Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2008

Las teoras del Estado de Poulantzas. Un intento por repensar las estrategias de la izquierda en las sociedades capitalistas a inicios del siglo XXI

Rodolfo Gmez
Herramienta


 

En este trabajo intentaremos describir la evolucin terica del autor marxista greco-francs Nicos Poulantzas a la luz de las transformaciones histricas de las sociedades capitalistas contemporneas. Nuestro inters, sin embargo, no ser plantear slo cmo se va transformando la teora del Estado y de la sociedad de este autor, sino sumergirnos en una discusin que remite, segn nos recuerda Daniel Bensad en su reciente crtica al libro Multitud de Michael Hardt y Antonio Negri,[1] al problema de la estrategia de la/s izquierda/s hoy, dado que podra decirse han quedado perimidas las dos estrategias prevalecientes desde la segunda posguerra, a saber: la estalinista y la socialdemcrata.

 

En el mismo sentido es que resulta importante para el marxismo pensar en una teora del Estado en estrecho vnculo a la relacin "teora-praxis" para una estrategia poltica, porque qu hacer con el Estado? Es el mismo una organizacin que opera en un sentido nicamente opresivo o por el contrario la misma puede ser "tomada" y transformada en un sentido emancipatorio?

 

Si respondemos en sentido afirmativo la primera parte de esta ltima pregunta, se nos presenta como desechable cualquier estrategia que pretendiese ocupar "espacios" en los organismos del Estado por la va electoral. Prueba de ello es el fracaso de las ms recientes estrategias de este tipo por ejemplo en Italia, donde la debacle "progresista" condujo directamente al triunfo de Silvio Berlusconi. Pero si asumimos la segunda parte de la pregunta, tendremos que preguntarnos de qu modo se "toma" el Estado, si esa "toma" es realmente necesaria y por ltimo cmo nos planteamos el proceso de transformacin de ese Estado en su forma burguesa y capitalista.

 

Y en este punto es que se vuelve actual la pregunta por la teora de Poulantzas. Porque si asumimos la crtica a muchas de las teoras que sostienen que el punto de partida es la defensa incondicional de la institucionalidad "democrtica" (burguesa) establecida, tenemos que preguntarnos entonces cul es la estrategia de la izquierda hoy y cules son los lmites de aquellas perspectivas que -con razn- critican el funcionamiento del sistema poltico burgus y por lo tanto sostienen una idea de construccin por fuera y en contradiccin con el Estado capitalista. La crtica al Estado capitalista, como prctica, es posible slo desde fuera del Estado o por el contrario habra tambin que ver cmo se transforma y/o destruye desde adentro? Desde esta pregunta es que nos parece importante recuperar la teora social y del Estado de Poulantzas, para iniciar -y seguramente no terminar- una necesaria discusin sobre las tcticas y estrategias de la izquierda (partidaria y no partidaria) a inicios del siglo XXI.

 

 

1968: el momento estructuralista de la teora del Estado de Poulantzas

 

Es conocido que Nicos Poulantzas (nacido en Atenas, Grecia, en 1936) form parte del grupo de reflexin y accin poltica vinculado con la figura de Louis Althusser.

 

Muchos integrantes de este grupo buscaron reformular o bien reinterpretar algunos de los conceptos marxistas a partir de nuevas categoras provenientes por ejemplo de la epistemologa, del psicoanlisis, de la teora del lenguaje o bien de la teora de la cultura. El resultado fue lo que se conoci como el "estructuralismo marxista".

 

Si bien Althusser (en la "Introduccin" a Para leer El Capital) intent desligar su produccin terica y la de este grupo del mote de "estructuralista";[2] lo cierto es que de la relacin posible entre "accin y estructura" este autor intent desarrollar una teora que se preciara de "cientfica", desplazando cualquier posible "subjetivismo", para poder dar cuenta de aquellas estructuras que al interior de la sociedad capitalista no permiten el desarrollo de una "nueva" sociedad comunista. Es claro que se trata de un proyecto de investigacin que parte de la teora marxista y no de la llamada "teora estructuralista" (como por ejemplo la de Lvi-Strauss o Saussure).

 

Sin embargo, el ambiente "intelectual" francs, la relacin entre Althusser y Lacan (que adopt, y modific, la teora lingstica de Saussure para aplicarla al psicoanlisis), y la preeminencia de la investigacin "sobre las estructuras" tambin en estas teoras, sustentaron la idea de existencia de un "marxismo estructuralista". Idea que qued reforzada no slo por una perspectiva que privilegiaba el anlisis de las "estructuras" sino tambin por el hincapi hecho en la construccin de una "teora cientfica" marxista; diferente de una "filosofa de la conciencia", "idealista" (utpica) y/o "subjetivista".[3]

 

Este es el marco en el que se insertan las primeras reflexiones de Poulantzas, sobre todo en lo que respecta a su primer libro Poder poltico y clases sociales en el Estado capitalista, escrito en 1968. All Poulantzas parte de una posicin althusseriana para el anlisis del Estado capitalista, indicando que dicho "objeto" (Estado capitalista) ser abordado como un problema terico inserto dentro de la "regin" de "lo poltico"; para luego conectar dicha teora del Estado con una teora ms general del modo de produccin. Aunque lo cierto es que en esta "conexin terica" pareciera ser que las distintas regiones gozan de cierta "autonoma" en relacin con el "objeto" general.

