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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2008

Entrevista al filsofo argentino radicado en Espaa Nicols Alberto Gonzlez Varela
Nietzsche y la poltica

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entrevista con Nicols Alberto Gonzlez Varela sobre Nietzsche: Nietzschsime significa, en el sentido ms banal de la palabra, entusiasmo, enamoramiento y admiracin por Nietzsche. En casos extremos seguimiento ciego y fantico

Nicols Alberto Gonzlez Varela naci en 1960, Buenos Aires, Argentina. Estudi filosofa y psicologa. Fue profesor de filosofa poltica en la Universidad de Buenos Aires. Ensayista en varias revistas y suplementos culturales: Babel, Crisis, diario Perfil, Cuadernos del Sur, Mute. Fue editor, traductor y coordinador editorial. Actualmente reside en Sevilla y es usual colaborador de rebelin y otras pginas electrnicas. Gonzlez Varela, como demuestra en esta conversacin, es una de las personas con un punto de vista ms documentado y singular sobre la filosofa de Nietzsche y otros pensadores irracionalitas, filsofos con los que la izquierda (o parte de ella) ha coqueteado en ocasiones y en los que ha buscado tambin a veces alimento terico-crtico.

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Se suele tildar la filosofa de Nietzsche de irracionalista. Antes de nada, una precisin conceptual: cundo una filosofa puede ser denominada "irracionalista"?

Ms que irracionalista podemos decir que a inicio del siglo XIX en Europa se desarrolla una "reaccin" (no slo al nivel filosfico), reaccin en varias etapas distintas y perfectamente visibles, que intenta a travs de varias vas introducir formas intuitivas, vitalistas, naturalistas, incluso el mito en la forma y el modo en que accedemos al conocimiento. Yo no hablara de irracionalismo sino de anti o contrarracionalistas. Las causas son mltiples pero todas tiene que ver con una respuesta al modernismo, a la secularizacin, al surgimiento de la "cuestin social" y, a largo plazo, un gesto anti 1789 y contra la Ilustracin. Quiz el caso Heidegger habra que contextualizarlo de manera distinta, pero es parte de ese gran mainstream poltico-ideolgico.

Por qu Nietzsche es un filsofo tan importante en la actualidad? Para algunos acaso el ms importante, el ms grande filsofo de la modernidad.

La importancia de Nietzsche, su fama y puesta de moda, en la institucin acadmica (una paradoja para un autor que aborreca al "profesor de filosofa" y a la academia burguesa in toto) es reciente. Podemos fijar fecha: despus de 1945 Walter Kaufmann lo ha rehabilitado y santificado para el mundo anglosajn; los libros de Gilles Deleuze le dieron el bautismo institucional en Europa (y el necesario guio desde la industria filosfica parisina) y lo termin de "legitimar" la deconstruccin, el posmodernismo y el neopragmatismo. El Nietzschisme era ya un fenmeno de literatos, artistas y poetas a fines del '800, pero sin el prestigio de ser reconocido como filsofo digno de la universidad burguesa. Nietzsche tuvo que esperar para figurar en el panten de los autores respetables. La importancia de Nietzsche, su "suerte" y los derroteros de su recepcin (siempre acrtica), cobra importancia a partir de que es "reconocido" como propio por la academia (=estado), incorporado a sus planes de enseanza (mientras, por ejemplo, Marx no), masificado, edulcorizado y finalmente reducido a una "Vulgata". La fecha concreta en que emerge el Nietzschisme se encuentra, en cada pas (Espaa ser diferente a Argentina, etc.)en el momento en que la posicin de los textos canonizados (y convenientemente expurgados de cargas histrico-polticas) de Nietzsche llegan a establecerse en el mundo acadmico y, en lo sucesivo, es percibido como acadmico por toda una nueva generacin de poetas, pintores y msicos. La institucin y los medios culturales luego simplemente (re) producen el rizo ideolgico. Como autor popularizado es parte integral (como Heidegger) de la ideologa posmoderna, y muchas de sus conclusiones ms feroces subyacen a los preceptos del capitalismo global. Que se le considere el ms grande filsofo de la modernidad es una paradoja inslita: Nietzsche fue en realidad (y esta s es su grandeza) el filsofo ms genial de la antimodernidad. No hay ms que leerlo.

Se ha afirmado en ocasiones que la filosofa del autor del Also sprach Zaratustra est en la base de opciones polticas muy conservadoras. Del nazismo, por ejemplo. Tiene sentido para usted una afirmacin as?

Por supuesto, pero el sentido no lo he colocado yo. Tiene el sentido que le dan las propias palabras de Nietzsche, slo hay que saberlo leer bien, leerlo lento (como un fillogo!), como l exiga de sus potenciales lectores. Nietzsche fue siempre un reaccionario, desde joven, gran admirador de Napolen III y Bismarck, opuesto a la campaa abolicionista en la guerra de Secesin entre el Sur y el Norte en EEUU, fantico prusiano, wagneriano militante (ya hay que sopesar lo que significaba en esa poca ser mano derecha de Richard Wagner), abanderado de la aristocracia natural y la figura del Genio, enemigo a muerte de la democracia y el sufragio universal, contrario a la liberacin de la mujer, exaltador de la guerra como medio de purificacin y cura de las razas, defensor del estado militar (peda un golpe militar contra Alemania por el exagerado peso de los socialistas) y la institucin de la esclavitud, odiaba todo lo que representaba la Gran Revolucin Francesa, a Rousseau y Hegel, anti socialista y anticomunista (basta ver las "marcas" de las revoluciones de 1848 o de la Commune de 1871 en sus textos, fragmentos y cartas), etc. Ms que conservadoras, diramos que sus posiciones son "reaccionarias". Tenemos adems su admiracin por pre fascistas como Paul de Lagarde o Gobineau (en quien admiraba hombre y obra), por socialdarwinistas (Bell, Spencer)o eugenistas (Galton). Pero aqu ocurre un sntoma: el gremio de filsofos estatales se niega a leer literalmente a Nietzsche, ni reconocer que sus tesis anuncian al fascismo y al nacionalsociaisimo. Se niegan a leer a Nietzsche tal como Nietzsche hubiera deseado que lo leyeran. Llamar a la filosofa poltica de Nietzsche un aristokratischen Radikalismus, "radicalismo aristocrtico", (trmino que el propio Nietzsche aceptaba de su primer bigrafo y divulgador Georg Brandes) es hoy un grito en el desierto, un escndalo, ir contra corriente, enfrentarse al poder de la filosofa como institucin, no seguir la moda marcada en Pars, verse aislado (de colegas y recursos), en algunos casos no poder investigar o publicar. Mientras los grandes historiadores sociales o de las ideas (pienso en Eric Hobsbawm, Norbert Elias, Arno Mayer, Zeev Sternhell o Ernst Nolte), no tienen ningn inconveniente ni tab en "situar" a Nietzsche en la gran corriente reaccionaria que desembocar en el fascismo europeo. Parece que entre gremios acadmicos la calibracin de poca del pensamiento nietzscheano es diametralmente opuesta. Ah algo est sucediendo, es sntoma de problemas, seala un obstculo ideolgico profundo.

Por qu muchos autores crticos con el pensamiento racionalista, con la ciencia, se inspiran en su filosofa?

Parte enorme de la fascinacin que ejerce Nietzsche (y esta fascinacin como una cobra que nos hipnotiza es la que ha dado pi a tantas malas lecturas) se debe a su estilo y al objeto de su Kulturkritik, la modernidad burguesa. Esa crtica, mal contextualizada, fuera del mbito y las referencias externas para lograr una adecuada situacin hermenutica, nos parece muy "familiar" a las que podra realizarse desde un pensamiento progresista o de izquierdas. Se han vulgarizado determinados topos nietzscheanos, se canoniza un par de textos y una determinada parte de su evolucin intelectual, y ya tenemos un Nietzsche irreal y ad usum delphini. Quin no podra estar de acuerdo en criticar a los "especialistas" acadmicos, o a la moral de la religin cristiana? Quin no celebra su ataque al excesivo racionalismo, a la divisin del trabajo, al parlamentarismo, a la clase poltica? A qu intelectual no le suena a msica de ngeles el discurso sobre la decadencia y la crisis de los valores? A qu literato o artista no le agrada escuchar que la cultura es beneficio exclusivo de los mejores? Muchos han tomado a la ligera estas crticas reaccionarias (sin de-construir sus presupuestos ontolgicos) pensando en que podran subvertir el cientificismo y el positivismo. El ataque de Nietzsche al racionalismo "socrtico", que degenera y enferma a Occidente (dentro del cual laten entre otros el socialismo) es "nihilista" (la conclusin es que "todo" es interpretacin incluso en las ciencias duras) y por eso es imposible fundar una epistemologa alternativa desde los presupuestos nietzscheanos: voluntad de poder, uno primordial y el eterno retorno. Es difcil desarrollar, an desde el punto de vista del Nietzschisme, una crtica productiva a los lmites y obstculos de la racionalidad moderna desde la lucha eterna entre un instinto de decadencia y un instinto de ascensin. El propio Stil de Nietzsche, ajeno a la argumentacin (Nietzsche est incluso contra el silogismo!) y forzada a la concisin y extrema libertad literaria del aforismo, hace que sea una tarea imposible. Lo saben los que trataron de desarrollarla o al menos explicarla. Lo nico que queda en Nietzsche con ciertos aires de cientificismo es su crtica a ciertas formas de historicismo.

Contra el silogismo, dice usted. Una filosofa algica o antilgica? Qu puede significar filosficamente una posicin de esas caractersticas?

Cmo poner en el filo de la Kritik a la decadencia de Occidente dos mil aos de historia y de falsa conciencia? La nica posibilidad es ir ms all de la esfera socrtico-cartesiana conceptual y conciente. No pueden usarse instrumentos lgicos heredados de la brbara Modernidad (que incluye al propio Aristteles). Se debe aferrar el "sentido" de la vida en su orden jerrquico natural y transmitirlo a los mejores. Cmo hacerlo? Nietzsche intenta, primero a travs de su propio estilo (anti sistmico y anti ensaystico, en forma y contenido, aforismo, poesa. etc.), luego a travs de un mtodo de antisilogismo radical. La hiptesis de Nietzsche es que los hombres inferiores ("escasos de fuerza vital", Untermensch) tienen necesidad, por su simpleza e idiotismo, de "la lgica, la inteligibilidad abstracta de la existencia, porque la lgica tranquiliza e inspira confianza". Para comprender esta pasin por el silogismo y la deduccin cartesiana, dice Nietzsche, "basta fijarse en los anarquistas". Los bermensch, los superhombres, "el ser cuya exuberancia es mayor", el hombre dionisaco, no necesita de este gnero de deduccin (que "disipa el temor"). Al tradicional silogismo (en alemn: Schluss) Nietzsche le superpone el "silogismo retrgrado" o refluente (Rckschluss)como mtodo de indagacin que permite superar la lgica tradicional: "se trata de deducir de la obra su autor, del hecho quien la ha realizado, del 'ideal' aquel para quien es una necesidad, y de cualquier manera pensar y de juzgar las cosas a la necesidad a que responde". El "silogismo retrgrado" permite combinando fisiologa, psicologa e historia, llegar a lo que Nietzsche llama "interpretacin", el martillo del crtico contra la Modernidad. El alogicismo de Nietzsche es una eleccin consciente, apoyada en el diagnstico milenario que la mediacin conceptual, la "escolstica de los conceptos", la cadena de demostraciones est viciada ideolgicamente hasta la mdula (carece de todo valor para el "partido de la vida") y la relacin ser y pensamiento se basa ahora en capturar la "estructura del alma", en un nexo misterioso entre interprete e interpretado. Es una discusin y exploracin del intento de ruptura epistemolgico de Nietzsche que nos llevara todo un libro. Jaspers llevaba la razn cuando afirmaba, en un trabajo que influy mucho en Heidegger, que Nietzsche haba diluido el discurso filosfico y epistemolgico en la pluralidad de la psicologa de las visiones del mundo.

En la misma lnea que una pregunta anterior, por qu el postmodernismo ha bebido tanto en esa fuente filosfica?

El postmodernismo fue (y es) la lgica del capitalismo tardo (sociedad postindustrial o de consumo, sociedad de los medios de comunicacin o del espectculo, o el capitalismo multinacional, fin del welfarismo, decadencia de pax americana) del postcapitalismo, del capital despus de la cada del stalinismo, la cobertura del "fin de la historia". Su acta de nacimiento es el fracaso del '68 en Europa. Es un complejo de autores, con obras dismiles, ms que una escuela o corriente de pensamiento. El inconsciente poltico del postmodernismo, al que Jameson denomina en su bello libro "lgica cultural del capitalismo tardo", se asienta sobre dos autores polmicos: el reaccionario Nietzsche y el nacionalsocialista Heidegger. Bsicamente, y este "mtodo" puede verse en el mismo Nietzschsime, el posmodernismo es una nueva superficialidad, que se prolonga tanto en la "teora contempornea" como en toda una nueva cultura de la imagen o del simulacro. El debilitamiento de la historicidad (o su aniquilacin y canalizacin), tanto en nuestra relacin con la historia oficial como en las nuevas formas de nuestra temporalidad privada. La expurgacin de Nietzsche de todo nexo con la historia real o la subestimacin del contexto en sus lecturas, no es ms que postmodernismo hermenutico. El postmodernismo es adems un nuevo "subsuelo emocional" (Jameson), fundado sobre lo que Jameson llama "intensidades" y que recupera el sentimiento de lo sublime, el "alma bella" establecida por la esttica neorromntica. Aqu basta repetir la crtica de Hegel al reaccionario Schelling para comprender la vuelta atrs en lo que se refiere a la relacin entre ser y pensamiento. Cuando el Nietzschsime se enoja y alaba en sus escritos conceptos abstractos y no-mediados, "Vida", "Hombres Libres", "Cultura", no slo est abusando y mutilando al Nietzsche real sino que estamos en presencia de postmodernismo prctico. Profunda afinidad electiva, dir tambin "funcionalidad", relaciones constitutivas entre el postmodernismo con un nuevo sistema de economa mundializada, lo llamaremos "postfordista" y su nueva forma estado.

