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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2008

Golpismo y dilogo, las armas de la derecha
Chvez: una de cal y otra de arena, o por qu las Fuerzas Armadas tardaron tanto

Rolando Carvajal
La Epoca

Es leal la fuerza armada al rgimen constitucional? Los movimientos sociales estn a la expectativa. La derecha socava el apoyo militar al gobierno y sigue utilizando a la Iglesia para romper el estado de Sitio y congregar aclitos



Una eventual intervencin armada en Bolivia, pregonada por el presidente Hugo Chvez, tard ms en ser dicha que rechazada, pero la ocasin proporcion nuevas claves para comprender porqu ante la masacre de campesinos del pasado jueves, unas displicentes FFAA dilataron su llegada a Pando, tanto que slo estn recogiendo cadveres, en vez de haber impedido la matanza.

El mandatario venezolano sugiri el fin de semana, que el general Luis Trigo, Comandante en Jefe, estuvo en huelga de brazos cados.

Se confirmaron as diversas versiones en torno a la pasividad de algunos generales para responder con presteza ante la reciente emergencia, y sobre un altercado del Comandante en Jefe con el presidente Evo Morales, dos das antes de que decenas de mercenarios emboscados acribillaran a campesinos en el poblado amaznico de Porvenir, a 45 km de Cobija.

En medio de temores sobre un incremento de las actividades golpistas de los prefectos y terratenientes adversos al rgimen constitucional, fuentes oficialistas expresaron en las ltimas horas preocupacin por la lealtad del Alto Mando, ante los aprestos de mercenarios y sicarios armados por la derecha en los ltimos aos contra sectores de los movimientos sociales.

Estos sectores estn exigiendo en los caminos la devolucin de los bienes estatales, tomados la semana pasada por los grupos de choque de la derecha en distintas ciudades del oriente.

Las bandas paramilitares portaban fusiles automticos FAL e incluso ametralladoras AK, segn los primeros reportes de la matanza sangrienta del jueves en Pando y Cobija, la capital, atestada, lo mismo que la selva prxima, de sicarios al mando del prefecto Leopoldo Fernndez, a quien el gobierno responsabiliz del genocidio.

El general Trigo formaba parte, junto con otros altos mandos, de una especie de huelga de brazos cados que rest celeridad a las determinaciones de manera que, agreg el presidente Chvez, le han permitido a los fascistas paramilitares masacrar al pueblo de Bolivia.

Durante las jornadas previas a la masacre, la poblacin civil reclam no slo en Pando sino en barriadas populosas de Santa Cruz, como el Plan Tres Mil, la proteccin estatal contra los mercenarios y las crticas apuntaron a indecisiones del Gabinete, ignorndose los problemas del Presidente para lograr que los militares actuaran con eficiencia ante el drama y la tragedia.

LENTITUD O DESGANO?

En lugar de hacer cumplir el decreto presidencial del Estado de sitio, (Trigo) orden que las tropas se acuartelaran y abandonaran el aeropuerto de Pando la noche del sbado, dijo Chvez.

Pese a la presencia de militares y la vigencia del Estado de Sitio, la madrugada del mismo domingo fue quemada la sede del municipio de Filadelfia, uno de los poblados afectados por la violencia de la derecha. Todava al comenzar la semana, los militares no haban ingresado en la Prefectura ni el Servicio Departamental de Caminos, madriguera de los paramilitares.

Es decir, abandon la proteccin de la soberana. Cosa extraa, general Trigo. Afortunadamente, soldados de otras jerarquas fieles al Gobierno estn cumpliendo las rdenes de Evo Morales, aadi el mandatario venezolano.

Yo lanc una declaracin muy fuerte, lo reconozco, le respondi tambin Chvez al Comandante en Jefe boliviano, y agreg: tiene usted razn, yo no debo meterme en las cosas internas de Bolivia, pero qu bueno sera orlo a usted decir algo de la injerencia grosera y terrible del imperio norteamericano en su pas. Qu bueno sera orle decir algo, seor general Trigo!, dijo revelar que ste se tom la libertad de sin consultar con su Presidente, salir a responderle al presidente Chvez.

Mientras unos soldados bolivianos estn acatando rdenes del Presidente, otros obedecen disposiciones "extraas" del Comandante en Jefe, denunci tambin.

"Afortunadamente", dijo, "oficiales de otras jerarquas y soldados leales al Gobierno s estn cumpliendo la orden del presidente Evo Morales".

"Resiste Evo, batalla Evo, contigo est el pueblo de Bolivia!", exclam el gobernante venezolano tras leer una comunicacin, al parecer manuscrita del lder cubano, Fidel Castro, quien le informaba de que haba fuerzas leales" que recuperaron el aeropuerto de Pando.

Si estoy equivocado, general Trigo, demustreme lo contrario y apoye al Presidente legtimo de Bolivia y no a los paramilitares o a los yanquis que quieren derrocar al Presidente de Bolivia; demustremelo general Trigo, demustremelo y tendr mi mano de soldado, aadi el presidente venezolano en otra parte de sus declaraciones.

TRIGO Y LOS CIVICOS CRUCEOS

Un reporte de La Prensa, revel que el martes de la semana pasada se produjo un altercado en Palacio Quemado cuando el Presidente de la Repblica le cuestion al Comandante en Jefe la incapacidad de los militares para evitar las tomas de instituciones en Santa Cruz y otras ciudades.

Golpeando la mesa, segn otras versiones no desmentidas por el gobierno, Trigo le respondi que para lograr la intervencin de las FFAA, Morales deba firmar un decreto que las autorice.

El jefe militar aluda al Decreto Supremo 27977, que establece los procedimientos para que el Jefe de Estado pueda hacer uso de la fuerza en conflictos internos, dado que por mandato de la Constitucin las FFAA garantizan la estabilidad del Gobierno legalmente constituido.

Las instrucciones del Capitn General para el uso de la fuerza por las Fuerzas Armadas debern ser escritas, debiendo referirse a situaciones especficas; en lo posible, con descripcin detallada de tiempo y espacio, pudiendo incluirse otras referencias puntuales, como instrucciones para el repliegue o detalles referentes a coordinacin con otros organismos de seguridad, aade esa disposicin.

Fuentes parlamentarias recordaron los incidentes que Trigo tuvo en octubre del ao pasado con la dirigencia cvica de Santa Cruz cuando encabez la recuperacin del aeropuerto de Viru Viru, tomado por los unionistas allegados a la Prefectura, quedando desde entonces afectado y al parecer si nimos para proseguir en el mando ante la intimidacin de los dirigentes regionales. Trigo, oriundo de Santa Cruz, es un general de la Fuerza Area,

Entonces las miradas se volcaron hacia el comandante del Ejrcito (arma decisora entre los militares bolivianos), Freddy MacKay, nacido en Oruro, pero quedaron frustradas en los siguientes meses pues a fines de abril, el analista Heinz Dieterich revel que estaba involucrado en algunos movimientos irregulares previos a 1 de mayo, incluida una misa de opositores en La Paz

En los ltimos meses, al menos dos ex comandantes de las Fuerzas Armadas, Marcelo Antezana y Alwin Anaya, ligados a los gobiernos de la derecha, junto con otros militares retirados, fustigaron al gobierno, al Alto Mando y al general Trigo, as como al ex comandante del Ejrcito, Csar Lpez, actual presidente interino de la Aduana.

Al concluir la semana, luego de que la tropa fuera ultrajada por bandas de delincuentes y unionistas financiados, segn el gobierno, por las prefecturas, el comandante de la Octava Divisin del Ejrcito, general Marco Antonio Bracamonte, dijo: Preferimos morir en nuestros cuarteles () antes que muera el resto de mi pas, de mis ciudadanos, y record tambin a otros medios las tradicionales premisas de los militares: dios, patria y hogar.

DIVIDIR A LAS FFAA?

Ya respaldados por el Estado de Sitio, el sbado, el jefe del Estado Mayor, general Jos Prudencio Medrano, explic que estas tropas estn siendo desplazadas cerca de los lugares en que hay conflictos, pero ese mismo da, fueron quemadas en Filadelfia, cerca de Porvenir, las instalaciones del municipio local.

El general Trigo record en pleno inicio de Estado de Sitio que las acciones estn enmarcadas en el artculo 208 de la CPE. En cumplimiento de ello vamos a garantizar el patrimonio de la nacin, el funcionamiento del aparato estatal y de los servicios pblicos, as como la conservacin de los recursos estratgicos.