 

El intento de Poulantzas en particular, es el de teorizar sobre una formacin capitalista en la que se ubica un "tipo" estatal que es el Estado de bienestar europeo. Frente a muchas de las posiciones de la socialdemocracia de posguerra, que vean en la restauracin de la democracia burguesa y en los avances conseguidos desde la participacin en ella de las masas populares la prctica emancipatoria que llevara hacia una sociedad socialista; pretenda demostrarse que el Estado segua siendo capitalista y que no poda obviarse tampoco su carcter represivo. Esto es, que con este tipo de Estado -benefactor, pero capitalista- y de democracia burguesa, y sin revolucin, no se prosegua "en lnea recta" hacia una sociedad emancipada del yugo del capital.

 

En esa lnea terica es que Poulantzas intenta demostrar el carcter capitalista en un sentido estructural del Estado, mostrando -como Althusser- su carcter represivo que se extiende no slo a las instituciones as consideradas de modo "tradicional" (ejrcito, polica, justicia) sino tambin a aquellas otras que en general no son consideradas ni "represivas" ni "estatales" por encontrarse dentro del mbito de la "sociedad civil" (iglesias, escuelas, hospitales, etc.).

 

Sin embargo, hasta este punto es que el autor griego retoma a Althusser, ya que desde aqu lo que comienza a analizar es la forma en que el Estado capitalista acta de modo de organizar la accin de las clases dominantes, cuestin de vital importancia para garantizar la reproduccin del "sistema". Y si bien puede entenderse que esta funcin estatal comporta cierto carcter represivo (en el sentido althusseriano de la ideologa), dado que el Estado cumple con una serie de procedimientos que buscan resolver las tensiones generadas por las distintas fracciones de la clase dominante que compiten entre s, lo cierto es que no se remarca aqu el carcter represivo sino el accionar "funcional" tendiente a garantizar el "equilibrio" capitalista. Esa funcin de "articulacin" de clase no se da para Poulantzas solamente en relacin con las distintas fracciones de la clase dominante, ya que tambin el Estado cumple la funcin de articular la organizacin de los distintos "niveles" en los que se despliegan las regiones constituyentes de la formacin social capitalista en su conjunto.[4]

 

Teniendo en cuenta estos elementos planteados es que el Estado capitalista funciona para el autor estructuralmente tendiendo a generar equilibrios al interior del modo de produccin, buscando por un lado -en trminos ms "estructurales"- articular los diferentes niveles (a veces contradictorios) que conforman la formacin social y por el otro solucionando los conflictos planteados entre las diferentes fracciones de la clase dominante de modo de garantizar el equilibrio que permita la reproduccin capitalista. Esto podr ser posible a su vez en la medida que tambin el Estado capitalista busca "dispersar" el accionar conjunto de las clases subalternas.

 

Una posicin respecto de las clases dominadas que tiene tambin hoy repercusin en el anlisis, ya que el propio Poulantzas plantea que es el otorgamiento de ciertos beneficios econmicos para las clases dominadas -incluso en colisin con los intereses dominantes- el que puede generar la propia desorganizacin de aquellas clases; porque a veces el beneficio econmico produce retrocesos en la organizacin poltica.

 

Los aos del debate en la New Left Review y la modificacin de la perspectiva terica

 

El estudio terico relativo al Estado y las clases sociales que produce Poulantzas con su primer libro vuelve a primer plano la problemtica del Estado capitalista como "objeto de estudio" de cualquier teora crtica (como el marxismo) que se precie de emancipatoria.

 

Ese "retorno" del Estado a los anlisis marxistas motiv una serie de debates en relacin a la forma en que se conceba y abordaba tericamente a "ese" Estado[5] y cobr forma en una serie de artculos publicados en la revista marxista inglesa New Left Review, que tuvo como protagonistas al propio Poulantzas y a Ralph Miliband.[6]

 

La discusin tom cierto "tinte" epistemolgico, ya que represent la contraposicin de dos metodologas de investigacin bien diferenciadas, lo que en el caso de dos autores de filiacin marxista supuso adems diferencias tericas. Una paradoja, ya que si ambos se denominan marxistas, cmo es posible que se presenten entonces diferencias tericas?

 

En este caso la diferencia podra afirmarse se plantea entre un abordaje "empirista" como el de Miliband y otro "estructuralista" como el de Poulantzas. Si Miliband pretende, contra las teoras polticas pluralistas del estilo de Dahl o Parsons, demostrar que el Estado en Europa occidental tiene un fuerte carcter de clase, aunque sin necesariamente demostrar que el Estado "siempre" poseer a futuro ese carcter; Poulantzas pretende demostrar que el Estado es capitalista en un sentido "estructural" y que por lo tanto "siempre" lo ser. Por eso este debate se conoci como el debate "instrumentalismo" (Miliband) versus "estructuralismo" (Poulantzas).

 

Desde el punto de vista de las prcticas polticas, podra decirse que si bien en Miliband encontramos una bsqueda que deja espacio para una teora de la accin, en Poulantzas encontramos una bsqueda que intenta demostrar que no hay salida "prctica" desde el interior del funcionamiento del capitalismo, salvo la lucha revolucionaria.

 

Como plantean algunos autores como Tarcus u Oliv, las huellas de este debate se reflejaron en cierto modo en los posteriores trabajos de ambos autores.[7] Para lo que a nosotros nos interesa, esto supuso por parte de Poulantzas el asumir algunas de las crticas que crey pertinentes a la hora de pensar en los procesos de transformacin de la sociedad capitalista. Si bien ya en algunas nociones utilizadas por el Poulantzas de Poder poltico encontramos cierta flexibilidad en torno a algunos de los conceptos ms estructuralistas, lo cierto es que ese texto sigue siendo todava muy deudor de la tradicin marxista althusseriana.

 

Todava encontramos all una nocin de clase que se encuentra muy adherida a la nocin de "estructura", y un modo de ver la accin poltica como determinada por el funcionamiento estructural, aun en el caso de las contradicciones presentes entre las distintas estructuras que configuran la formacin social capitalista. En el mismo sentido encontramos una lectura "poltica" en perfecta sintona con el pensamiento leninista y su nocin organizacional del partido; si bien de un modo menos declarado y ms difuso. De all deriva una estrategia poltica que radicaliza la crtica hacia el Estado de bienestar con su conjunto de aparatos ideolgicos y represivos, hasta impugnar el conjunto de la formacin social.

 

Si bien Miliband no hubiese desechado una estrategia de participacin al interior del "sistema poltico burgus" va partido, en la medida que considera al sistema representativo como producto de las luchas que llev adelante la clase obrera, la discusin en Poulantzas va a desembocar ms bien en una flexibilizacin de la postura relativa al partido poltico como forma de organizacin primordial, que no supone dejar de lado completamente esa forma organizativa.

 

A posteriori de Poder poltico y clases sociales va a escribir Fascismo y dictadura, texto que todava posee una fuerte impronta estructuralista en la construccin categorial, aunque ya vemos all un uso bastante ms importante de conceptos gramscianos, no tan presentes en el texto anterior. En Fascismo y dictadura Poulantzas busca dar cuenta de una serie de problemticas que no senta suficientemente bien planteadas en Poder Poltico, porque conceda notable importancia a la nocin de "autonoma relativa" y se dificultaba observar las diferencias existentes entre una "democracia burguesa", el "fascismo" y una dictadura -como las que podan verse en muchos de los pases del llamado Tercer Mundo- que no revistiera las mismas caractersticas que las fascistas. Dichas diferencias podran ser explicadas correctamente de acuerdo con las caractersticas que estructuralmente asumiera la lucha de clases en los distintos pases y regiones estudiados.

 

Es en un texto posterior, "Las clases sociales en el capitalismo actual", donde pareciera ser que Poulantzas se "hace cargo" de algunas de las crticas deslizadas en la polmica con Miliband. Uno de los planteos de Miliband tena que ver -y esto se da de la mano con la crtica de E. P. Thompson a Althusser- con el fuerte acento puesto sobre la cuestin teortica en el estructuralismo marxista, que creaba un proceso de abstraccin tan formidable que desvinculaba la reflexin de la praxis; casi desconociendo lo fundamental de la relacin entre teora y praxis en el marxismo. Si la teora comportaba un proceso de abstraccin semejante que no haba retorno hacia el "concreto enriquecido" y por otro lado la "experiencia prctica" se encontraba tan fuertemente determinada en trminos estructurales, la conclusin era -para los autores crticos- una teora que no explicaba correctamente el funcionamiento social ya que adems haba perdido de un modo notable potencialidad transformadora de la realidad.

 

Poulantzas supo contestar algunas de estas crticas, ya que en Poder poltico puede encontrarse toda una serie de reflexiones en torno a la teora de las clases sociales en el marxismo. Pero los crticos insistan en que el abordaje terico "sobredeterminaba" de tal modo las "situaciones concretas" de "las clases" que pareca que en todo momento las prcticas de las mismas estaban determinadas por la "estructura".

 

En esa concepcin sustentada en tan fuerte determinacin estructural, era siguiendo al "partido" que poda pensarse la reconciliacin posible entre teora y praxis. Esta visin aparece bastante ms matizada en "Las clases sociales en el capitalismo actual", porque el "objeto" de estudio son las "clases sociales" y porque aqu el partido no es necesariamente la nica forma de organizacin posible que pueden darse las clases subalternas. Dice Poulantzas: no hay necesidad de una "conciencia de clase" propia y de una organizacin poltica autnoma de las clases en lucha para que la lucha de clases tenga lugar en todos los dominios de la realidad social.[8] Pareciera haber aqu un sutil cambio de grado hacia la capacidad transformadora de lo social de la "lucha de clases".

 

Esto, que pareciera ser en cierto modo por parte de Poulantzas un "hacerse cargo" de las distintas crticas desplegadas por un lado a sus primeros textos, tiene tambin que ver con una modificacin de la coyuntura tanto intelectual como histrica, como intentaremos ver a continuacin.

 

Foucault en perspectiva marxista: el momento del paso del estructuralismo al posestructuralismo y el cambio en la coyuntura histrica y en la estrategia poltica

 

La Francia de los aos sesenta, y puntualmente el Pars de la poca, era un espacio intelectual bastante "explosivo" donde uno poda encontrarse con la revalorizacin de la participacin democrtica de posguerra, la crtica de " La Academia", el impacto de la "Revolucin Cultural" china, el de las guerras de liberacin de varios de los pases del Tercer Mundo. Un contexto donde se desarrollaron las filosofas crticas de Sartre pero tambin las teoras de Lvi-Strauss y los primeros escritos de Althusser y de Lacan.

 

Desde el marxismo, y prefigurando la fuerte crtica hacia la ortodoxia estalinista presentes en los movimientos de fines de los sesenta, comienza a emerger una idea de "revolucin total", que por oposicin con los procesos dados en la Unin Sovitica entenda que la transformacin no se agotaba en la socializacin de los medios privados de produccin sino que adems comprenda una modificacin profunda de la vida cotidiana, de la sexualidad, de la relacin con el medio ambiente.

 

Pero a posteriori del fracaso ocurrido con los movimientos de mayo del 68, el anlisis de la izquierda comenz a observar que la capacidad de supervivencia del sistema era lo suficientemente fuerte como para creer que fuera posible una transformacin inmediata. Y si un texto de Althusser como "Ideologa y aparatos ideolgicos del Estado" es de esa poca, tambin nos encontramos aqu con varios de los trabajos de Foucault relativos a la transformacin de las "instituciones de encierro" y la aparicin de diferentes "dispositivos" de "control social".

 

En Foucault encontramos una tematizacin microsociolgica, una bsqueda de cmo se constituye el dominio en aquellos mbitos, como los cotidianos, que no fueron generalmente abordados por una teora poltica. Se presenta todava una visin "estructural" donde ese mismo poder burgus se materializa en instituciones tendientes a reproducir nuevamente "el poder" o bien la "ideologa dominante"; dando cuenta de las dificultades de transformacin de una sociedad burguesa que haba salido fortalecida luego del fracaso de los movimientos del 68.

 

La evaluacin pesimista del proceso llev por un lado a que la teora tendiese a focalizar cada vez ms en los mecanismos de control social que funcionaban de modo "estructural", moldeando incluso las prcticas constitutivas de lo "subjetivo". Esto tendi a desplazar muchas de las posiciones marxistas en relacin por ejemplo al poder de las clases capitalistas, a la misma capacidad de transformacin de las sociedades capitalistas por parte de las clases subalternas e incluso a la existencia misma del proletariado. El desplazamiento de muchas de las principales categoras marxistas prefigur en el ambiente intelectual francs (aunque no solamente en ste), no slo un desplazamiento del marxismo a favor de la supervivencia del estructuralismo, sino ya hacia principio de los setenta la emergencia de un pensamiento de tipo postestructuralista sustentado en posiciones relativistas en el campo del conocimiento.

 

Pero a diferencia de muchos marxistas estructuralistas, lo que caracteriz tanto a Foucault como a algunos postestructuralistas, fue la filosa crtica que desplegaron contra algunas visiones del marxismo (ortodoxas) defensoras del statu quo dentro de los pases denominados del "socialismo real". Si el desplazamiento terico que va de lo "macrosociolgico" y "macrohistrico" hacia lo "microsociolgico" y "microhistrico" supone la idea de recuperar "lo cotidiano" tambin como mbito donde se dan las "luchas" contra la explotacin, de modo de pensar que la revolucin debe darse como "totalidad" en estos pequeos mbitos; se comprende adems que ese proceso no se produjo en las sociedades del "este" donde las "revoluciones" dadas "desde arriba" dieron paso ms bien a la constitucin del "gulag" antes que a la transformacin de esa "vida cotidiana". El "gulag" es una institucin, pero que no se sita, ya que puede ser una prctica "instituida", un "proceso instituido" ms all de la institucin. Puede originarse en la concepcin "terica" estalinista, en ese saber constituido en "poder"; pero tambin en la Revolucin, en las instituciones revolucionarias incluido el Estado. El Estado es una institucin de poder, y lo es tanto en las sociedades burguesas como en las proletarias. Este "poder instituido" es, sin embargo, al estar presente en todas estas sociedades, "genrico", y atraviesa al conjunto de las instituciones como as tambin al conjunto de las prcticas, tanto las "pblicas" o las "polticas" como las "privadas" y cotidianas. De all la dificultad de "situar" al "poder", de "verlo" en un sentido "esttico"; porque el mismo se desplaza, se transforma, se vuelve "proceso" y "movimiento". En este momento "terico" es que puede enmarcarse la obra de lo que se conoce como "el ltimo" Poulantzas, el de "Estado, poder y socialismo".

 

Hasta ahora intentamos ver cmo, en las obras posteriores a Poder poltico Poulantzas va cristalizando una modificacin de la posicin terica que le permite asumir de un mejor modo -no tan "estructural"- el problema del antagonismo social.

 

En cierto modo esto responda a un cambio de contexto histrico, pero tambin a un desplazamiento terico que comenzaba -an dentro de las corrientes estructuralistas- a estudiar de modo ms concreto la constitucin de las "subjetividades" y el funcionamiento de las clases en ciertos casos.

 

El paulatino desplazamiento temtico tambin supuso en Poulantzas un cierto desplazamiento en trminos de la estrategia poltica, porque como pudimos ver "el partido" dejaba de ser la "nica" forma posible de organizacin de las clases subalternas.

 

La necesidad de focalizar de un modo ms profundo sobre la estructura de la lucha de clases en un momento histrico diferente al que se produjo Poder poltico implic la inclusin por parte de Poulantzas de la teora foucaultiana del poder, aunque modificada en un sentido marxista.

 

Como sostuvimos previamente, encontramos en "Estado, poder y socialismo" un contexto histrico diferente al de 1968. Aqu ya estaba claro el fracaso de los movimientos emancipatorios de fines de los 60, pero tambin comenzaban a verse de forma ms clara los efectos de una transformacin social post-sesentayocho que implicaba un cambio profundo en las formas de la -hasta entonces vigente- organizacin laboral "fordista". Este proceso, articulado a su vez con la llamada "crisis petrolera" de 1973, dio forma al comienzo del fin del xito que hasta entonces haban tenido las polticas de tipo keynesianas implementadas en Europa por la llamada "formacin estatal de bienestar". Adems las modificaciones que se daban en el mbito laboral indicaban la prdida de peso poltico de la clase obrera, justamente el "clsico" sujeto de la transformacin planteado por el marxismo.

 

Ya en los sucesos producidos en distintos lugares de Europa hacia fines de los sesenta y principios de los setenta se mostraban otra serie de "sujetos" crticos del orden capitalista establecido como ser los movimientos pacifistas, feministas, de liberacin sexual, de liberacin racial, de artistas, estudiantiles, etc. Pero el fracaso de estos movimientos fue ledo en clave postestructuralista como una forma ms de la produccin de "subjetividades" promovida por un poder que ya no se "situaba" (aunque pudiera por momentos "condensarse" en algunas instituciones) sino que ms bien se desplazaba por el conjunto de la sociedad "atravesando" los "cuerpos" e instituyndolos de sentido. Esta nocin de poder es retomada por Poulantzas en este libro, aunque con algunas modificaciones en relacin a la postura original de Foucault.

 

Una primera diferencia es bsicamente poltica, ya que si bien en ambos autores pueden encontrarse elementos tericos tanto estructuralistas como postestructuralistas, en el caso de Poulantzas estos elementos siguen articulados dentro de una teora marxista, mientras que Foucault es notablemente ms ambiguo al respecto. Esta diferencia es fundamental, ya que al considerarse marxista, Poulantzas nunca deja de lado en el anlisis sociolgico y poltico que el conjunto de las clases y grupos sociales viven en una sociedad capitalista, aunque la misma posea caractersticas diferentes de aquella que describi Marx o el propio Lenin. Un punto importante que en Foucault no se plantea de ese modo, ya que la sociedad que construye el poder en este autor tiene que ver con los "dispositivos" de la sociedad burguesa, aunque tambin de las sociedades soviticas que evidentemente no son para l sociedades "capitalistas". El "objeto", es ms bien en Foucault el poder en trminos "genricos".

 

En Poulantzas en cambio el "poder" es el modo en el que el capital busca reproducir el conjunto del modo de produccin capitalista y su propia formacin social; tiene que ver con la sociedad capitalista y por supuesto con el antagonismo que esa sociedad presenta entre el "capital" y el "trabajo", expresado en la disputa entre las consideradas "clases fundamentales", es decir, la burguesa y el proletariado. Pero qu es lo que toma de Foucault? La idea de que el poder que expresa el dominio del capital en las sociedades capitalistas es notablemente "dinmico". Es un "poder" que no se encuentra nunca esttico, ya que se produce y reproduce constantemente, se desplaza. Y eso sucede simultneamente al interior del conjunto de instituciones que conforman la formacin social capitalista como as tambin en los "cuerpos" y en las "prcticas" que esos mismos cuerpos disciplinados despliegan dentro o fuera de esas instituciones.

 

As el Estado sigue siendo una estructura fundamental dentro de la formacin social capitalista, pero en la medida que se manifiesta como una "condensacin de relaciones de fuerza". Esto supone una modificacin de la visin que Poulantzas sostena con relacin al Estado, ya que en esta ltima es claro que tambin el Estado es producto de la lucha de clases.

 

Sin embargo, lo ms importante en relacin a este cambio es que implica una clara modificacin en trminos de la estrategia poltica, algo tenuemente insinuado en textos anteriores. Porque lo que tenemos aqu es que si el poder del capital se desplaza, ya no es posible pensar que se producir una transformacin sustancial de ese poder por parte de las clases subalternas con la mera obtencin del poder del Estado. No sera suficiente la estrategia leninista de "toma" del Estado y posterior instauracin de la "dictadura del proletariado" para caminar hacia el comunismo.[9] No alcanzaba tampoco con la socializacin de unos medios privados de produccin que pasaban a ser gestionados por el Estado, ni con el crecimiento exponencial de un aparato "de control" estatal que se impona por sobre "la economa" y muchas de las "acciones cotidianas" en el mbito privado.

 

Para Poulantzas la teora foucaultiana es til ya que supone que ese poder es dinmico y atraviesa el conjunto social, motivo por el que no alcanza con la "toma del Estado", con la "ocupacin" de tal o cul institucin, ya que el poder del capital se va desplazando en la bsqueda de no ser "encontrado" por un accionar poltico que parta de las clases subalternas.

 

As es que la disputa contra el poder del capital debe ser tambin comprendida en trminos dinmicos. Si el poder est en "todos lados", entonces la confrontacin contra ese poder emanado de la formacin social capitalista debe darse tambin en "todos lados", pero nunca en un sentido esttico, porque el propio poder en su dinamismo es capaz de "situar" cualquier accin emancipatoria y tornarla en una que implique por el contrario la reproduccin del poder del capital.

 

Conclusiones

 

Como plantebamos en la "introduccin", el "nudo" que pretendi articular el conjunto de este texto fue ver cmo se fue modificando la perspectiva terica de Poulantzas desde Poder poltico hasta "Estado, poder y socialismo". Vimos que si bien Poulantzas no deja de lado por completo su posicin terica encuadrada dentro del "estructuralismo marxista", va matizando dicha posicin a partir de las modificaciones histrico-contextuales propias de la sociedad capitalista.

 

En Poulantzas esto implic que la perspectiva terica desplazara hasta cierta medida una fuerte importancia asignada al estudio de las "estructuras" a una que pone ms el acento en la "lucha de clases" para el estudio de la transformacin de esas propias "estructuras".

 

Ese pequeo cambio en la constitucin del "objeto" representa a su vez un cambio en la conceptualizacin de las estructuras de poder dentro de la formacin capitalista. Pero como tratamos tambin de demostrar, dicho cambio supuso el balance realizado por el propio autor acerca de las distintas experiencias histricas tanto de la clase obrera como del conjunto de las clases subalternas que luchan contra la explotacin. Lo que implic la incorporacin por parte de Poulantzas de una serie de perspectivas que sin dejar del todo de ser estructuralistas, buscan una visin ms dinmica de comprender el funcionamiento del poder del capital en las sociedades contemporneas, acercndolo a cierto postestructualismo.

 

Ese cambio relativo en la conceptualizacin terica fue abordado aqu tratando de no perder de vista algo fundamental para una perspectiva que se precie de ser materialista: la relacin entre teora y praxis. Si la consecuencia prctica, en trminos de estrategia poltica, que se desprende de la posicin estructuralista de dar cuenta del carcter "estructural" e inmodificable de la formacin capitalista, es el despliegue de la "lucha ideolgica" introducida "desde fuera" a partir de la accin del partido poltico; la visin que se deriva de una concepcin dinmica, "relacional" del poder del capital, no necesariamente es que la nica confrontacin en el terreno poltico e ideolgico est mediada por el partido poltico sino adems por otro tipo de mediaciones.

 

Este punto de vista tiene que ver con un cambio del momento histrico, con un balance del fracaso de los movimientos de transformacin social de fines de los sesenta, pero tambin con un balance crtico de la situacin de burocratizacin que se observaba en las sociedades capitalistas occidentales (an de las de "bienestar") y en las sociedades del "socialismo real".

 

La situacin de crisis del "estatalismo" de izquierda, que se presenta empricamente con la crisis de la formacin estatal de bienestar en los pases europeos occidentales y luego con la "falta de perspectivas" de transformacin (socialista) democrtica en los "pases del este" concluye por un lado con la idea de una virtual desaparicin de la clase obrera y por el otro con la idea de su real burocratizacin. Las prcticas emancipatorias no necesariamente pueden provenir entonces de la clase obrera, pero si provinieran de ella es probable que no lo hicieran a partir de la mediacin de una organizacin de tipo burocrtica como el partido poltico. As, esto abre el camino a una nocin de clase ms amplia pero tambin a la idea de que lo poltico no necesariamente se encuentra mediado institucionalmente y que la transformacin social no se termina con la "toma" del poder del Estado capitalista. Entre otras cosas porque el poder del capital para Poulantzas ya no se encuentra solamente ubicado en el Estado capitalista sino adems tambin en el conjunto de instituciones que componen la formacin social capitalista.

