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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2008

La regla de oro del sistema: privatizar las ganancias y socializar las prdidas y las deudas

Alejandro Teitelbaum
Argenpress


El rasgo principal del sistema capitalista consiste en la apropiacin privada de los frutos del trabajo social, es decir la expropiacin por los capitalistas de los valores creados por los trabajadores manuales e intelectuales.

Estos valores se crean en el proceso de produccin de bienes y servicios (industria, agricultura, investigacin cientfica, educacin, atencin mdica, transporte, agua corriente, electricidad, salubridad, etc.). Deducido el precio de la fuerza de trabajo, el valor restante es el plusvalor o plusvala, medida econmica de la explotacin de la fuerza de trabajo, que se intensifica cada vez ms a escala mundial y es la base fundamental de la acumulacin capitalista.

Pero, sobre todo en los ltimos decenios, esa expropiacin de valores se produce tambin fuera del proceso productivo y de la prestacin de servicios, principalmente a travs del capital financiero especulativo, lo que permite a una nfima minora apropiarse en forma parasitaria del fruto de trabajo y de los ahorros de los pueblos de todo el mundo, al margen de la economa real. Este proceso tiene frecuentemente una vertiente francamente delictiva, donde la corrupcin ocupa un lugar muy importante.

Por ejemplo en Estados Unidos, el gigante transnacional de la energa Enron se declar en quiebra reconociendo una deuda de 40 mil millones de dlares y dej en la calle a su personal (12000 personas), al que, por aadidura, despoj del capital previsional de su jubilacin, invertido en acciones de la propia empresa. En otras quiebras de grandes bancos o grupos financieros transnacionales, miles de pequeos ahorristas han visto evaporarse el fruto de muchos aos de esfuerzos e incluso de privaciones.

Despus de Enron se sucedieron otros casos similares como el de WorldCom y resultaron implicados los dos ms grandes bancos estadounidenses: Citygroup y JP Morgan Chase.

El caso ms reciente con proyeccin mundial es el de la crisis de los prstamos hipotecarios a alto riesgo (subprimes) con tasa de inters variable, que ha dejado sin liquidez a muchos Bancos privados lo que ha conducido a los Bancos Centrales a inyectar en el mercado financiero decenas o centenares de miles de millones de dlares.

Esta crisis dej en la calle a decenas de miles de modestos deudores hipotecarios proprietarios de viviendas en Estados Unidos. Por eso el Gobierno de ese pas ha decidido invertir 200.000 millones de dlares de los contribuyentes para salvar...al capital financiero concentrado en Fannie Mae y Freddie Mac. Y las principales bolsas mundiales saltan de alegra.

Esta es una caracterstica comn de los Gobiernos actuales, aun los ms opuestos al intervencionismo estatal en la economa: socorrer con los dineros del pueblo al gran capital en dificultades. O dicho ms precisamente, tapar los agujeros dejados por el capital privado como resultado de sus fechoras.

En Argentina los grandes grupos financieros nacionales e internacionales con la complicidad de los Bancos y de los sucesivos gobiernos y con la bendicin y participacin del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, han despojado al pas mediante polticas desenfrenadas de privatizacin de los bienes y servicios pblicos y de los recursos naturales, de endeudamiento externo e interno real o ficticio, de estatizacin de deudas privadas, etc.

La deuda externa

El caso de la deuda externa es ejemplar, pues ha consistido y consiste en privatizar los beneficios y socializar las prdidas.

En 1982 la dictadura militar y su Ministro de Economa Cavallo estatizaron la deuda privada de cientos de empresas por un monto de unos 14000 millones de dlares.

Se hizo mediante un seguro de cambio que consista en asegurarle al deudor el valor del dlar al momento del pago de la deuda. Por ejemplo si deba 10.000 dlares a un valor de 10 pesos por dlar, llegado el momento de abonarla, el deudor solo pagaba los 10.000 dlares a 10 pesos el dlar. La diferencia en caso de un aumento del dlar la absorba el Estado, el pueblo. Es decir se transfiri la deuda privada a la sociedad argentina.

Gran parte de la deuda estatizada eran auto-prstamoses decir prstamos que se haca la misma empresa con dinero que tenia ahorrado en bancos exteriores. El banco emisor del crdito era el testaferro de la empresa y el cmplice de esta estafa. Muchas empresas fueron descubiertas como FATE, SADE, algunas del grupo TECHINT, BGH, SIDECO.

