Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2008

El escudo antimisiles que nunca funcionar

George Monbiot
The Guardian

Traducido para Rebelin y Tlaxcala por ngel Ferrero


Es una manera original de suicidarse. Justo cuando Rusia ha demostrado lo que les ocurre a los antiguos pases subalternos que se le sublevan, Polonia va y firma un acuerdo para establecer en su territorio una base estadounidense que alojar un sistema de misiles de defensa. Los rusos, tal y como Polonia esperaba, han respondido a la propuesta ofrecindose para convertir el pas en un erial, lo cual prueba que el escudo antimisiles era, al fin y al cabo, necesario: detendr los misiles rusos que ahora apuntan a Polonia, la Repblica Checa y el Reino Unido en respuesta a ejem, su participacin en el sistema de misiles de defensa.

El gobierno usamericano insiste en que los misiles interceptores, que sern instalados en la costa del mar Bltico, nada tienen que ver con Rusia: su objetivo es defender Europa y Estados Unidos contra misiles balsticos intercontinentales, que ni Irn ni Corea del Norte poseen. sta es la razn por la que estn instalndolos en Polonia, un pas que, como todo estudiante de geografa en Texas sabe, comparte sus fronteras con ambos estados canallas.

Todo ello nos permite adivinar un futuro brillante, en el cual los misiles de defensa, segn el Pentgono, defendern a nuestra patria... y a nuestros amigos y aliados de un ataque con misiles balsticos; al menos mientras los rusos se sientan a esperar a que el sistema funcione antes de bombardearnos con armas nucleares. La buena noticia es que, a la velocidad de desarrollo actual, slo nos faltan 50 aos para tener una defensa de misiles efectiva. La mala es que hemos estado 50 aos por detrs de esa misma meta, y eso durante las ltimas seis dcadas.

El sistema, que ha estado en desarrollo desde 1946, lo nico que ha conseguido hasta ahora es una gran cantidad de nada. Si fuera por las notas de prensa publicadas por la agencia de misiles de defensa del Pentgono no nos hubiramos enterado de nada de lo anterior: la palabra xito aparece ms veces que cualquier otra. Es cierto que el programa ha conseguido interceptar a dos de los cinco misiles disparados en las pruebas de estos ltimos cinco aos de su componente principal, el sistema de misiles de defensa tierra-aire de medio alcance (GMD). Pero, por desgracia, estas pruebas no guardan ninguna relacin con cualquier cosa que se parezca, ni de lejos, a un verdadero ataque nuclear.

Todas las pruebas realizadas hasta el momento -hayan obtenido xito o cualquier otro resultado- han sido manipuladas. El objetivo, el tipo de misil, la trayectoria y el destino, son conocidos antes de que la prueba comience. En las pruebas se utiliz nicamente un misil enemigo, porque el sistema no tiene ni la ms remota posibilidad de abatir dos o ms. Cuando se han utilizado misiles-seuelo, stos no han guardado ningn parecido al resto de misiles, y son identificados de antemano como seuelos. Buscando mejorar la apariencia de xito, las pruebas han sido todava menos realistas: la agencia ha dejado de utilizar seuelos junto con misiles reales en las pruebas de su sistema GMD.

Todo ello deja al descubierto una de los puntos dbiles sin solucin del escudo antimisiles, a saber: que es difcil ver cmo los misiles interceptores burlarn los intentos enemigos por confundirlos. Tal como ha sealado Philip Coyle -antiguo oficial de alto rango en el Pentgono, con responsabilidades en el desarrollo del escudo antimisiles-, existe una infinidad de medios por los cuales otro Estado puede engaar al sistema. Por cada misil real lanzado, podra enviar una gran cantidad de misiles falsos con las mismas caractersticas de radar e infrarrojos. Incluso los globos y las esquirlas de metal podran hacer obsoleto cualquier sistema que se asemeje al actualmente ya obsoleto. Se puede reducir en un 90% las posibilidades de que un misil sea detectado por lser pintndolo de blanco. Esta sofisticada tecnologa de camuflaje, a disposicin de cualquiera en la ferretera de su barrio, deja fuera de combate otro de los componentes de este multimillonario programa. O podran simplemente olvidarse de los misiles balsticos y atacar utilizando misiles de crucero, contra los cuales el actual sistema es intil.

El escudo antimisiles es tan caro, y los sistemas para evadirlo tan baratos, que si EE.UU. se propusiera seriamente ponerlo en funcionamiento llevara al pas a la bancarrota, exactamente del mismo modo que la carrera armamentista llev a su fin a la Unin Sovitica. Gastndose unos dos mil millones de dlares en tecnologa para misiles seuelo, Rusia podra llevar a EE.UU. a gastarse billones de dlares en medidas de respuesta. Los costes son tales que incluso Irn podra hacer que EE.UU. se gastase ms de lo que tena presupuestado.

