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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2008

A 29 aos: las mujeres en la lucha contra la dictadura somocista
Mujeres sandinistas para la Historia

Mnica Baltodano
Rebelin


Cuando recordamos la larga lucha del pueblo sandinista contra la dictadura y el rgimen somocista, con frecuencia se produce el fenmeno de invisibilizar o poner en planos irrelevantes a miles de sus protagonistas. Se repiten siempre los mismos nombres, en particular de hombres como sus principales actores.

En estos das se han agolpado en mi memoria una lista enorme de las annimas o muy poco reconocidas protagonistas. Si quisiera hablar un poquito de cada una, en particular de las que conoc personalmente, tendra que llenar demasiadas cuartillas y no me las publicaran en el Nuevo Diario.

No se puede olvidar a una de las primeras cadas Luisa Amanda Espinoza, de origen proletario, cay en Leon, el 3 de Abril de 1970, tenia entonces 22 aos. En ese mismo ao la campesina Maria Castil. En 1975 Arlen Siu, la dulce chinita jinotepina, proveniente de los movimientos cristianos quien adems de una gran capacidad de anlisis, tena buena voz y creatividad como compositora. Ya haba parido una cancin denominada Maria Rural, y arreglado algunas otras para adecuarlas a la lucha Sandinista, Recuerdo La caja de mi guitarra que entonamos juntas en conciertos estudiantiles, leyendo los nombres de nuestros cados en lugar de la lista de la Resistencia Espaola de la original. Arlen tenia 21 aos cuando cae en el Sauce, donde se desarrollaba una Escuela Militar. En ese mismo da, 2 de Agosto, es asesinada Julia Herrera de Pomares.

 

Mildred Abaunza , era una investigadora social una de las colaboradoras mas firmes de la red de Tomas Borge. Ella muere en la confrontacin con una patrulla de la guardia, mientras Tomas es apresado el 4 de febrero de 1976.
De Claudia Chamorro puedo decir que adems de bella, tena un corazn del tamao de catedral y gran capacidad fsica. Fue de las pocas mujeres de la ciudad que aguant la montaa, porque adems, estaba llena de conviccin y tenacidad. Cay el 9 de enero de 1977. Tendra tal vez unos 22 aos.

El ao 77 fue muy duro. La represin ya era abierta y desalmada. A Merceditas Avendao casi nadie la recuerda, pero era una extraordinaria obrera de Len, viva en el Barrio el Laboro, hermana de Julio quien cay en la montaa. Merceditas pasa a la clandestinidad para ser parte del comando que asalt la casa de Chema Castillo. No pudo porque enferm en los entrenamientos. Merceditas cay junto a la intelectual Angelita Morales Avils, cuando la guardia atac la casa de seguridad en que estaban, en las inmediaciones de la Iglesia Monseor Lezcano el Sbado 14 de Mayo de 1977, tendra entonces 22 aos. Angelita a sus 28 aos era una mujer con buen nivel acadmico. En la Habana form parte del equipo de Carlos Fonseca investigando sobre Sandino. Jaime Wheelock le hace el reconocimiento a Angelita en la introduccin del libro Viva Sandino. Tambin sabemos que parte de la fase investigativa del libro de Humberto Ortega, 50 aos de lucha Sandinista fue realizado con la minuciosa y cientfica eficiencia de esta mujer. En este mismo da cayeron Luz Marina Silva y Candelaria Ocampo a quienes no conoc, pero me gustara saber mas de ellas.

El 17 de Octubre de 1977, como parte de un mismo operativo Caen combatiendo en las inmediaciones del cine Cabrera, Managua, las Cras. Martha Anglica Quezada y Genoveva Rodrguez.

Martha Anglica estudiaba en La Pureza de Len, con una de mis hermanas cuando la reclutamos para el frente, en el ao 73. Entonces tenia 15 aos, haba llegado de La Paz Centro. Era menudita y lindas formas juveniles, con su pelo negrsimo y brazos vellosos. Se integr con absoluta pasin. Cuando me fui a la clandestinidad ya era un cuadro importante, trabajando en tareas clandestinas. Volv a saber de ella aos despus pero solo la vi en las fotos del peridico, ya muerta, cuando yo estaba en la crcel.

Junto a ella muri tambin Juno Genoveva Rodrguez, a quien habamos trasladado de Estel, su ciudad para reforzar las tareas clandestinas.

Cuando sal de la crcel conoc a una chelita que llego despus de la primera insurreccin de Esteli. Urania Zelaya beda era una nia, no ms de 17 aos. Nunca haba odo yo la palabra chilaquiles y en una casa del reparto Shick me dijo, quiere que le cocine unos chilaquiles?. Era valiente y terca. Cuando dijimos en plena insurreccin de septiembre del 78, que haba que tomar iniciativas, hacer operativos militares para volver loco al enemigo decidi hacer un ataque a una patrulla en el Reparto Las Palmas. Se fue con todo el equipo del MES (Movimiento Estudiantil de Secundaria), se tom una casa, pero con tan mala suerte que el dueo, un sopln, avis inmediatamente a la guardia. Casi todos cayeron. Fue un duro golpe para nosotros. Llor por su muerte y la de los otros nios desconsoladamente. Era el 15 de Septiembre del 78.

