Portada :: Cultura :: Manuel Sacristn, "Miradas filosficas"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2008

Dos cartas de Ren Zavaleta Mercado a Manuel Sacristn
Hilos socialistas de un mismo zurcido.

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


[] Los indgenas y campesinos se dirigan por la va principal de El Porvenir (una poblacin cercana a Cobija, la capital de Pando), iban a realizar un ampliado (asamblea), y la caravana vena precedida por un tractor rojo, una volqueta blanca y una camioneta roja. Los sicarios del Prefecto Leopoldo Fernndez, un poltico terrateniente de filiacin derechista, paran a la caravana. Indios de mierda, vyanse de aqu o los mataremos, los amenazan. Los campesinos casi no gritan ni piden nada, simplemente aceleran sus vehculos para romper el bloqueo, pero las descargas de fusilera los vencen, los detienen. Van cayendo uno a uno, curiosamente siguen callados, y as van muriendoCuando se ven perdidos, unos rompen una cerca y huyen hacia el ro. Los sicarios los persiguen y les plantan el tiro en la espalda, como mandan las prcticas del sicariato La masacre de Pando tiene una sola explicacin y un culpable: Leopoldo Fernndez. Un hombre robusto, de 59 aos, poseedor de 2.500 hectreas (segn el Instituto de la tierra INRA), funcionario de todas las dictaduras desde 1970. Amigo personal del dictador Banzer, de Guido Vildoso, del narcodictador Garca Meza (hoy condenado a 30 aos de crcel).

Marcelo Rojas, Genocidio de indgenas y campesinos en Pando. La masacre del Cacique

Rene Zabaleta Mercado fue un intelectual de la izquierda Bolivi

En Reserva de la Biblioteca Central de la Universidad de Barcelona, fondo Sacristn (Carpetas Correspondencia I y Correspondencia II), se conservan dos cartas de Ren Zavaleta Mercado a Manuel Sacristn y una breve nota de este ltimo. La primera de Zavaleta fue enviada desde La Paz el 27 de abril de 1971; la segunda, desde Ciudad de Mxico, dos aos ms tarde, el 23 de febrero de 1973. La nota de Sacristn est fechada en Barcelona el 28 de mayo de 1972. Pretendo dar sucinta cuenta de ellas en momentos nuevamente decisivos para la historia popular boliviana, en un tiempo en el que sicarios de poderosos y descreadores de la Tierra, como gustaba decir a Sacristn, llaman indios de mierda a ciudadanos indgenas bolivianos y les amenazan con la muerte por apoyar un gobierno democrtico, digno y lleno de coraje, que est con y por ellos, situndolos en el ncleo central de sus finalidades y preocupaciones.

Algunos datos biogrficos bsicos. Manuel Sacristn (Madrid, 1925) militaba a principios de los 70 en el PSUC-PCE. Haba dejado la ejecutiva del partido en 1969, por discrepancias con la direccin, tras iniciar su militancia en 1956, una vez finalizados sus estudios de doctorado en el Instituto de Lgica Matemtica de la Universidad de Mnster. All conoci al lgico y filsofo italiano, y militante del PCI, Ettore Casari. Tras ser expulsado de la Universidad en 1965 por sus posiciones antifranquistas comunistas, Sacristn, no liberado a pesar de estar en el ejecutivo del partido, se gan la vida traduciendo y colaborando con editoriales, Ariel y Grijalbo especialmente. En 1971, se publicaron, por l traducidos, Historia del anlisis econmico de Schumpeter, Historia general de las ciencias, de R. Taton e Historia y vida cotidiana de A. Heller, y de 1973 es, por ejemplo, su artculo Karl Marx para la enciclopedia Universitas editada por Salvat.

Ren Zavaleta Mercado, poltico, socilogo y filsofo boliviano, naci en Oruro en 1935. De l se ha dicho que probablemente fue el mayor pensador boliviano de la segunda mitad del XX. Suelen distinguirse en su evolucin terico-poltica tres perodos: nacionalista antiimperialista, marxista ortodoxo y un ltimo perodo de marxismo heterodoxo. Un concepto suyo hizo fortuna terica: sociedad abigarrada, una sociedad en la que se yuxtaponen en relaciones asimtricas de poder distintas culturas y sus modos respectivos de produccin. No fue su nico acierto categorial. Nociones suyas fueron fundamentales en el desarrollo posterior de las ciencias sociales en Bolivia. Entre sus principales obras cabe citar: Estado nacional o pueblo de pastores (1956), La formacin de la conciencia nacional (1967), Bolivia: Hoy (1982) y Lo nacional-popular en Bolivia (1986). Zavaleta fue ministro de Minas y Petrleo durante el gobierno revolucionario del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), cumpliendo funciones diplomticas para ese mismo gobierno en Uruguay y Chile. Estudi en Oxford y fue director de FLACSO (Mxico).

Para situarnos en el contexto poltico en que fueron escritos las dos cartas de Zavaleta, vale la pena recordar tambin algunos datos bsicos.

El 5 de noviembre de 1964 asumi el poder en Bolivia el General Ren Barrientos. Presidente de la Junta Militar constituida tras el golpe de Estado, actu como copresidente en 1965 Alfredo Ovando. En 1966 la dictadura militar organiz unas fraudulentas elecciones en las que result elegido Barrientos, cuyos gobiernos llevaron adelante un desenfrenado desarrollismo capitalista que les enfrent a obreros y mineros.

Recordemos que a finales de 1966 se instal un foco de guerrilleros internacionalistas en ancahuaz, en el lmite de la zona montaosa con los llanos secos del chaco boliviano, dirigido por Ernesto Guevara. La accin desencaden una operacin militar represiva del ejrcito con activo apoyo de los Estados Unidos y la coordinacin de los servicios de inteligencia bolivianos con otros pases sudamericanos. Se utilizaron por primera vez en Amrica Latina las tcticas de guerra sucia desarrolladas en la Escuela de las Amricas de Panam. La guerrilla y el ejrcito sostuvieron combates que terminaron con el aniquilamiento del grupo de Guevara, incluyendo torturas, desapariciones y el entierro clandestino de los cuerpos. El propio Guevara fue capturado vivo el 8 de octubre y fusilado sin juicio al da siguiente en la escuela de La Higuera por orden del General Barrientos. La participacin de la CIA nunca se ha puesto en cuestin.

Detalle altamente significativo. Durante su gobierno, Barrientos nombr al criminal de guerra nazi Klaus Barbie -que se haca llamar Klaus Altmann- presidente de la empresa estatal Transmaritima y asesor de los servicio de inteligencia, sin oposicin alguna de Estados Unidos. Las actividades de Barbie se extenderan durante casi dos dcadas y estuvieron relacionadas con el trfico de armas y cocana. Segn Amnista internacional entre 1966 y 1968 se produjeron en Bolivia entre 3.000 y 8.000 asesinatos. Los escuadrones de la muerte camparon a sus anchas con el beneplcito de los gobiernos.

El 27 de abril de 1969 Barrientos muri en un accidente, en un extrao accidente de helicptero. Le sucedi su vicepresidente, Luis Adolfo Siles Salinas, quien fue derrocado cinco meses despus por otro golpe de estado dirigido por el general Alfredo Ovando Canda quien gobern durante un ao. Durante su gobierno, Ovando aboli la severa ley de Seguridad del Estado, garantiz algunas libertades para la ciudadana y la prensa, y autoriz a los dirigentes sindicales reorganizar la Central Obrera Boliviana (COB), nacionalizando las concesiones otorgadas a Bolivia Gulf Oil Company.

En octubre de 1970, un nuevo golpe militar encabezado esta vez por el general Rogelio Miranda, comandante del Ejrcito, derroc a Ovando y organiz otra junta militar. Inmediatamente la COB declar una huelga general que impuls un contragolpe militar de tendencia opuesta al anterior, que llev al poder al general Juan Jos Torres, quien asumi la presidencia del gobierno revolucionario el 7 de octubre de 1970. Torres se caracteriz por adoptar algunas posiciones antiimperialistas y llevar adelante medidas que significaban cambios econmicos y sociales: nacionalizacin de la Mina Matilde, nacionalizacin de Colas y Desmontes, expulsin del Cuerpo de Paz Norteamericano, incremento del presupuesto asignado a la Universidades, creacin de las Corporaciones de Desarrollo (incubadoras de las empresas estatales) y creacin del Banco del Estado, el Banco de Desarrollo.

Durante su gobierno la iniciativa poltica correspondi en gran parte a la llamada Asamblea Popular de 1971 (a ella se refiere Zavaleta en la primera de sus cartas), organizada por la COB, dirigida por su secretario general en aquel entonces, Juan Lechn, e integrada mayoritariamente por sindicatos, algunas organizaciones campesinas y los partidos polticos que tenan representacin en la direccin de la COB. La Asamblea Popular actuaba como un poder paralelo y tena como objetivo avanzar hacia el socialismo.

En 1971, Torres fue derrocado por un cruento golpe de estado de extrema derecha. Se exili. Cinco aos ms tarde, en 1976, sera secuestrado y asesinado en Buenos Aires en el marco del Plan Cndor.

Pues bien, la primera carta de Ren Zavaleta dirigida a Sacristn est fechaba en La Paz el 27 de abril de 1971. Dice as:

 

Estimado Manuel:

Fue grato el dilogo aquel en Barcelona y yo guardo memoria de aquello, aunque quizs no haya podido yo darte tan buena informacin como tu a mi. En fin, mucho despus, quiero escribir ests lneas que pretenden abrir un contacto que se haga largo hasta lo futuro. He vuelto a la Universidad, donde dar Anlisis de clase y voy tirando con la investigacin que haremos para los de Oxford.

En Bolivia la situacin es por lo menos curiosa. Tenemos un gobierno semibonapartista militar que se diferencia del rgimen peruano en que ha llegado despus del movimiento de masas y no antes de l. As, su capacidad de sorpresa histrica es muy inferior. Se trata en realidad de un empate entre la clase obrera y el nacionalismo militar, pero muy precario. En esto se diferencia del modelo clsico porque existe negativamente, como una consecuencia de la incapacidad para triunfar de los dos polos de la contradiccin. Sin embargo, a partir del 1 de Mayo, con la organizacin de la Asamblea Popular, que es un comando poltico organizado por la Central Obrera [la COB] y que proclama el socialismo y la direccin de la clase obrera, las cosas pueden agudizarse. Desde todo punto de vista, puede decirse que aqu se preparan los trminos de una guerra civil. Paradjicamente, sin embargo, la derecha tiene imposibilidades para imponerse y la izquierda est fragmentada. No por eso las cosas dejan de moverse

El fenmeno determinante de la ltima poca del imperialismo en Sudamrica fue la conversin del sistema de la explotacin de materias primas a la inversin sobre inversin, es decir, a la toma de las industrias del rea por el capital financiero americano. Su expresin poltica es la poltica militar subimperialista, que se ha impuesto sobre todo en Brasil, bajo la doctrina que aqu llamamos del satlite privilegiado, y tambin en la Argentina, aunque en un grado ridculo. Con el triunfo de Allende en Chile y la consolidacin del antinorteamericanismo de los militares peruanos, las condiciones se han hecho favorables en Bolivia porque ahora hay cierta conciencia de que podra existir aqu un gobierno realmente popular en condiciones de defenderse, incluso militarmente. Esto eso estamos pero la violencia, como puedes ver en los peridicos, es muy extensa.

Ojal reciba noticias tuyas, contndome de Espaa. Hasta entonces, un cordial abrazo,

Ren Zabaleta Mercado

 

No me ha sido posible averiguar nada del encuentro con Sacristn en Barcelona al que Zavaleta se refiere en su carta. El autor de Panfletos y materiales le respondi desde Barcelona un ao ms tarde, el 28 de mayo de 1972.

