Portada :: EE.UU. :: EEUU, subasta presidencial
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2004

La victoria de los dinosaurios

Marcel Lueiro
Rebelin


Las esposas de los dos candidatos presidenciales hablan con sus amigas por telfono. A Theresa Heinz Kerry le queda aquello de haber estado a un pelo de ser la primera dama y de conservar dos apellidos, primero el de su anterior difunto esposo, el rey de las salsas John Heinz, y despus el de John Kerry, el candidato demcrata que nunca lleg a ser una alternativa a los republicanos. A Laura Bush, la invicta primera dama, le sobra satisfaccin por haber sido el arma sigilosa de su marido, su stealth weapon, como aseguran los ms allegados al presidente. Del otro lado de la lnea, yes yes, sure, sure, griticos, llantos, o muecas de burla, segn el caso. Las mujeres de los dueos invisibles ren para sus adentros, porque sus nombres, aunque suenen a grandes medios de comunicacin, refrescos o cereales, a la hora de decidir la poltica norteamericana suelen ser mucho ms importantes. En los diarios, las conversaciones en el bus o los mensajes electrnicos, an se habla de la victoria de Bush. Para sorpresa de muchos, fuera y dentro del pas, los republicanos han logrado el mayor nmero de votos populares desde la creacin de la nacin (58 millones), en unas elecciones donde la participacin de la gente ha sido la mejor de las ltimas dcadas (60%). Los vencedores recuerdan el terrorismo, la seguridad nacional, y la necesidad de extender la guerra. Los vencidos se lamentan de los soldados muertos en Irak, de los fondos pblicos destinados a la industria blica, del aumento del desempleo y la pobreza, de la expansin de la venta de armas, de la subida de los precios de la salud y el bienestar social, y de que los latinos, las mujeres, los homosexuales y los negros sigan siendo los grandes excluidos. La mayora de las mujeres ha visto cmo su voto a favor de los demcratas no impide la victoria republicana. En las elecciones de 2000, Al Gore consigui el voto femenino por un 11%. En las elecciones de este ao los primeros resultados indican que vot un 8 % ms de mujeres que de hombres, y que el 51% del voto femenino favoreci a Kerry. Las preocupaciones de la mujer norteamericana comn sobre la educacin para sus hijos, los servicios mdicos o el aborto, no hacen sino agudizarse con la reeleccin de Bush.

Ms all de las fronteras de los Estados Unidos, la gente tambin se lamenta. "Gana la mentira como arma de destruccin masiva", el pueblo norteamericano vive un "proceso autista", dice el portugus Jos Saramago, y no le sobra razn, porque de estar el pueblo estadounidense en sus cabales, como la mayora de los humildes de este planeta, hubiera votado no a favor de Kerry, sino en contra de Bush.

Pero quiz lo ms preocupante ahora no sea preguntarse si en realidad el pueblo norteamericano sufre de ceguera poltica o si esta vez los engranajes del fraude electorales fueron pulidos al detalle. En el alma de los derrotados comienza a rondar el fantasma del pesimismo histrico, una especie de depresin colectiva que tarde o temprano tambin llegar a los victoriosos, y que alienta sobremanera la estrategia capitalista de hacer creer que nada en esta vida puede ser cambiado.

Hace unas semanas las bandas de rock alternativo Pearl Jam y REM ofrecan conciertos por todo el pas en una gira llamada Vote for change (Voto por el cambio), en contra de la reeleccin del presidente Bush. Hace unas semanas, o meses tal vez, las escandalosas exhibiciones y el premio en el festival de Cannes para el documental Fahrenheit 9/11, de Michael Moore, pareca abrirles los ojos a la mayora de los norteamericanos. Hace tan solo unas semanas. Hoy los dinosaurios han ganado con muy pocas "dudas" . Pero en lugar de esconderse en el fondo de la cueva, el pintor de las cavernas debe afilar otra vez las lanzas, bajo la luz de una nueva hoguera.





Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter