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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2008

Para la monja, feminista y libertaria brasilea "la liberacin es un camino diario"
Ivone Gebara: "Vivimos en una cultura de desastre ambiental"

Mirta Rodrguez Caldern
SEMlac


Una monja brasilea, feminista y libertaria, Ivone Gebara, vino a la capital dominicana a hablar de gnero y religin, a esbozar criterios sobre el papel de las feministas en la defensa del planeta y de sus propios cuerpos, preocupada, sin embargo, de no subsumir a las mujeres en la nocin de naturaleza: "aunque todo es naturaleza", aclara Gebara, quien pertenece a la Congregacin de las Hermanas de Nuestra Seora.

Se hizo monja en los aos sesenta, cuando termin su carrera, para liberarse, asegura. Considera que su ruptura con los planes familiares de casarla con alguien de buena posicin fue su primera opcin de libertad.

Luego, cuando conoci a quienes, en Brasil, luchaban contra la dictadura militar, avist otra cara de ese concepto. A comienzos de la dcada de los noventa, sus pensamientos escandalizaban. Por eso la mandaron a Blgica por dos aos, al parecer, para silenciarla.

Respetuosa del ecofeminismo, ella sostiene que agregar la ecologa al feminismo es tornar ms ancha la problemtica feminista sin grandes discusiones tericas, sino asumindolo sencillamente.

No puedo decir que el ecofeminismo es bienvenido en el feminismo, refiere. "Lo que digo es que lo importante ahora no son los conceptos, sino el tipo de prctica que se haga para salvaguardar la vida. Estamos en una cultura de desastre ambiental y la justicia pasa por la justicia ambiental".

Cmo se interrelacionan el feminismo y la ecologa?

"Personalmente, no represento a un ecofeminismo radical. No pienso que mujer y naturaleza sean semejantes, como algunas ecofeministas brasileas y estadounidense creen. Pero no me gusta este debate, porque el debate de esencialistas y no esencialistas nos distancia de las luchas concretas.

"Para mi -subraya la religiosa- las luchas de hoy, de los hombres y de las mujeres, por la dignidad, tienen que incluir la dignidad del planeta. Esto para m es la dimensin poltica radical que tiene que ver con un no a la forma capitalista de explotacin de la mano de obra humana y de los recursos naturales de nuestra casa grande".

Por qu nace el ecofeminismo y no el ecomasculinismo?

"Porque nos hemos dado cuenta de que siempre nosotras somos quienes tenemos que preocuparnos por la comida, la bebida de nuestras familias y de la de los otros".

Gebara relat que, el 8 de marzo de 2006, unas campesinas le escribieron. "Haban invadido los laboratorios de una gran transnacional, Aracruz, dedicados a la plantacin de pinos y eucaliptos para fabricar celulosa. Esta empresa tom tierras indgenas y plant pinos, expuls a campesinos y sembr eucaliptos. Y aunque hubo reacciones en contra, siguieron hacindolo".

Entonces las mujeres organizaron manifestaciones: "no comemos pinos, comemos arroz, frijoles, maz". Y, ese da, 1.500 mujeres invadieron el laboratorio y destruyeron absolutamente todos los pinos, las plantitas germinando Fue un escndalo nacional", rememora.

"Qu locas estas mujeres, dijeron. La TV slo dio voz a la investigadora, una danesa que lloraba y deca que haban destruido cinco aos de trabajo. Qu pas?: toda la gente acumul rabia contra ellas, pero poco a poco se fueron dando cuenta de sus razones".

La alimentacin, de lo que tanto se habla ahora, es una preocupacin ecolgica de las mujeres.

En entrevista con SEMlac, Ivone Gebara evalu lo que pasa con los gobiernos en relacin con el cambio climtico y los problemas ambientales: "para ellos es ms cmodo abrazar la causa del planeta que el problema de las mujeres. Las ecofeministas dicen que no se pueden ignorar los problemas del ambiente como si esos no fueran problemas del feminismo. Otras sienten que eso es reducirnos a la condicin de naturaleza. Yo digo que todos somos naturaleza y cultura: no hay cultura sin naturaleza, no son realidades separadas".

"Una mujer como Vandana Shiva -refiere Ivone recordando a la prestigiosa ambientalista hind- se ha dado cuenta de los problemas ecolgicos vividos por mujeres del campo, que perciben esto en su conexin ms grande. Quienes no viven en contacto con la tierra, que casi no ven las estaciones porque se las pasan dentro de sus oficinas y de sus universidades, suelen no entender.

"Si yo me doy cuenta, como ciudadana de una ciudad, de que tengo que limpiarla, que colocar la basura en un sitio, tambin tengo que darme cuenta de que debemos despolucionar nuestras ideas y las ideas preconcebidas que tenemos unas de otras".

La visita a la capital dominicana la hizo Ivone Gebara en un momento de fuertes discusiones sobre la necesidad de despenalizar, al menos, ciertas formas de interrupcin del embarazo, prctica que aqu es sancionada, sin importar causales, tema al que ella hizo sus contribuciones reflexivas.

La religiosa tambin visit bateyes, asentamientos poblacionales que suelen estar cerca de ingenios azucareros y que acogen, en una gran proporcin, a poblacin migrante de Hait.

"All en los bateyes -cont- pregunt a un Pastor por las ideas religiosas de las gentes y me dijo que all eran de todo: 'todo lo que hay de bueno eso somos'. Porque la religin es ms que los conceptos tericos que tenemos de ella. La rigidez de las creencias es menos fuerte entre los pobres.

"La validez de una teora y su verdad se muestran en la prctica", insisti. "Hablar de feminismo es verlo en su prctica: cules han sido las cosas efectivas que hemos logrado. El mundo patriarcal, en todas las culturas, ha dominado los cuerpos femeninos. Porque los cuerpos femeninos son muy fuertes: producen alimento, sangran y no mueren

"Figuras de mujeres son la primera expresin religiosa de las culturas ms antiguas. Desde el punto de vista arqueolgico, las primeras estatuas son figuras femeninas en posicin de parto.

"Para subyugar ese poder -agrega- los hombres y las religiones se apropian y distorsionan esa realidad. Se habla del 'seno de Dios Padre'. Es impropio: somos nosotras las que tenemos seno. Se habla de 'volver a la casa del Padre'. Pero no, es a la casa de la madre a la que se vuelve. La madre es la primera diosa para cualquier nio o nia. Su refugio es el cuerpo de la madre. Aunque el cuerpo de los hombres tambin ha sido dominado, ellos se han hecho dominadores".

Al resumir sus puntos de vista sobre las mltiples realidades de las mujeres y su subordinacin, la reconocida activista brasilea puso punto final a la conversacin con esta idea: "la liberacin es un camino diario", asegur mirando a los ojos de esta reportera.



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