Es cierto que, como suele afirmarse, el pensamiento real de Nietzsche fue manipulado por su hermana y por su cuado, y que, por tanto, esa lnea de interpretacin conservadora es externa a su obra?

El "complot" de Elisabeth: toda una serie de bigrafos, comentaristas y scholars repiten sin descanso el aparente papel nefasto de su hermana, Elisabeth Frster-Nietzsche, que habra inventado o manipulado el proyectado libro "Der Wille zur Macht"( "La Voluntad de Poder"), de manera de transformarlo en uno de los pendants ideolgicos del III Reich. Una mujer poco dotada intelectualmente, con una formacin bsica, deviene la inspiradora entre bambalinas de un movimiento poltico de masas y de una geopoltica racial que desembocar en la Segunda Guerra Mundial. Quiz el autor ms conocido que sostiene esta leyenda (y que nos cae simptico) es Georges Bataille, quin afirmaba en 1937: "El judo Judas traicion a Jess por una suma de dinero nimia: despus de eso, se colg. La traicin de los familiares de Nietzsche no tuvo la consecuencia brutal que tuvo la de Judas, pero resume y termina de volver intolerable el conjunto de traiciones que deforman la enseanza de Nietzsche (que la colocan a la altura de las pretensiones de ms corto alcance de la fiebre actual). Las falsificaciones antisemitas de la seora Frster, su hermana, y del seor Richard Oehler, primo de Nietzsche, tienen adems algo que es ms vulgar que el comercio de Judas". Esta leyenda hagiogrfica se sigue repitiendo, con variaciones y pequeas diferenciaciones estilsticas, hasta nuestros das. A contrariis Elisabeth hizo todo lo posible por presentar a Nietzsche como un crtico del germanismo a ultranza ya desde su piadosa biografa, "Das Leben Friedrich Nietzsches" (1895-1904): all presenta a Nietzsche como paradigma del "buen europeo por excelencia", llegndolo a comparar en personalidad poltico-histrica con el presidente de los EEUU de entonces Theodore "Teddy" Roosevelt (por cierto: algunos me reprochaban en su crtica que "dudo que alguien haya considerado a Nietzsche un buen europeo": bueno aqu lo tienen) y en un intento apologtico trata (sin lograrlo: ah estn los textos) de separarlo de la judeofobia y el teutonismo que emanan de sus escritos. Y Elisabeth como editora traidora al espritu de Nietzsche? Lo irnico es que si contrastamos la edicin del "Nietzsche Archiv" de "La Voluntad de Poder" con los textos correspondientes de los escritos pstumos, podemos llegar a la conclusin opuesta que sostiene la hagiografa dominante. Contra la leyenda de la hermenutica de la inocencia, Elisabeth "interpreta" al filo de la censura pasajes demasiados embarazosos e incluso trata de incluir "comentarios positivos" sobre intelectuales judos (como Heine, Offenbach, Mendelshon, Rahel Varnhagen) para intentar balancear los fragmentos pstumos. Elisabeth protege y feminiza los textos, habla de su hermano como "el genio ms noble", "el hroe". Y le doy a los nietzscheanos un ejemplo: comparen el pargrafo 872 de la edicin supuestamente "nazificada" por Elisabeth de 1901 con los fragmentos pstumos y vern el manto de piedad sobre las terribles afirmaciones de Nietzsche sobre la negacin del derecho a la existencia de pueblos dbiles. Especialistas serios y filonietzscheanos (por ejemplo Mauricio Ferraris) han llegado a la conclusin que la edicin de Elisabeth no ha modificado ni distorsionado en profundidad los fragmentos como para comprometer la lectura y la interpretacin. Sin su trabajo de "propaganda" y su energa inagotable, hoy no conoceramos nada de la obra nietzscheana. Acta est fabula.

Qu hay detrs de una nocin como la de superhombre, del bermensch? Son sus valores los del ser humano de la futura liberacin?

"Superhombre" como concepto en Nietzsche aparece por primera vez al pblico en "Also spracht Zarathustra" (escrito entre 188385), en la parte 3 del Vorrede: "Ich lehre euch den bermenschen", aunque ya lo nombra en manuscritos (Menschliches, Allzumenschliches, de 1878). Se trata de la traduccin al alemn del propio Nietzsche del trmino "homme suprieur" (hombre superior) sacado de los escritos del filosofo naturalista francs Claude Adrien Helvtius. El concepto en realidad re elabora otros conceptos nietzscheanos aristocrtico-naturalistas anteriores: Genio, hombre trgico, hombre Schopenhauer, espritus libres, buenos europeos. En esto, como en otras palabras-faro, la continuidad de Nietzsche es asombrosa. bermensch, como el aristcrata elegido por misterio seleccin de la Naturaleza, aparece en el libro enfrentado al "ltimo hombre" (producto de la Modernidad), el ntermensch (as llamarn los nazis a los pueblos inferiores del Este) y a la Canalla (las masas inferiores, la chusma: Gesindel). No son los valores de "todos" los seres humanos, en absoluto!, expresa el polo de una lgica de combate perpetuo entre la elite y la masse, la raza de los aristcratas, los ms fuertes, los que llevan la pulsin del genio. La diferencia entre estos aristcratas y los "superfluos" (berflssigen) es abismal, una escisin inabarcable, una cesura que no puede cerrar ninguna religin, ninguna moral, ni siquiera la ilusin del comunismo: "Qu es el mono para el hombre? Una irrisin o una vergenza dolorosa. Y justo eso es lo que el hombre debe ser para el Superhombre: una irrisin o una vergenza dolorosa". El hombre superfluo, el hombre comn que Nietzsche llama con irona "los demasiados" (die Viel-zu-Vielen) es una simple cuerda "entre el animal y el Superhombre". El "aristocrtico pensamiento de fondo de la Naturaleza" es el que exige, para el mantenimiento de la verdadera vida y la autntica cultura, la "victoria del mejor y el ms fuerte". El bermensch es la resultante, simple y natural, del "Rangordnung" (orden jerrquico) generado por la lucha por la existencia. El elitismo reaccionario y anti ilustrado es un elemento central, que ejerce como punto de gravedad y adems permanente: podemos distinguir la diversas fases del pensamiento poltico nietzscheano siguiendo la evolucin: 1) la etapa del genio, cmo generarlo, descubrirlo y cultivarlo; 2)la celebracin de los Seores como "espritus libres" y "buenos europeos"; 3) el bermensch como celebracin del superhombre y de su natural disposicin a la jerarqua. Nietzsche aclara el concepto en su escrito autobiogrfico "Ecce Homo": Superhombre es "Superespecie" (ber-Art). Por supuesto es un trmino poltico al mximo. En su correspondencia privada Nietzsche no deja lugar a dudas de su contenido racial-biolgico, apoyando su concepto en pseudocientficos darwinistas como Spencer, Haeckel, Zllner, Bagehot, Galton, Lombroso e incluso Gobineau (otro inspirador del fascismo europeo). Una curiosidad: en la traduccin ms conocida, la de Snchez Pascual (que es muy minucioso y obsesivo), un trmino tan polmico como bermensch carece de nota aclaratoria!, mientras se reproducen citas sobre aspectos superfluos o cuestiones menores. El paroxismo del ridculo se lo lleva sin lugar a dudas el filsofo posmoderno Vattimo, uno de los traductores de Nietzsche al italiano, quin intenta exorcisar-forzar el trmino bermensch e intenta traducirlo como Ultrahombre! Finalmente una ancdota poco conocida que demuestra hasta qu punto el pensamiento del Nietzsche maduro se imbricaba con el nacionalsocialismo: A fines de 1940 llega a la municipalidad helvtica del pequeo poblado de Sils-Maria una peculiar delegacin oficial del Dritte Reich, el imperio milenario de Hitler que domina toda Europa. La misin diplomtica, agobiada de portaplanos y cartapacios, es encabezada por negros uniformes de las SS y han viajado hasta ese rincn alejado de la neutral Suiza con la tarea de tramitar una empresa espectacular, magnfica y aria: erigir una estatua de mrmol de Carrara (al estilo Miguel ngel) del filsofo oficial del rgimen, Friedrich Wilhem Nietzsche. El portento tendra una altura de siete metros, se construira en la plaza central, delante del albergue alpino, la famosa casa Durisch, "mi perrera ideal" como le llamaba el filsofo, que era el lugar real donde haba escrito, entre el 26 de junio y el 6 de julio de 1883 la segunda parte de "Zarathustra"". El "SS-Staat" en el cenit de su meterica carrera hacia el derrumbe, sealaba un doble homenaje: por un lado, al autor, el "Fhrer" filsofo, cuyas frases adornaban, por orden de Himmler, las agencias y oficinas de las SS; por el otro a la obra en s, pero en especial a la segunda parte, que destacaba la darwiniana "Wille zur Macht" y la aparicin textual de los "Superhombres", los "bermensch", como proyecto poltico-racial a fundar cientficamente. En la base del pedestal de la magnnima estatua figurara, en bruido bronce, la frase del canto "De la superacin de s mismo", que sentenciaba: "Mandar es ms difcil que obedecer". Como finaliz la guerra, el monumento jams se construy