EE.UU. se hn gastado entre 120 mil y 150 mil millones de dlares en este programa desde que Ronald Reagan lo relanzara en 1983. Con George W. Bush los costes se han disparado. El Pentgono ha pedido 62 mil millones de dlares para los siguientes cinco aos, lo que significa que el coste total entre el 2003 y el 2013 se elevar a 110 mil millones de dlares. Y an as no hay criterios claros para definir el xito del programa o no. Como muestra un reciente informe del diario de Anlisis de Defensa y Seguridad, el Pentgono ha inventado un nuevo sistema de inversiones que permite al programa del escudo antimisiles evadir los estndares contables habituales del gobierno. Se llama espiral de desarrollo, nombre muy apropiado, pues garantiza que los costes han entrado en una espiral fuera de control.

La espiral de desarrollo significa, en palabra de una directiva del Pentgono, que los requisitos para poner fin al programa no son conocidos en el comienzo del mismo. En cambio, al sistema se le permite desarrollarse de cualquier manera en que los oficiales crean que encajar con los requisitos. El resultado es que no hay nadie que tenga la ms mnima idea de qu se supone que se tiene que lograr con el programa, y si se ha logrado o no. No hay fijadas ni fechas, ni costes fijos para cualquier componente del programa, ni penalizaciones para los retrasos o los fallos, ni norma alguna que establezca cmo puede juzgarse los resultados del sistema. Y este esquema monstruoso es aun incapaz de conseguir lo que un puado de cientos de dlares invertidos en diplomacia resolvera en una tarde.

As pues, por qu invertir miles de millones a fondo perdido en un programa tan dispuesto a fallar? Os dar una pista: la respuesta est en la pregunta. Persiste porque no funciona.

La poltica estadounidense, a causa de los errores tanto de Republicanos como Demcratas para enfrentarse a los problemas de financiacin de sus campaas electorales, est podrida hasta la mdula. Pero con Bush la corrupcin ha adquirido proporciones nigerianas. El gobierno federal es un vasto programa corporativo de asistencia social que premia a las empresas que donan millones de dlares con contratos valorados en miles de millones.

El escudo antimisiles es la mayor asignacin de fondos estatales para un proyecto que beneficia a un grupo concreto, el pudding mgico que nunca desaparecer, no importa cunto comas. Las inversiones destinadas a las compaas aeroespaciales, las de defensa y las de otro tipo de manufacturas y servicios nunca se quedarn sin pedidos, porque el sistema nunca funcionar.

Para mantener la burbuja inflndose, la administracin debe exagerar las amenazas de las naciones que no tienen ninguna intencin de bombardear con armas nucleares a EE.UU. e ignorar las amenazas de aquellos que probablemente lo haran. Rusia no est exenta de sus propias influencias corruptoras. La semana pasada se poda ver la siniestra satisfaccin de los generales y oficiales de defensa rusos, que han encontrado en este nuevo despliegue la excusa perfecta para ampliar su poder y pedir mayores presupuestos. La pobre vieja Polonia, lo mismo que la Repblica Checa y el Reino Unido, se arman hasta los dientes slo para convertirse en el cebo de EE.UU.

Si tratamos de entender la poltica exterior usamericana en trminos de compromiso racional con los problemas internacionales, o incluso como una manera efectiva de proyectar su poder, nos estaremos equivocando. Los intereses del gobierno estadounidense siempre han sido provincianos. Lo que buscan es apaciguar a los cabilderos, distraer a la opinin pblica de los momentos cruciales del ciclo poltico, dar cabida a las fantasas cristianas ms enloquecidas y consentirle los caprichos a las compaas de televisin dirigidas por multimillonarios excntricos. Los Estados Unidos no tienen realmente una poltica exterior. Tienen una serie de polticas nacionales que proyectan ms all de sus fronteras. Que amenacen al mundo 57 variedades diferentes de destruccin no es algo que preocupe a la actual administracin. La nica cuestin de inters es quin va a recibir el dinero y cmo sern los sobornos polticos.

George Monbiot (n. 1963) es periodista y activista medioambiental. Columnista regular del rotativo britnico The Guardian, Monbiot es autor de Amazon Watershed (1991), Anti-capitalism: A Guide to the Movement (2001), The Age of Consent (2003), Manifesto for a New World Order (2004), Heat: How to Stop the Planet Burning (2006) y Bring on the Apocalypse: Six Arguments for Global Justice (2008) entre otros.

Fuente: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/aug/19/usforeignpolicy.russia

---------

ngel Ferrero es colaborador de Rebelin, Sin Permiso y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a sus autores y la fuente.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter