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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2008

Resea del libro "La China da que pensar" de Franois Jullien
Las tribulaciones de un filsofo en China

Luis Roca Jusmet
Rebelin


Franois Jullien

La China da que pensar, tr. Natalia Fernndez, Ed. Anthropos, Barcelona, 2005

Fundar la moral, tr. Hctor Subirats y Silvia Kiczkovsky, Ed. Taurus, Madrid, 1997

Tratado de la eficacia, tr. Anne-Hlne Surez, Biblioteca de Ensayo Siruela, Madrid, 1999


Editorial Antrhropos ha publicado un pequeo libro que recoge una serie de artculos y entrevistas de Franois Jullien, titulado La China da que pensar,que permite enriquecer dos lecturas anteriores, Fundar la moral y Tratado de la eficacia.

Estos dos libros, que tratan de dos temas diferentes, la moral y la estratgia china, se iluminan mutuamente y se complementan a travs de las agudas entrevistas realizados a Jullien.

Franois Jullien es un filsofo francs ( europeo, occidental en el sentido preciso que l apunta), que, con una brillante y slida formacin acadmica, un buen da decide pasar una larga temporada en China, donde se dedica bsicamente a estudiar su lengua y a partir de aqu trabajar diferentes ideas elaboradas por esta milenaria tradicin cultural. Lo original de su proyecto es que China se convierte en un rodeo para volver a la filosofa. Porque lo que Jullien reivindica es la filosofa como apuesta radical, como aventura del espritu que implica siempre un cuestionamiento de la ideologa, de las creencias sociales. El problema es que la filosofa tiende a esclerotizarse y constituirse tambin en creencia. Y si desde la propia tradicin filosfica aparece la crisis, la ruptura para evitarlo, ahora la propia transgresin se constituye en norma, pierde su sentido crtico y aparece el impasse. Y aqu es cuando entra la propuesta de Jullien : servirse para fines filosficos de una tradicin y una lengua que no tiene nada que ver con la filosofa. Y no se trata de ir a lo diferente, sino a lo indiferente, ya que lo diferencia comparte un marco comn ( como el psicoanlisis, la ciencia ) y lo indiferente no. Hay que cruzar dos tradiciones indiferentes, evitando los peligros del etnocentrismo ( ir al otro desde lo Uno, que somos nosotros) y el exotismo ( dejarnos fascinar por el Otro). El proyecto de Jullien requiere mucha sutilidad, es un trabajo de matices que implica un conocimiento muy profundo de ambas tradiciones, pero sin confundirlas ni diluir la perspectiva original, que es la filosfica. Tampoco busca comparar, no hay esquema comn que posibilite el universalismo cmodo ( pero que tampoco nos conduzca a un relativismo fcil que sera tericamente muy poco fecundo).

La estrategia es, entonces, volver a la filosofa desde lo impensado, que es justamente lo pensado en China. Pero China no utiliza conceptos ni modelos tericos : es Grecia quien los inventa en la doble vertiente de la filosofa y las matemticas. China formula ideas de forma intuitiva y esquemtica y solo utiliza las matemticas como clculo sin extraer de ella ningn modelo terico de razonamiento. En algn momento de la historia del pensamiento chino, de manera puntual, aparece algo parecido al debate que podra originar una argumentacin filosfica, pero no cuaja, pasa de largo. China piensa siempre en trminos de proceso, de interaccin, no lo hace desde la entidad, desde lo que son las cosas y por tanto no desarrolla una ontologa propia del ente, de lo que es cada cosa, de la que surgirn conceptos como el de Ser o el de Dios. Por otra parte no vive la experiencia poltica de la Polis ( la democracia , la libertad reivindicada por los griegos contra los peligros externos, la dicotoma entre hombre libre/esclavo) . En toda su tradicin intelectual no piensa en trminos de formas polticas y ni llega a plantearse una forma poltica diferente de la monarqua. Finalmente no vive la experiencia de la interiorizacin, la conciencia desgarrada y de falta que es producto de la tradicin griega y sobre todo de la irrupcin del cristianismo. Todos estos temas, que son filosficamente tan familiares, por aparecer tan evidentes es justamente por lo que no vemos su contingencia.

Especificando ms entrar en el sentido complementario de sus dos textos Fundar la moral y Tratado de eficacia. En China . como he dicho, no hay teora poltica, no hay ideas polticas, slo hay una estrategia que puede ser eficaz en su conjuncin con la moral o como puro ejercicio del poder. La primera opcin es la que defiende la tradicin de los realistas ( con muchos puntos en comn con la tradicin confucionista, a la que pertenece Mencio, cuyos textos son la base de la reflexin de Jullien sobre moral china) y la segunda que es la de los mal llamados legistas ( porque no defienden el respeto a la ley sino la sumisin a la autoridad del poder). Pero siempre hay en la concepcin china de la eficacia ( de la estrategia) una serie de elementos comunes que surgen bsicamente de la idea de transformacin a partir de una accin indirecta ( wu wei) que produce efectos indirectos. Hay un proceso continuo regulado por una lgica cuya coherencia hay que descubrir, que implica una maduracin que hay que respetar. No podemos forzar no controlar, hay que seguir la propensin de las cosas, aprovechar su potencial, facilitando la orientacin ms favorable. Este planteamiento no se base en ninguna de las dualidades: teora/ prctica, fines/ medios, modelo/ aplicacin, objetivos/ planes. No hay ni decisin, ni elaboracin ni eleccin solo adaptacin al curso de las cosas de las que nosotros formamos parte.

En el tema de la legitimacin de la moral Franois Jullien consigue desenredar el tema, ponerlo en marcha comparando a un clsico chino, Mencio, con dos filsofos ilustrados, Rousseau y Kant. La lnea de Mencio va, desde la reaccin humana de vivir como insoportable el dolor ajeno hasta la virtud de la humanidad ( ren). Desde lo condicionado hasta lo incondicionado, desde lo relativo hasta lo absoluto que lo que hace es actualizar nuestro potencial moral, es decir, nuestra humanidad. Este perfeccionamiento interior es el que conduce a la autntica felicidad, es lo que nos diferencia de los animales, es lo que nos hace humanos. Contrariamente a lo que plantea Kant que considera que solo es posible la moral desde la afirmacin de la libertad, Mencio, al igual que toda la tradicin de la forma parte, ni se plantea este concepto. Y tambin contrariamente a Kant no se trata de seguir el imperativo que marcan los principios morales sino que para el sabio chino que ha desarrollado hasta el final su naturaleza moral. No se trata de seguir ni normas ni principios solo de madurar el talento moral y a partir de aqu actuar espontneamente, transformando las cosas naturalmente, ejerciendo una influencias invisible. En realidad el bien ( tema de la moral) es una forma de provecho, que es lo que busca la eficacia, slo que elevado a los otros. Lo que representa el Sabio para China es el estratega que combina la virtud y la eficacia, el que consigue la victoria gracias a la propagacin y la atraccin


 



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