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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2008

Memoria y Porvenir

Hctor Arenas A.



..porque el que pone de lado, por voluntad u olvido,
una parte de la verdad, cae a la larga por la verdad
que le falto, que crece en la negligencia, y derriba lo que
se levanta sin ella.

Jos Mart

El pasado jueves 28 de agosto lemos en Bogota , en Colombia , en los peridicos de la WEB la noticia de que la Asociacin para la Recuperacin de la Memoria Histrica ( www.memoriahistorica.org) ha solicitado al Juez de la Audiencia Nacional : Baltasar Garzn que tenga en Espaa la misma preocupacin por los desaparecidos forzados que esta teniendo en otros pases despus de que Juez acudiera el martes a la exhumacin de una fosa comn en el municipio de Apartad, en el departamento colombiano de Antioquia (noroeste).

La lectura de la nota trajo a nuestra mente las palabras de Ivn Cepeda , del movimiento de hijas e hijos por la memoria , el pasado 15 de agosto en el Aula Magna de la Universidad Santo Tomas , en Bogot : Digamos que para quien sobrevive una masacre, para quien tiene que afrontar el hecho de ver, como ocurre en Colombia, un espectculo publico de descuartizamiento, de tortura, de violacin sexual de las mujeres, las consecuencias no son simplemente del da, de la hora en la que se produjo ese hecho, sino que son consecuencias que se prolongan en el tiempo.Y dira que esa es una primera razn. Los crmenes no son delitos, los crmenes no son hechos, los crmenes son actos que duran intemporalmente porque sus consecuencias se prolongan como una sombra en la existencia de las personas y de las sociedades.(www.palabranet.net)

Reflexionamos entonces sobre lo que significa pensar la memoria histrica en condiciones de conflicto, o quizas ms exactamente: de exterminio y proceso de pacificacin. Cavilamos tambin sobre todo lo que puede significar pensar la memoria en condiciones de post pacificacin , sobre los vnculos en la memoria de las victimas que unen a los pueblos de Espaa y de Colombia , y sobre las infinitas posibilidades que puede emanar de la comunicacin fraterna y creadora de las memorias.

Nos preguntamos si la Asociacin para la Memoria Histrica de Espaa ha indagado sobre lo que significo el triunfo del Franquismo para los pueblos de Colombia y los pueblos de otros lugares del sur de Amrica. Nos preguntamos si all se tiene noticia de que el modelo franquista de exterminio y represin del rojo y de la diferencia a sus valores y practicas , fue replicado en Colombia desde un tiempo conocido como La Violencia, poca de nuestro inmediato pasado en la que esta enraizada profundamente nuestro presente de sangre y miseria, no solo la material.

Joan E Garcs en su valiosa obra Soberanos e Intervenidos cita el Informe 31 de marzo de 1942 del Board of Analysts de los Servicios Secretos de los Estados Unidos sobre Espaa en el que se indicaba que 80% por ciento de la poblacin espaola podra sin lugar a dudas ser calificada de red (roja).. No se ignora el brutal proceso de pacificacin que sucedi a la victoria militar de 1939 de la alianza que reuni a las tropas de Franco, Hitler y Mussolini con la complicidad activa o pasiva de los gobiernos de Francia, Inglaterra y Estados Unidos; ese proceso de lustros significo la aniquilacin, el xodo o el sometimiento de la mayor parte de la poblacin de Espaa que tena ideales de justicia y libertad.

Nos preguntamos si , como acontece aqu , la Asociacin para la Memoria Histrica de Espaa , enfrenta hoy , all , en el da a da , una atmsfera de seguimientos , amenazas , hostigamientos e incluso crmenes , todo por adelantar un quehacer en torno a la memoria de las victimas acerca de sistematicos atentados contra la vida perpetrados directamente o con la complicidad de agentes estatales ( www.movimientodevictimas.org). Se comprender all con la inteligencia del corazn lo que hoy acontece aqu con la memoria? Se vera desde all el significado decisivo para la regin , e incluso el mundo de lo que acontece hoy aqu? De una regin en la que alumbran , en medio de la adversidad y el dolor , las semillas de un nuevo mundo. Estarn claras las diferentes formas en las que la injusticia y la impunidad que hasta ahora imperan hoy aqu repercuten all en forma directa, en especial en sus jvenes? Se ver con claridad que por leyes espirituales que podemos no comprender , pero que no por ello dejan de actuar, la solidaridad genuina con la memoria de aqu puede - adems de proteger hoy vidas sagradas y resucitar sueos de ayer presentes , tanto en su ausencia , como en su irrefrenable emergencia - ser una va de insospechada potencia para reavivar la memoria al tocar fibras que afectan vitalmente a la ciudadana de all hoy; Se tendr presente que sin espejos vivos no podemos ni conocernos ni transformarnos?

