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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2008

Osetia del Sur y el Nuevo Orden Internacional

Vctor Wilches
Rebelin


La cruenta y devastadora guerra desatada por el rgimen de Georgia, presidido por Mijail Saakashvili, mandatario de bolsillo de George Soros, contra la regin separatista de Osetia del Sur, no slo dej en ruinas su capital Tskhinvali, sino que adems, este intencionado ataque militar caus la muerte de ms de 1600 personas civiles y la obligada huida de ms de 34000 surosetianos hacia territorio ruso en busca de refugio.

E sta arremetida militar por parte de Saakashvili contra la poblacin osetiana estaba naturalmente preestablecida y coordinada con Washington, con algunos gobiernos europeos e Israel, pues para nadie es un secreto que sin el visto bueno de la Casa Blanca el corrupto y policaco gobierno georgiano instalado por occidente tras un golpe de estado blando, conocido como la revolucin rosa no hubiera emprendido esta demencial agresin. La revolucin rosa fue llevada a cabo y patrocinada con ingentes cantidades de dinero a travs de Fundaciones, fondos para la ayuda al tercer mundo y ONGs europeas, canadienses y estadounidenses, y con la imprescindible contribucin de la Fundacin Nacional por la Democracia (NED por sus siglas en ingls ), institucin controlada por los halcones-gallina de la administracin Bush para establecer la hegemona mundial estadounidense.

Segn los planes diseados por Wash ington la principal funcin de la NED es, por medio de asignacin de grandes sumas de dinero, presionar en los distintas pases del mundo para la compra de supuestos opositores, amaar elecciones, instruir a los mass media de desinformacin occidentales sobre el mensaje meditico favorable a la oposicin democrtica, para establecer regmenes polticos amigos de EE.UU., a los que se les antepone el calificativo de Estados verdaderamente democrticos. Es tal el grado de manipulacin de la informacin por parte de estos medios de desinformacin que ya no se limitan a repetir obedientemente los partes de guerra oficiales del Pentgono, sino que adems como en el caso de la guerra emprendida por Bush-Saakashvili contra Osetia del Sur, se ha llegado a lo ms grotesco que pueda hacer un medio de comunicacin, presentar una serie de imgenes de una ciudad destruida, desolada, edificios derruidos y humeantes y en las que se ven cadveres de personas civiles tirados en sus calles, y por supuesto se culpaba a Rusia de todo este horror y se afirmaba que as haba quedo la ciudad georgiana de Gori tras la invasin rusa. La verdad sali a la luz muy rpido, por la valenta de un periodista que denuncio la burda manipulacin. Esas imgenes no eran de Gori sino de la capital de Osetia del Sur, Tskhinvali. Esa era la nueva imagen en ruinas que presentaba Tskhinvali despus de arteros ataques y bombardeos, y de los crmenes perpetrados por las fuerzas armadas de Georgia contra la poblacin osetiana.

Desde la cada de la Unin Sovitica las polticas estadounidenses han estado orientadas a rodear a Rusia de Estados hostiles a Mosc, pero lacayos de EE.UU. En la regin del Cucaso los esfuerzos han estado centrados en intervenir en los asuntos internos de Ucrania, Azerbaiyn y Georgia, y tambin de Rusia, apoyando al fundamentalismo islamista y a las fuerzas separatistas de Chechenia. As se busca que los nuevos regimenes sigan por la senda de los ideales y valores democrticos occidentales. En el campo econmico los esfuerzos se han dirigido al saqueo y la privatizacin acelerada de todos los recursos estatales de estas antiguas republicas comunistas, para lo cual se creo el Banco Europeo para Reconstruccin y Desarrollo (BERD), con el fin de favorecer la transicin a una economa de mercado y promover la iniciativa privada en estos pases.

La guerra relmpago de Saakashvili tena como objetivo bsico copar y controlar rpidamente el pequeo territorio de Osetia del Sur. Una vez logrado este objetivo preparar el segundo paso del libreto, emprender acciones militares para someter a la otra provincia separatista, la repblica autnoma de Abjasia. No obstante, las acciones militares de Tbilisi buscaban que inmediatamente despus de recuperado el territorio surosetio y una vez en manos de Georgia, salieran los gobiernos la Unin Europea y EE.UU. a exigir el inmediato cese de las hostilidades. Y sobre un hecho ya consumado sobre el terreno Mosc se vera obligado a aceptar la nueva realidad. Con este lgico resultado la nueva situacin geopoltica cambiaba de raz. EE.UU. estableca su dominio poltico-militar incuestionable sobre el Cucaso, el Mar Caspio y el Mar Negro, es decir sobre la geoestratgica regin, y por ende, se haca del control de los inmensos recursos petrolferos y gasferos que posee la regin del Caspio, y de los importantes corredores de trnsito de hidrocarburos a los mercados internacionales.

La carta que jug Washington y su ttere Saakashvili con esta guerra de invasin a Osetia del Sur tiene varios propsitos que se complementan entre s, pudindose sintetizar de la siguiente manera: por un lado, las metas que el gobierno de Saakashvili buscaba alcanzar, las cuales le condujeron a implicarse en la invasin; y por otro lado, los intereses particulares de EE.UU. para que Georgia acometiera la agresin:

Georgia :

  1. Acometer una limpieza tnica en Osetia del Sur. Cerca del 70%. de sus habitantes poseen ciudadana rusa.

  2. Evitar que una vez terminadas las operaciones militares la poblacin surosetiana que haba huido de los combates pudiera regresar a sus hogares.

  3. Someter mediante la agresin militar a Osetia del Sur . Sentado este precedente, continuar luego contra Abjasia, pero esta vez con un abierto respaldo de la UE y EE.UU.

  4. Culpar a Rusia de iniciar la guerra, producto de sus constantes provocaciones.

  5. Obligar a Rusia a aceptar un cese al fuego , impuesto por la UE y EE.UU., sobre una realidad en la que ya no pudiera regresar como fuerza de paz a la zona, en ese momento ya bajo control absoluto de Tbilisi.

  6. Poner bajo control a Osetia del Sur declarando la soberana de Georgia sobre este territorio, y con ello, garantizar la presencia definitiva de EE.UU. en el pas.

  7. Llamar la atencin sobre la Urgente entrada de Georgia a la OTAN, para defender los valores de occidente en la regin.

Estados Unidos :

  1. Continuar con el cerco a Rusia que viene implementando desde la desintegracin de la Unin Sovitica.

  2. Obligar a Rusia a aceptar un cese al fuego bajo nuevas condiciones, en las que Mosc comprendiera que su presencia e influencia en la regin estaba en cuestin, en especial en Georgia.

  3. Negociar un p osible trueque de resoluciones en el Consejo de Seguridad de la ONU. La Casa Blanca ceda en el tema de Georgia a cambio de que Rusia aceptase una condena ms fuerte a Irn, de manera que le permitiera lanzar su deseado ataque militar contra Tehern.

  4. Involucrar a los pases de la Unin Europea en una campaa diplomtica anti-rusa. Aunque entre ellos existe bastante cercana en sus apreciaciones y demuestran la misma aversin por Mosc; no por ello, todos comparten la conveniencia de fomentar un enfrentamiento con Rusia.

  5. Integrar de ipso facto a Georgia y Ucrania como miembros plenos de la OTAN.

  6. Instalarse como indiscutible nueva fuerza dominante en la regin del Cucaso, Mar Negro y Mar Caspio.

  7. Fortalecer su presencia en Georgia para d ominar esta geoestratgica regin y as controlar las rutas y llaves de los gaseoductos y oleoductos por el que fluyen los hidrocarburos a Europa y EE.UU., en especial el estratgico oleoducto BTC (Baku-Tbilisi-Ceylan), el cual hasta ahora ha resultado demasiado costoso y subutilizado; as como tambin del proyectado gasoducto Nabucco, y el ferrocarril que transporta el petrleo de Azerbayn al puerto de Batumi, capital de la otra regin autnoma de Georgia, Adjaria.

  8. Parar el acele rado resurgimiento de Rusia en la arena internacional como superpotencia poltica y militar; al mismo tiempo que le enviaba un inequvoco mensaje a China de cual sera su destino si intenta seguir los pasos de Rusia.

  9. Firmar y refrendar rpidamente los acuerdos con la Repblica Checa y Polonia sobre la instalacin del escudo antimisiles en sus pases, so pretexto de solidaridad de estos pases con Georgia.

Los promot ores de la espectacular y criminal guerra nunca esperaron que la respuesta de Rusia fuera tan inmediata y contundente. En menos de 48 horas las tropas rusas ya haban desalojado las fuerzas invasoras georgianas y sus mercenarios acompaantes del territorio surosetio. Adems, estas avanzaron hasta la ciudad de Gori. Controlaron los puertos georgianos, en especial Poti, y bloquearon el pas por mar, aire y tierra para evitar la entrada de armamento. Con esta decisiva respuesta militar Rusia est envindole un claro mensaje a los gobiernos de EE.UU. y de la UE de que ya haban pasado la lnea roja y que no estaba dispuesta a permitir que continuaran con las constantes intromisiones en su esfera de influencia o patio trasero y en sus asuntos internos.

La crisis desatada por el gobierno de Saakashvili le dio al Kremlin la gran oportunidad para frenar y hacer fracasar dos dcadas de diplomacia y de presencia dominante de EE.UU. en la regin. Con esta derrota el gobierno georgiano queda humillado, a la vez que Mosc resarce su mancillado orgullo, poniendo fin a la etapa de afrentas y prdidas que vena sufriendo. La victoria rusa no es otra cosa que un categrico detente a la expansin EE.UU en su espacio vital y a que de la OTAN contine avanzando hacia las goteras de Mosc.

Bajo esta nueva posicin de fuerza, Rusia le pasa la cuenta a EE.UU. y a la UE por la independencia de Kosovo, reclamando el estatus de independencia de las dos provincias autnomas de Georgia: Osetia del Sur y Abjasia.

E n Abjazia los rusos haban frenado los intentos abjazos de recuperar el Valle de Kodor por miedo a la desestabilizacin, pero inmediatamente estall el conflicto en Osetia del Sur, los abjazos aprovecharon para desalojar a los georgianos de estas reas; ahora, Abjazia controla de forma completa su territorio. A este nuevo escenario se le puede sumar en un futuro inmediato una tercera provincia: la semi-autnoma Adjaria. Con lo cual Rusia conseguira, adems de descuadernar el territorio de Georgia, ganar un valioso punto de salida al Mar Negro, y al mismo tiempo, controlar el punto de enlace con Turkmenistn, Azerbaiyn, Armenia y Kazajstn.

La realidad y el desenlace de estos acontecimientos en el tablero militar demuestran claramente el por qu de la decidida determinacin de los lderes del Krenlim, Dimitry Medvedev y Vladimir Putin: no ceder un pice ni tampoco la urgente necesidad de una retirada militar inmediata a pesar de las declaraciones y bravuconadas de algunos lderes de la UE y del ejercicio diplomtico de Nicolas Sarkozy, como presidente de turno de sta.

En el nuevo teatro de operaciones regional post-conflicto controlado con sobrada ventaja por Rusia, ha hecho, que la configuracin estratgica del Cucaso cambie y que la posicin dominante de la que gozaba EE.UU. en la regin se haya desplazado hacia Mosc, quedando adems, en mejor posicin para el control de las reservas de petrleo y gas y de las distintas rutas y corredores que parten del Mar Caspio.

Esto pone en toda su evidencia la fragilidad con que cuenta el vital oleoducto TBC, que de ser destruido o suspendido los 1,2 millones de barriles de crudo que diariamente llegan Europa quedaran interrumpidos, por lo tanto, el suministro de hidrocarburos a Europa pasara obligadamente a travs de territorio ruso y de sus manos. Esta circunstancia le proporciona a Rusia una fuerte baza para negociar con la UE al margen de Washington.

