desde hace tiempo Tbilisi est solicitando su entrada en la OTAN, lo que evidentemente no es del agrado de Mosc, que no pierde oportunidad para desestabilizar al gobierno georgiano. Mientras que otro tanto hacen las potencias occidentales, situando un nuevo miembro de la OTAN en la frontera rusa.

En estos momentos, Georgia se siente muy vulnerable ante Mosc, por lo que busca el apoyo occidental, y ve la presencia de tropas de paz rusas en Osetia o Abjasia como una amenaza directa. Por su parte, Rusia quiere mantener su presencia como freno al despliegue de tropas de la OTAN en Georgia. Finalmente, tanto Osetia del sur, como Abjasia, miran a Tbilisi como una amenaza permanente, y perciben la presencia de tropas rusas como una garanta para su seguridad. Los dirigentes rusos no reconocen la independencia de facto de esas naciones, pero procura medidas que en cierta medida ayudan a la misma, como son la desaparicin de visados o el aumento de los lazos econmicos

El doble rasero de esas potencias es otro dato a tener en cuenta, tras la declaracin de la independencia de Kosova, desde las repblicas del Cucaso se solicit otro tanto, pero en esta ocasin, el aliado occidental en la regin, Georgia, es el mayor oponente a la misma, por lo que los dirigentes occidentales prefieren cerrar filas con Tbilisi.

El conflicto desatado en Osetia del sur no puede entenderse como unas accione aisladas. La capital, Tskhinvali est rodeada por tropas georgianas y es casi imposible defenderla, pero la extensin de los combates a otras partes de la regin puede significar que el polvorn del Cucaso acabe explotando en cualquier momento.

Gerogia sigue empeada en restablecer el orden constitucional (georgiano, por supuesto) en todas las repblicas separatistas, a pesar de la oposicin mayoritaria al mismo por parte de la ciudadana de las mismas. Y en medio de estos pulsos entre los actores internacionales, los perdedores una vez ms pueden acabar siendo las poblaciones locales, sometidas a los caprichos de esas potencias extranjeras, que no dudan en anteponer sus intereses an a costa de extender el sufrimiento.

En los prximos das se intensificaran los temores y los incidentes, y tal vez estos acaben extendindose a la vecina Abjasia, donde algunos grupos paramilitares georgianos ya haban amenazado el pasado marzo con atacar intereses rusos y objetivos independentistas. En esta lnea, Zurab Samushia, lder de la legin Blanca apuntaba a posibles ataques contra la ciudad de Sochi, sede de los Juegos Olmpicos de Invierno, lo que causara importantes dificultades a Rusia.

No podemos olvidarnos tampoco de la voltil situacin del Cucaso norte, donde los rebeldes chechenos siguen su campaa contra la ocupacin rusa, o como en la vecina Ingushetia, donde algunos informes apuntan el imparable avance de los grupos rebeldes.

El abanico de conflictos de esta regin demanda una solucin dialogada, basada en el respeto a la voluntad de los pueblos que habitan en la misma, y si sta se materializa en el ejercicio del derecho de autodeterminacin, tanto los estados de la regin como los actores extranjeros deberan respetar la misma, pilar bsico de cualquier principio democrtico y clave para una convivencia pacfica en cualquier lugar del mundo.

TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de Anlisis Internacional (GAIN)



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