Permtame una comparacin que acaso no se ajuste en todas sus aristas. Tambin en la URSS y en otros pases del llamado "socialismo real" se levantaron estatuas en honor de Marx y Engels y se extendieron y difundieron pblicamente sus pensamientos y aforismos. El marxismo (como ismo) lleg a ser, digmoslo as, la ideologa o la cosmovisin oficial de algunos Estados. Si su argumento crtico sobre la filosofa de Nietzsche fuera vlido tambin podra serlo ste: en honor de Marx y de su filosofa le levantaron estatuas, monumentos y editaron obras en Estados autodenominados socialistas pero muy alejados, como hoy sabemos, de toda concepcin razonable de la justicia, la libertad, la igualdad y la fraternidad. Si la filosofa de Nietzsche puede ser tildada de reaccionaria por ese episodio de exaltacin marmrea que usted acaba de explicar, la de Marx permitira una consideracin similar. Sera el caso en su opinin? Qu fallara en esta analoga?

Bueno, la pregunta es buena y con trampa. El culto a la personalidad es una tradicin que lleg a Occidente de los estados orientales, ese intento de amalgama entre el hombre y Dios. No es casualidad que a Julio Csar lo intentan nombrar Dios justamente en las provincias orientales de Roma. La ancdota de Nietzsche ejemplifica que el estado nacionalsocialista se identificaba tout court con los textos establecidos del filsofo, fue el filsofo "oficial" del NS Staat, Hitler visit el Archiv, estuvo con su hermana, etc. El rgimen interpretaba la obra nietzscheana tal cual, en su literalidad, sin censuras ni represiones: no necesitaba censurarla o manipularla. Estimulaba su lectura, imprima sus inditos, realizaba congresos y simposios, etc. Por supuesto, Nietzsche ya se identificaba con la nueva derecha y el renacimiento alemn desde mucho antes de la llegada de Hitler al poder.

El caso de Marx y la URSS es un poco diferente. Primero porque el culto a Marx estaba siempre mediado por Lenin y luego Stalin, es decir: las estatuas eran de Marx qua Lenin (es decir: el valor de Marx era la prctica del Lenin, un lder en vida); en segundo lugar, entre el culto estatal y la obra de Marx exista un "cortocircuito" insalvable, evidente: Marx tout court era extremadamente peligroso para la Nomenklatura, basta aqu sealar la ancdota de la censura de textos del mismo Marx (el Marx feuerbachiano, el Marx crtico del zarismo, el Marx terico de la extincin del estado, etc.) y que a medida que avanzaba el estado de partido nico se debilitaba el inters del estado sovitico por estimular el conocimiento y la difusin de Marx. El primer monumento a Marx y Engels se hizo por orden de Lenin en 1918, un ao despus de la revolucin y fue en unas manifestaciones de ese mismo ao donde adems apareci su portarretrato. En la Rusia de esa poca los bolcheviques debieron adaptar el culto a la personalidad a formas y temas religiosos, incluso a los viejos iconos zaristas: los lderes bolcheviques como los apstoles, etc.

Hay ancdotas histricas de este "simpata-rechazo" de la URSS por Marx (un doble vnculo esquizofrnico) que ilustran esta diferencia: Stalin liquid el primer intento de realizar las obras completas de Marx (a cargo de Riazanov) por un Marx ms escolar y manipulable o cuando enva a Bujarin a comprar los manuscritos de Marx y regatea hasta negarse a adquirirlos con excusas banales, llegando a peligrar los originales por la llegada del nacionalsocialismo. El rgimen de Stalin "utilizaba" a Marx como ciencia de la legitimacin para su lnea de accin poltica, ya sea interna o internacional. Stalin jams hizo un gesto de homenaje a Marx equivalente al de Hitler. En los pases del bloque sovitico el culto se refera a los lderes, en especial en vida. En el NS Staat el uso de Nietzsche (no slo a travs de estatuas) parece ms cercano a contribuir a la formacin de un National Character (salvando las distancias, similar al culto a Washington o Marat) y saludar al profeta de la nueva comunidad; en el caso de la URSS se parece ms a una operacin de retrica poltico-religiosa.

El eterno retorno, en su opinin, es una arriesgada especulacin metafsica o responde a una concepcin profunda que tiene su base en conocimientos fsicos y matemticos?

En realidad es uno de los conceptos menos elaborados por Nietzsche, que fue remarcado como central por Karl Lwith y Heidegger. Vattimo, volvemos a este interprete y traductor al italiano de Nietzsche, encuentra al concepto "enigmtico". Sabemos porqu: el enigma es vaciarlo de todo nexo con el mundo histrico-social y, adems, extirparlo de su raz naturalista. Slo es comprensible si se lo subsume a su Kritk reaccionaria a la visin unilineal del tiempo, al Principio Esperanza y a la revolucin. Lwith haba intuido algo cuando demostr que en ste concepto Nietzsche culminaba con un impasse, un falso paso, en la tentativa de reconstruir en la clausura de la modernidad, una concepcin del tiempo (y del Ser) precristiana, griego-arcaica. Heidegger, desde la visin vlkische vecina al nacionalsocialismo lo ve ms claro: el eterno retorno no tiene nada de metafsico, ni es una tica: es un "evento" en la historia del Ser. Pero volvamos a Nietzsche. La interminable degeneracin, el Untergng de Occidente, que incluye el fin de lo trgico y el ciclo revolucionario de ilotas, campesinos, esclavos negros y obreros socialistas, slo puede ser eficazmente contrarrestado y anulado si se refuta para siempre la ideologa que lo re alimenta desde Scrates. Una es la visin moral del mundo, que denigra el orden natural y la jerarqua del mundo, denigra y deslegitima la aristocracia natural; el otro elemento clave es la visin y el concepto del tiempo. Ya su maestro, el filsofo reaccionario Schopenhauer, haba denunciado a los socialistas por su visn de "fe en el mundo" para ganar a las masas y llevarlas a la accin revolucionaria. Nietzsche sigue sus pasos: si la visin moral-revolucionaria del mundo viene contrastada mediante la tesis de la inocencia del devenir, la visin unilinear del tiempo puede ser refutada mediante la tesis del eterno retorno de lo idntico. La ideologa socrtico-hebrea-cristiana-socialista del devenir infinitamente nuevo es una contradiccin, porque "presupone una fuerza creciente hacia el infinito". El concepto de "Eterno Retorno" (Nietzsche en realidad utiliza dos trminos: ewige Wiederkunft y ewige Wiedekehr) tiene orgenes variados, desde las influencias de la ya olvidada Naturphilosophie, los materialistas va el manual de Lriedrich Lange (en especial su captulo sobre Lucrecio), la cosmologa de Auguste Blanqui (s, el revolucionario francs!) y el psiclogo reaccionario Gustave le Bon (que tambin inspirara la psicologa de las masas de Freud). Nietzsche retiene cuatro argumentos basados en hiptesis cientficas: 1) la constancia de la fuerza o energa del universo (conservacin de la materia); 2) la finitud en el posible nmero de combinaciones de elementos de la naturaleza; 3) la infinitud del tiempo; 4) principio de seleccin. Son, segn los especialistas, tesis amateurs y populares de la biologa, la qumica y la fsica de la poca. La evolucin del universo repite indefinidamente las mismas fases y recorre eternamente un crculo vicioso inmenso. La idea no era original de Nietzsche, por as decirlo "estaba" en el ambiente escolar de las ciencias naturales y en el neodarwinismo. Ya en "La Gaya Ciencia" Nietzsche no renuncia a darle una "consagracin" cientfica a su hiptesis reaccionaria (en el aforismo 109) preguntndose que hay que protegerse de la idea que el mundo puede crear algo "nuevo". En una poca de su vida Nietzsche se propone, en un plazo de diez aos, consagrar su vida a estudiar ciencias naturales (en Viena o en Pars) para tratar de dar una base cientfica ms amplia a su intuicin. No tard en renunciar a ste proyecto por diversas razones, una de las cuales era la imposibilidad, como el deseaba, de fundar su sistema en la teora atmica (en esa poca subdesarrollada). El eterno retorno, contra la interpretacin de Deleuze, es la forma ms extrema de nihilismo y la "coronacin" de la hiptesis del bermensch Un esbozo del "eterno retorno" se encuentra en el aforismo 341 de la "Gaya Ciencia", pero realmente su nexo lgico se articula en el contexto de las enseanzas del bermensch, del superhombre. Si "As habl Zarathustra" es el quinto evangelio (haba sido escrita como una anti-Biblia), las Tablas de la Ley que ensea Nietzsche a la humanidad es la hiptesis del "Eterno Retorno", la gran idea de Zarathustra y que fue una gran conmocin personal para s mismo. Durante un perodo estuvo posedo de un horror sagrado ante su descubrimiento atroz. Los filsofos acadmicos toman su tesis como un ejercicio de ensayo o un gorgojeo metafsico, cuando la conclusin ontolgica es terrible: el mundo no significa nada, es obra de una ciega y jerrquica fatalidad, no hay evolucin ni progreso y la humanidad no conduce a nada sino que prosigue indefinidamente recorriendo el mismo crculo (e intentando resolver el mismo problema: la voluntad de poder). Contra los nietzscheanos, Nietzsche era un filsofo de verdad, "viva" sus teoras y l saba que se necesitaba ser muy reaccionario, demasiado "inactual" para soportar el espanto y la inhumanidad de la tesis del "Eterno Retorno". Se trata de "olvidar" los Evangelios, humillar a los dbiles e inferiores, fortificar y mantener a los fuertes y mejores, eliminar la piedad, el optimismo y la dignidad. Cuando Zarathustra enva a sus discpulos a decir la verdad, tienen miedo, y le confiesan: "podr soportarla la muchedumbre?" Es, segn l mismo declara, un "martillo", un instrumento de terrorismo moral, una verdad que dispersa los vanos sueos de la humanidad: "la doctrina del Eterno Retorno es un martillo en la mano de los hombres ms potentes". Nietzsche cree que ha llegado el momento de hacer el ensayo con la verdad y "si la verdad debe destruir a la humanidad, pues, bien, que as sea!" El "Eterno Retorno" tiene otro enemigo secundario, el antropocentrismo de la Modernidad, una herencia hebrea que desemboca en la Revolucin Francesa, que coloca en el centro del cosmos a los seres ms mediocres, dbiles e inferiores. Es curioso pero Nietzsche proyect escribir un libro centrado en el concepto del "Eterno Retorno" cuyo ttulo dice mucho hacia dnde apuntaba: "Un nuevo Iluminismo. El eterno retorno de lo idntico".

Por qu ha influido tanto Nietzsche en literatos y narradores? Pienso en Kundera por ejemplo?

Nietzschsime significa, en el sentido ms banal de la palabra, entusiasmo, enamoramiento y admiracin por Nietzsche. En casos extremos seguimiento ciego y fantico. En 1877 Nietzsche ya tuvo noticias de un grupo de admiradores en Viena lo diriga un literato mediocre, Paul Lanzky; haba otro en Berln, liderado por su cuado el wagneriano y antisemita Frster, y del que formaban parte Georg Brandes (quin lo introdujo en el mundillo acadmico), Paul Re, Heinrich Romunt. Los primeros y ms entusiastas seguidores vinieron as del mundo de la msica y la literatura (sin que Nietzsche lo hubiera deseado): poetas, msicos, pintores, escritores. La filosofa acadmica de la poca no tomaba muy en serio los escritos de un fillogo poco formado que se haba vuelto loco. Era material para el mundo ms libre de las vanguardias artsticas. Basta recordar a nombres como Gabrielle D'Annunzio, Anatole France, Andr Gide, Gerhart Hauptmann, Hugo von Hofmanstahl, Gustav Mahler, Gottfried Benn, Stefan Georg, Richard Strauss, Georg Heym, H. G. Wells, George B. Shaw, William Butler, Thomas Mann y sigue la lista hasta Kundera. A esta nuestro genial Borges lo ley muy mal, sosteniendo que la idea del "Eterno retorno" era "una hermosa tica valiente"! Los literatos en su mayora entran a Nietzsche por su parte ms "blanda" (aunque es la ms difcil de interpretar): generalmente por "As habl Zarathustra". La atraccin creo que es muy simple: primero su engaoso estilo, el velado elitismo cultural, el individualismo aristocrtico, su antimoralismo escandaloso. El denominador comn de los literatos (salvo excepciones honrosas) es tomar las frmulas nietzscheanas de manera muy superflua, "literaria" o metafrica. Sobre los literatos Nietzsche tena muy mala predisposicin, ya que l buscaba "hombres de accin": "Tales poetastros son los ltimos lectores que me deseo a m mismo". Es curioso: mientras los literatos aman la escritura nietzscheana, a veces sin entenderla, l los aborreca: "me repugna el pensar que leern mi libro, y hasta es posible que hablen de l. Pero: quin es suficientemente serio para comprenderme? Tal como estn las cosas, nadie puede salvarme de los hombres de letras. Al diablo!" Ya vemos que no ha cambiado nada en este aspecto.

Situar a Nietzsche en la trada de los filsofos de la sospecha, fue un acierto? Observa usted algn aire de familia entre l y Freud y Marx?

Es un gigantesco malentendido. La trada de Foucault no se sostiene textualmente y es totalmente caprichosa. En realidad Nietzsche es el "Anti Marx", no slo desde su obra escrita sino en su praxis, en su vida. El malentendido no es nuevo: ya se intent hacer una amalgama entre Nietzsche y Marx a fines del siglo XIX, en crculos anarquistas e incluso en sectores juveniles de la socialdemocracia alemana. Hasta los mismos bolcheviques! Dentro de la corriente del marxismo ruso de principios del siglo XX Lunacharski, adversario de Lenin dentro del bolchevismo, luego Comisario para la Educacin de la joven URSS, intent sin xito buscar puntos de contacto entre Nietzsche y Marx. Creo que fue el primer nietzscheano de izquierda de la historia. La famosa Kollontai en su juventud lea ingenuamente a Nietzsche a los crculos de jvenes obreros como llamada a la accin y para propagar el atesmo. Larisa Reisner (le escritora esposa de Karl Radek) o Georg Chicherin (ministro de asuntos exteriores de Stalin) fueron wagnerianos, nietzscheanos y marxistas en su juventud, lo que podra abrir una investigacin sobre las races nietzscheanas de la cultura stalinista Hay pginas de Chicherin donde defiende a Nietzsche del "uso" de los nazis que parecen calcadas de las defensas de Georges Bataille o Klossowski. Hasta Lenin cita a Nietzsche varias veces en sus escritos. O un escritor consagrado por Stalin como Aleksandr Fadeev y su concepcin del superhombre socialista Hubo hasta intentos de realizarun nietzscheanismo comunista! Un proyecto del hoy olvidado Otto Gross. La amalgama no es nueva. Salvo forzndolos o travistiendo sus teoras y praxis es posible encontrar denominadores comunes. Pero parece que es una tarea de Ssifo que los intelectuales acometen con empeo, lo mismo se ha intentado con Heidegger o Carl Schmitt. En cuanto a los "maestros de la sospecha" Foucault los rene bajo el concepto de "tcnicas de interpretacin", etiquetando a Nietzsche como el filsofo crtico del poder y a Marx como el filsofo de las relaciones de produccin. Ridculo: no ha entendido a Marx. Quiz s pueden verse puntos en comn, afinidades y puntos epistemolgicos similares con Freud (por ejemplo: como vimos Le Bon, ciertos tericos darwinistas, fisilogos, el uso de la psicologa y la biologa, el descentramiento del sujeto, hasta la epistemologa). Pero esa trada es esquemtica, forzada y arbitraria, una genealoga insostenible. Pero de moda y simptica. As es el mercado de las ideas intelectuales.

Hay intrpretes de su obra que han sostenido que Nietzsche no es un autor poltico, que es un artista, un literato, un pensador a golpes. Leerle de ese modo es leerle muy mal, con anteojeras sesgadamente polticas. Estara de acuerdo?

Por supuesto que no. Nietzsche es un filsofo totus politicus e incomprensible sin este marco referencial. Muchas malas lecturas se basan en expurgar, exorcisar a Nietzsche de toda la espuria del mundo histrico o minimizar sus implicancias en la poltica concreta. Desde su juventud tuvo curiosidad e inters por la poltica y la historia: devoraba los diarios por la maana y estaba al tanto de todos los acontecimientos polticos y sociales de la poca. Su primera obra juvenil fue un texto de filosofa poltica, sobre Napolen III (realmente un "Anti-18 Brumario") y lo ltimo que escribi antes de caer en la locura era una solucin al problema monrquico en la Alemania Guillermina: un golpe de estado militar. La herradura ideolgica de Nietzsche empieza por la poltica y concluye con ella: significativo, no? Anteojeras polticas son las que tienen aquellos que fuerzan los textos de Nietzsche eliminando toda connotacin poltica. Posicin ridcula la de Deleuze, por ejemplo, el cual reduce simplonamente el anticomunismo de la filosofa prctica de Nietzsche a una oposicin terica formal entre Nietzsche y Hegel, entre repeticin y dialctica cuando sabemos que Nietzsche desconoca el abc bsico de Hegel, de la izquierda hegeliana (en realidad la formacin filosfica de Nietzsche era de segunda mano y a travs de popularizaciones o manuales escolares) y que su objetivo (cuando menciona la dialctica) es el socialismo, el anarquismo y el comunismo.

Qu opina de la crtica de Nietzsche al cristianismo? Qu anuncia la muerte de Dios?

