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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2008

La democracia como movimiento

Joaqun Miras Albarrn
Espai Marx

Ponencia presentada en las jornadas sobre Democracia organizada por Espaimarx en mayo de 2008


Amigos: Joan ha expuesto el ttulo del tema sobre el que quiero hacer hoy algn comentario: La democracia como movimiento. Pero antes, conviene que nos detengamos un poco en el significado y en la historia de la palabra democracia. La palabra democracia, como la palabra repblica, la palabra ciudadana, la palabra asamblea, la palabra soberana, que nos podemos encontrar en nuestras lenguas con algn matiz secundario distinto, quiz, entre ellas, y que proceden de las lenguas y la cultura greco latina, todas estas palabras, como digo, pertenecen a un depsito, a un saber. Ciudadana, soberana, dictadura, proletariado, patricios y plebeyos constituyen una constelacin de palabras que se interrelacionan, que se dan sentido las unas a las otras y pertenecen a un depsito cultural de saber poltico que en estos momentos estamos denominando, creo que correctamente, como republicanismo. Es una buena palabra tambin republicanismo, que hemos fraguado en los ltimos 20 o 25 aos para referirnos a este depsito.

Qu es este republicanismo, qu es este depsito? Como previa, para darle un valor a la palabra democracia, hay que situar que este depsito que llamamos republicanismo es una tradicin praxeolgica, por usar una palabra tcnica; una tradicin praxeolgica de pensamiento poltico. Porqu tradicin praxeolgica? Estas palabras, no han sido inventadas por sabios cientficos. As como, por ejemplo, que la hipotenusa es la raz cuadrada de la suma de los catetos al cuadrado fue inventado por alguien, estas palabras no tienen inventor, no tienen terico cientfico que las construyera, que las elaborara. Tradicin praxeolgica quiere decir que proceden como saber reflexionado de luchas sociales tremendas, colectivas, sociales, que se dieron en la historia, que han sido mantenidas en uso a travs de las generaciones, y han cambiado incluso de sentido y se han enriquecido, como consecuencia y resultado de tremendas luchas sociales colectivas que han ido producindose tras la aparicin de esa tradicin de pensamiento, a lo largo de la historia. Esto es lo que quiere decir que son una tradicin praxelgica. En todo caso estas palabras son el producto de un saber segundo, el resultado de la reflexin de individuos que se pusieron a pensar sobre lo que haba pasado, sobre la experiencia de lucha, -y las experiencias de lucha han de ser colectivas, sociales-, e intentaron mediante esta reflexin sobre su accin, recoger su experiencia de vida en palabras, en expresiones.

En el origen, esas palabras y esa tradicin que hoy denominamos con el trmino republicanista o republicana, son resultado de la praxis, de la actividad, del quehacer y son resultado de las luchas de clases de la antigedad clsica en Grecia y tambin en Roma, de las luchas de clases de la clasicidad, porque hubo lucha de clases en la clasicidad, la clasicidad surge como luchas de clases. Como sabemos hay algunos historiadores que pretenden que la lucha de clases, en todo caso, surge en el siglo XVIII, y que antes no haba lucha de clases. Para desmentir estas opiniones basta con leer a los mismos autores clsicos, griegos y latinos: basta leer a Tucdides, a Platn, a Aristteles, a Tito Livio, y uno queda asombrado de que lo que all se habla al escribir sobre poltica es de las luchas de clases.

Este pensamiento, todo este vocabulario surge como praxeologa, como saber colectivo, deliberado, porque adems aquellos sujetos colectivos deliberaban, eran deliberantes es lenguaje que surge de esa accin, de esa praxis.

Cules son las ideas matriciales de toda esta praxeologa? Que el individuo es un ser social, que los seres humanos no podemos vivir, como tales, si no hay sociedad, relacionndonos los unos con los otros. Desde que nacemos, durante nuestro periodo como cras, necesitamos ser atendidos, hasta un grado y durante una cantidad de tiempo muy superiores a los de ningn otro animal. Luego, como adultos, necesitamos de saberes anteriores para poder ganarnos la vida, necesitamos de la sociedad permanentemente, somos, precisamente, individuos singulares gracias a que somos seres sociales. Lo que nos construye como individualidades, como singularidades, cosa que en los animales no existe, es precisamente la libertad potencial que nos otorga frente a la naturaleza la sociedad, somos su resultado, somos seres sociales.

La segunda idea es que, por lo tanto y en consecuencia, el orden social que organice la sociedad, la estructuracin interna de la comunidad, la organizacin, la forma como est constituida la sociedad, resulta fundamental. Segn como la sociedad est organizada, podremos ser libres o esclavos, podremos ser felices o infelices. Por lo tanto, el orden social tiene que ser objeto de deliberacin fundamental para nosotros. Ese orden ha de ser tal, que los individuos podamos ser capaces de controlarlo. Si no controlamos el orden social del que depende nuestra vida, estaremos en manos ajenas. La actividad intelectual y prctica que reflexiona sobre el tipo de orden social existente y sus consecuencias y sobre las medidas y luchas a promover para cambiarlo, esa actividad, esa deliberacin, es la poltica. La poltica es el medio que nos permite controlar polticamente- ese orden para que podamos ser si queremos ser - libres y felices.

Libertad y felicidad son las palabras fundamentales, como valores, para los individuos de esa tradicin. Cmo quiero ser? libre. Libre Qu quiere decir ser libre? Libre quiere decir no ser dominado. Este es el concepto de libertad que ha atravesado 2500 aos, fijaos que este concepto libre: no ser dominado, no tener amo, no tener patrn, no es un concepto como el del teorema de Pitgoras, pertenece al sentido comn, es praxeologa. Los conceptos de esta tradicin praxeolgica, que son magnficos, recogen la experiencia y apelan a la experiencia, son conceptos sencillos, no hay un ingeniero detrs con una ecuacin que los enturbie, porque surgen como saberes de luchas, como saberes experienciales. Libertad: no tener amo. Si libertad es no tener amo, esto exige como condicin que tenemos que poseer para ello los medios que nos permitan ganarnos el sustento. Si para ganarnos la vida la sociedad no nos permite disponer de los medios necesarios, tendremos que pedir prestado los medios o el sustento, dependeremos de voluntades ajenas, no seremos libres. El hombre libre es el hombre al que la sociedad le pone en condiciones de poder ganarse el sustento con sus propios medios (muy pocos de los aqu presentes somos libres). Desde esta tradicin, el asalariado es esclavo y por lo tanto, no es ciudadano. La libertad es poder hacer el conducto, la conduccin de tu propio opus, de tu propia obra. La posibilidad de dirigir tu mismo tu propia actividad es lo que garantiza al libre. Y el que tiene, para ganarse la vida, que ofrecerse a alguien para que le d a cambio algo, el salario, es una persona que se somete a derecho ajeno es un allieni iuris, no es libre, tiene amo. El asalariado y el esclavo no son libres, la libertad es poder controlar eso, los medios que garantizan la vida para poder ser independientes.

La felicidad es que el individuo, adems, tiene derecho a desarrollarse plenamente como individuo, a auto-elegirse y la propia sociedad tiene que arbitrar instrumentos y medios que permitan el desarrollo de la persona, su plenitud. Cmo? Escuela barata, teatro, cosas que son aportadas desde fuera de la comunidad. La felicidad y la libertad son los dos derechos que constituyen al ciudadano y que esa sociedad tiene que aportar. Los individuos a los que la ley les otorga estos derechos, son los ciudadanos. Repito, en esta tradicin de vocabulario, es ciudadano el que es libre. El que no es libre, no es ciudadano. Y en esta tradicin de vocabulario, es libre el que no depende de voluntad ajena, el que no est sometido a arbitrio ajeno, a voluntad ajena, el que no se enajena, el que no tiene que vender su tiempo a otro. Quien vende su tiempo a otro, no es libre y no es ciudadano. Esto es una cosa que creo debemos enfatizar para salir al paso a las perversiones del lenguaje actual. T eres un asalariado, pero la ley dice que eres un ciudadano, pero tu eres es un pringao, no tienes piso pero te dicen que eres un ciudadano. Ninguna de las variantes de la tradicin republicana -y podemos no estar de acuerdo con alguna de ellas-, se permite una perversin tal del lenguaje. La sinceridad es uno de los atributos que sale de este contexto lingstico. Decirnos a nosotros que somos libres cuando hay plutcratas gigantescos como Botn, cuando tenemos que trabajar como asalariados, cuando tenemos un contrato con una entidad bancaria usurario que se llama hipoteca, etc., esto no cabe en este lenguaje. En la tradicin republicana seriamos considerados esclavos.

He dicho que los individuos a los que la ley otorga los derechos a los que me he referido libertad, felicidad, medios de vida, capacidad de control sobre su sociedad- son los ciudadanos; solo quien goza de estos derechos es ciudadano. Pero no estoy diciendo que el republicanismo, en todas sus versiones garantice universalmente a todos los individuos estos derechos. Hay distintas corrientes dentro del republicanismo. Ha habido repblicas, en la tradicin histrica, de 200.000 ciudadanos sobre una poblacin de varios millones. En el siglo XVII en Holanda hubo una repblica, los ciudadanos de esa repblica tenan garantizados estos derechos, los ciudadanos de esa repblica tenan, de verdad, el poder soberano de legislar. Cuando los ciudadanos tomaban una decisin, y se hacia ley, esa decisin era inapelable y los instrumentos de gobierno eran lacayos a su servicio. Podemos hablar tambin de la ciudadana ateniense, pero fuera de esa gente ciudadana, podan existir otras personas que no fueran ciudadanos y eso era as. La repblica de Venecia, los ciudadanos venecianos eran personas con absoluto poder real, poltico, jurdico, material, con autnticas libertades, con autnticas posibilidades de disponer, pero fuera de la ciudadana haba otros grupos sociales muy extensos de no ciudadanos.

Es aqu donde interviene y adquiere todo su sentido, el trmino democracia. Democracia, de entrada, es una palabra que pretende que esos derechos de la repblica deben extenderse a la totalidad de los individuos. Con un primer matiz, la democracia pretende que esos derechos se extiendan a la totalidad de los individuos pobres de la comunidad social. Cito dos textos, dice Platn: (esto es de La repblica) nace pues la democracia creo yo, cuando habiendo vencido los pobres matan a algunos de sus contrarios, a otros los destierran y a los dems los hacen igualmente partcipes de su gobiernos y de los cargos que por lo regular suelen cubrirse en este sistema mediante el sorteo. Dice Aristteles en otro texto, (La poltica), hay oligarqua cuando los que tienen riqueza son dueos y soberanos del rgimen, y por el contrario hay democracia cuando son soberanos los que no poseen gran cantidad de bienes, sino que son pobres. La palabra democracia hemos de empotrarla en un lenguaje y en unas luchas y la caracterstica de la democracia es que los pobres asaltan el poder y se auto-constituyen en ciudadanos siendo polticamente soberanos. Si comparamos estos dos textos con el teorema de Pitgoras, veremos que nos hablan de experiencia, definen la democracia a partir de lo que est pasando. Los autores que escriben estos textos, aunque ellos no son demcratas, definen con honestidad lo que es la democracia. Como veis, democracia y lucha de clases van unidas. La democracia es la lucha de clases para imponer la ciudadana de los pobres. Este lenguaje es reflexin, casi de sentido comn, sobre experiencias. Vuelvo a recordar el teorema de Pitgoras: pues no, no es lenguaje de ese que ha sido elaborado por un cientfico, o por un tcnico un tejnites-; lo habr dicho Platn, lo habr dicho Aristteles, pero recogen experiencias. Platn y Aristteles habrn hecho otras elaboraciones que no corresponden a saber de sentido comn, pero no es este. Este saber es saber grande, ese que hay que regalar en la plaza, es Filosofa, nada menos. Pero no es ciencia, no es algo de tcnicos de tejnites-, de especialistas en poiesis, como lo eran Arqumedes, etc o de sabios que reflexionan sobre la realidad material del cosmos.

La democracia como Movimiento

Vemos que en la definicin de Platn habla de que nace la democracia, creo yo, cuando habiendo vencido los pobres, pero, de donde sale ese poder de los pobres? La experiencia que nosotros tenemos, es que los pobres, uno a uno, los pobres, nosotros: Dnde est ese poder? Cmo llegan los pobres a tener ese poder? El poder de los pobres, lo adquieren mediante la organizacin. Habiendo vencido los pobres y abajo: la democracia es el nombre que recibe este intento de organizar el poder de los pobres: El poder de los pobres solo se puede conseguir organizndose los pobres. La organizacin de los que no tienen el poder, de los que en el momento anterior solo son clases subalternas, que no tienen derechos y que quieren aflorar al mundo de la igualdad civil: la organizacin, como digo, de estos sujetos para el combate es lo que recibe el nombre de democracia. Porque es la organizacin poltico-civil de todos los excluidos lo que permite a los excluidos luchar y ponerse en condiciones de dar jaque al rgimen existente anterior y darle la vuelta. La organizacin Cmo? A todos los niveles, hay que empezar pensando en los niveles ms capilares, la organizacin en una empresa, la organizacin en un barrio, la organizacin desde la cotidianeidad, desde el fondo de la sociedad. Si nosotros nos organizamos, hay organizacin. Si en una empresa nos organizamos, hay organizacin. El nombre tcnico que le damos a esta organizacin es el de relaciones sociales y de ella depende la verdadera correlacin de fuerzas, el verdadero nivel de poder que se produce en la realidad social. Si nos organizamos, aunque las leyes viejas sigan siendo las mismas, cambian las relaciones sociales, est cambiando el juego de interacciones. Quiero sealar que organizarse no quiere decir que un comit nos concite un da a una manifestacin de un milln de personas,- que tambin-. Organizarse es que los pobres, los subalternos, all donde nos encontremos, y en torno a los problemas que percibamos, seamos capaces de ponernos de acuerdo, comenzar a deliberar y a tomar pequeas decisiones de accin sobre esos problemas; eso es el fundamento del movimiento. El movimiento podr llegar a tener un milln de personas, en un momento determinado, pero el movimiento de la democracia ha de tener micro-fundamentos, ha de comenzar en el cara a cara y en los lugares en los que surgen los problemas concretos y juntando en el debate y en la deliberacin a los que all estemos. La organizacin es lo que genera la capacidad de poder, algunos hemos tenido experiencias hace muchsimos aos de que haba una asamblea en una empresa y cuando bajaba el director general se hacia lo que mandaba el comit, no lo que mandaba el director general. El director general podra tener los ttulos de crdito detrs pero no valan, no funcionaba eso. Es la organizacin lo que genera el poder, es la organizacin lo que genera la experiencia de poder. No hay cosa tan frustrante como leer textos en los que te hablan de poder, y vivir en una experiencia en la que nunca se ha tenido esa sensacin. Uno puede hacer el acto de fe de creerse que en algn momento, -en la revolucin rusa, p.e.- fue la gente la que tuvo el poder, -o que hubo catorce meses en la revolucin francesa en los que la plebe tuvo el poder- pero tenemos que hacer el acto de fe de creer que eso fue as porque nos falta la experiencia que nos evidencie empricamente que eso puede ser as. Algunos de nosotros, los ms viejos, hemos podido tener ciertas experiencias que nos permitan saber que eso va por ah. Si no, uno, cuando le cuentan de estas cosas ha de ejercer una fe ciega y aceptar que eso que cuentan ciertos historiadores ha debido de ser verdad, y si no tiene la capacidad de leer a historiadores pues, se rechaza simplemente esa idea como algo propio de la fantasa; se piensa: si, si, muy bonito, pero eso no es verdad! Lo que genera en la gente que no lee libros de historia la posibilidad de plantearse ideas de alternativa de poder es precisamente la organizacin y esa nueva experiencia que de repente se descubre como emergente, porque los propios actos y las propias acciones se convierten en los elementos de los que surgen capacidades emergentes, y a partir de ah surge la experiencia que puede permitir a la gente, en deliberacin plantearse objetivos que van mas all. Es la organizacin la que genera experiencia de poder, y es la organizacin de la gente la que construye el nuevo sujeto social llamado pueblo, el demos. El demos, no existe, la clase, no existe. Los sujetos si se organizan y se construyen, existen. El sujeto no existe, hay que construirlo, el sujeto social surge del movimiento.

