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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2008

Las abuelas de Federico Cagnola Pereyra, el nieto 95
l quiso conocernos

Diego Martnez
Pgina 12


Jorgelina Pereyra y Nilda Cagnola cuentan cmo fue el reencuentro con su nieto, al que buscaron durante 30 aos. No tengan miedo de recuperar su identidad, es de la nica manera que van a caminar firmes, fue el mensaje para los que dudan.

Fue el da ms feliz de mi vida. Me re, llor, le habl desde el lugar donde estn sus paps, le dije que haba podido cumplir lo que desde siempre le promet a mi hija: encontrar a su hijito, mi nieto, explica Jorgelina Coqui Pereyra. Fue una emocin enorme, porque adems l quiso conocernos, explica Nilda Cagnola con los ojos llorosos. Jorgelina y Nilda son las madres de Liliana Carmen Pereyra y de Eduardo Alberto Cagnola respectivamente, y se refieren al encuentro con su nieto Federico, nacido durante el cautiverio de su madre en la ESMA e identificado por una investigacin de HIJOS. Sin ocultar la alegra pero cuidadosas de no dar datos sobre el nieto 95 recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo, ambas hablaron ayer ante decenas de cmaras en la sede del organismo. Tambin se confirm la identificacin de Laura Catalina De Sanctis Ovando, nacida durante el cautiverio de su madre en el Hospital Militar de Campo de Mayo. No tengan miedo de recuperar su identidad, es de la nica manera que van a caminar firmes, asegur Coqui, que encabeza la filial de Abuelas en La Plata.

Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas, repas la historia de ambas parejas y de sus bsquedas en una sala desbordada de periodistas, amigos, y una numerosa delegacin de Chacabuco que acompa a los familiares de Cagnola. Cont que Lali y Mocho se conocieron en La Plata, donde estudiaban derecho y donde comenzaron a militar en la Juventud Universitaria Peronista, escala previa a su incorporacin a Montoneros. En 1977, cuando La Plata era tierra arrasada, se mudaron a una pensin de Mar del Plata. Ella trabaj como filetera, l en una cmara frigorfica.

Los secuestraron el 5 de octubre, a Liliana con un embarazo de cinco meses, y los trasladaron a la Base Naval de Mar del Plata, donde Eduardo fue visto por ltima vez. Luego Liliana fue trasladada a la ESMA, donde dio a luz a Federico en febrero de 1978. Estuvieron juntos alrededor de diez das. Luego los marinos de Mar del Plata se llevaron a Liliana. All se le perdi el rastro. En 1985 el Equipo Argentino de Antropologa Forense exhum e identific su cuerpo, enterrado en el cementerio de Mar del Plata. Cagnola sigue desaparecido.

Ambas abuelas denunciaron el caso en 1981. Poco despus recibieron denuncias sobre un matrimonio que poda tener en su poder un posible hijo de desaparecidos. La comisin Hermanos de la agrupacin HIJOS dio con el paradero de Federico. El juez federal Jorge Ballestero orden retirar muestras de ADN de pertenencias del joven. El martes, en su despacho, le inform que la compatibilidad con la familia Cagnola-Pereyra es de un 99,99 por ciento. El juez le inform que abuelas, tos y primos estaban en otra oficina y Federico acept conocerlos all mismo.

Fue algo sensacional. La emocin, el amor, la alegra, es muy difcil de expresar con palabras. Fui pensando que l querra resguardarse. Cuando el juez nos dijo que quera conocernos fue una sorpresa hermossima. As que tuvimos la dicha de verlo. Lo bes, lo abrac, le mostr fotos de su mam y su pap, y tuve una charla breve, repasa Coqui.

Nilda admite que sinti una emocin muy grande y destaca que nunca perdi la esperanza de encontrarlo. Con mi esposo, que se tuvo que ir antes que yo, siempre decamos que tenamos que encontrarlo y que l conociera sus orgenes. Despus, que decidiera qu hacer. Ahora es un hombre de treinta aos, as que ya decide. Fue una alegra enorme verlo. Convers mucho y desde luego quiere que lo respetemos, pero intercambiamos los telfonos, as que a lo mejor nos vamos a comunicar, sonre.

Es parecido a sus padres?

En realidad tena tanto miedo de emocionarme y llorar y no poder disfrutarlo que me par y lo nico que pude decirle es sos muy buen mozo. Despus lo bes, le tocaba el brazo, la espalda, lo toquete todo, cosa que nunca imagin. Son tantos aos confiesa Pereyra.

Mientras dialoga con PginaI12, Coqui recibe otra noticia, la frutilla de la torta. Llam recin tu nieto. Te manda un beso enorme. A vos y a todos. Agradece muchsimo que lo hayan resguardado, le informan. Coqui salta del silln, exclama Hay, mi amor!, corre hacia al resto de las Abuelas y cuenta a los gritos Me llam mi nieto! Me llam mi nieto!.



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