 

Lo que aparece en Estado, poder y socialismo de un modo ms cabal que en sus textos previos, es que si bien se reconoce que hay una estrategia poltica que va ms all de lo "partidario", esto por otro lado no supone dejar de lado la posible participacin y disputa -por parte de los grupos subalternos- al "interior" del "sistema poltico". Tenemos aqu por parte de Poulantzas una diferencia con aquellas posiciones que niegan cualquier posibilidad de disputa poltica emancipatoria "interna" al "sistema", situndola siempre en la crtica que -por ejemplo para el caso de los movimientos sociales- se hiciera solamente desde fuera del mismo. Esto supuso una serie de crticas que se le realizaron a Poulantzas, como as tambin a ciertas interpretaciones del Gramsci de "Los cuadernos", donde se observaban posibles consecuencias reformistas.

 

En qu sentido? En el de postular que es posible a partir de las acciones de los sujetos, de las clases subalternas, a partir de la disputa de clases, transformar las instituciones de una determinada formacin social capitalista, incluyendo entre ellas al Estado capitalista. Esto podra desprenderse de una definicin terica del Estado capitalista como una relacin social que funge como "condensacin de relaciones de fuerza" al interior del modo de produccin en su conjunto.

 

A esta crtica podra sumrsele otra correspondiente a la potencialidad de transformacin poltica de la teora de Poulantzas. Esta tiene que ver con la nocin de "totalidad" presente en la concepcin marxista. Si bien el marxismo reconoce la existencia de distintas instancias mediadoras del funcionamiento social, lo cierto es que esas instancias para esta teora se encuentran articuladas en torno a una visin totalizadora. En cierto modo, en el marxismo esa idea de "totalidad" se vincula desde un punto de vista materialista con la nocin hegeliana de "totalidad", posicin que el estructuralismo marxista rechaza por considerarla idealista".[10] El problema terico de rechazar la nocin de "totalidad" implica en el estructuralismo marxista una comprensin de las formaciones sociales separadas en diferentes "regiones", suponiendo el funcionamiento articulado de estas pero a su vez afirmando por otro lado cierta "autonoma relativa" de las mismas.

 

El problema, sostienen los crticos, es que si se pierde de vista esa nocin totalizadora del funcionamiento social, entonces la crtica social no puede darse en un sentido radical al conjunto de la sociedad capitalista, se pierde potencial emancipatorio y se cae en el reformismo propio de las visiones "politicistas puras" o "economicistas puras".[11]

 

Ahora, si bien deben asumirse los problemas tericos que tiene la visin de Poulantzas, nuestra pregunta ms bien tiene ver con las posibilidades de recuperar esta teora en nuestros das. Es todava til?

 

Podra decirse que s, por ejemplo para intentar explicar en la actualidad la conformacin de los "bloques dominantes de poder", utilizando conceptos poulantzianos como los de "fracciones de clase", "fracciones burguesas", etc.[12] Pero hay adems otra que refiere a la posibilidad de pensar en la actualidad una estrategia poltica que nos permita salir de esa dicotoma entre "estatalismo" y "anti-estatalismo", "socialdemocracia" y "estalinismo", "reforma" o "revolucin", "movimientismo" o "partidismo".[13]

 

Si asumimos la ltima definicin de Estado de Poulantzas, aquella que lo categoriza como "condensacin de relaciones de fuerza", veremos entonces que el poder del capital no es esttico sino dinmico (aunque sea estructural), por lo que la transformacin de las sociedades capitalistas no puede darse nicamente con la "toma" del "poder del Estado" para transformar o destruir los aparatos del Estado capitalista sino en trminos de una "transformacin total" de la sociedad, una "revolucin total" que comprenda a la "base" y la "superestructura", al conjunto del "bloque histrico". Pero, si se entiende que el poder del capital es dinmico y por ello invade el conjunto de las esferas sociales, entonces la lucha contra ese poder del capital sera slo posible en la medida que tambin ella se extendiese a todos los mbitos de la sociedad.

 

Esto es importante, porque supone una interpretacin de un nuevo contexto social donde la lucha contra el poder del capital no parte slo y necesariamente de la clase obrera y de la esfera de la reproduccin social, sino que tambin incluye a todo un conjunto de movimientos sociales.

 

Ahora bien, esto no supone que la disputa solamente pueda darse "externamente" al mbito institucional establecido, porque el poder tambin se sita dentro de ese mismo mbito institucional. Si pensamos dinmicamente, la lucha contra el poder del capital debe darse al interior de las instituciones pero tambin en el exterior de las mismas; concretamente, deber darse dentro del "sistema poltico" como tambin por fuera del mismo, buscando los flancos dbiles de un "sistema" totalizador que se ha vuelto burocrtico y por momentos carente de legitimidad.

 

Si pensamos dinmicamente, esto no debera necesariamente suponer una estrategia reformista. Ya que si el poder "se mueve", tambin deber hacerlo cualquier disputa en contra de ese poder, pero eso depender del anlisis de la situacin concreta, de la caracterizacin del momento poltico en el que hay que actuar de un modo o de otro.