Todo sabemos con qu inaudita violencia ha rechazado Nietzsche el cristianismo. No slo en el aspecto terico, sino incluso a nivel personal: "Basta que alguien adopte una actitud equvoca frente al cristianismo para negarle la menor partcula de confianza. No puede haber en esta materia ms que una actitud conveniente: un no absoluto". Cuando aborda el cristianismo (o a Jess) su lenguaje desborda indignacin y desprecio. Llama a los sacerdotes "prfidos enanos", "raza de parsitos", "calumniadores del mundo patentados", "araas venenosas", "idiotas prpuras", "los ms diestros de los hipcritas conscientes". La Iglesia le parece enemiga mortal de todo lo que hay de noble sobre la Tierra. Es un tema vastsimo y que ha producido una farragosa bibliografa. La postura de Nietzsche variar en relacin con los acontecimientos y el desarrollo poltico-histrico en Europa, pero podemos distinguir un discurso ms o menos unitario. Comenc a leer a Nietzsche desde su anticristianismo, va Hermann Hesse y su "El Lobo Estepario", y el primer libro que lleg a mis manos (lo le muy mal, sin entenderlo) fue "El Anticristo". Todava poseo el ejemplar subrayado. Qued conmocionado y confuso. En nosotros los latinos, en donde el peso del catolicismo nos sofoca desde nios, el anticristianismo furibundo nietzscheano es uno de sus atractivos ms poderosos, aparentemente ms fcil de comprender, pero al mismo tiempo engaoso para el lector desatento o poco informado. Y volvemos a la idea de Nietzsche como totus politicus: desde su tierna juventud Nietzsche ve al cristianismo en realidad al judeo-cristianismo como el continuador moderno del ciclo de subversin y dcadence iniciado en Grecia por el socratismo. Nietzsche ha asumido la crtica al cristianismo de Strauss (al que ley con devocin) y de Schopenhauer (quin llamaba a Jess "demagogo hebreo"), adems de su propia educacin familiar protestante por doble genealoga (padre y madre). El cristianismo es una Gelehrtenreligionen, una religin "docta", peyorativamente "erudita" con contenidos dogmticos positivos, una religin producida por intelectuales desarraigados, sin races (Jess) enfrentada a una Cultur autntica enraizada en el suelo y la sangre de un pueblo. El cristianismo posee una valencia poltica subversiva aunque despreciable, que se deriva de su monotesmo (una invencin juda), que "propaga" una moral de esclavos (es la prehistoria de la ideologa socialista: compasin, piedad, caridad, solidaridad, fraternidad, humildad); adems es una organizacin formada por enfermos y degenerados que se entrega al trfico de moneda falsa. Esta religin "pelagiana", iluminista, optimista, que es igualitaria y niveladora, termina por configurarse como una "democracia tica", hostil a la figura del Genio, y por ello a toda forma de Cultur y necesariamente en relacin con la barbarie y la decadencia. Apolo se enfrenta a Jess, el mito del pecado original judo al mito de Prometeo ario, grecidad pagana trgica versus cristianismo monotesta; cdice ario Manu frente al Nuevo Testamento. Al ciclo bimilenario de subversin iniciado en tierra hebrea Nietzsche le contrapone una tradicin "naturalista" antittica, no slo en el mbito cultural-poltico, sino racial. El cristianismo es vendetta de las clases inferiores, puro ressentiment contra la aristocracia y los mejores y Pablo es "el hebreo, el eterno hebreo par excellence", manipulador de masas con el cinismo lgico de un rabino que se camufla en lo sacro para obtener el poder. En un fragmento pstume escriba: "el bienestar sobre la Tierra es la tendencia de la religin juda contra la despreciable frase juda de que el cielo est en la Tierra". Slo es posible poner en cuestin las ideas morales y polticas de la modernidad burguesa (que incluye el socialismo) con la condicin de hacer el ajuste de cuentas definitivo con el cristianismo. El cristianismo es el que ha creado el modelo revolucionario por complot, "conjura maligna" (Verschwrung") le llama Nietzsche, la rebelin de los miserables contra los bien nacidos y victoriosos. El monotesmo, un solo ser superior, niega la posibilidad de la existencia de una casta de superhombres, con lo que se niega teolgicamente su existencia en la Tierra. Sobre un mundo, el helnico-romano, que consideraba obvio y "natural" la desigualdad y la institucin de la esclavitud, el hebreo-cristianismo impone que todos somos iguales ante Dios. Un escndalo. La muerte de Dios es una constatacin que los hombres comunes y mediocres no quieren ver ni comprender; tesis inflacionada por influencia de Heidegger, simplemente acompaa la ruina de las religiones positivas, la prdida del centro y que la expansin del nihilismo permita el surgimiento del rebelde nihilista extremst (el homo Schopenhauer, Zarathustra).

Es tan potente y hermoso el alemn de Nietzsche? Era tan buen escritor?

Humildemente, no manejo tan en detalle el alemn moderno (y mucho menos el alemn de Nietzsche del siglo XIX) como para contestar esa pregunta. Desde el punto de vista del lector, los libros de Nietzsche en vida no se vendan, ni se lean. Por otra parte Nietzsche, que tena una poderosa autorreflexin sobre la disciplina lingstica relacionada con su papel en la crtica de la Modernidad, crea que sus pginas haran historia en la lengua alemana, por ejemplo cuando termin "As habl Zarathustra". Creo que en su poca su estilo, y cierto uso de vocablos elitistas, le habra parecido a un lector medio una obra un poco obtusa y extraa. Est pendiente un estudio del uso poltico del estilo y la retrica en Nietzsche: sera muy interesante.

Hay una lectura de izquierdas de Nietzsche? Es consistente en su opinin? Son conciliables el anarquismo y su filosofa? Cmo explica esa influencia?

El Nietzschisme de izquierda es un oximorn, pero ellos mismo no lo saben. Es como una falsa conciencia. No pueden entender que la filosofa de Nietzsche se desarroll en contraposicin polmica y mortal contra el socialismo. Su pathos es el horror a la nivelacin poltica, social y cultural de Europa. Es la filosofa de combate reaccionaria contra el modernismo, la democracia, la nacionalizacin de las masas y el comunismo: ""Marchar en fila. Aversin por el Genio (Genius). El 'hombre social'= Socialismo". Es la filosofa anti Ilustracin, anti Rousseau y la "idea 1789", que no acepta los "costos" extras del dominio burgus. En un cuaderno de apuntes escribi sus tareas tericas, de crtica: "Aniquilacin de la Ilustracin; Contra las ideas de la Revolucin". Su objetivo, a travs de su prctica y sus libros, siempre lo tuvo claro: "Intento de avisar a todas las fuerzas realmente existentes, de aliarse con ellas y de domar, mientras todava hay tiempo, a los estratos sociales desde los que se amenaza el peligro de barbarie". Su presupuesto sorprendente: "Mi punto de partida es el soldado prusiano: aqu una verdadera convencin, aqu e da coaccin, seriedad y disciplina, tambin respecto a la forma". Su pensamiento es coherente y persistentemente antiliberal, antidemocrtico y antisocialista, y se fue intensificando a los largo de su vida. La atraccin desde posiciones anarquistas es ms entendible: su egosmo radical, su lectura "vergonzosa" de Max Stirner (el mismo que demoli Marx en la "Ideologa Alemana") permite una lectura honesta desde el anarquismo intelectual individualista y elitista. Ese camino recorri, por ejemplo, el joven Jorge Luis Borges. Pero es inconcebible desde el anarquismo colectivista o el anarco-comunismo. Si Sade es la contracara al jacobinismo y a Babeuf; Nietzsche es a la revolucin de 1848 y a la Commune de Paris. Hay una aforismo de juventud que dice as: "La visin seria del mundo como nica salvacin ante el socialismo si las clases trabajadoras consiguen comprender que a travs de la formacin (educacin general) y de la virtud pueden hoy fcilmente superarnos, entonces ser nuestro final". Las seales pueden multiplicarse. Era claro que el fillogo-filsofo Nietzsche era reaccionario en su filosofa poltica ex ante de conocer a Schopenhauer o Wagner. Salvo liquidando o reprimiendo etapas completas de su desarrollo intelectual, salvo eliminando lo que efectivamente escribi de puo y letra, salvo intentando trastocar sus textos en alegoras y metforas espirituales, no es posible mantener la coherencia del pensamiento de Nietzsche si no se lo comprende como una denuncia militante y Kulturkritik a la modernidad y la revolucin. Hagigrafos y editores-traductores intentan salvar-exorcisar al fillogo-filsofo reducindolo a diversas lecturas "parciales" (crtico del nihilismo, crtico de la cultura y la razn cientfica, crtico de la moral, metafsico del arte, filsofo trgico de la esttica, etc.) o interpretaciones cercanas al absurdo (Vattimo o Sloterdyjk). Todas tienen un denominador comn: son textualmente arbitrarias, por lo que slo teniendo bien presente la Kulturkritik reaccionaria al Jetzeit burgus y la denuncia militante reaccionaria a la revolucin es posible aprehender la unidad/coherencia del pensamiento filosfico-poltico de Nietzsche y eliminar contradicciones que slo existen en la telaraa ideolgica de sus intrpretes. No mes casualidad que el grueso del Nietzschisme de izquierda, en todos los pases, sea en realidad una ala izquierda liberal-libertaria, individualista pero servil a las instituciones del estado, antisocial, paternalista, esttica. Una contradictio in adjecto, el atributo no coincide con el sustantivo, pero es vlido a nivel ideolgico.