13 de abril del 79 en Esteli junto con el Dr. Alejandro Dvila Bolaos, es asesinada la enfermera Clotilde Moreno. Tres das despus en Leon sufrimos las muertes de casi toda la direccin insurreccional, en el Reparto Veracruz entre las que se encuentran la mejicana Aracelly Prez e Idania Fernndez. Haba conocido a Idania en el movimiento cristiano de Managua cuando aun estudibamos secundaria. Ella en colegio Francs. Tambin tocaba la guitarra con la misma dulzura con que miraban sus ojos.

Pero nunca se deber olvidar el a sesinato de las familias Gonzlez y Castillo en Condega, departamento de Estel, el 3 de Mayo del 79: Aura Velia Gonzalez y Vilma Gonzalez. Sus esposos Juan Francisco Guillen y Julio Cesar Castillo y la pequea mrtir, la nia, Rebeca Guillen de 11 aitos.

En Ocotal desde el 75 habamos recibido la cooperacin incondicional de la Profesora Antnez. Su hija entonces tena 13 aos. Al cumplir 15 formaba parte de la columna Jacinto Hernndez, y cay con casi toda la columna en lo que se conoce como la masacre de Nueva Guinea. Yelba Mara Antnez seudnimo Vernica, dej a su madre, para siempre, una herida abierta.

Perla Maria Norori , haba formado parte del Movimiento Cristiano de Len. La recuerdo con su larga cabellera y su rostro serio. Me costaba mucho chilear con ella porque todo lo tomaba con gran seriedad. En los primeros meses del ao 79 la trasladaron a Managua y le dimos la responsabilidad de los barrios occidentales, donde supuestamente seria el teatro de la insurreccin. Nunca he podido precisar como muri. Me han dicho que cay en una casa cerca del cementerio general. Nunca he visto su nombre en las cronologas oficiales. Recin graduada en medicina , era la compaera de Lumbero y haban tenido un nio, Iyas. Cuando me encontr con ella en la casa de Roberto, platicamos de recuerdos comunes en Leon, de la lucha, de nuestras esperanzas y de nuestros hijos.

Aura Ortiz estudiante de periodismo se haba casado con Nacho y tenan un pequeo nio, pero ella se fue a la clandestinidad, trabajando primero en Chinandega, y luego a Carazo. Ah cay combatiendo un 7 de Junio del 79. Mientras se inicia la insurreccin de Diriamba, a ella le correspondi contener a los refuerzos que saldran de Jinotepe. Cay en la torre de los bomberos.

Lucrecia Lindo, bella, dulce y pura mujer revolucionaria, para mi encarnaba los ideales por los que luchbamos porque no admita dobleces ni ambigedades. En lo poltico, en lo moral, en la consecuencia con lo que predicbamos. Me la encontr de pura casualidad poco antes de su muerte. Era ya previo a la insurreccin, ya nos movamos descaradamente de da. En la calle principal de Altamira, yo con una gran peluca de pelo negro, largo y liso que dicen que me quedaba fenomenal, me encontr a Lucrecia, nos dimos un largo abrazo y derramamos unas lgrimas de alegra. Me cont que tena un nio Luis Jonathan, de ms de dos aitos y que andaba dejndolo en casa de algn familiar, porque se iba a la clandestinidad. Yo le cont que haba tenido a mi nio en Esteli y que estaba con mi madre. Tenan entre ellos pocos das de diferencia. ramos dos mujeres comunes y corrientes hablando de sus hijos, y de sus dolores. De ah parti hacia la muerte.Cay masacrada al inicio de la insurreccin de Chinandega el 2 de Junio del 79.

Despus de contactarse con Harry Chvez en la Colonia Nicarao, y en plena insurreccin, muri Rita, Maria Linnette Martnez, una morena de esbelto cuerpo y gran capacidad organizativa. Era responsable del Reparto Shick. No preciso la fecha exacta y su nombre tampoco aparece en las cronologas.

Hay nombres de mujeres cadas que he levantado de diversas fuentes, y sobre las que alguna vez investigar. Por ejemplo El 31 de octubre del 78 en Chinandega, junto a otros compaeros, cae Maria del Pilar Gutierrez y el primero de Enero del 79 en el barrio Waspn, Managua, la guardia asesina a cinco compaeros entre ellos dos mujeres, Bertha Daz y Martha Gioconda Garca. Otro nombre de cada es Laura Sofia Olivas en el Norte.