Llegamos a otro punto: Cul es el programa que puede impulsar para adelante el movimiento de la democracia? Este es un mal planteamiento. Voy a citar un pequeo texto de otro de los ms eminentes republicanos demcratas de la historia, de esta tradicin. El texto es de Carlos Marx. Le preguntan: te pidieron que hicieras un programa para el movimiento (este texto pertenece a los debates de la primera AIT, de la primera internacional), y l contesta por carta a un amigo suyo: [lo que yo redact deprisa son] los puntos que hacen posible un acuerdo inmediato para la accin conjunta de los obreros y que pueden satisfacer directamente los intereses de la lucha de clases y fomentar la organizacin de los obreros como clase. Le haban pedido que hiciera el programa, se supone que haban pedido a un ser conspicuo, todo saber, todo luz, que se escribiera el libro gordoPues Marx responde, que eso del libro gordo es una chorrada, y que lo que hay que hacer es poner a la gente delante de lo que tiene en estos momentos en su cabeza, como nervio-experiencia para que se pongan a hacer. Ser el movimiento el que genere su propio programa. Ah no dice otra cosa que lo que haba dicho anteriormente en el Manifiesto Comunista, lo importante era la formacin del proletariado como clase; los comunistas no somos una fuerza al margen de, los comunistas no tenemos un saber que, los comunistas no aportamos unos conocimientos para, somos la parte ms consciente del movimiento porque tenemos una visin global del proceso -dnde est aqu la ciencia, el saber esotrico y minoritario que segn muchos es lo que distingue a los marxistas en su orientacin de la poltica?-. Y qu somos los comunistas, segn el propio Manifiesto?: la experiencia literaria del movimiento. Esta es otra de las ideas que se puede concluir del Manifiesto Comunista: en el apartadito aquel que dice: Comunismo utpico, la primera frase reza: no nos referimos a los sujetos que han redactado la experiencia literaria del movimiento, Babeuf y compaa. Luego, aparece siempre una cita a pie de pgina que dice: Babeuf, comunista utpico etc. Pero, sin embargo, Marx deca que Babeuf no era comunista utpico porque haba sido uno de los que haba registrado, haba elaborado literariamente la experiencia del movimiento. Por lo tanto, no se trata de intentar construir, desde fuera, un programa que ilumine al movimiento sino que se trata de participar en pie de igualdad, all donde podamos, en las luchas que se organicen, y en ayudar, en la medida de nuestras capacidades, a que las gentes nos juntemos para comenzar a actuar. Marx dice: me pidieron un programa, y qu hice?: Qu le poda preocupar a cualquier persona para juntarse con otra y empezar a luchar?, los puntos que hacen posible un acuerdo inmediato, para la accin conjunta y que pueden satisfacer necesidades de lucha; nada ms. Fijaos que esto es lo contrario de lo que os ha ocurrido tantas veces, hemos decidido fundar la izquierda, nos hemos juntado y hemos comenzado a construir un programa. Y por un qutame all estas pajas, -puede ser nacionalizar o no la banca- nos hemos roto, cuando en realidad, ni nacionalizacin, ni no nacionalizacin de la banca, mientras no estemos organizados no tenemos poder para nada. Una vez se genera la organizacin, la propia gente, el debate, la deliberacin, la construccin de nueva experiencia y el movimiento, producen las ideas, generan los proyectos. De ah salen programas, que de verdad, llevan a rupturas revolucionarias y eso es lo que teme el enemigo. El enemigo no nos teme a nosotros que, a veces, hacemos buenos libros, teme al movimiento que est detrs de Evo Morales, el enemigo no teme a Kautsky, teme a cien millones de campesinos organizados en el 1917 haciendo saltar el poder de zarismo, con un programa tan mnimo como paz ahora, tierra y al que aadieron los obreros: poder a los soviets. Por qu ese programa mnimo puede ser revolucionario? Porque es el programa mnimo de una organizacin de ciento veinte millones de personas, mientras un programa que solo sea letras, si no hay organizacin, se queda en letras.

La democracia es el poder de la gente organizada y el pensamiento de la democracia es potentsimo y llega a ser radicalsimo, no estoy jugando con la propuesta de que bajemos los niveles polticos. S quiero insistir en que el programa debe ser la elaboracin que sale desde la experiencia de esos millones de personas que antes de experimentar el poder real y lo que pueden hacer eran totalmente pesimistas. La experiencia y la deliberacin posterior, a partir de la experiencia, es lo que genera el programa, el autntico programa del movimiento. Volviendo al principio, si es pensamiento praxeolgico el republicanismo, ha de ser un pensamiento praxeolgico tambin el proyecto, el programa que gue y ha de surgir de la deliberacin de los muchos pobres, de la chusma, de la plebe, de la plebe organizada y su experiencia y de su imaginacin. De la imaginacin que se despierta en cada individuo sobre las posibilidades de hacer y los objetivos a proponerse cuando ese individuo se vincula a otras personas y genera experiencias de poder, esa es la matriz de la revolucin y esa es la matriz de la cual puede generarse un proyecto de liquidacin del capitalismo y de un nuevo rgimen socialista.

PD sobre ciencia y emancipacin.

Durante la comida posterior al acto un autntico banquete republicano- un corts amigo que haba asisti al acto me pregunt cul era mi opinin sobre la participacin de la ciencia a la emancipacin, pues l valoraba que la ciencia era considerada un elemento importante por nuestra tradicin marxista. Creo que esta interesante pregunta merece que incluya aqu mi respuesta

La ciencia es un importantsimo instrumento para orientar las deliberaciones, las luchas y las alianzas de un sujeto social ya organizado, es decir, previamente existente. Tambin es un instrumento imprescindible para indagar sobre las causas de las prcticas humanas que previamente hemos considerado injustas El saber cientfico introducido en las deliberaciones pblicas sobre la orientacin de la actividad del movimiento, otorga a los debates informacin, rigor y acierto. Pero la ciencia no puede sustituir la existencia real del movimiento, y no puede ser la fuente creadora del sujeto que acta y cuya accin requiere de orientacin objetiva. La ciencia tampoco puede crear los principios ticos en los que se basa el movimiento, pues de un enunciado factual no es posible deducir un enunciado prescriptivo, o dicho en plata, de la explicacin cientfica sobre la realidad social, por escalofriante que esta sea, no se concluyen principios morales la ciencia puede servir, tambin, para apuntalar la resignacin, dado que as son las cosas; incluso para afirmar la creencia sobre la perversidad e irreformabilidad de la naturaleza humana, y hasta para explotar mejor a los ya reventados-. El uso emancipador de la ciencia requiere de personas que ya previamente hayan decidido tener la audacia de pensar sapere aude-: sobre s mismos y sobre la moralidad del orden social, y que crean, previamente tambin, que ese uso de la razn es til porque el destino humano puede ser cambiado por los seres humanos. La racionalidad tica y la praxis poltica son condiciones previas al uso de la ciencia como instrumento de emancipacin. A partir de su existencia la ciencia participa en el robustecimiento de la razn crtica tico crtica- sobre la realidad existente, y en la fundamentacin, mediante su incorporacin a la deliberacin pblica poltica, de una praxis poltica acertada. Los principios ticos son anteriores al uso posible de la ciencia al servicio de los mismos. La prctica poltica en acto es previa a la posibilidad de usar la ciencia para orientar las deliberaciones sobre la mejor forma de luchar.

Por eso es tan importante la existencia de una cultura que afirme los principios ticos en los que se basa la lucha. Una vez declarada la prioridad de la razn tica sobre cualquier otro tipo de pensamiento a efectos de la emancipacin, creo que es conveniente aadir que la propia prctica poltica organizada, con su apuesta por la accin solidaria y sus resultados autoevidentes sobre la posibilidad de cambiar las cosas si reina la fraternidad entre los explotados, es la mejor defensa de la verdad tica. Para resumir mi juicio: La praxis poltica organizada del movimiento democrtico es la que genera la Reforma Moral e Intelectual que afianza la fe en los principios morales; es la que muestra la eficacia y utilidad de la accin poltica y la que produce la confianza en la posibilidad de un mundo mejor. A partir de esta premisa la ciencia adquiere toda su potencialidad explicativa para el proyecto revolucionario.



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