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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2008

El acuerdo nuclear Argentina Brasil: energa o geopoltica?

Gerardo Honty
Alai-amlatina


Los presidentes de Brasil y Argentina anunciarn el prximo 6 de setiembre en Recife (Brasil), la creacin de una empresa binacional de energa nuclear. La nueva empresa, no slo se dedicara a la produccin de energa elctrica sino tambin al reprocesamiento de uranio, usos mdicos y agrcolas y eventualmente su utilizacin en submarinos atmicos, de acuerdo a informes de prensa argentinos. Esta empresa no se limitara al rea geogrfica de estos dos pases sino que espera ampliarse a toda Sudamrica donde segn el gobierno brasileo se estaran construyendo entre 12 y 15 centrales nucleares antes de 2030.

El presidente de Industrias Nucleares de Brasil, Alfredo Tranjan Filho, dijo al peridico O Estado de San Pablo que sera ms eficiente crear una empresa binacional amplia, dedicada no solo al enriquecimiento de uranio sino tambin a otras oportunidades y necesidades de los pases y del mercado ampliado de Amrica del Sur en las reas de salud, agrcola y radiofrmacos. La compaa se posicionara como uno de los proveedores mundiales de uranio enriquecido, uno de los objetivos del gobierno brasileo, segn Tranjan. Adems de los planes de Chile, Uruguay, Per y Venezuela de instalar centrales nucleares, Argentina cuenta con dos usinas en operacin, pretende concluir Atucha II y planea construir otras dos usinas. Brasil mantiene Angra I, Angra II, construir Angra III en 2014 y otras 6 usinas hasta 2030

La idea de esta empresa binacional fue uno de los 17 acuerdos alcanzados en el encuentro de los dos presidentes el pasado 22 de febrero cuando se cre el Comit Binacional de Energa Nuclear (Coben). Sin embargo la asociacin no cuenta con el beneplcito unnime de las autoridades brasileas, particularmente de la Marina: "No existe ninguna directriz Brasil-Argentina en la que est involucrada la Marina de Brasil respondi el Centro de Comunicacin de la institucin militar al peridico Estado de Sao Paulo. Sugestivamente, tambin se hizo referencia al acuerdo que Brasil estara programando con Estados Unidos, para asegurar las nuevas reservas de hidrocarburos halladas en el Atlntico, a ser patrulladas con nuevas embarcaciones, entre las que se menciona el submarino nuclear brasileo en fase de desarrollo.

El gobierno Lula no solo tiene problemas con la Marina con sus planes nucleares. Mientras varios estados se disputan la localizacin de las nuevas plantas, el IBAMA (Instituto Brasileo de Medio Ambiente, agencia encargada de otorgar las autorizaciones ambientales) ha dictaminado que Angra III recibir la autorizacin entre otras condiciones- cuando haya encontrado una solucin definitiva para almacenar el residuo nuclear producido en las usinas. El ministro de energa Edison Lobo por su parte ha afirmado que ese es un problema que no se ha solucionado an en ningn lugar del mundo: El ministerio del medio Ambiente no puede pedir una solucin que no existe todava. Brasil no est haciendo nada inferior o superior a lo que se hace con las 440 usinas nucleares esparcidas por el mundo entero replic Lobo. Es decir: ya que hay 440 problemas sin resolver, no tiene importancia agregar alguno ms. La Comisin Nacional de Energa Nuclear (CNEN) y Eletronuclear se comprometieron a encontrar una solucin antes de 2010 para almacenar los residuos nucleares de manera segura por 500 aos, una insignificancia si se considera que los residuos permanecen radiactivos por decenas de miles de aos. El Ministro de Medio Ambiente Carlos Minc, an no dio su acuerdo a la solucin pero todo hace prever que ser aceptada. Lula dio 60 das para resolver la cuestin de la licencia ambiental de Angra III, mientras que el cronograma establecido por el gobierno indica para el ao 2014 su puesta en funcionamiento y las presiones hacia el IBAMA son enormes. En Europa entre tanto, la nica nueva usina en construccin despus del desastre de Chernobyl, Olkiluoto 3 en Finlandia, lleva un atraso de dos aos y estima un costo cien por ciento mayor que el previsto inicialmente. Por otra parte los accidentes nucleares o incidentes como le gusta decir a los representantes de la industria nuclear- ocurridos en lo que va del ao han minado sensiblemente la imagen de seguridad que esta tecnologa viene promocionando.

El pasado 5 de abril era denunciada una fuga de contaminacin radioactiva en la central nuclear de Asc (Tarragona, Espaa), que al parecer se habra producido durante la ltima recarga de combustible nuclear, en octubre del ao anterior. El 4 de junio, la Comisin Europea activ nuevamente el sistema comunitario de alerta nuclear, tras un incidente en la central eslovena de Krsko, al suroeste de aquel pas, debido a una fuga de 10 mil litros de refrigerante, y que obligaron a parar la central inmediatamente. El 7 de julio en la regin Roman-sur-Isre en el sureste de Francia, se produjo un vertido de 74 kilos de uranio. Once das despus, la Autoridad de Seguridad Nuclear (ASN) francesa detect nuevos vertidos radiactivos en la misma usina. El 29 de julio esa planta nuclear reporta la tercera fuga radiactiva en menos de un mes. Los problemas en Tricastin llevaron al ministro galo de Medio Ambiente, Jean-Louis Borloo, a reconocer que se registraron unos 115 incidentes menores en las 59 centrales nucleares del pas. Finalmente el pasado 24 de agosto en la central nuclear de Vandells II en Tarragona, Espaa, se produjo un incendio que motiv la declaracin de prealerta del Plan de Emergencia Interior (PEI).

En este contexto en anuncio realizado por los presidentes de Brasil y Argentina resulta preocupante. Ms a la luz de la propia experiencia que han debido afrontar estos pases en la construccin de sus plantas, Atucha II y Angra III, que han estado detenidas por ms de dos dcadas. La nica explicacin plausible es que, en realidad, la apuesta de Brasil est ms vinculada a una estrategia geopoltica, orientada a ingresar en el club de las potencias nucleares pensando ms en fines militares que energticos. No en vano Brasil incluye en el paquete nuclear una planta de enriquecimiento de uranio, instancia necesaria para la alimentacin de las armas atmicas. - G. Honty es analista de informacin en temas de energa y cambio climtico en CLAES (Centro Latino Americano de Ecologa Social), Montevideo, Uruguay.



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