 

En Masaya el 6 de Junio en el Paseo La Reforma es detectada una casa de seguridad y mueren 11 compaeros. Entre ellos esta Laura Caridad Espinoza, en esa misma ciudad e el 9 de Junio la GN asesina a la valiente enfermera Rafaela Padilla- y el 10 de Junio , junto con otros compaeros a Lilia Velsquez Garay. El 14 de junio cae en combate en Catarina, Masaya, la combatiente Martha Navarro. El 23 de junio en plena insurreccin caen en Managua, en el combativo barrio Santa Rosa, la combatiente sandinista Francisca Delgado Nayre, su hija Dominga y su hermana Marina. El 27 cae en el repliegue Martha Lucia Corea.

Miriam Tinoco era una combatiente aventajada. Nadie poda criticarla por falta de audacia, combinada con disciplina. En una unidad de combate integrada por compaeros de Masaya y de Mangua, de los que habamos llegado en el Repliegue, cay en la Barranca, junto con entraables hermanos como Paul Gonzlez y Csar Augusto Silva. Era ya el 6 de Julio del 79

Las que sobrevivimos

De las primeras hay que decir que para m siempre jug un rol moral, Doris Tijerino. La vimos varias veces en la Universidad, junto a Ricardo Morales, pero solo pude conocerla a fondo despus del triunfo. As conocimos tambin a Gladys Bez, que siempre nos cautiva con sus sonoras carcajadas y su sencillez a prueba del poder. De estas primeras es tambin Olga Avils, la ta tuvo responsabilidades y jefatura siempre dije que debi ser comandante guerrillera. Es precursora Benigna Mendiola que fiel a su origen campesino hasta hoy sigue luchando por el derecho a la tierra y al progreso en el campo. Luchador inclaudicable Michele Najlis, a quien tenemos presente desplegando una manta en el estadio Nacional, con Nicho Marenco. BASTA YA, NO MAS SOMOZA, y luego como parte del grupo sandinista que participan con en la marcha del 22 de Enero de 1967.

Hay que destacar mujeres con alta jefaturas, como Dora Maria Tellez, no solo por su papel en el asalto al Palacio, sino en su participacin en el Frente Norte y luego en Leon. Pocos saben que despus de la emboscada de San Fabin, la orden era tomarse el comando de Ocotal, pero advertido el enemigo, ellos decidieron hacer todo un paseo por el norte y se tomaron al menos una docena de pueblos y caseros. Fue una gran operacin militar y sobre todo poltica que desconcert al enemigo, y por supuesto ah iba Dora Maria, y tambin Leticia Herrera, una mujer muy amable que no aparenta la firmeza de su carcter. Norita Astorga tambin fue conocida por un golpe espectacular, como el secuestro y ajusticiamiento del Perro Vega, un 8 de Marzo, da internacional de la mujer que casualidad!, pero su principal ejemplo fue la renuncia a una vida cmoda y el asumir sin vacilaciones las tareas que se le demandaron. Muri de cncer el 14 de Febrero en el ao 88.

Campesinas y luchadoras en la parte ms dura de la guerrilla, la montaa

En el periodo de acumulacin de fuerzas en silencio, la represin en la montaa tuvo entre sus victimas a las campesinas. De la denuncia que hacen un grupo de ellos recordamos a Maria Venencia y Amada Aguilar, Angela y Cndida Garca , y su desgarrador relato recogido en el poema de Ernesto Cardenal musicalizado por Carlos Mejia Godoy, las campesinas del Cua. Amada Pineda, mas tarde,  fue tambin un ejemplo de coraje y valor, cuando su denuncia sobre mltiples violaciones en la montaa estremeci la opinin pblica y desnud lo que estaba pasando en las zonas rurales. Amada era dirigente organizada en las mujeres socialistas cuando hace la denuncia en el 75.

La participacin en la montaa era muy dura. Las condiciones solo podan resistirla mujeres con temple especial. Ana Julia Guido, de origen campesino se incorpor muy joven a la vida guerrillera y en los entrenamientos en una escuela en San Jacinto, Telica, despus del asalto al banco de Abisinia, me dio la primera leccin de no mostrar debilidad en los ejercicios para que los hombres no digan que las mujeres no podemos.

Rosa Argentina Ortiz , anduvo en la montaa y fue herida de un escopetazo, en el combate en que pierde su ojo Juan de Dios Muoz. Cae prisionera, le aplican una tortura denominada la piata, desnuda y colgada se la bolean los guardias y de esa manera es violada en las crceles de Rio Blanco. Menuda fsicamente siempre conserva hasta hoy una grandeza moral digna y ejemplar. Y otra que resisti la montaa fue Raquel Balladares, la dentista que le sac todas las muelas podridas a guerrilleros y los campesinos. Una campesina que nunca se me olvida es Mayra ella estuvo tambin de correo con la ciudad. Bajita, blanquita del norte con una gran capacidad y coraje para llevar correspondencia pasando los retenes de la guardia en las carreteras y caminos. Ligada a la montaa, y como colaboradora indiscutible en Rosita, Bonanza, Siuna la entonces monja, Dorotea Wilson.

Len despus del terremoto de Managua en el 72

Era un hervidero de inquietudes y compromiso poltico. Las organizaciones estudiantiles como el FER eran un mecanismo de trabajo en las universidades, en los sindicatos y en los barrios. El movimiento cristiano que se organiza a finales de los 60 se concentraba principalmente en los colegios y hacia mucho trabajo en las comunidades urbanas y rurales. En esos aos era indiscutible la activa participacin de mujeres.

Del movimiento salieron mujeres que combinbamos la accin social con trabajo de concientizacin, mujeres de extraccin popular como Silvia Torres, Amparo, Ivania, y tambin de clase media como Emilia Torres, Aurora Zamora, quien se cas con Oscar Perezcassar y Martina Meyrat. Tambin recuerdo a Janette Currans, de familia ligada al rgimen.

Del FER muchas mujeres como Martha Magaly Quintana, las hermana Mary y Gilda Bolt, Damaris Vzquez y Ana Isabel Morales. Cuando lleg a Leon a estudiar vivi en la casa de Oscar Perezcassar, y ah la reclutamos para el Frente. Dejo la universidad al salir embarazada de su primera hija, y estuvo trabajando como cajera en un banco. Ella realiz un operativo de recuperacin de dinero para la lucha. Creo que eran como 70 mil crdobas y luego asumi responsabilidades clandestinas en Carazo y en occidente.

A la osada Luz Marina Acosta una vez la persegua un oreja, se agazap en el dintel de una puerta leonesa y le cay al guardia a patadas. Le di en los huevos - me dijo-, porque esa es la parte mas dbil de los hombres. Cuando pas a la clandestinidad tuvo la desdicha de enamorarse de Pedro Aruz, quien -hay que decirlo- la encerr en una jaula, trunc su desarrollo como guerrillera, porque la puso a su lado en tareas de apoyo.

Un lugar especial en mis recuerdos lo tiene Lourdes Jirn. Cuando conoc a la chinita en los movimientos cristianos, era tan abnegada, tan entregada al trabajo que en una ocasin sufri un shock de cansancio, mecanografiando da y noche un texto que le encarg Roberto Huembes, no me recuerdo que era. La chinita lleg a tener alta a responsabilidad poltica militar en Leon.

Pero no solo eran estudiantes. Haba mujeres profesionales comprometidas de manera integral como la Dra. Vilma Nez de Escorcia, la Dra Flores, quien a mi juicio se del debe por lo menos la orden Carlos Fonseca. En Chinandega doa Cela de Porras. Y mujeres como Santitos Bervis, que venda diariamente carne en Baho. Ella nos fiaba con predileccin a los militantes sandinistas que en muchas ocasiones no andbamos ni un peso para comer.

Algunas mujeres que llegaban de Managua a hacer algunos trabajos son imborrables para m como Isabel Turcios,la chabela  otras aparecan en labores clandestinas como Auxiliadora Huembes, o Maria Haydee Sequeira.

Las Segovias.

Cuando llegu a Ocotal a principios del 75 me vi rodeada de mujeres. La firme profesora Rosario Antnez. Toda la familia de don Luco Martinez, en la que destacaba Libia Martnez y sus  tas, en particular Caya. La profesora Eva Sofia Olivas, nerviosa pero firme y cariosa, y Luisa Molina.

En Condega haba varias familias cuyos numerosos integrantes estaban de lleno en la lucha. R ecuerdo a la familia Centeno, en particular Amanda Centeno, Miriam, Luisa. La Familia Corrales, Vilma, Thelma y Miriam Corrales, las Gonzalez, varias de ellas cruelmente masacradas. En Somoto una joven y firme militante que adems bailaba ballet, Rossana Espinoza y la profesora Luz Danelia Talavera quien colabor tambin en Managua.

En Esteli no eran comunes los colaboradores como Rosario Altamirano, y es que tambin su mam doa Susana, sus hermanas, Melba, Lesbia, Sayda y toda su familia colaboraba. Adems estaban mujeres como Martha Marina Gonzalez quien luego estuvo en Carazo, clandestina. De la parte rural no tengo mucha informacin, pero recuerdo a Marlene Chavarria, de 15 aos haciendo sentadillas y preparndose para irse a la Unidad de combate Bonifacio Montoya.

Otras colaboradoras histricas de Esteli, con cuya participacin se sembr las posibilidades de las insurrecciones fueron Amrica Rodriguez, Dolores Arroliga Maria y su hija la profesora Reyna Arrliga. Tambin reclutamos a la empleada Paz, pacita quien se integr a todas las tareas, fue funcionaria del sistema penitenciario y actualmente vive en Tipitapa. Un roble estiliano fue doa Paulina Alonso, mama Ins, desde finales de los 60. En su casa vivi Carlos Fonseca. De ah reclutamos a Ma. Auxiliadora Cruz, su sobrina, con quien compartimos meses de crcel. Fue insustituible el apoyo de doa Mary Barreda y toda su familia, incluyendo su esposo don Felipe y sus hijas, Vicki, Indiana, Ana. Doa Mary, viva cmodamente de la joyera de su marido, y adems tenan fincas, pero era absolutamente cristiana y consecuente. Despus del triunfo fueron capturados mientras participaba en una brigada de cortes de caf. Ella fue asesinada junto con don Felipe. Doa Mary fue violada y torturada salvajemente. Nunca, acepte que su asesino y torturador confeso fuese puesto en libertad en el 89, al ser incluido en el paquete de amnista que gestion el cardenal Miguel Obando, hoy socio de Ortega.

En los aos 75-78 Estel tuvo mujeres en altas responsabilidades. Socorro Sirias y Sonia Uriarte, ambas de Leon y trasladadas clandestinas a las tareas poltico organizativas en esa ciudad. Socorro tambin reabri Somoto despus de la represin del 75. Siempre que se reivindica a Esteli como la ciudad heroica hay que recordar que lo que Francisco Rivera y Julio Ramos cosecharon en el terreno de la lucha insurreccional, no puede entenderse sin este trabajo de hormiga que durante varios aos desarrollamos hombres y mujeres en estos lugares.

Cuando llegu en el 75, la gente no quera saber nada de organizarse. Nos preguntbamos si tenamos fierros para luchar contra Somoza. Que volviramos cuando tuviramos armas La primera toma de iglesias en Esteli la hicimos con un comando clandestino, porque los jvenes no entendan para qu tomarse las iglesias. Estaba en lo fino la huelga que cese el aislamiento de Tomas y Marcio y en todo el pas los movimientos estudiantiles se tomaron las iglesias. En Esteli tuvimos que entrar con Felipe Escobar que era uno de los principales jefes militares entonces. Pero cuando se hizo la primera movilizacin en el 77, ya no se pudo parar a la gente. Yo sent una intima satisfaccin cuando por fin la gente se manifestaba.

Miriam Corea acababa de parir a Sasama cuando llegu a dormir a su casa en Esteli donde conviva con el poeta Ciro Molina. Yo acababa de mandar a mi hijo donde mi madre, as que me encantaba chinear a la bebita, y alguna vez le cont que yo tambin tena un varn. Miriam tambin dej a su hija con su familia y se fue a la guerrilla. Siempre ha sido una mujer optimista, muy solidaria y cariosa. Nuestros hijos despus se hicieron amigos, Pancasan, mi hijo, Luis Jonathan de Lucrecia Lindo, Sasama de Miriam y Shelim, hijo de Eleonora Rocha, Clarita quien fue parte del comando de asalto a la casa de Chema Castillo en 74.

En el 76 me ordenaron atender el recin reabierto trabajo en Matagalpa. Viajaba de Estel a Matagalpa con alguna frecuencia. De ah era la dulce Sadie Rivas, esta chavala- muerta hace unos aos en un accidente- para mi es una herona. Cuando la toma del cuartel de Matagalpa se distingui por su valenta. Era osada, lanzada. Los hombres no tenan ms alternativas que seguirla en arriesgadas operaciones de ataque casi suicida. Con sus ojazos azules, su piel de nia sorprenda a todos. La conoc en Managua, donde estuvo despus de la insurreccin de los muchachos, septiembre 78. De esa insurreccin salen Janette Castillo, Isabel Castillo, Venancia y Mayra Gonzalez. No me olvid de Martha Kraudy de tan osada libretera, organiz un grupo de chavalos dentro los cuales estaba mi hermana Zulema y se excedieron en las acciones por su cuenta. Al final la mandamos a Matagalpa.

De Matagalpa es ese roble llamado Doa Magda Torres, inquebrantable colaboradora histrica, tambin la trabajadora de salud organizada hasta hoy Ana Julia Gutierrez, y todas sus hijas: Ivania, Flor, Margine todas integradas a la lucha. Ir a la casa de Ana Julia siempre fue muy reconfortante. Adems de la firmeza de su cooperacin, nos atenda con rosquillas y buen caf, unos frijolitos con crema que nunca olvido. Ya haba nacido Arlen, hija de Flor y tambin me gustaba jugar con ella. Ah lleg Margine Gutierrez, quien ya estaba estudiando y militando en Managua e inauguramos la costumbre de hablar toda la santa noche sin parar. Eso lo hicimos una y otra vez en la crcel donde estuvimos juntas 6 meses. Eran grandes colaboradoras Norita, esposa de Rafael Tijerino y Martha Julia Lugo

Cuando fui capturada y mientras se realizaba el juicio en Matagalpa conoc y reclut a una de mis carceleras, la polica Carmen Azucena Rodrguez Prado. De una familia somocista, su hermano teniente de la EBBI cay en el combate de la Cartonera en Leon. La Prado, como le decan en la Polica, comenz sacando correspondencia, pero luego recuper la subametralladora UZI de su hermano, que fue para nosotros una gran adquisicin.

Un jurado de conciencia me absolvi de los cargos que me imputaban y se dio la orden de liberarme. Debia salir el 13 de Octubre, pero ese da el pas amaneci incendiado por los ataques simultneos en San Carlos en el Sur y San Fabian en el Norte. En San Carlos participa Nubia Arcia y la varios miembros de la familia de Guevara, entre ellos Gloria Guevara

En la Central de Polica de Managua, donde me trasladaron despus de hacerme el pisa y corre, me encontr con Rosa Argentina Ortiz, Martha Isabel Cranshaw y Charlotte Baltodano. A todas las conoca de antes. Rosa Argentina de la universidad, a Martha Isabel a quien yo haba reclutado para el Frente y era de los Movimientos Cristianos. Martha siempre fue como la conocemos hoy, con una mente muy critica, con una vida sin dobleces y gran espiritualidad. Creo que esas cualidades le permitieron desafiar a su duro padre, somocista hasta ms no poder.

Conoca a Charlotte desde la legalidad, pero cuando pas clandestina estuvimos integradas en un grupo que hara una recuperacin de armas. Charlotte fue capturada en un operativo en el que a ella le tocaba lanzar una granada a un becat en movimiento. Luego llegaron Margine, Auxiliadora Cruz, Gloria Campos. Gloria es un ser especial. Ya haba estado presa cuando las casas quedaron llenas de humo, pues ella estaba con Julio Buitrago y Doris en las Delicias del Volga. De una gran firmeza y lealtad y con una disposicin a cualquier tarea que se le encargara. Tambin llegaron Carmencita Gomez, embarazada, dio a luz en la crcel, Yadira Baltodano, capturada en un asalto al Banco Nicaraguense, y Dominga, que cantaba a viva voz Jalisco como parte de nuestras actividades recreativas. Nunca he vuelto a saber de ella.

 

Managua

Cuando sal de la crcel inmediatamente pas a trabajar clandestina en Managua. Por ese tiempo tuve que usar distintos disfraces, en especial pelucas porque haba salido en los peridicos y muchos guardias me conocan de la crcel. Conoc a Cecilia Toruo, quien en la parte final combati en Matagalpa y particip en la liberacin de Boaco. Me volv a encontrar en medio de una inmensa alegra a Mercedes Borgen. Mercedes, adems de otras tareas, fue responsable del Taller de impresiones Urania Zelaya Ubeda. El Taller consista en unos buenos mimegrafos y un quemador de estncils que nos permita sacar folletos de propaganda y formacin. En una habitacin con aire acondicionado forrada con poroplast, trabajbamos toda la noche sin parar. Segn nosotros en el vecindario no se daban cuenta. Primero lo tuvimos en los Robles donde le daba cobertura Janette Vega, y finalmente en Altamira. Cuando nos Replegamos a Masaya, Mercedes qued en Managua y Walter Mendoza, quien era estudiante de periodismo, hizo los primeros nmeros de una publicacin que llam BARRICADA. Walter nos llev el primer nmero a Masaya. Era un folleto de media pgina tamao carta y ya tena un dibujito de una barricada de adoquines. Debe haber sido como el 3 de Julio. El peridico informaba a los Managua sobre el Repliegue y les deca que la lucha segua. William Ramirez y yo se lo enseamos a Carlos Nuez quien se enamor del nombre y luego se lo puso al peridico oficial del Frente.

Francis Araica , conviva con su novio, Ernesto. Le dijimos que deba casarse para montar una casa de seguridad. Nos instalamos en Santa Clara y varias personas nos regalaron muebles. Ana Maria Sanchez, una firme colaboradora y Jaime Ocn nos dieron su primer comedor de casados. Moiss Hassan una refrigeradora. Francis y su esposo tambin fueron excelentes combatientes de las escuadras de Managua y del Rolando Orozco. Ernesto muri a consecuencia de unos tiros que se le fueron a un compaero mientras limpiaba su galill dos das despus del triunfo. Fue una muerte absurda!

En Managua ya haba mucho camino recorrido. Y es lo que algunos de los que han escrito sobre la historia no quieren reconocer. Algunos piensan que todo fue soplar y hacer botellas, o que la gente se insurreccion de sopetn. No, tuvieron que pasar muchos aos de trabajo poltico organizativo entre el pueblo. Y las organizaciones de base, las comunidades eclesiales, los grupos juveniles, las organizaciones comunitarias jugaron un importante papel.

