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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2008

Movimientos sociales avanzan contra el saqueo de las instituciones estatales

Rolando Carvajal
Rebelin


Si los militares son la ltima carta del gobierno en el conflicto, los movimientos sociales convertidos en vanguardia y centro intentan defender los bienes pblicos y la vigencia del propio gobierno


Atizando el fuego, versiones de la prensa privada etiquetan el saqueo de las instituciones pblicas con el rtulo agorero de se enciende la mecha o estall Santa Cruz, mientras las curiosas virtudes teologales de un Presidente no precisamente catlico en un pas de religiosidades sincrticas, transmiten dosis de paciencia, templanza, prudencia y justicia no slo a los militares irritados por recientes ultrajes de mercenarios cruceistas a la tropa, sino a sectores de los mismos movimientos sociales que marchan hacia la zona de conflicto dispuestos sofocar la violencia y detener el saqueo de las instituciones estatales.

En sectores de la Amazonia y el Chaco, los bloqueos organizados por la derecha y ejecutados por bandas para-policiales a la orden de los comits cvicos de la acaudalada lite latifundista y agroempresarial, estn castigando ms a los pobres, al tiempo que la dupla escasez-caresta emergente de la parlisis se transforma en cuarteto de alto riesgo por la especulacin y sobreprecios del contrabando y el mercado negro.

Entre cenizas y vidrios rotos de oficinas saqueadas, los mercados cerrados y la poblacin atemorizada, los escasos medios no sujetos al control cvico-empresarial prefirieren suspender sus emisiones cruceas para salvaguardar la vida de sus comunicadores.

Con Viri Viru y El Trompillo, los dos aeropuertos citadinos en riesgo de cerrarse al trfico nacional e internacional, lo mismo que el de Tarija, los atentados a los ductos que llevan gas a Brasil y Argentina y la posibilidad de otros ataques al aparato productivo del pas, conformaban un panorama conflictivo agravado por la utilizacin de grupos de ayoreos y guarayos para realizar el trabajo sucio de hostigamiento a otros grupos indgenas y dirigentes de la Confederacin que los agrupa en el oriente.

Igualmente, sectores campesinos de los movimientos sociales en Tarija, que representan a la mitad del electorado en esa regin, se defendan de las bandas allegadas a los cvicos y prefecturales, en el comienzo de las reacciones populares masivas que responden a los movimientos sociales pro-gubernamentales en todo el pas.

Los escenarios, distanciados y unidos pese a todo por mltiples vnculos y diferencias histricas, forman parte de una ms de las acometidas en que se hallan sumidas dispares fuerzas sociales entre mayoras tradicionalmente marginadas pero dispuestas a defender su reciente victoria, y minoras ahora exaltadas por los intereses regionales, en tanto que los medios adversos al gobierno y los factores de poder que accionan detrs de ellos sugieren el inicio de una guerra civil, anticipada por el asalto de instituciones estatales

El pillaje de las oficinas Pblicas, que segn el gobierno est financiado por los prefectos contrarios al rgimen constitucional, alcanz su punto culminante este segundo martes de septiembre con decenas de heridos, entre militares y policas atacados por turbas delincuenciales, aunque sin ningn muerto, que es el que, de acuerdo a las autoridades, busca la derecha para precipitar el Estado de Sitio.

Tarda, la virtual expulsin del embajador Philip Goldberg, dejar sin cabeza visible la estructura separatista con la que se intenta dividir al pas al estilo de Kosovo, aunque hasta que Goldberg parta el accionar quedar en manos de Branco Marinkovic y otros operadores en La Paz, decididos a culminar, incluso a control remoto, los planes del eficiente funcionario de la tripleta Bush-Negroponte-Shannon.

QUIN DEFIENDE A LOS DEFENSORES? ▪ Desempolvando una vieja frase de los aos 70, el ministro de Defensa, Walter San Miguel proclam al trmino de la violenta jornada que los fascistas no van a pasar

Nuestro reconocimiento desde el ms alto comandante militar hasta el ltimo soldado de la patria, porque estn demostrando que no responden a la provocacin, que no han disparado ni van a disparar un arma de fuego; que prefieren a veces, no solamente dar la mejilla, sino sufrir graves vejmenes para demostrarle al boliviano y al mundo entero que los fascistas no van a pasar, dijo San Miguel.

La gratitud, si bien satisfaca a la tropa, no pareca impresionar a algunos jefes militares y policiales, preocupados por la necesidad de preservar la seguridad pblica y an la de s mismos y su tropa, sin las medidas de excepcin que permite el Estado de Sitio, descartado por el gobierno.

No se puede perjudicar a toda la poblacin crucea por 500 600 malandrines", dijo San Miguel en una conferencia que comparti con su colega de Gobierno, luego que el Presidente les ratificara su confianza junto al ministro de la Presidencia, Juan Ramn Quintana, convertidos los tres en los asistentes imprescindibles del presidente Evo Morales.

Que no piensen que nos rebasaron. No lo hicieron, nosotros no respondimos a las agresiones con armamento, ellos queran muertos, comento una fuente militar a La Razn, que registra en La Paz un presunto altercado en Palacio, cuando un jefe militar le habra replicado al Primer Mandatario que para desalojar a los unionistas necesitaban una autorizacin porque esa accin iba a generar muertos, por lo que el Presidente deba asumir las consecuencias.

EL REFUERZO SOCIAL ▪ Versiones contrapuestas sobre el acuartelamiento en que se encuentran los organismos de seguridad nacional, mostraban a algunos militares y policas molestos y cansados, pero tambin a otros jefes prontos a cumplir las rdenes del Presidente de la Repblica para frenar la ola de bandidaje y destruccin en que se encuentran empeados los grupos extremos de la derecha.

Decenas de militares que preservaban empresas y entidades pblicas en varias ciudades, con orden de no ofrecer resistencia ante el embate de las bandas enardecidas, fueron rebasados, puestos en fuga y golpeados los que no pudieron escapar, segn los videos exhibidos por las cadenas de televisin y los reportes de la prensa crucea.

La respuesta de los movimientos sociales fue alistar la marcha y el cerco a Santa Cruz, para defender las instituciones estatales y gubernamentales del pillaje y saqueo, adems de garantizar la vida y seguridad de miles de masistas que residen en la capital crucea y sobre todo en el populoso Plan Tres Mil.

Colonizadores del norte de Santa Cruz, cocaleros del Chapare cochabambino, indgenas afiliados a la CIDOB del Oriente, mujeres campesinas de occidente y los valles, junto a grupos de trabajadores por cuenta propia y artesanos y obreros de las ciudades, conforman el grueso de los dos millones de votantes que hace un mes le dieron al presidente Morales dos tercios del electorado nacional para lograr la vigencia de la nueva Constitucin Poltica del Estado.

De acuerdo con reportes de Santa Cruz, vecinos del Plan Tres Mil guardaron vigilia durante toda la noche del martes, en previsin de ataques de la Unin Juvenil Cruceista, grupo de choque de los latifundistas y agro-empresarios que han optado por una abierta sedicin contra el gobierno constitucional.

Slo algunos grupos adelantaron la contra-toma de tierras en manos de latifundistas, mientras la mayora anticiparon una serie de contra-bloqueos desde el norte el oeste y el sur de la capital oriental



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