Tambin durante el fin de semana casi todas las redes de televisin privada allegadas a los agroempresarios cruceos sugeran que la presencia de los militares en Pando tena como consecuencia un aumento de la violencia.

Llegaron, balearon y mataron, acus un sugestivo titular mientras las imgenes de la mayor parte de los canales privados repetan, sin contexto y en voz baja, los esfuerzos de un coronel para auxiliar a un civil herido de muerte, cuando las tropas llegaron a Cobija y fueron recibidas por la metralla de mat a un conscripto e hiri a otro.

Alto Mando cobarde, dijo tambin este ltimo domingo el prefecto Leopoldo Fernndez, responsabilizado como autor de la masacre, mientras que desde Santa Cruz el cvico Branco Marinkovic espet: Ejrcito asesino.

La campaa contra los militares tenda, segn diversos observadores, a descalificar el respaldo y defensa que deben las FFAA a un gobierno legalmente constituido, y aminorar la aplicacin del Estado de Sitio, dictado para defender a la poblacin civil de los ataques mercenarios a mansalva, con lo cual estaba abierta la posibilidad de disuadir y extirpar a los paramilitares que emboscaron a los campesinos el jueves pasado.

Pero el objetivo de fondo, de acuerdo con fuentes parlamentarias, era dividir a los jefes militares para resquebrajar las decisiones de Alto Mando o propiciar el incumplimiento de rdenes, e incluso, seducir a los jefes de tropa recin desplegados para que se volvieran contra el gobierno, aprovechando las armas con que fueron dotadas para defender el rgimen constitucional.

Las diversas facciones de la derecha insistan asimismo en aprovechar de las gestiones de dilogo para intentar atenuar el impacto de las medidas de excepcin en el desarme de los mercenarios. No rompa el dilogo deca un aviso televisivo de un grupo de derecha paceo que atac duramente a Evo Morales.

DETRS DE LAS MISAS Y EL APOYO EXTERNO.

La opcin del dilogo entablado ayer entre el gobierno y los prefectos contrarios, se mantena lejana, sin embargo, en tanto sea considerado un instrumento de la derecha para conservar posiciones, que van desde el incremento velado de las actividades golpistas hasta recurrir a la Unin Europea y las Naciones Unidas, e incluso la Unasur, que se rene este lunes en santiago para considerar la situacin en Bolivia.

Los grupos de derecha utilizaron tambin la convocatoria a misa de catlicos y evangelistas para marchar en Cobija el domingo, bajo el pretexto de exhortaciones a la Paz. En Santa Cruz, durante su homila dominical, el cardenal Julio Terrazas reclam a los radicales por haber utilizado las campanas de la catedral crucea para reunir a la gente que en la plaza principal ultraj nuevamente a inmigrantes collas y disidentes de los prefectos.

Pero a la salida de esa misa el cvico Branko Marinkovic, aparente heredero de las instrucciones del expulsado embajador norteamericano Philip Goldberg, reuni a sus seguidores en las gradas de la Catedral para anunciar el desbloqueo de carreteras, fustigar al Ejrcito e instigar a que la gente coreara asesino, asesino en alusin al presidente Evo Morales.

En todo caso, la confianza en los militares continuaba preocupando a los grupos sociales. Salvadas las distancias, el analista Heinz Dieterich deca antes del referndum del pasado 10 de agosto y del recientemente dictado estado de Sitio, que una de las razones pragmticas del presidente Morales para evitar las medidas de excepcin, finalmente dictadas, eran su inseguridad respecto de la lealtad de la fuerza armada.

La esencia del conflicto en Bolivia es el choque entre el poder fctico y el constitucional, entre la alianza oligrquica-imperial y el gobierno de Evo. Cuando el poder fctico desconoce el legtimo poder constitucional, ste tiene los recursos de la justicia y la fuerza militar para imponer la ley. El gobierno de Evo no ha usado esos poderes por dos razones, una pragmtica y otra moral: a) no est segura de la lealtad de la justicia y de la Fuerza Armada y, b) la tica y formacin poltica de Evo rechazan el uso de la represin estatal legtima para imponer su proyecto poltico ●



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