 

A Ren Zavaleta

Querido amigo:

Ms de un ao despus de recibir tu carta te mando estas lneas. Con ellas intento saber si tus seas siguen siendo las mismas, si continas en tu lugar de trabajo, etc.

He pasado este perodo sumido en una depresin bastante grave, que slo ahora empieza a aligerarse, aunque todava sigo medicndome y sin alcanzar una recuperacin suficiente1.

Toma nota de mi nueva direccin: Manuel Sacristn [] Barcelona-13 (Espaa).

Espero recibir buenas noticias tuyas.

Un abrazo,

Manuel Sacristn

 

Es probable que haya habido alguna respuesta epistolar inmediata de Zavaleta o algn contacto telefnico o personal entre ambos pero no he logrado obtener informacin contrastada sobre este punto.

La segunda carta, enviada esta vez desde Mxico, lleva fecha el 23 de febrero de 1973. Dice as:

 

Querido Manuel:

Ha sido un largo tiempo lamentable. Ya los ltimos meses de Torres consistieron en un ascenso de masas de tal envergadura que no podan sino concluir en el alzamiento en el que concluyeron. Combatimos como pudimos, hubo mortandad que pareca espaola y, despus de escondernos un tiempo, tuvimos que ganar la frontera, aquella salvaje frontera que parece otra etapa geolgica de la tierra.

Te mand desde Chile, donde estuve por un tiempo, un folleto que escrib sobre esos acontecimientos. Acontecimientos, Manuel, ciertamente fascinantes porque la clase obrera de Bolivia lo es tambin. Quiz viste ese trabajo, sin embargo, en Les Temps Modernes. Marker lo tradujo muy bien. Tambin sali en New Left Review.

Estuve enseando en la Universidad de Chile, teora del Estado. Despus decida venir ac [Mxico] por seis meses, en un contrato a tiempo fijo con las Naciones Unidas. El exilio, empero, no tiene futuro previsto. No s dnde ir con mi tropa (tengo mujer y cuatro hijos) despus de Mxico. Tengo algunas ofertas aqu mismo, en Caracas y Alemania pero ninguna concreta todava. Seguramente volver a la Universidad.

Me interesara concretar contigo mucho ms el dilogo, as sea epistolarmente. He concluido un trabajo sobre la cuestin del poder dual, que se discuti en Bolivia y se discute ahora en Chile2. En cuanto tenga una copia disponible te lo enviar sin falta. Es un extenso artculo (120 pginas). Dime qu es lo que ests haciendo t, cul es la situacin en que estn. No es posible que slo pueda hablarse cuando se esta enfrente. Considera, por favor, la posibilidad de establecer este dilogo, que debe dar un fruto.

Me gust Barcelona aunque es verdad que no s propiamente en qu consista. Pero estuve unos das ms feliz casi en cualquier lugar.

Un gran abrazo,

Ren Zavaleta Mercado

 

Ren Zavaleta falleci en Ciudad de Mxico en 1984 y suele destacarse la ltima etapa de su evolucin intelectual a la que se caracteriza como marxista heterodoxa. Sacristn, que emprendi una fuerte renovacin de las prcticas, procedimientos y finalidades de la tradicin marxista-comunista a partir de la destruccin de la primavera de Praga tras la invasin militar del Pacto de Varsovia, falleci en Barcelona un ao ms tarde, en agosto de 1985. Diez aos antes haba presentado, anotado y traducido la biografa del indio Gernimo editada por S. M. Barrett.

A propsito de esa mortandad que pareca espaola a la que alude Zavaleta, vale la pena recordar un paso del prlogo que Sacristn escribi para este volumen autobiogrfico de Gernimo publicado en la inolvidable coleccin Hiptesis3 de Grijalbo en 1975:

[] Entre las causas comnmente aceptadas de que el norte de la repblica mexicana no tenga casi poblacin india primitiva destacan las mortferas expediciones de los apaches, matando personas y llevndose ganado o alimentos, desde los tiempos del imperio azteca hasta finales del siglo XVIII y, ya ms huyendo que atacando, buena parte del siglo XIX. Las mismas tradiciones del nmada -que, por ejemplo, no puede entorpecer su marcha con dbiles, enfermos y ancianos por lo que suele desarrollar al respecto un juego de valores ms bien sobrecogedor- no son como para hacer grata la estampa de estos cuatreros soberbios, cargados, adems, hasta hace poco con los papeles ms siniestros en las pelculas del Oeste de antes del mal de fin de sicle. Si a eso se aade la hosca moral del xito guerrero que desarrollaron los chiricahuas, se hace difcil excitar en su favor movimientos de nimo acrticos.

Pero es que no se trata de eso. Los apaches, al no facilitarnos las cosas, al impedirnos descansar en una mala conciencia nostlgica, nos dejan solos y fros, a los europeos, ante la pregunta de Las Casas, la pregunta por la justicia, la cual no cambia porque el indio sea el trgico Cuauhtmoc en su melanclica elegancia o un apache de manos sucias y rebosando licor tisuin por las orejas. Por otra parte, adems de ser de Las Casas, este planteamiento tiene la virtud de contraponerse al amoralismo cientificista, forma hoy frecuente del progresismo. Los apaches, tan cerrados ellos, obligan al progresista a reconocerse genocida, o a reconocer que a lo mejor tiene sentido poltico la palabra justicia.

[] A pesar de todo, no consiguieron corromper a Gernimo. Lo exhibieron en ferias, una vez que hubieron decidido no ahorcarlo, como al principio pensaron; lo redujeron a pequea industria familiar de souvenirs; lo fotografiaron publicitariamente. Pero no consiguieron que dejara de ser un luchador hasta el final, un guerrero, como probablemente se dira l a s mismo. Hasta el ltimo momento est luchando por conseguir que su pueblo pueda volver a Arizona*18. Y todava cuando cuenta su vida a Barrett tiene detalles inolvidables de buen combatiente: Gernimo ha contado la matanza de prisioneros norteamericanos, bajo la direccin de Cochise, en la reaccin colrica de los chiricahuas a la estratagema traicionera de que han sido vctimas; en seguida se para, nota que puede haber cometido un error y cierra el paso en defensa de los suyos: De todos los que intervinieron en aquel asunto, yo soy el nico que hoy vive (pgina 87).

 

La pregunta de Las Casas, la pregunta por la justicia, acaso siga siendo nuestra pregunta.

Por lo dems, en una de sus anotaciones al citado volumen de Gernimo editado por S. M. Barrett, la 19 concretamente (Genocidio conseguido o frustrado), Sacristn escribi:

[] Por ltimo, los indios por los que aqu ms nos interesamos son los que mejor conservan en los Estados Unidos sus lenguas, sus culturas, sus religiones incluso, bajo nombres cristianos que apenas disfrazan los viejos ritos. Y su ejemplo indica que tal vez no sea siempre verdad eso que, de viejo, afirmaba el mismo Gernimo, a saber, que no hay que dar batallas que se sabe perdidas. Es dudoso que hoy hubiera una consciencia apache si las bandas de Victorio y de Gernimo no hubieran arrostrado el calvario de diez aos de derrotas admirables, ahora va a hacer un siglo [la cursiva es ma]

 

Dar batallas pues, si la situacin lo requiere, que se saben perdidas. No debera ser norma ajena a la izquierda transformada.

 

 

 

1 Vase sobre tema, vase las propias observaciones de Sacristn en J. Guiu y Antoni Munn: Una conversacin con Manuel Sacristn (1979). Ahora en De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacristn Luzn. Los Libros de La Catarata, Madrid, 2004 (edicin de Francisco Fernndez Buey y Salvador Lpez Arnal)

2 Zavaleta se refiere a El poder dual en Amrica Latina: estudio de los casos de Bolivia y Chile (1974). Fue editado por Siglo XXI en Mxico.

3 La coleccin la codirigieron Francisco Fernndez Buey y el propio Sacristn. Se editaron 16 volmenes. Fue una de las tres colecciones proyectadas a principios de los setenta por el traductor de El Banquete platnico.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter