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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2004

Y por qu iba a ganar Kerry?

Roberto Montoya
Rebelin


John Kerry tendra que estar ms que satisfecho por el resultado que obtuvo. En realidad, es de suponer que la mayora de los que lo votaron lo hicieron ms por su cabreo por la poltica interior y exterior de Bush que por apoyo a las posiciones del candidato demcrata. Porque, cules eran esas posiciones? Representaba una candidatura realmente alternativa? En poltica nacional tal vez?

A pesar de que en el plano econmico Kerry no aport recetas claras para poder superar el dficit de 415.000 millones de dlares en que Bush meti al pas tras cuatro aos de Gobierno, ni propuso ningn plan serio para dar trabajo a los ms de 30 millones de personas que han visto destruidos sus puestos de trabajo en este primer mandato de Bush junior, es verdad que el candidato demcrata avanz algunas tmidas alternativas a las de su opositor en materia energtica, en el tema de las pensiones, en el aumento de la cobertura sanitaria de la poblacin, medidas en verdad nada despreciables en un pas donde el Estado va dejando cada vez ms desprotegida a la poblacin en cuanto a servicios sociales se refiere.

Sin embargo, los temas econmicos y sociales han tenido un peso relativamente menor en estas elecciones, han pasado a un segundo plano en la campaa electoral, en los mtines y en los debates televisados tantos de los candidatos a presidentes como a vicepresidentes de ambos partidos. George W.Bush ha sabido llevar a John Kerry al terreno que le era favorable y fue all donde lo derrot.

Tal como lo hizo desde el mismo 11-S, utilizando en beneficio de su propia poltica y de sus objetivos prefijados, los ms terribles atentados que EEUU recibiera en toda su historia, Bush volvi a llevar a los demcratas a su terreno, al debate sobre esa cruzada antiterrorista sin lmites geogrficos ni temporales que se inici en 2001.Qu poda objetar Kerry de todas las barbaridades y mentiras que cometi la Administracin Bush desde el 11-S en nombre de esa sacrosanta cruzada que haba cambiado la situacin mundial?

Prcticamente nada.

En el plano de la seguridad nacional, el senador Kerry y su partido, avalaron a pie juntillas en el Congreso la guerra de Irak, contentndose sin ms con las explicaciones del Pentgono y la CIA sobre las supuestas amenazas de armas de destruccin masiva de Sadam. Tambin dio luz verde al ms poderoso presupuesto militar que jams se haya visto. Igualmente el Partido Demcrata acept sin rechistar la Patriot Act, ese paquete de medidas antiterroristas que permite al FBI fisgar sin orden judicial en las cuentas bancarias, fichas fiscales y mdicas o correos electrnicos de cualquier ciudadano por simple sospecha, en un ataque a las libertades pblicas como no se conoca desde la poca de McCarthy, aunque es verdad que Kerry hizo unas leves matizaciones a algunas de sus clusulas.

Qu medida concreta adopt la direccin del Partido Demcrata cuando el Gobierno orden detener y mantener en un limbo legal a miles de personas de origen rabe o musulmn en EEUU? Ninguna. Y cuando el Pentgono decidi llevarse a cientos de prisioneros capturados en Afganistn a su base en Guantnamo, privndolos de los ms elementales derechos que les reconocen las Convenciones de Ginebra, qu denuncia present el Partido Demcrata en el Congreso, qu acciones legales tom? Ninguna. Kerry no hizo ninguna objecin a que el Departamento de Justicia se inventara el estatus de combatiente ilegal para los detenidos en Guantnamo, aunque critic algunas de las caractersticas de cmo se celebraban los tribunales militares.

A pesar de que pocos meses atrs, en abril pasado, salt el escndalo de las fotos de Abu Ghraib y qued en evidencia de que se estaba slo ante la punta de un iceberg con ramificaciones en realidad por todo Irak, Afganistn y que se confirmaba la existencia de centros de detencin clandestinos de prisioneros del Ejrcito de EEUU, John Kerry no consider necesario mencionar ninguno de estos temas en su programa. Ninguna de las sistemticas violaciones de los derechos humanos que vinieron tiendo buena parte de las acciones realizadas en nombre de la sacrosanta cruzada antiterrorista tras el 11-S merecieron siquiera un minuto en los debates entre los candidatos, ni un minuto en los mltiples mtines realizados por Kerry a lo largo y ancho de Estados Unidos durante toda la campaa electoral, ni una lnea en los miles de pginas de publicidad electoral de los demcratas.

Kerry se ha esforzado durante toda la campaa electoral en mostrar que poda ser un buen comandante en jefe, que l tambin poda dirigir la guerra contra el terrorismo, llegando incluso a ir ms lejos que Bush en junio pasado, al prometer que iba a aumentar en 25.000 el nmero de soldados y que las tropas permaneceran al menos cuatro aos ms en Irak.

Tampoco denunci en ningn momento la creciente privatizacin de la guerra y el uso cada vez ms masivo de mercenarios en Irak y Afganistn, lo que viola las convenciones internacionales contra su uso, como la de la ONU de 1989.

Kerry por lo tanto no propona una poltica distinta ni en Irak ni en Afganistn, salvo levemente en las formas.

Kerry tampoco se comprometi en ningn momento a ratificar el Protocolo de Roma para que su pas se incorpore activamente a la Corte Penal Internacional.

Se ha distanciado de la poltica agresiva de Bush de sancionar a aquellos pases que no aceptan firmar acuerdos bilaterales con EEUU comprometindose a no denunciar ante la CPI a tropas, agentes, mercenarios o diplomticos acusados de cremenes de guerra, contra la humanidad o genocidios, pero nunca ha llegado a prometer una aceptacin de esa instancia judicial, la ms importante habida desde los Tribunales de Nremberg.

Kerry cay en la trampa que le tendi Bush. No pudo reprocharle nada, estaban las pruebas de su complicidad. El senador por Massachusetts y luego candidato presidencial demcrata haba dejado plasmada su firma al lado de las ms ignominiosas decisiones en poltica nacional e internacional del presidente ms halcn de toda la historia de Estados Unidos.

Si el tema que domin la campaa fue la supuesta lucha antiterrorista y la guerra no haba razones para cambiar de comandante en jefe en medio de la batalla. Por el mismo precio de un voto siempre se tiende a preferir al original que a una mala copia.

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