Portada :: Mundo :: Guerra en Osetia del Sur
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2008

Cuatro das de guerra

Alberto Piris
La Estrella Digital


El teniente general Anatoly Jrulev, que mandaba el 58 Ejrcito ruso que invadi Osetia del Sur el 8 de agosto pasado, result herido a causa de lo que, en opinin de un compaero de armas que le precedi en el mismo puesto, fue una muestra de incompetencia.

El caso es que decidi trasladarse a Osetia del Sur formando parte de un convoy muy escasamente protegido y en el que viajaba un amplio grupo de periodistas provistos de telfonos mviles. Parece comprobado que los servicios de interceptacin electrnica del ejrcito georgiano, suministrados por EEUU -que mantiene en el pas un nutrido nmero de asesores militares-, detectaron el movimiento de la columna, que fue atacada sobre la marcha.

Los cuatro das de la breve guerra ruso-georgiana han empezado ya a ser sometidos a la lupa examinadora de los especialistas militares de todo el mundo, para analizar algunos aspectos de inters que permitan reflexionar sobre lo ocurrido y extraer conclusiones para futuros conflictos.

Los grandes y pretenciosos telescopios intelectuales orientados hacia la guerra del futuro, esa guerra universal contra el terrorismo que patrocina Washington y que ahora va a desplegar en Polonia sus misiles antibalsticos, han tenido que reducir humildemente sus aumentos y observar un poco ms de cerca. La guerra ha vuelto a ser, por unos das, cosa de soldados, aviadores y marinos, tanques, aviones, lanzacohetes, caones y buques de guerra. Y, necesariamente, tambin de poblaciones que emigran aterrorizadas ante las explosiones que se aproximan, ciudades arrasadas, caminos y carreteras intransitables, campamentos de refugiados... Todo eso, sin dejar de lado odios y venganzas entre pueblos que se observan con desconfianza, milicias y formaciones irregulares que toman la justicia por su mano y sentimientos nacionalistas exacerbados que agravan las condiciones, ya de por s violentas, de cualquier enfrentamiento armado.

Rusos y georgianos, dejando aparte el aspecto propagandstico que induce a exagerar los triunfos y ocultar los fracasos, analizan ya los ms ostensibles errores cometidos. Aunque esos anlisis todava no sean pblicos, no es difcil anticipar algunas de sus conclusiones ms obvias.

Se ha informado de que por ambas partes -aunque con ms intensidad y eficacia por parte rusa- se recurri a operaciones de otra naturaleza en apoyo de las acciones propiamente militares por tierra, mar y aire: se utilizaron ataques a las redes de Internet y se recurri al empleo sistemtico y generalizado de la propaganda de guerra en los medios informativos de ambos pases.

Parece evidente, adems, que el mando militar ruso ha aprendido de operaciones anteriores, sobre todo de los bombardeos de la OTAN contra Yugoslavia y de los errores cometidos en la represin contra la rebelda chechena. De esta ltima campaa se extrajo la conclusin de no utilizar soldados inexpertos en las primeras lneas de combate, sino recurrir a las mejores tropas de elite disponibles en el momento, como as ha sucedido.

Tambin por parte rusa se ha puesto de relieve el atraso en los medios de guerra electrnica, la incompleta informacin sobre las intenciones del enemigo y las concentraciones de sus fuerzas, y la falta de eficacia de las fuerzas areas, que sufrieron prdidas desproporcionadas ante la menguada defensa area georgiana. Como casi siempre, las primeras quejas procedentes de los mandos militares se centran en la inadecuada distribucin de recursos, que algunos opinan que se canalizan preferentemente hacia las fuerzas estratgicas nucleares, en detrimento de las fuerzas convencionales.

En Georgia predomina el debate poltico sobre el tcnico y militar. Se critica al Gobierno la direccin estratgica de la ofensiva inicial, la definicin de sus objetivos y la mala conduccin de las operaciones cuando stas no respondieron a las expectativas planeadas. Se reprocha a los asesores estadounidenses, que hace ya algn tiempo trabajan con los militares georgianos, su obsesin por las acciones antiterroristas pero su descuido hacia los elementos esenciales del combate terrestre ordinario. Se resalta tambin el desconcierto que se adue de la cadena de mando, en cuanto fueron destruidos algunos centros de comunicaciones, y la falta de planes alternativos que redujeran el caos producido por la derrota militar sobre el terreno.

La guerra de los cuatro das entre Rusia y Georgia obligar a revisar algunos conceptos militares, pero su principal repercusin ser, sin duda alguna, la que produzca en el cuadro de las relaciones internacionales a nivel mundial, donde todava no es posible valorar el alcance de sus efectos en los muchos aspectos afectados por tan breve pero intensa campaa.


* General de Artillera en la Reserva


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter