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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2008

Derechos humanos y migrantes

Matteo Dean
La Jornada


La teora acerca de los derechos humanos se desarrolla formalmente con la Declaracin universal de los derechos humanos de 1948. A partir de entonces, el tema se fue utilizando de manera subjetiva, segn el orador o el gobierno del momento, para desprestigiar la actuacin de la contraparte, mientras difcilmente se aplicaba su respeto en la realidad a lo largo del siglo pasado, caracterizado por guerras de baja intensidad o de alta intensidad, pero localizadas en el contexto de la llamada guerra fra. Al mismo tiempo, la cuestin de los derechos humanos ha servido como frmula para mover crticas y denunciar casos especficos.

Sin menospreciar el papel fundamental que han mantenido ciertas organizaciones nacionales e internacionales, que con su trabajo han logrado sacar a flote casos y situaciones despreciables por el trasfondo de violencia que encarnan, creemos importante subrayar el reverso de la medalla.

Hablando de los derechos humanos de los ciudadanos migrantes, el tema se renueva alrededor de esta nueva emergencia en la medida que cada migrante busca alcanzar metas, la primera de las cuales tener un lugar digno donde vivir, ciertamente no se cumple en un sistema econmico que utiliza la fuerza laboral migrante al tiempo que la precariza. Observamos as cmo surgen decenas de organizaciones, de individuos, de reuniones que se dedican a la denuncia y a la recoleccin de casos que comprueban lo que la lgica y el buen sentido de cualquier lector y analista de buena fe sabe: los migrantes, como pocas otras categoras humanas, son objeto de las mayores violaciones en sus derechos humanos. Por lo que la labor de estos sujetos organizados resulta fundamental, ms en el mundo actual, donde los medios informativos, primeros que deberan mantenernos al tanto de sta y otras realidades, callan o transfiguran los hechos reales: falta de libre circulacin de las personas, abusos econmicos y fsicos, sufrimiento de miles todos los das, vejaciones y amenazas, humillaciones y explotacin, discriminacin y marginacin. Informar de ello es la labor fundamental de todos los que estn empeados cotidianamente en romper el muro del silencio que rodea esta situacin para que se quiebren las visiones romnticas o demasiado trgicas, as como en defender e intervenir ah donde se pueden hacer efectivos los instrumentos que se derivan de esa primera declaracin de hace ms de medio siglo.

No obstante, este enfoque, tomado como nico punto de vista acerca de la problemtica, puede impedirnos mirar el asunto con visin integral. Por citar un ejemplo supremo, podemos mencionar la trgica dictadura chilena que fue objeto por parte de numerosas organizaciones de observacin y denuncias de casos de violacin de los derechos humanos. En 1976, Amnista Internacional gan el Nobel de la Paz por su estudio de caso acerca de las violaciones a los derechos humanos que se perpetraban bajo el brutal rgimen de Augusto Pinochet. Sin embargo, esa labor y la visin que conllevaba, fundamental bajo el perfil del conocimiento de la verdad, fue en su momento un peligroso seuelo para todos aquellos que no queran ver, o no pudieron ver, que detrs de tanta tortura, asesinatos y abusos haba un plan, un complot para implementar un sistema productivo y econmico. Y sin embargo, esta situacin permiti separar lo que aparentemente fue un error la tortura de lo que fue, en cambio, presentado como xito y finalmente premiado: Milton Friedman, terico del neoliberalismo y asesor econmico de Pinochet, recibi el Nobel de Economa en 1976. Como si un modelo econmico tan absoluto como el planteado por los hombres de Chicago no implicara la violencia que el rgimen pinochetista aplic.

De la misma manera podemos observar que si al hablar de migrantes tomamos como nico parmetro el de los derechos humanos corremos el injustificable riesgo de tapar el problema con un dedo. Es cierto que los migrantes sufren violaciones a sus derechos fundamentales, pero tambin es cierto que tales violaciones, y con ellas las condiciones de detencin en las estaciones migratorias, y los abusos que sufren en su recorrido, y las discriminaciones de las que son objeto, y los sufrimientos a los que son sometidos, son parte de un conjunto de medidas, causas y efectos que habra que sealar con mayor frecuencia por parte de quienes nos ocupamos de defender los derechos de migrantes. Porque en caso contrario, un da podramos encontrarnos con alguien que nos reclame, tal como hizo la escritora francesa Simone de Beauvoir durante la sangrienta guerra de independencia en Argelia: Protestar en nombre de una moral en contra de excesos o abusos [de los franceses] es una aberracin que se asemeja a la complicidad. No hay en ninguna parte abuso o exceso, sino que en todas partes est un sistema.



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