Vienen a la mente las palabras de Ivn en el Aula Magna de la Universidad : las relaciones entre las victimas y los victimarios, no se concretan y no se limitan al momento de la victimizacion, sino que lamentablemente tambin se prolongan en el tiempo. Digamos que las victimas, los sobrevivientes, quienes han soportado los crmenes, siguen siendo o siguen temiendo estar obligados a una relacin con los victimarios, y lamentablemente esas relaciones naturalmente son de sumisin, de dominio, de control, porque los victimarios no solamente tienen el poder de cometer el crimen, sino tienen el poder de instaurar un conjunto de relaciones en la sociedad, que son relaciones de dominacin.

Estas palabras lanzan nuestro pensamiento a lo que significo la victoria del franquismo all, en especial despus del pacto con el que se aseguraron las bases estadounidenses en Espaa y despus el flujo masivo de inversiones para desarrollar a los pueblos de la pennsula. Creemos que la raz sobria y espiritual de estos pueblos no ha sido desintegrada por la imposicin brutal y astuta del modelo egosta que no se corresponde con la tradicin noble y generosa de sus habitantes en las diferentes regiones. La Asociacin por la Memoria , como muchos creadores singulares y , en especial , un asombroso y amplio tejido social en el que habita una raz tica estremecedora por su pureza natural en la vida cotidiana, es parte decisiva tambin de ese arco iris que en el hacer bien lo que se hace y en el respetar, no solo de palabra , la dignidad de los otros , guarda la memoria viva de todos los represaliados.

Continan llegando las palabras de Ivn Cepeda : Basta mirar regiones enteras en Colombia , aquellas donde trabajamos como Movimiento Nacional de Victimas, Sucre o Crdoba , para decir algo , cmo quienes han cometido los crmenes: las masacres, los desplazamientos, la desaparicin forzada, no solamente se contentaron con cometer esos crmenes, sino que gobiernan hoy, son dueos de las tierras, son dueos de la vida, son dueos del espacio y el tiempo de sus victimas, tienen la posibilidad de incidir, de controlar, de disponer de las victimas sobrevivientes; y por eso las relaciones que implica la criminalidad sistemtica son relaciones presentes, son relaciones vigentes, son relaciones de todos los das ; no simplemente del 9 de agosto de 1994 , la fecha que en este caso marco mi existencia, de una manera muy particular , cuando fue asesinado mi padre el Senador Cepeda , sino que se prolongan durante el tiempo como relaciones del tipo de dominacin.

Las regiones controladas , son las mismas de donde salen hoy buena parte de los alijos que desintegran las vidas que desesperadas por un modelo de vida impuesto con fuerza brutal y astucia , huyen hacia vas de escape que estn dominadas por la otra mano del sistema suicida: su mano impresentable. Alguien podra creer que , por encadenamientos inverosmiles , las decisiones y los acuerdos internacionales de Franco - para expandir su modelo de exterminio y sometimiento , y evitar que en Colombia prosperasen las ideas de justicia y libertad - se convertiran en la base ideolgica y el fundamento histrico de formas de control territorial y de alianzas transfronterizas que se lucran con la profanacin de la planta que causa infernales estragos en jvenes espaoles , europeos y estadounidenses atrapados en el pavoroso vaco de una sociedad aprisionada por la carrera de ratas como pauta de ordenamiento social? Jvenes que al no encontrar paz autentica en los sustitutos de la vida, en la falsedad de un consumismo que produce nauseas, se lanzan por vas de fuga que en realidad conducen a las entraas del monstruo.

Creemos que la labor por la Memoria de la Asociacin para la Recuperacin de la Memoria Histrica, en Espaa, es parte de la raz pura que habita en los pueblos de la pennsula. Deca Marti, el nuestro americano que fue reconocido y amado por los espaoles Juan Ramn Jimnez y por Miguel de Unamuno: La grandeza de los hombres no se mide por lo que alcanzan, sino por lo que desean ardientemente alcanzar. Recuperar la memoria y la dignidad de lo mejor que habitado en la pennsula y fue perseguido, estigmatizado y arrojado al olvido, es parte de un movimiento por la vida y el decoro que trasciende las voluntades individuales en estos tiempos en los que el triunfo momentaneo de la fuerza y el engao revelan los abismos a que conduce su forma de comprender el mundo.

Dicen los abuelos nativos de esta parte del mundo que el pasado se nos aparece como presente para remediarlo. Deca Marti : Espaa no puede ser libre mientras tenga en la frente manchas de sangre. Aserto que es aplicable a individuos y Estados de cualquier tiempo y lugar. Los perseguidos de ayer irrumpen de nuevo hoy y dan la oportunidad de que la accin criminal, la indolencia o la indiferencia cmplice, sean corregidas. La memoria permite iniciar la curacin de un pasado que persigue como sombra implacable.No se trata de remover heridas y alentar odios. Se trata de redimir , sanar y refundar. Hay una memoria de la luz, una memoria de las ideas, lo sueos, los hechos de quienes han actuado con entereza guiados por un amor superior a sus comunidades y a la humanidad, una memoria de seres sencillos e inocentes cuya nica culpa fue la de ubicarse en la mira del la voluntad delirante de exterminio masivo. Sobre esta memoria se ha pretendido tender el olvido. Hay una historia oficial que esconde los atentados contra el valor sagrado de la vida y la libertad y sobre la que se sostienen las usurpaciones del presente. Deca Mart: cuando se ha vivido bien, el fretro es un carro de triunfoVa a reposar el que lo dio todo de si, e hizo bien a los otros. Va a trabajar de nuevo, el que hizo mal su trabajo en esta vida

La esperanza del mundo fue ahogada en sangre en Espaa con la coalicin de quienes crean en su fuerza material como razn superior y con la indiferencia cmplice de quienes actuando as servan a sus intereses, pero no a su espritu. Con esa embestida contra lo mas puro y luminoso que habitaba en la pennsula, no solo robaron momentneamente- a los pueblos Espaa un porvenir enraizado en el decoro , en la libertad , en el bien , sino que tambin robaron a nuestra Amrica , a la Amrica vinculada a Espaa , esa misma raz de porvenir en un momento en el que los pueblos de esta parte del mundo encontrbamos una Espaa que hasta ese momento desconocamos porque solo tenamos noticia en la memoria de la sangre de la barbarie y los oprobios de la conquista y la colonia y en el entendimiento de la historia oficial. La luz robada nos fue suplantada con la implantacin del designio de exterminio de la diferencia Cuantas vidas irrepetibles, cuantas nias y nios, cuantos humildes, cuantos liderazgos sociales fueron aniquilados en ese momento en Colombia? Como dimensionar la magnitud pavorosa del estrago social causado al tajar el tejido social de esa manera? Como desconocer las conexiones entre ese pasado reciente y el infierno de violencia abierta o soterrada en que ha sido convertida la vida colectiva en este territorio?

La comunicacin entre las formas organizativas de los pueblos horada un fundamento decisivo de los poderes mundiales que tan catastrficamente han conducido hasta ahora al mundo: el control monoplico sobre la informacin esclarecedora en torno al pasado en el que esta edificado el presente. Tenemos la conviccin de que no hay conflicto ni competencia posible entre la memoria de la luz en Espaa y en nuestra Amrica. Todo lo contrario: su memoriar sin barreras significa arrojar claridad sobre las cruces y las cadenas ocultas con las que se ha pretendido sacrificar y hundir el sueo de dignidad que se respira tanto en esta parte del sur, como en la pennsula. Su memoriar sin autocensura significa redimir el significado de sueos de justicia, libertad, cooperacin y respeto a la naturaleza cuyo valor infinito se aprecia hoy ante el irremediable colapso social y ambiental del orden egosta y de fratricida competencia. El hermano que puede ha de tender la mano al hermano que la precisa. Y quizs se sorprenda al darse cuenta de que ayudar es la mejor forma de ayudarse, cuando una finalidad no egosta gua la accin. Los poderes materiales que se han erigido sobre el olvido impuesto o inducido en Espaa se nutren para su infausto accionar de los recursos sangrantes que les proporciona la replica en el sur de su astuto y penoso laboratorio de aniquilacin, xodo y control.

Pero, como sealara Mart: El mal es accidental: solo el bien es eterno. Contra el dogma del mal eterno, el dogma nuevo del eterno trabajo por el bien.Confiar en lo que no se conoce no mejora mundos, sino trabajar en ello.


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