 

Por esto es que nos resulta til retomar el pensamiento poltico de Poulantzas en nuestros das, para tratar de pensar una estrategia poltica que no sea necesariamente excluyente, que no nos deje en esa dicotoma por momentos improductiva respecto de una estrategia que se plantea "desde fuera" o "desde dentro" del funcionamiento de la formacin social capitalista. Luego del fracaso estalinista, no alcanza con la teora del "doble poder", tampoco con las -cada vez ms derechizadas- estrategias socialdemcratas de "ocupar espacios" dentro del sistema poltico burgus.

 

La teora de Poulantzas nos sirve para pensar que ambos fracasos se deben a la movilidad del poder del capital, a esa movilidad que implica que el poder siempre pueda "situarnos" y "moldearnos" y que, por el contrario, a nosotros nos sea difcil poder situarlo a l. Es en ese sentido que hoy la izquierda debe adoptar entonces una estrategia mltiple contra el poder del capital, golpendolo por momentos desde dentro y por momentos desde fuera. Discutiendo y contraponiendo al accionar del Estado capitalista fuera y dentro de l, buscando jaquearlo por todos lados. Una tarea por supuesto no demasiado fcil, pero no por ello imposible, si es que seguimos pensando que las estrategias polticas derivadas del anlisis terico para el marxismo siempre suponen la bsqueda inapelable de la praxis transformadora.

 

* Docente de las carreras de Ciencias de la Comunicacin y Ciencia Poltica de la Universidad de Buenos Aires. Colaborador de Herramienta.

 

[1] La crtica de Bensad puede ser consultada en http://www.herramienta.com.ar/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=298.

 

[2] Ver respecto L. Althusser y E. Balibar, Para leer El Capital, Mxico, Siglo XXI, 2000, pp. 3-4.

 

[3] Discusiones que alcanzaron al "existencialismo sartreano" pero tambin a aquellas corrientes marxistas consideradas "subjetivistas" o bien "historicistas" en las cules eran ubicados autores como Korsch o Lukcs.

 

[4] N. Poulantzas, Poder poltico y clases sociales en el Estado capitalista, Buenos Aires, Siglo XXI, 1998, pp. 42-44.

 

[5] Puede encontrarse una sistematizacin de esa discusin en Ernesto Laclau, "Teoras marxistas del Estado: debates y perspectivas", en Norbert Lechner, comp., Estado y Poltica en Amrica Latina, Mxico, Siglo XXI, 1985; y desde una perspectiva ms afortunada, Atilio Born, "Estadolatra y teoras Estadocntricas", en Estado, capitalismo y democracia en Amrica Latina, Buenos Aires, CLACSO, 2003.

 

[6] Ese debate se encuentra compilado en castellano. Horacio Tarcus, comp., Debates sobre el Estado capitalista, Buenos Aires, El Cielo por Asalto, 1991.

 

[7] Ver al respecto H. Tarcus, ob. cit. ; Len Oliv, Estado, legitimacin y crisis, Mxico, Siglo XXI, 1985.

 

[8] N. Poulantzas, Las clases sociales en el capitalismo actual, Mxico, Siglo XXI, 1998, pp. 16-17.

 

[9] N. Poulantzas, Estado, poder y socialismo, Buenos Aires, Siglo XXI, 1986 (ltimo apartado "Hacia un socialismo democrtico", p. 305).

 

[10] Ver al respecto Althusser y Balibar, ob. cit.

 

[11] Algunos consideran que esto estara en la base de pensar "lo poltico" y "lo econmico" como mbitos separados. Tambin que esa misma postura se sostiene en una interpretacin neoricardiana o -paradjicamente- directamente neokeynesiana del funcionamiento de la teora marxista del valor en las sociedades capitalistas contemporneas, ya que postulara que la explotacin capitalista -y por ende la "salida" de la misma- no se genera en una "ley" propia del capitalismo o en una "lgica" del capital sino en las propias polticas estatales "autnomas". Ver Rolando Astarita, "Sobre Estado y relaciones sociales", en Realidad Econmica, n 212, mayo-junio de 2005, y del mismo autor, Valor, mercado mundial y globalizacin, Buenos Aires, Ediciones Cooperativas, 2004.

 

[12] Algunos autores siguieron utilizando la nocin de "fracciones de clase" para establecer vnculos analticos entre la existencia de distintas "fracciones de capital" en el mbito de la "economa" y su expresin en el campo de lo poltico-partidario. Este tipo de perspectivas, deudoras en cierto modo del anlisis poulantziano, fueron sobre todo fructferas para investigar la constitucin de los sectores dominantes y los "bloques en el poder" en distintos pases. Ver al respecto el libro de Eduardo Basualdo y Enrique Arceo, Neoliberalismo y sectores dominantes. Tendencias globales y experiencias nacionales, Buenos Aires, CLACSO, 2006, y especialmente Armando Boito, A burguesia no Governo Lula, Buenos Aires, CLACSO, 2006.

 

[13] No es este el nico uso posible hoy de la teora de Poulantzas. Existen por supuesto otros, como por ejemplo, Ulrich Brand, Social Forces and Political Institutions in the International State . A Neo-Poulantzian Approach to The International Today, Frankfurt , agosto de 2006, mimeo.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter