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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2008

La contrarrevolucin cubana de Miami pierde valor poltico
Hacia una perspectiva pragmtica

Manuel E. Yepe
Argenpress


Si la contrarrevolucin cubana perdiera el alto valor poltico que ha tenido para la ultraderecha neoconservadora estadounidense, esa gran fuerza organizada en el sur del estado de la Florida carecera de sentido, objetivo y futuro.

"Ya la comunidad cubana en Estados Unidos est cansada de la retrica anticubana de los gobiernos republicanos y est perdiendo inters en el tema de Cuba. En mi distrito, cuando se pregunta cul es el asunto ms importante, la respuesta nmero uno es: la economa. Luego estn la guerra y la proteccin de la salud. Le siguen la educacin, los impuestos y en quinto o sexto lugar, Cuba."

As lo declar Ral Martnez, candidato demcrata a la Cmara de Representantes, que tiene la histrica misin de destronar al republicano Lincoln Daz Balart quien est en su octavo perodo como diputado federal y durante 22 aos fue alcalde de la ciudad de Hialeah (que se incluye en la zona metropolitana de Miami)- en el distrito electoral nmero 21 de la Florida, que abarca Hialeah y parte de los condados de Miami-Dade y Broward, con un 70% de poblacin hispana.

El solo hecho de que un poltico se pronuncie de esa manera a apenas tres meses de las elecciones generales constituye un hecho inslito en un escenario que ha estado dominado desde hace medio siglo por una suerte de dictadura poltica del ala ultra reaccionaria de los cubanoestadounidenses en Miami.

"Tanto se ha hablado de la inminencia de una transicin poltica en Cuba que mucha gente en Miami comenz a pensar en lo que se est produciendo ahora: una transicin poltica en Miami", opinaba un comentarista radial en esa ciudad floridana. "Ya no existe una nica voz hegemnica cubanoestadounidense despus de casi 50 aos de un Miami bajo una orientacin siempre confrontante. Ahora surgen multiplicidad de voces que han hecho ms respirable el ambiente", afirmaba.

No son pocos los que expresan su esperanza o su impaciencia por que esta circunstancia se manifieste en las elecciones prximas.

Ni remotamente se piense que, cuando an conserva el poder el ala ms reaccionaria del espectro poltico estadounidense, podra estar ocurriendo en la Florida un cambio tan espectacular que pueda ser capaz de borrar medio siglo de odios y mentiras que fueran sembrados por el imperio en un terreno frtil abonado localmente por quienes huyeron de la justicia popular y aquellos a quienes la revolucin cubana suprimi irritantes privilegios y expropi patrimonios conseguidos a partir de la malversacin de bienes pblicos o la inhumana superexplotacin de trabajadores.

En Miami, todos los candidatos que se oponen a los congresistas cubanoestadounidenses se han definido como crticos de la revolucin cubana y no propugnan giro radical alguno en la poltica hacia la isla. Pero s se atreven a sealar que la estrategia de Washington contra Cuba durante cinco dcadas ha fracasado, algo impensable hace unos aos viniendo de algn poltico aspirante a ser electo en el sur de la Florida.

Hasta hace muy poco tiempo, los escaos detentados por los congresistas "batistianos" eran considerados los ms garantizados por el partido republicano en la Florida o, probablemente, en todos los Estados Unidos. Los mtodos en que basaban su "influencia" en el electorado y su control sobre los mecanismos comiciales, hacan pensar en una inamovilidad total del control republicano sobre tales posiciones.

Pero la disputa electoral de este ao es tan significativa que el Comit Congresional Nacional Demcrata, que durante muchos procesos anteriores daba automticamente por ganados por su oponente republicano los escaos del Congreso detentados por los "batistianos" de la Florida, ubic a la contienda como una de sus prioridades estratgicas nacionales y ha comprometido su apoyo a los candidatos propios por considerar real la posibilidad de que derroten a los republicanos.

El hecho cierto es que ni los inmigrantes llegados despus de 1980, ni las nuevas generaciones de cubanoestadounidenses, comparten las posiciones de la vieja guardia del exilio de los 60 cuya relacin especial con el partido republicano dio a esa formacin poltica una base latina en la Florida que hasta ahora se haba considerado infranqueable para los demcratas. "Los nuevos migrantes cubanos aqu al convertirse en ciudadanos estn optando por inscribirse ms como demcratas o independientes que como republicanos", ha afirmado el publicista cubanoestadounidense Alvaro Fernndez quien encabeza el Proyecto de Empadronamiento y Educacin del Votante del Suroeste (SVREP) que promueve regionalmente el voto latino.

Es evidente que el cambio generacional est dando lugar a un cambio en la definicin poltica de la comunidad cubana en los Estados Unidos. Los que se han quedado en el pasado comienzan a abrir espacios a los que entienden que es hora de adoptar una perspectiva "pragmtica" cuyos frutos pudieran verse pronto.


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