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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2008

Clase de ruso a los "occidentales"

Tito Pulsinelli
Rebelin


La intervencin de Rusia en defensa de Osetia del Sur es una siniestra admonicin para recordar a los occidentales es decir al grupo internacional anglosajn y a la Unin Europea (UE)- que no confundan el Cucaso con los Balcanes. Georgia no ser otro Kosovo.

El Cucaso sigue siendo una barrera insuperable, y si los occidentales quieren ir ms all de la lnea expansiva de la OTAN, van a encontrar resistencia no slo diplomtica. Ser guerra guerreada en el terreno.

La dura respuesta del Kremlin a la provocacin comisionada a la cosca mafiosa, que provisoriamente tiene en su poder el destino de Georgia, ha sorprendido las lneas occidentales. Han reaccionado en evidente orden casual. Pasando del impotente Bush, quien ha lamentado la reaccin excesiva rusa, al mascullado coro en falsete de la diplomacia europea.

Acaso la UE tiene una poltica internacional? Tiene una poltica hacia la parte oriental europea? Los hechos van a confirmar que sigue siendo jalada por el fundamentalismo del actual inquilino de la Casa Blanca. Con el chantaje adicional de Varsovia y de sus vasallos del Bltico (Letonia, Estonia y Lituania). Es decir, aquellos Pases que el impresentable Rumsfeld se complaci en llamar nueva Europa y que fueron empujados en el vagn de la Unin Europea (UE) por Estados Unidos.


Washington sigue hasta la fecha dictando los tiempos y las modalidades de la unificacin. Ahora exige que sea aceptado hasta Kosovo: un protectorado de la OTAN que no tiene un lugar en la ONU.


El inesperado puo de hierro de Putin se abati sin encontrar resistencia digna de mencin- contra puntos neurlgicos de Georgia, y ha demostrado no slo la insuficiencia de los instructores israeles, y la fragilidad del rearme suministrado por los estadounidenses, pero tambin la imposibilidad de una retorsin de la OTAN.


En las intenciones de los mandantes de la cosca mafiosa de Tblisi, deba tratarse de una guerra relmpago con la que los georgianos deban recuperarse sin herir el control de la capital de Osetia. Esta movida deba anular el veredicto del referndum, con el que el 90% de la poblacin quiere la autonoma de Osetia y la separacin de Georgia.


Tras la fallida Blitzkrieg,la mega-mecnica meditica occidental ha restablecido a tambor batiente la sepultada guerra fra, pero esta categora es evidentemente inapropiada para definir la accin de los rusos.


El Kremlin ha suministrado a los occidentales una dosis de la misma medicina usada por ellos mismos en la terapia de aniquilacin de la Federacin yugoslava. Mosc acudi en defensa de un micro-estado y de sus propios ciudadanos con una unilateral brutalidad y con la insensatez poltica tpica de los sicarios.


En cambio, se trata de una autntica y posmoderna guerra humanitaria, similar en todo a la combatida con los bombardeos de la OTAN contra los yugoslavos. Es una operacin contra el terrorismo, idntica a la que Estados Unidos y la OTAN actan contra Irak y Afganistn.


La sustancial pasividad militar occidental se debe a esta camisa de fuerza conceptual con la que Mosc ha mimetizado la operacin militar en el Cucaso. Y sobre todo, al hecho que estn varados desde hace cinco aos en dos guerras, de las que no logran vislumbrar ningn resultado positivo.


Ahora la disputa se va a trasladar al campo de la diplomacia, y as se va a asomar la rediviva guerra fra. Y es como usar un par de anteojos de antigedades para tratar de focalizar la nueva realidad.

El Cucaso no son los Balcanes, y Rusia est dispuesta a demostrarlo con la guerra caliente. Para notificar de que se trata de una lnea de demarcacin insuperable, que debe considerar la geopoltica expansionista de Estados Unidos. Hasta la fecha intencionada a clavar cuas blicas cerca de las fronteras rusas y ruso-chinas.


Z. Brzenziski lo ha dicho, repetido y escrito en todas las formas: la hegemona de Estados Unidos depende de la separacin permanente de la pennsula occidental europea de la inmensa masa neoeconmica de Rusia.

Es de importancia estratgica mantener separado el meta-Estado europeo y su sobresaliente economa- de la extensin territorial rusa y de sus inconmensurables reservas de hidrocarburos y minerales.


Las elites europeas, en cambio, hacen todo lo posible para poner en las manos del Pentgono bajo falsa apariencia de la OTAN- las llaves de sus futuros y vitales abastecimientos de gas y petrleo.


Bruselas se desangra para combatir guerras que no son suyas, en nombre de lneas de oleoductos y yacimientos, a las que podra acceder con una poltica de cooperacin, no interferencia y congelamiento del rearme. Los comisarios (1) repiten al infinito que no pueden permitirse la dependencia energtica de los rusos, de los iranes y de los rabes en general.


Pueden permitirse tal parece- la dependencia total de Estados Unidos en fase menguante. Nunca se preguntan cunto les cuesta a stos en trminos de gasto militar- la proteccin de las rutas petroleras que empiezan en la pennsula arbiga. Hay quienes dicen que amontan a 10-12 dlares por barril.


La unificacin europea es un negocio en las manos exclusivas de banqueros que se guan slo por los dogmas macroeconmicos. Son ellos los que la han llevado de seis Pases a unos treinta, con una soga al cuello de un proceso de decisiones basado en la unanimidad.


Han incorporado todo y todos: ex comunistas, ex nacionalistas, ex monarquas, ex todo, a condicin de someterse a cinco indicadores econmicos. Haba lugar para todos, menos para la Federacin Yugoslava, nico Pas federal a carcter transnacional, pluriticultural, multi-lingustico y multi-religioso.


La UE est condenada a seguir siendo un gigante econmico y un enano geopoltico, sin una defensa militar soberana y sin poltica exterior coherente. Obligada a respaldar siempre a Estados Unidos, hasta en la demod poltica de agresin en el Cucaso.

Se limita a adjudicarse el papel poco creble de polica bueno. En realidad, Bruselas es cada vez ms rehn de la nueva Europa, el caballo de Troya a control remoto, maniobrado desde la otra orilla atlntica.


El autismo de la UE ya no tiene lmites. La cadena de provocaciones contra Rusia ha llegado hasta el punto de permitir la instalacin de posiciones anti-misiles en tierra checa y polaca. La OTAN, en cambio, no acepta entre sus filas aquellos Pases que hospedan bases militares extranjeras.


Los occidentales siguen confundiendo sus deseos con la realidad, y creen que en el Kremlin est todava el ingenuo Gorbachov, a quien engaaron fcilmente con la mentira del congelamiento de la OTAN a cambio de la reunificacin de Alemania.


Han transcurrido aos-luz desde los tiempos del etlico Eltsin y desde los caonazos contra los diputados con la porra desgarrada de todas las capitales europeas- cuando frenaban la venta de subasta del patrimonio industrial y de los recursos rusos a los bancos transatlnticos.


Al este ya no hay nada que privatizar, hay una primera inversin de tendencia que ve reaflorar un regreso del neo-proteccionismo y un papel ms activo de los Estados en la economa.

Rusia ha corrido hacia Londres a los oligarcas que llegaron de la nada, y con la nacionalizacin de los yacimientos ha recuperado el control del potencial energtico de su subsuelo.


Gazprom es una de las tres primeras transnacionales de la energa, garantiza por tanto importantes flujos financieros al erario y ha hecho posible la recuperacin de la soberana y de la iniciativa geopoltica.


Los enanos de Bruselas se hacen de la vista gorda al ignorar que Rusia ha anulado su propia deuda exterior y que desde 1999- sus reservas monetarias han pasado de 12 billones a 315 billones de dlares. Se apresta a hacer del rublo una moneda internacional, y vender los hidrocarburos cotizados en su moneda. Nunca ha dejado de ser la primera potencia en misiles.


Los trgicos acontecimientos del Cucaso son una advertencia que indica cmo Rusia ha regresado a la mesa del gran juego como un jugador global, donde la UE es sumisa e insiste en sentarse a un lado del tutor, renunciando a un papel autnomo y claramente multipolarista.


La UE sigue subestimando que el extremismo maniqueo de Washington, la intimacin del o conmigo o contra de m ha producido el reacercamiento de los Pases tenidos bajo el yugo de las represalias.

La Organizacin de la Cooperacin de Shangai (SCO) es la convergencia de Rusia y China, a la que se suman las naciones ahora independientes de la ex esfera sovitica asitica ( Kazajstn, Kirguistn, Tayikistn, Uzbekistn), y como Pases observadores a India, Pakistn, Mongolia e Irn.

Desde agosto de 2007, la SCO adems del papel de instancia comercial y financiera- ha efectuado las primeras ejercitaciones militares conjuntas, volvindose a todos los efectos una anti-OTAN.


ste es un hecho, y por ms que se quiera seguir manteniendo la cabeza bajo tierra, no se puede ignorar la realidad por mucho tiempo. La UE hasta ahora ha preferido flanquear la exportacin de democracia, ya sea con o sin armas. Don Mikhail Saakahvili y su banda son el fruto maduro de las revoluciones coloreadas, verdaderas operaciones de guerra psicolgica financiadas por Soros y por los fondos pblicos de la NED.


La manipulacin masiva de los medios de informacin, los golpes bajos a las autoridades electorales combinados con fuertes presiones populares, llevan a la instauracin de regmenes pseudo-democrticos subyugados a la Casa Blanca, a Kiev, as como a Tblisi.


La sombra larga de Kosovo se ha extendido hasta el Cucaso, poniendo al desnudo una crisis de credibilidad que involucra, adems de Bruselas y Washington, todo el aparato occidental y se inserta dentro la misma OTAN.


Georgia pierde su integridad territorial y ve alejarse la posibilidad de entrar en la OTAN, mientras que Rusia se consolida en proximidad de los mares calientes del Sur.

Aun cuando los occidentales siguieran subordinndose a las hollywoodenses revoluciones coloreadas, insertando la humillada Georgia en la OTAN, su incorporacin real y efectiva no ser posible antes de los cinco aos.

Y Ucrania debera esperar hasta 2017, cuando se venza el tratado binacional que regula la presencia rusa en Sebastpolis y en el Mar Negro.


Mientras tanto, mucha agua va a baar las orillas del Mar Caspio y del Mar Negro, y otras movidas a sorpresa podran efectuarse en este tablero hirviendo. Esta guerra que, como muchas otras, ve a las grandes potencias jugar con el pellejo y en el territorio de las pequeas y medianas naciones, seguramente se va a exacerbar.


Ser combatida en todas las modalidades dictadas por la guerra asimtrica, pero difcilmente se asemejar a una guerra fra.

Los occidentales y la OTAN, vctimas del letargo meditico, todava no asimilan la leccin estratgica procedente de Afganistn, ni el muro opuesto victoriosamente por Hezbollah contra los invasores israeles en Lbano. Era el verano de hace dos aos.

El gran Oriente Medio sigue siendo una quimera y ya se estn atorando en el Cucaso. Definitivamente, enfrentan ms problemas de los que pueden resolver, convirtindose en un factor multiplicador de inestabilidad internacional.


En otras palabras, los occidentales tienen la vista ms grande que el estmago, y terminan deshilando y diluyendo sus fuerzas armadas en demasiados frentes.

 

Notas

(1) Nombrados directamente por los gobiernos, cumplen la funcin de ministros. Solana, por ejemplo, es ministro de relaciones internacionales, desde dos dcadas, sin voto popular.



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