A mediados del ao 2000 el juez Jorge Ballestero dict sentencia en la causa Alejandro Olmos s/denuncia iniciada en 1982, estableciendo la responsabilidad de los funcionarios de la dictadura que contrajeron la deuda y la corresponsabilidad de los organismos internacionales como el FMI, que aprobaron prestamos ilcitos y fraudulentos. Como la accin penal haba prescripto, el juez Ballestero remiti el fallo al Congreso, para que tomase la intervencin que la Constitucin Nacional le confiere en el manejo de la deuda externa (art. 75). La mayora parlamentaria nunca se ocup del tema.

La reciente decisin del Gobierno de pagar 6700 millones al Club de Pars, cuando habra que hacer una auditora previa para averiguar qu parte de la deuda es legtima, cunto se debe, si se debe algo, es otro caso de socializacin de las deudas, porque se pagar con los dineros del pueblo, depositados en el Banco Central.

Como el hambre viene comiendo, el Club de Paris quiere ms y dice que el monto de la deuda es de 7900 millones.

Y la ronda infernal de pagos y nuevos endeudamientos no tiene miras de acabar.

El caso de Aerolneas Argentinas repite esa constante que consiste en privatizar las ganancias y socializar las perdidas

El Gobierno de Menen vendi Aerolneas Argentinas en 1990 libre de deudas y cuando daba ganancias a la empresa entonces estatal espaola Iberia, que estaba prcticamente en bancarrota y a la que el gobierno espaol se dispona a privatizar previa capitalizacin mediante la adquisicin por monedas de patrimonios sanos como era entonces AA.

Las aeronaves y la mayora de las propiedades de Aerolneas (tanto las oficinas centrales como oficinas en Pars, Nueva York, Los Angeles, Roma y Francfort) fueron liquidadas; varios aviones fueron vendidos o hipotecados, algunos activos fueron dados en prstamo, se perdieron varias rutas internacionales y los tres simuladores de vuelos para la instruccin de los pilotos fueron vendidos. La empresa contrajo una deuda enorme y dej de dar ganancias. Los problemas internos de Iberia y de sus filiales la llevaron a la bancarrota en 1994, momento en el que el accionariado de Aerolneas pas a la Sociedad Espaola de Participaciones Industriales, ente pblico de participaciones industriales del Estado espaol.

En junio de 2001 se suspendieron los vuelos a siete destinos internacionales y la aerolnea entr en convocatoria de acreedores. En octubre del mismo ao, el control de Aerolneas Argentinas y Austral fue cedido a Air Comet, un consorcio formado por las aerolneas privadas espaolas Spanair y Air Comet junto con el operador de turismo Viajes Marsans, que adquiri el 92,1% de las acciones.

Y ahora que queda muy poco de AA (salvo deudas) el Gobierno de Cristina Kirchner la reestatiza.

El Gobierno de CFK quiere cerrar a cualquier costo financiero y en exclusivo beneficio de Marsans, una gestin calamitosa y delictiva (vaciamiento de la empresa) por parte del empresario espaol. Gestin calamitosa y delictiva que cont con la complicidad del Gobierno de Kirchner.

Por eso Jaime firm el acuerdo con Marsans, con la aprobacin de la Casa Rosada, acuerdo que sigue existiendo porque hasta ahora nadie lo declar nulo, ni siquiera la ley de rescate de Aerolneas que acaba de sancionar el Congreso.

En lugar de celebrar ese acuerdo en la Casa Rosada con toda la comparsa, el Gobierno debera haberse apresurado a desconocerlo declarando que Jaime haba ultrapasado las instrucciones recibidas. Y dejar inmediatamente cesante a este ltimo.

Evidentemente esto no poda ocurrir porque Jaime no actu por su cuenta pues forma parte, junto con los K, De Vido y algunos otros, del crculo estrecho de la camarilla gobernante.

Las consecuencias de este actitud del Gobierno y de los parlamentarios frente al acuerdo firmado por Jaime son nefastas para el inters nacional, porque el Grupo Marsans puede invocarlo para recurrir al CIADI (tribunal arbitral del Banco Mundial) fundndose en el artculo 10 del Tratado de Promocin y Promocin de Inversiones celebrado entre Argentina y Espaa octubre de 1991.

Dicho artculo 10, si bien establece la competencia de los tribunales del Estado donde se realiz la inversin en caso de controversia entre las partes, autoriza a la parte insatisfecha con el fallo del tribunal nacional a recurrir al tribunal arbitral. Lo que deja la va libre a Marsans para reclamar indemnizaciones millonarias ante el CIADI.

Durante los aos 90 Menen firm casi 60 Tratados Bilaterales de Promocin y Proteccin de Inversiones y en setiembre de 1991 adhiri al CIADI (ratificacin parlamentaria en julio de 1994, ley 24353) lo que le ha quitado al Estado argentino el poder de decisin en materia de polticas econmicas.

Y desde entonces ni los Gobiernos Kirchner ni el Parlamento han hecho nada para romper esas ataduras, pudiendo hacerlo mediante la denuncia, evitando la tcita reconduccin, etc.

Por ejemplo en el Congreso duerme el Expte. 1598-D-07. Eduardo Macaluse.

Declaracin de nulidad absoluta de toda prrroga de jurisdiccin argentina y de la Ley 24353, de convenio sobre arreglo de diferencias relativas a inversiones entre Estados y nacionales de otros Estados.

Por cierto que la derecha, ferviente partidaria de las privatizaciones, est en contra de la reestatizacin de AA, como ahora est a favor del pago de la deuda a los miembros del Club de Paris.

Los escribas del Gobierno, no sin cierta habilidad para hacer pasar su mensaje, despotrican contra la poltica aerocomercial que ha llevado a la actual situacin catastrfica en la materia y sostienen que la solucin (la menos mala dicen algunos de ellos) es reestatizar AA. Pero se saltean cuidadosamente el tema crucial de quin se hace cargo de los pasivos y si se le paga algo a Marsans o no. Cuando la actuacin del Gobierno en este asunto conduzca a un nuevo despojo (la reprivatizacin total o parcial de AA, como prev la ley aprobada por el Congreso, una vez pagadas las deudas) dirn tambin que la solucin es la menos mala. Segn los mismos escribas, pagar al Club de Paris tambin es una buena medida.

La mayora de la burocracia sindical vieja tradicin argentina que se remonta a los aos 50- se pone la escarapela y repite el discurso oficial. Habra que preguntarles qu hicieron y dijeron cuando se privatiz Aerolneas y mientras Marsans dejaba a la empresa en pelotas.

Buena parte de la gente de izquierda sustituye la reflexin destinada a proponer una alternativa apropiada a la poltica del Gobierno por frases como : la reestatizacin de Aerolneas es un paso en la recuperacin del patrimonio nacional, dicen. Y hay que mantener la lnea de bandera, afirman. Y no pocos de ellos tambin se olvidan del tema de los pasivos y si hay que pagar o no a Marsans.

Dan una respuesta virtual o simblica a un problema real que pone en juego los intereses nacionales y del pueblo trabajador.

Sin tener para nada en cuenta la realidad de los hechos y su contexto.

El contexto: Ms de cincuenta aos de expoliacin

El contexto es una poltica gubernamental de entrega del patrimonio nacional y contraria a los intereses de los trabajadores (ambos aspectos siempre van juntos) que, con breves y tmidas pausas, se remonta a principios de los aos 50 (segundo peronismo de Pern), sigui con las diferentes dictaduras militares, el frondizismo, el alfonsinismo, el peronismo de Menen y el peronismo de los Kirchner.

El giro hacia esta poltica que sigue hasta hoy podra situarse a principios de los aos 50 con la misin Cereijo a los Estados Unidos, el contrato petrolero con la California, filial de la Standard Oil y la cuenta regresiva iniciada entonces en la participacin de los trabajadores en el ingreso nacional, que lleg al 53 por ciento en los aos 49-50 y que en 2007 fue del 28%. Menos que en 2001 (31%) pese a que la ocupacin y el salario real aumentaron entre 2001 y 2007.

Lo que en otros trminos quiere decir que la tasa de explotacin de los trabajadores est aumentando desde 1950, incluso est aumentando desde que asumi Kirchner hasta ahora.

La realidad de los hechos

La realidad de los hechos en cuanto a AA es que a esta altura casi no es un patrimonio, ni nacional ni extranjero. Es prcticamente una cscara vaca, casi sin aviones y con algunas rutas autorizadas. Y muchas deudas, que ni siquiera se sabe a cuanto ascienden. As que reestatizando AA prcticamente lo nico que se reestatizan son deudas. Salvo que se encuentre una manera de recuperar la empresa libre de pasivo.

Porque lo que tiene que estar absolutamente claro es que no hay que pagar ni un centavo por AA al grupo Marsans ni reconocer ninguna de sus deudas.

No hay que repetir lo que Cavallo hizo con la deuda externa de las grandes empresas, hipotecando un poco ms el fundamento del autntico patrimonio nacional, que es la riqueza creada por los que trabajan.

El tema de la lnea de bandera merece reflexin.

Algunos Estados tienen lnea de bandera (lnea monopolizada por el Estado o con participacin estatal) por razones polticas y econmicas y an simblicas (en algunos casos esa denominacin tiene poco contenido real).

Parece obvio que conviene que el Estado monopolice o por lo menos tenga el poder de decisin en las lneas de cabotaje, sobre todo si tiene una poltica nacional de desarrollo armnico del transporte areo, ferroviario, vial y por agua.

En Argentina esa poltica por ahora no existe y en materia de cabotaje Kirchner le dio a LAN Chile las rutas internas ms rentables. Y el resto de la poltica de vuelos de cabotaje no ha podido ser ms catastrfica.

En cuanto a tener una lnea de bandera para las rutas internacionales, la tendencia general es a la desaparicin o a la privatizacin parcial de las lneas de bandera, como consecuencia de los altos costos de explotacin, la fuerte competencia y un acentuado proceso de concentracin del transporte areo civil (son contnuas las fusiones y adquisiciones de grandes empresas internacionales de transporte areo). Y al proceso de concentracin y privatizacin se suman los despidos de personal y la superexplotacin del personal restante para disminuir los costos.

Varig, que figura como lnea de bandera de Brasil, fue una empresa muy fuerte hasta que estuvo al borde de la quiebra y fue comprada en 2007 por la empresa privada Gol. Alitalia est en cesacin de pagos y busca compradores entre los inversores italianos y empresas aerocomerciales extranjeras. Air France y KLM de Holanda tuvieron que fusionarse para sobrevivir e Iberia busca ahora la fusin con British Airways.

Pese a que Venezuela y Bolivia tratan de poner en funciones lneas de bandera, el contexto internacional no parece ahora econmicamente muy viable para salir a competir en solitario con una lnea de bandera en el transporte ereo internacional, sobre todo partiendo prcticamente de cero.

Algunas opciones razonables podran ser una alianza o asociacin de lneas de bandera latinoamericanas o una asociacin o alianza de una lnea de capital estatal argentino (pero sin cargar con las deudas de AA) con grandes empresas como Air France-KLM, Lufthansa y/o alguna gran aerolnea rabe o asitica.

Pero lo importante es lo que falta, en esto como en todo lo dems: una poltica global y coherente en defensa del inters nacional, entendido ste como el que responde a las necesidades y legtimas aspiraciones populares en materia de bienestar, alimentacin, salud, vivienda, salubridad, transporte, educacin, cultura, libertad y seguridad.

No se puede esperar nada de esto de la camarilla gobernante, pues sus tres objetivos centrales son: 1) preservar un sistema poltico, econmico y social agotado y en crisis, como lo viene haciendo desde que llen el vaco poltico que generaron los acontecimientos de 2001, 2) favorecer la concentracin del gran capital, viejo y nuevo, en el campo (fiesta sojera), en la industria y en los servicios y 3) enriquecerse ellos y sus amigos con participaciones abiertas o encubiertas.

Esta es una mala copia de la situacin en Francia entre 1848 y 1851 descripta por Marx en su 18 Brumario de Luis Bonaparte:

No es suficiente decir, como lo hacen los franceses, que su nacin ha sido sorprendida... Falta explicar cmo una nacin de 36 millones de habitantes ha podido ser sorprendida por tres capitanes de industria...... El 2 de diciembre la revolucin de febrero fue escamoteada por el juego de manos de un tramposo....

Por cierto que cuando Marx escriba tres capitanes de industria no pensaba en Kirchner, De Vido y Jaime y escribiendo tramposo tampoco tena en la mente a Kirchner.


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