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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2008

Qu pas con la estatizacin de la banca?

Paul Walder
Punto Final


El paso de los aos no slo decanta las ideas, sino que entrega la distancia para distinguir ciclos, lneas, fisuras que con el tiempo son gruesas grietas que ordenan y crean la historia. El golpe de Estado de 1973 contra el gobierno del presidente socialista Salvador Allende, fue una bestial reaccin no slo de la oligarqua local, sino, ya muy bien se sabe, de los poderes econmicos mundiales, en aquellos aos focalizados en Estados Unidos. Son muchas las variables que llevaron al golpe de 1973. Una de ellas fue la econmica, el plan de Allende de avanzar hacia un modelo de economa socialista. De avanzar, decimos, porque su gobierno slo conoci algunas nacionalizaciones -estatizaciones- y reformas, como la agraria. Un proceso que deton en la oligarqua la reaccin ms rabiosa y desesperada de que se tiene registro en la historia chilena. A partir del golpe de Estado, Chile fue el primer pas que hace las reformas econmicas que con los aos fueron denominadas neoliberales. Chile fue el laboratorio de la Escuela de Chicago, liderada por Milton Friedman. En aquel documento que llamaron El ladrillo, entregado a los militares golpistas el 12 de septiembre de 1973 por los discpulos chilenos de Friedman, no slo puede hallarse la base del modelo econmico que instauraron a partir de aquel momento, sino que es posible detectar los motivos del golpe: regresar la economa, la institucionalidad econmica, a los tradicionales propietarios, la oligarqua nacional y el capital transnacional. No fue slo eso. El golpe fue mucho ms all. La bestialidad militar fue una seal del grado al que se llevaran esas reformas para regresar el capitalismo a niveles no vistos desde el primer tercio del siglo XX y poner en marcha el capitalismo ms salvaje, el laissez faire, el purismo del mercado sin interrupciones o distorsiones, como gustaban llamar los Chicago boys -y llaman hoy sus mulos en la Concertacin-, a las presiones sindicales, influencias socialistas o, incluso, recetas de economistas cepalianos. Bajo la represin se llev a cabo en Chile lo que jams haba sido probado en ningn lugar del mundo: el sueo de Milton Friedman, una sociedad regida exclusivamente por las leyes del mercado. Este modelo, ms parecido a un ejercicio cerrado de laboratorio que a una experiencia social natural (social en la medida de la paradjica relacin mercado-dictadura), ha sido analizado por diversos acadmicos y ensayistas -podemos citar al socilogo de la Universidad Complutense de Madrid Marcos Roitman o a Naomi Klein- y apunta a establecer las bases de lo hoy conocido como modelo neoliberal. Hoy, a 35 aos de aquel evento, es, como expresin de su propia contradiccin, el mismo que se halla cerca de su propio colapso, el que se estrella consigo mismo. Un ejemplo, porque los hay varios, lo podemos hallar en la banca. Desde 1970 -ao en el que Salvador Allende pone en marcha su programa para estatizar el sistema financiero-, hasta hoy, las transformaciones que han ocurrido en este sector no han variado su estructura. El golpe y la posterior dictadura fueron los eventos que permitieron reinstalar la clsica estructura capitalista. Hoy, las desigualdades en el acceso a los recursos financieros y la alta concentracin de los crditos y de la propiedad que exista entonces incluso se han acentuado. El 30 de diciembre de 1970, a escasos dos meses de haber asumido la Presidencia de Chile, Salvador Allende se dirigi al pas por radio y televisin. Anunci una medida fundamental para poner en marcha su camino al socialismo: la estatizacin de la banca, entonces un sistema financiero bsicamente en manos privadas con rasgos de alta concentracin y discriminacin. Cualquier avance hacia una sociedad ms justa, ms equitativa, requera, necesariamente, abrir el acceso al sistema financiero a muchos sectores postergados. Esa noche, Allende se refiri a esa reforma como trascendental para el cumplimiento de nuestros planes econmicos, como un compromiso para lograr que la banca deje de ser un instrumento al servicio de una minora, para utilizar sus recursos en beneficio de todo el pas. La apertura de los recursos financieros a nuevos sectores productivos se iniciaba con una reduccin muy sensible en la tasa de inters y el establecimiento de tasas inferiores a la mxima para algunas reas productivas y ciertos sectores empresariales. El anuncio tambin impulsaba una fuerte redistribucin del crdito hacia sectores, particularmente pymes, que haban sido postergados por las polticas bancarias de la poca, y una descentralizacin en la entrega de recursos, hasta la fecha localizados de forma importante y discriminatoria en Santiago. Pero nada de ello era posible sin un paso radical, fundamental, y, ciertamente, conflictivo: la estatizacin de la banca. Para que esta poltica pueda aplicarse en forma efectiva con toda su amplitud y de manera permanente -adverta Allende- es preciso que el sistema bancario sea de propiedad estatal. La banca siempre buscar la forma de evitar los controles mientras su administracin directa no est en manos del gobierno. Los hechos -record Salvador Allende- han demostrado que los controles indirectos que puedan ejercerse son ineficaces. Medidas o programas que haban intentado con anterioridad otros gobiernos, como el del democratacristiano Eduardo Frei Montalva, no haban tenido xito. As ocurra con la concentracin, por ejemplo, del crdito: En diciembre del ao pasado -comentaba Allende- el 1,3 por ciento de los deudores del sistema acaparaba el 45,6 por ciento del crdito. Esta concentracin ha ido en aumento. En 1970 la estructura del sector financiero chileno adems de muy concentrada, era controlada por el sector privado. A diciembre de aquel ao la banca privada controlaba el 63 por ciento de los activos, el 48 por ciento de las colocaciones, el 54 por ciento de los depsitos y el 83 por ciento de las utilidades. Un control privado ejercido por la banca nacional, lo que es una consecuencia de activas y tradicionales polticas en esta rea: no haba intencin de desnacionalizar la banca. Un importante actor de entonces es el Banco del Estado, creado a comienzos de la dcada de 1950. Para 1970 el 37 por ciento de las actividades del sector financiero pasaban por la entidad pblica, aun cuando sus utilidades slo alcanzaban a 17 por ciento del total. Adems del Banco del Estado, el sistema financiero chileno tena las siguientes caractersticas: 22 bancos nacionales y cinco extranjeros. El Banco de Chile, Edwards, Sudamericano, de Crdito e Inversiones y Espaol-Chile concentraban casi el 60 por ciento de los depsitos, 58 por ciento de las colocaciones y se apropiaban del 57 por ciento de las utilidades. Tras ellos, la clsica oligarqua chilena: el grupo Matte (Sudamericano), Edwards (Banco de A. Edwards), Yarur (BCI, Continental, Llanquihue), Said (Nacional y Banco Nacional del Trabajo). El gobierno de Salvador Allende inici el proceso de estatizacin de la banca -pese al escndalo generado por la derecha- como medida para democratizar el acceso al crdito y a los recursos financieros. A partir de 1971 la mayor parte de la banca pas a manos del Estado. Fue la Corfo la entidad que adquiri activos de la banca privada, con lo cual tuvo una participacin mayoritaria en catorce bancos, adems de controlar poco menos del 30 por ciento de la propiedad en otros cinco bancos. Con esta medida, el Estado chileno pudo controlar una proporcin mayoritaria del crdito total y poner en marcha los programas de acceso a los recursos financieros para los sectores tradicionalmente postergados.

Privatizacin-estatizacin- privatizacin

El golpe de Estado marc el rpido retorno a la estructura previa a 1970. La privatizacin de todo el sistema fue el primer paso. Sin embargo, como curiosa paradoja en la historia econmica, la dictadura que inspir su modelo econmico en las tesis de Friedman, a poco andar tuvo que volver a estatizar la banca. Lo hizo, claro est, con otros objetivos. Entre 1974 y 1975 el Estado se deshizo de su participacin en el sistema financiero. Ya hacia finales de 1976 haba traspasado trece bancos al sector privado. Retuvo, sin embargo, el Banco del Estado. Para el proceso de venta no hubo discriminacin entre capital chileno o extranjero, en condiciones con mltiples facilidades. Se les exigi un pie del diez o veinte por ciento, en tanto al resto se le aplicaba un inters relativamente bajo. Libre mercado terico y prctico. Libre mercado para los amigos. Llegaron atrados por la oferta estatal los grupos econmicos, algunos tradicionales y otros nuevos. Con las nuevas condiciones de mercado, crecieron de forma inmediata a partir de sus bases en la banca. Un proceso desmedido, sin mayor regulacin, que gener relaciones econmicas incestuosas entre los bancos y las diversas empresas de los nuevos banqueros, los grupos econmicos. Un tejido econmico muy poroso, que llev a la economa nacional a caer en una de las peores crisis de su historia. A comienzos de los 80, la crisis internacional condujo a la banca chilena a la quiebra. La tabla de salvacin lanzada por el Estado a estos grupos econmicos va diversos mecanismos, que dio origen a la deuda subordinada del Banco Central, fue la segunda estatizacin de la banca chilena en un perodo de diez aos. Algunas de aquellas oscuras relaciones quedaron registradas en cifras: los principales bancos de la poca, que han sido tambin los de la historia del pas, llegaron a tener una cartera mala que representaba aproximadamente el doscientos por ciento de su capital; esas entidades financieras absorban, hacia finales de 1982, ms del 80 por ciento de toda la deuda externa financiera y el 35 por ciento de la deuda externa total. El grupo Vial -a travs del Banco de Chile y otras entidades- acumulaba ms del 30 por ciento de la deuda financiera total, en tanto el grupo Cruzat-Larran (bancos Santiago y BHIF) cerca del 20 por ciento del total. El rescate de los ahorrantes y del sistema financiero fue la estatizacin. En 1982, tras el colapso, el Estado controlaba nuevamente ms del 50 por ciento del mercado del crdito, aceptado como generoso subsidio y pragmtica excepcin por los Chicago boys. Poda haber algo peor que la estatizacin: una quiebra. La intervencin del Estado que fue tan repudiada durante los aos de Salvador Allende, no lo fue para el rescate de la quebrada banca a comienzos de los 80. La diferencia, claro est, es que esta vez la caridad no estaba orientada a los pobres, sino a los millonarios. Hacia 1985 se inicia un nuevo proceso de privatizacin, mediante un mecanismo complejo que permite el ingreso paulatino de nuevos accionistas a las entidades. A inicios de los aos 90, bajo los gobiernos de la Concertacin, el panorama bancario nacional no slo tomaba el curso que lo caracteriz hacia comienzos de los aos 70, sino que lo superara con creces. Privatizar era la base del nuevo modelo. A partir de ahora, internacionalizacin de la banca y, tras los procesos de fusiones y adquisiciones, concentracin del mercado. Los efectos del golpe, la reinstalacin del modelo de mercado, tendra una expresin evidente en la banca.

Se cierra el crculo

El escenario bancario de hoy, pese a todas sus transformaciones, mantiene una estructura muy similar a la de 1970. Del total de 25 instituciones financieras que operan en Chile, slo cuatro bancos concentran el 66,2 por ciento del total de las colocaciones. Por volumen, el rnking bancario de los prstamos est encabezado por el Santander, con ms del 22 por ciento del total de las colocaciones, le sigue el Banco de Chile, con casi el 18 por ciento, el BancoEstado, con 13 por ciento y el BCI, con 12 por ciento. Si comparamos el BancoEstado: en 1970 controlaba el 37 por ciento de las colocaciones, hoy slo el 13 por ciento. Sensible cambio en cantidad, pero tambin en calidad. El BancoEstado hoy compite en el sistema financiero bajo las mismas condiciones que cualquier otro banco comercial. Concentracin del mercado, pero tambin concentracin de las ganancias. Al observar las utilidades a abril pasado, estos mismos bancos son tambin los lderes. El Santander concentr el 34 por ciento, el de Chile el 26 por ciento, BCI el 15 por ciento. El BancoEstado el siete por ciento. La concentracin bancaria, que ha sido criticada incluso por reputados neoliberales, es un fenmeno especialmente negativo. Las distorsiones son perjudiciales en todos los mercados, sin embargo en el sector financiero tienen aspectos particularmente negativos. Podemos decir que la concentracin de mercado es uno de los factores que incide en la regresiva distribucin de la riqueza. Al haber actores que abiertamente controlan un sector econmico, estos imponen las condiciones no slo al resto de los competidores, llevndolos en no pocas ocasiones a la quiebra, sino a proveedores y consumidores. En el caso de la banca, junto a todas estas distorsiones econmicas, ocurre otra an peor: las altas utilidades bancarias, producto de los altos intereses y comisiones, reflejan la creciente concentracin de la riqueza en el sector financiero. Como una fuerza centrpeta, la banca no permite que un actor econmico pequeo o mediano pueda desarrollarse. Siempre trabajar para pagar a los bancos. Y en algunos casos, slo para pagar a los bancos. Esa fue la realidad hace 35 aos, qu ha variado hoy en da?.

 



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