En el 78 lo que hicimos fue cosechar esos frutos en la organizacin poltico militar.  En ese trabajo de hormiga hay que reconocer a mujeres como Martha Lucia Cuadra, Mary Jane Mulligan, quienes haban sido de las primeras mujeres de clase burguesa en incorporarse. Yolanda Huembes, Vivian Torres, Luisa Molina, Flor Monterrey, Mireille Vigil, y tambin Adilia Eva Solis, Nelly Castillo, Dulce Maria Guillen, Nadine Lacayo, Dharma Lila Carrasquilla, Ruth Marcenaro, su hija Rhina, Jannette Gutirrez., Rose Mary Vega. Del Partido socialista, en labor sindical y organizativa a Eva Sacasa y Patricia Delgado, entre muchas otras cuyos nombres no se me vienen en este momento.

  Fueron cientos de mujeres tambin como colaboradoras. De todos los estratos, como la Dra Doris Aguilar, su hermana Sonia Aguilar. Yolandita Morales, Amy Rivas, mi gran amiga que muri de cncer. Su hija Ana Silvia Flores, casa de seguridad. Toda la familia de Peter, su esposa e hijas donde haba llegado Carlos Fonseca en los aos 60. Buenas colaboradoras fueron Janet Caldern, esposa de Manuel Eugarrios, Janet Chvez, y Rosalinda Cuadra, con quienes compartimos muchsimas y largas platicas en sus casas. No se como podan aguantar a tanta gente. Alguna vez estuvimos hasta 5 clandestinos en sus casas y a todos nos daban de comer.

La Arquitecta Rosaura Jerez hacia de todo. Nos movilizaba en su carro, nos daba alojamiento en su casa. Llevaba correspondencia, armas, explosivos. Tambin vivimos en la casa de Tere Lugo , quien adems de seguridad siempre nos dio afecto. Otra arquitecta que hacia de todo fue Gertrudis Palacios, originaria de El Sauce.

Mientras Mayra Gonzalez lleg como refuerzo desde Matagalpa Yadira Gonzalez, Mildred nos fue enviada de Esteli, y le celebramos sus 15 aos en una casa de seguridad oyendo canciones de los Bee gees y bailando msica de la poca. Es  hermana de Julita, otra extraordinaria compaera  cuyo nombre es Cndida Gonzalez y que tambin haba estado en Managua en labores de cobertura de casas de seguridad Tambin lleg del frente norte una mejicana, que ocup responsabilidades militares importantes Eugenia Monroy.

En nuestra estructura destacaban mujeres como Glenda Monterrey y Marlen Chow en tareas legales muy difciles entonces, pero admirbamos el trabajo de Lea Guido, en la organizacin de AMPRONAC. De mujeres como Gloria Carrion en labores de denuncia publica.

En las tareas poltico militares Martha Moreno Menocal, fue una de las principales organizadoras y soportes del trabajo viva ah por la antena de Radio Mundial, Nidia Escobar Lopez, Pilar, y Jannete Escobar Marina . Francis Sevilla  adems del trabajo poltico se destac como combatiente del batalln Rolando Orozco. En los barrios orientales Ligia Aleman, quien adems fue excelente combatiente en la insurreccin y despus se cas con Hallesleven. Era dura y con disciplina de hierro para la organizacin y el combate.

En la insurreccin, El Repliegue y el Batalln Rolando Orozco tambin recuerdo a Susana, Claudia, Casilda Sampson, le decamos muchachito, a Elisabeth Pinell, Ibis Hernandez, la negra, la chaparrita chilena, la del RPG 7 vital contra las tanquetas , creo que se llamaba Carmen y tambin tengo vivos recuerdos de Maria Isabel Maltez, Rosa Pasos, Ana Patricia Lacayo, Berta Cuadra.

En mi articulo anterior se me olvid de mencionar a una de las mejores fotgrafas, tambin con su cmara corriendo entre las balas para captar imgenes imborrables de las lucha, Margarita Montealegre.

Otras extraordinarias combatientes que recuerdo Amrica Libertad Vidaurre, en Managua. Era de la TP. Otra chelita valiente y osada. Tengo unas ancdotas de ella que mejor me las reservo para una publicacin mas extensa. Dura, decidida. Nada que ver con su aspecto frgil y delicado de entonces.

Algunas Mujeres de Chinandega

A travs de los responsables del Frente interno supe de nuestras estructuras en otros departamentos. Por ejemplo, sabia que Chinandega tenamos a Qucxabel Crdenas, originaria de honduras era nuestra principal responsable. Tambin estaban Dulce Maria Zepeda y Tirsa Senz, todas muy jovencitas. Yo las miraba casi nias. Andaban ah con sus 17-20 aos orondas pero firmes en sus tareas. Tirsa nos ha contada de la importancia en la participacin de Emigdia y Auxiliadora Ferrufino, vitales en esa etapa.

Masaya

Cuando llegamos a Masaya en el Repliegue, varias mujeres tenan las mas importantes responsabilidades. Lubby Morales , originaria de Len, quien muri de cncer despus del triunfo, y la chinita, Eva Maria Samqui. Eran junto con Glauco Robelo el mando de la GPP. Y tambin Lourdes Bolaos, cuyo apoyo resultaba vital para las tareas clandestinas. De los prole recuerdo a Francis Cuadra quien con sus bellos ojos rob rpidamente el corazn de Nacho. Del Frente Oriental no he tenido mucha informacin, pero recuerdo que de all vino con su uniforme verde oliva Martha Turcios

Muchas otras formas de participacin no armada tambin fue sustancial para la liberacin de Nicaragua. La lucha gremial, la poesa, los cantos, la denuncia, la solidaridad internacional. Desde las monjas como Luz Beatriz Arellano, o la enfermera Silvia Ferrufino que muri despus de una dura huelga de hambre, como la poesa mezclada con la colaboracin y la militancia de Gioconda Belli, Daysi Zamora, Rosario Murillo. Gloria Gabuardi. El canto militante de Marlene Alvarez en el Grupo Pancasan, de la labor periodstica mujeres como Ada Luz Monterrey, Maria Elena Artola, Lily Soto y del trabajo internacional a mujeres como Zenobia Garcia, Betty y Alba Mara Baldovinos, Leana Nez, Ruth Selma Herrera, Magda Henrquez, y Aminta Granera, quien desde su condicin de novicia, estudiando en Guatemala entr a colaborar con la lucha.

No puedo dejar de mencionar a las madres. A la madre de Julio Buitrago, Santos Buitrago a doa Albertina Serrano, doa Velia Peralta, a muchas madres que hacan huelga de hambre para protestar, o participaban en las movilizaciones. Por supuesto de Doa Lidia Saavedra y tambin a mi madre Zulema Marcenaro que particip junto a otras mujeres de AMPRONAC en la toma del edificio de las Naciones Unidas, para denunciar al rgimen.

Y no quiero dejar de mencionar a mis hermanas a las que valientemente se incorporaron. Anita como colaboradora, y en los barrios occidentales a Amparo Baltodano, incorporada en los operativos y dos veces encarcelada. La victoria la sorprendi en la crcel, donde haba sido recientemente recluida. Nunca se pudo recuperar de las cosas que le hicieron en la crcel. En Leon se incorpor tambin Adilia Guadalupe, Aracelly.

Alma Nubia , que a sus quince aos andaba en operativos con los Comits de Accion Popular, integraciones irregulares que se formaban con gran autonoma para hacer operativos contra los somocistas y contra los becat que aterrorizaban los barrios. Preparando bombas de contacto para uno de esos operativos le estall perdiendo sus dos manos. La noticia me caus un gran impacto, porque Alma Nubia era la cumiche y siempre fue una mimada de los 9 hermanos.  

 

Luego el 15 de Junio, en la Masacre de Batahola muri mi hermana Zulema, junto mas de 100 combatientes de los barrios occidentales que se replegaban hacia San Judas buscando irse para Diriamba, o Masaya, zonas liberadas. Yo tengo la lista de ms de 50 nombres. Entre ellos quiero destacar a las mujeres: Alba Luz Portocarrero, Martha, Soraya Hassan Flores, Flor Jazmina Bustamante Pea , Violeta; Linda Barreto, Mary Jos Saenz, Silvia; Reina Carballo, Dora. Zulema Baltodano Claudia  

 

Segn sabemos algunos cuerpos fueron retirados pero la mayora fueron recogidos por la guardia con palas mecnicas y camiones amarillos. Una parte fueron quemados en un predio detrs del Vlez Paiz, y otros enterrados en una fosa comn frente de la Academia Militar. En los 80 se erigi el Centro de Convenciones Oloff Palme. Al hacer las excavaciones encontraron aproximadamente 80 osamentas. Se trasladaron a una tumba comn, a la entrada del centro y se pusieron las placas de los nombres que se han podido recuperar, pero cuando Arnoldo Aleman fue alcalde, el mismo da en que mand a poner una bomba en la tumba de Carlos Fonseca, otros vndalos arrancaron las placas y hasta ahora no se han reconstruido. Mucha gente pasa y no sabe que hay ah decenas de restos de valientes nios, nias, muchachos y muchachas combatientes que murieron pensando en que es posible una Nicaragua distinta a la que hasta ahora tenemos.

Este trabajo es sin lugar a dudas incompleto. Seguramente he cometido importantes omisiones. Pero intenta ser un comienzo por rescatar a las protagonistas de una gesta que pertenece indiscutiblemente al pueblo. Otros trabajos con el apoyo de las mismas participantes debern ver la luz, antes de que sus nombres se los trague el olvido. Ese es el compromiso. 


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