Qu opina usted de la introduccin de Nietzsche en Espaa tras la muerte del general golpista Francisco Franco? Hay algn interprete o seguidor que le parezca destacable?

Quiero sealarle algo. Primero: una advertencia, yo soy argentino, hace cinco aos que estoy en Espaa. Mis conocimientos de escuelas y autores espaoles es muy pobre. Le pido una disculpa si cometo algn error garrafal. Segundo: Nietzsche ya haba sido difundido en Espaa mucho antes de 1975, por lo menos desde 1890. Los catalanes, por ejemplo, fueron los primeros en conocerlo y difundirlo, va su cercana cultural con Francia: Pompeyo Gener y Joan Maragall (incluso ste planeo escribir una biografa y fue el traductor de Nietzsche al cataln en 1893!) Y las lecturas de la Generacin del '98? Maetz, Baroja, Valle-Incln y Azorn? Buero Vallejo? Ramiro Ledesma Ramos, el fascista fundador de las JONS, ley a Nietzsche antes que se editara en espaol. Yo recuerdo haber ledo textos de las Obras Completas editadas por Aguilar en Madrid (creo que en doce volmenes) entre 1932 y 1935. El traductor era Ovejero y Maury? O sea: Nietzsche comenz a difundirse, paradjicamente, cuando el pueblo espaol se liberaba de la aristocracia terrateniente, con la II Repblica, en el medio de una rebelin de esclavos. La difusin de Nietzsche en Espaa es paralela y enfrentada a la de Marx. Creo que adems en Valencia, Pedro Gonzlez Blanco en la editorial Sempere, se edit, independientemente de la de Aguilar, una traduccin de la primera edicin francesa completa de Nietzsche de Henri Albert. Sempere edit el primer libro de Nietzsche en espaol: "Ms all del bien y del mal" (1885). Adems se publicaron sueltos "As habl Zarathustra" en Madrid (editorial Espaa Moderna) en 1900!, se deca que su traductor "oculto" era Unamuno; una seleccin de la correspondencia bajo el ttulo "Epistolario" en la editorial Biblioteca Nueva (Madrid), incluso una seleccin de poemas en un tomito titulado "Nietzsche poeta: interpretaciones lricas"! O sea: Espaa en la dcada de los aos '30 estaba al nivel casi de Francia en cuanto a difusin de Nietzsche. Era un autor tan polmico (su anticristianismo era indigerible en la Espaa ultramontana) y reaccionario que los traductores espaoles en muchos casos se escondan bajo seudnimos. Bueno all est la recepcin ms o menos encubierta de Ortega y Gasett, Xavier Zubiri o de Eugenio D'Ors. Lo que vino a partir de fines de los aos '60 fue la canonizacin de Nietzsche en la academia, su consagracin olmpica en el panten de los hroes intelectuales de ctedra. El catecismo nietzscheano, marcado por Heidegger, Deleuze (y Foucault) se compone esencialmente del fragmento pstumo "Sobre verdad y mentira en sentido extramoral", la "Segunda Intempestiva" (De la utilidad y los inconvenientes de la historia para la vida), algunos aforismos de "Ms all del bien y del mal" o de "El crepsculo de los dolos". En esto Espaa sigue, como en 1900, la moda intelectual y los criterios de interpretacin que se forjan en la industria filosfica parisisna. Todos ellos extirpados de connotaciones histrico-sociales. Todos ellos mal comprendidos en una psima situacin hermenutica. Yo recuerdo, aunque debo confesarle que en Argentina los filsofos y ensayistas espaoles eran muy subestimados, un librito colectivo, "A favor de Nietzsche" (1972), donde escriban la flor y nata del Nietzschisme espaol: Fernando Savater, Eugenio Tras, Andrs Snchez Pascual (traductor de las ediciones de Alianza editorial), Ramn Barce et altri. Fue la presentacin prestigiosa entre los intelectuales y el mandarinado acadmico de Nietzsche. Bueno, despus vinieron, como fruto de esta especializacin acadmica, monografas escolares (de las cuales tengo algunas en mi biblioteca) de la nueva generacin de nietzscheanos: Juan Luis Vermal, Jess Conill, Miguel Morey Ms o menos la mayora sigue el mtodo de interpretacin y lectura del Nietzschisme francs. Y lamentablemente este "mtodo" y este pathos se traslada a las traducciones. Actualmente hay una tercera generacin de "profesionales" nietzscheanos, muchos son los editores de la valiosa edicin de los fragmentos pstumos de Nietzsche al espaol por la editorial Tecnos, congregada en torno a editoriales (Trotta, Pre-Textos, Tecnos, Anagrama), revistas "especializadas" (Estudios Nietzscheanos), sociedades (SEDEN, la Sociedad espaola de estudios sobre Nietzsche) y por supuesto ctedras y universidades. Realmente los interpretes espaoles de Nietzsche no podan resultar muy novedosos o interesantes despus de Heidegger, Bataille, Klossowski y Deleuze, pero las lecturas menos ortodoxas creo que fueron las de Morey y Valverde.

Qu parte de la obra de Nietzsche, si es el caso, se mantiene mejor en su opinin?

Nietzsche por supuesto no es hoy ningn "perro muerto". Tiene, como gran pensador reaccionario que es, una "excedencia terica" muy interesante. Es un clsico, como Hobbes, Burke, Schelling , Schopenhauer.o Heidegger. Yo creo que sigue siendo vlida su crtica a la conciencia historicista, al intelectual "especialista", a la universidad como institucin y algunas consideraciones en su crtica al poder. La mejor parte de su obra sigue siendo la que no se ha canonizado, la que todava no tiene encima asfalto acadmico, la que la "Vulgata" no ha banalizado, la que no ha sufrido la hermenutica de la inocencia, la que no ha sido expurgada de lo que efectivamente Nietzsche nos quiso decir. En Nietzsche grandeza y horror se entremezclan en un estilo fascinante y seductor. Hay que leerlo con la agudeza y la lentitud de un fillogo, si no jams entenderemos su mensaje. "ensayos no es lo que yo escribo: el ensayo es para los asnos y para los lectores de revistas".



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