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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2008

Algunas conclusiones sobre las cifras finales del referndum confirmatorio
Los mapas de Bolivia

Marcos Salgado
Rebelin


Tomndose toda la semana, tal como se haba anunciado, la Corte Nacional Electoral de Bolivia entreg los resultados finales del recuento de actas de la histrica votacin del domingo ultimo, en que el presidente de Bolivia Evo Morales result confirmado por una cifra histrica que raya el 70 por ciento de los votos. Los nmeros desmienten a los medios de comunicacin y sus encuestas a boca de urna, con las que en la misma tarde del referndum intentaron mostrar una Bolivia dividida, que no es tal.

Evo pierde en cinco departamentos, pero recibe el respaldo de cuatro, se lea en ttulo de La Prensa, uno de los diarios tradicionales y opositores de Bolivia, el lunes 11 de agosto por la maana, cuando el recuento oficial apenas comenzaba. El mapa de la Bolivia verde para el SI y roja por el NO apareca convenientemente dividido. Un hachazo a la mitad del mapa de la nacin. Incluso, el territorio donde -segn la noticia haba ganado el NO apareca levemente -convenientemente- mayor.



Ya los canales de televisin haban bombardeado con la misma imagen del mapa toda la tarde del domingo. Segn ellos, los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni -es decir, los que vienen impulsando sus estatutos autonmicos- ms Chuquisaca le haban dicho NO al presidente. Se revoc a Evo en cinco departamentos, confunda una y otra vez una presentadora de Unitel (el canal de un hacendado cruceo). Como si Evo dejara de ser presidentes en aquellos departamentos donde -siempre segn aquellas bocas de urna- hubiera perdido el SI.

Lo cierto es que los resultados finales disponibles en la pgina de internet de la Corte Nacional Electoral de Bolivia son bien distintos. En lugar de cinco, son slo dos los departamentos donde prevaleci el NO. Santa Cruz, donde el No alcanz el 59.25% contra el 40,75% del S y en Beni, donde el rechazo fue ms ajustado: 56,28% para el No contra el 43,72% para el S. En Tarija fue empate 50,17% por el No y 49,83% por el S (457 votos de diferencia) y en Pando las bocas de urna simplemente fantasearon: el resultado real fue 52,50 por el S contra 47,50 por el No. Lo mismo sucedi en Chuquisaca, all el S a Evo Morales se impuso por el 53,88% de los votos, contra el 46,12% del No.

As, el mapa verdadero, el que ningn canal de televisin boliviano ni diario del continente se dign en presentar, es bien distinto.




Pero nuestro recorrido puede ser an ms preciso, si se revisa lo que sucedi en cada provincia, es decir, en cada divisin administrativa de los departamentos en cuestin.
As, veremos que de las 15 provincias de Santa Cruz, el S a Evo Morales se impuso en 7 y el No en 8. Es decir, un departamento dividido, con un prefecto que elige ver la mitad de vaso y pregonar que el presidente Evo Morales no tiene pisada en el oriente boliviano. Deber pensar antes si l mismo tiene pisada en la mitad de su departamento. All, la mancha verde del S se extiende especialmente al oeste, en las zonas de migrantes del altiplano y pueblos indgenas de Yapacan y San Julin, y al sur, en la provincia cordillera, zona de indgenas guaranes.

Un ejercicio similar de revisar el mapa debera hacer el prefecto de Pando, Leopoldo Fernndez, otro duro a la hora del discurso. En su departamento, tres de las cinco provincias votaron S al presidente. En otra el No se impuso en una proporcin de 6 a 4 y en la restante por apenas 2 votos!. Otro empate.

En Beni, el No se impuso en cinco de los ocho departamentos y en Tarija y Chuquisaca la extensin territorial del voto tambin es atendible. En el primero, el No se impone slo en la provincia que incluye la capital, Tarija y lo mismo sucede en Chuquisaca, donde el voto No solo se impone en la provincia Oropeza, donde se encuentra la ciudad de Sucre. En las otras 9 provincias de ese departamento, el S se impone con porcentajes enormes, algunos superiores al 90 por ciento, similares a los que se verifican en la mayoria de las provincias de La Paz, Cochabamba, Oruro y Potos.

As, el mapa del pas dividido cinco a cuatro queda definitivamente desvirtuado, pero no pretendamos que el canal Unitel nos lo muestre, claro que no.



Despus de este recorrido se deben anotar algunas conclusiones generales sobre la situacin actual de Bolivia. La primera es evidente: c ontra lo que pretenden mostrar la prensa local e internacional, el presidente Evo Morales recibi una eleccin importante incluso en aquellos departamentos donde se impuso el No. La peor votacin fue en la pequea provincia de Itnez, en Beni (all votaron poco ms de 5.600 personas). En el resto, no baj del 35 por ciento, ni siquiera en la provincia Andrs Ibaez, de Santa Cruz, donde se encuentra el bastin opositor, Santa Cruz de la Sierra.

Tambin conviene comparar estos resultados con los de los referndums que buscaban imponer estatutos autonmicos. Contra la sensacin arrolladora de mayo y junio, agosto nos muestra otra realidad. En Santa Cruz de la Sierra, Evo Morales obtuvo un apoyo histrico, vot por el Si el 40,75%, mientras el prefecto Costas fue ratificado por el 66,43%, contra un 33,57% que le dijo No. Santa Cruz tuvo el ndice de abstencin ms alto del pas un 24 por ciento, cuando en general se ubic bien por debajo del 20%. En Beni, Pando y Tarija, las cifras de aceptacin a los prefectos fueron menores, y el voto a favor de Evo Morales fue an mayor, al punto de ganar en Pando y empatar en Tarija. En suma, queda claro que las cifras rimbombantes de apoyos superiores al 80 por ciento en los referndums por los estatutos autonmicos solo puede entenderse a la luz de un gigantesco abstencionismo y de una campaa meditica que evit cualquier anlisis serio. Ahora que s votaron las mayoras, la realidad es otra.

Aunque todos deberan leer estos resultados, esta claro que la derecha no est dispuesta a aceptar la derrota. Lo que un sector de la oposicin parlamentaria so como una forma de horadar definitivamente a Evo Morales se convirti en una victoria que deja las cosas peor -para ellos- que hace unos meses. Ahora el gobierno tiene la iniciativa y los esfuerzos por recuperar algo de espacio por parte del golpismo civil, como denomina el presidente a los que se niegan a perder privilegios, los desnuda como lo que son: violentos, autoritarios, y -tambin- minoritarios.

Esto no los hace menos poderosos, y tampoco los torna inofensivos. Por el contrario, hay que esperar para los prximos das esfuerzos desestabilizadores, porque son pocos, pero no estn aislados. En esa clave habr que leer el paro cvico convocado para este martes.


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