Mientras los tanques rusos vigilaban Gori y se adelantaban las negociaciones de la tregua a tres bandas EU-Rusia-Georgia, EE.UU. aprovech para firmar con Polonia el acuerdo para instalacin en territorio polaco el escudo antimisiles al cual se opone abiertamente Rusia. Pero ni esta provocacin directa contra Rusia, a la que el Kremlin responder, segn el israel Debka (17-08-08), a manera de retaliacin con la instalacin de misiles nucleares en Siria, el Mediterrneo y Kalingrado en el mar Bltico; como tampoco la actitud asumida por Ucrania de ofrecerles a los pases occidentales sus sistemas de advertencia, cambia para nada los resultados de la confrontacin y la aventura blica emprendida por Tbilisi en la que gran perdedor fue Washington. Pues todas las conjeturas indican que sobre los resultados de esta guerra se establecern los pilares sobre los que se asentar el nuevo orden internacional multipolar.

L a derrota militar georgiana en el Cucaso y el consiguiente fracaso de las polticas estadounidenses se han convertido, de hecho, en un hito de futuro. A da de hoy y en el corto plazo, dado el cambio radical que se produjo en el tablero geopoltico, esta nueva realidad en el contexto internacional, puede solamente ser reversible con la nica arma que le queda a EE.UU.: la hecatombe nuclear. Por lo tanto, un ataque (nuclear) a Irn de EE.UU. o de Israel en se les presenta como una necesidad imperiosa.

EE.UU. como superpotencia unipolar se ha caracterizado por imponer un orden hegemnico a raja tabla a la comunidad internacional. Pero este agresivo des -orden unipolar se ha visto enfrentado con fuerzas desafiantes que le han asestado duros golpes.

T res grandes acontecimientos en los recientes aos han desafiado de manera frontal al violento unilaterismo estadounidense. Estas certeras estocadas han contribuido de manera significativa a que el brutal unipolarismo liderado por EE.UU. comenzara a perder su poder y capacidad de imposicin sobre otros actores mundiales y a que su reinado fuera realmente breve en el contexto internacional:

  1. La primera estocada arrastr en el lodazal el orgullo de EE.UU., se la propin la insurgencia iraqu. Esta ha sido tan certera que dej a la superpotencia tocada y en crisis, hasta tal punto que otros poderes comenzaron a desafiarla abiertamente, haciendo que los planes hegemnicos se fueran al traste. Situacin que se va a hacer ms intolerable tras el resurgimiento del Talibn en Afganistn. A pesar de que EE.UU. tiene gran cantidad de soldados y mercenarios y de que cuenta la mquina y tecnologa de guerra ms avanzada no ha podido someter ni controlar a estos dos pases.

  2. La segunda estocada certera al pecho del hegemonismo estadounidense es la contundente derrota militar que le propin Hezbollah a Israel en la guerra del Lbano en el verano de 2006. Esta derrota oblig a Israel a abandonar los planes expansionistas y la ocupacin del Lbano en ese momento. La victoria de Hezbollah fue de tal magnitud y trascendencia que lograron afectar las agendas de Israel y EE.UU., y con ello, los planes imperiales para el Oriente Medio tanto lo tctico como en lo estratgico.

  3. La tercera estocada fue directamente al alma de la superpotencia. La ha recibido bajo el destello de los fuegos artificiales de los juegos olmpicos de Pekn. Mientras el presidente Bush y el mundo entero se maravillaba de la imponencia y de la grandeza con la que China entraba airoso a formar parte de los grandes poderes en el concierto mundial, en Osetia del Sur, Rusia en una rpida y contundente guerra le cortaba a EE.UU. de raz las ambiciones de convertirse en la superpotencia dominante del Cucaso. Con esta accin Mosc estaba sentando firme y formalmente uno de los pilares fundamentales sobre los que se construye el nuevo orden internacional.

En Osetia del Sur no se estaba solamente definiendo el futuro de un diminuto territorio, sino que adems, all, en el corazn geoestratgico de la regin que encierra el Cucaso-Mar Negro-Mar Caspio, se buscaba establecer el dominio geopoltico y militar determinante, y el control de sus recursos energticos y sus rutas. En el campo de batalla se estaba determinando, nada ms y nada menos, que el futuro del planeta para las prximas dcadas. El resultado de la confrontacin blica impona si se regresaba a un mundo hegemnico unipolar regido por el despotismo unilateral de una sola potencia, o, si los nuevos poderes presentes en la escena internacional continuaban su reacomodo acelerado para la configuracin de un nuevo orden internacional basado en un mundo multipolar.



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