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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2008

Puede la OTAN sobrevivir Georgia?

Immanuel Wallerstein
La Jornada


En medio del barullo periodstico acerca de una nueva guerra fra, la mayora de los analistas se pierden la crisis real que qued cristalizada con la imprudente excursin de Saakashvili a Ossetia del Sur: la mera existencia de la OTAN ha quedado en entredicho. Para entender eso, tenemos que regresarnos a los inicios de la OTAN como institucin y como concepto.

La historia comenz en 1947 cuando el Reino Unido y Francia firmaron el Tratado de Dunquerque, que prometa asistencia mutua en caso de que revivieran las agresiones militares alemanas. En 1948, este agrupamiento se expandi para incluir a Holanda, Blgica y Luxemburgo en el Tratado de Bruselas, en una jugada diseada, todava, como defensa contra Alemania. Ms tarde ese ao, las cinco naciones establecieron la Organizacin de la Defensa de la Unin Occidental, que contaba con un Estado Mayor Conjunto. Hay dos cuestiones que anotar al respecto de estos tratados. Estados Unidos no era parte de ellos, y su preocupacin en esa poca era Alemania, no la Unin Sovitica.

La fundacin de la OTAN (Organizacin del Tratado del Atlntico Norte) en 1949 lleg con la ola del bloqueo de Berln, en 1948. La OTAN, en efecto, nulific los tratados de defensa de la Unin Occidental. Su foco no fueron los peligros de algn renovado militarismo alemn sino la guerra fra entre Estados Unidos y la Unin Sovitica. Desde el punto de vista de Estados Unidos, la OTAN serva varios propsitos. Era un mensaje a la Unin Sovitica de que Estados Unidos estaba comprometido con mantener las fronteras existentes de la divisin de poderes en Europa, que parecan haber quedado amenazadas por el bloqueo de Berln. Fue un mtodo para reconciliar a los franceses y los britnicos con el rearme de Alemania Occidental. Y una manera de controlar las operaciones militares de los aliados deshaciendo su naciente estructura militar para subordinar sus tropas al comando estadunidense.

Los lderes polticos y la mayora de la poblacin de los pases de Europa occidental fueron en principio bastante favorables al concepto de la OTAN. Segn ellos garantizaban que Estados Unidos los defendera de hecho si la Unin Sovitica llegaba a pensar que poda violar los acuerdos de Yalta. Y Francia estaba lista a aceptar el rearme de Alemania Occidental como parte de su reconciliacin histrica. Sin embargo, Francia se enfad con el tercer objetivo mantener las tropas francesas bajo el mando estadunidense, que es lo que llev a Charles De Gaulle a retirarse de la estructura de comando de la OTAN en 1966 y exigir que sus cuarteles generales se mudaran de Pars a Bruselas.

A principios de los aos 70, Europa occidental no slo se haba recuperado de sus preocupaciones respecto de Alemania sino que haba comenzado a pensar que la Unin Sovitica no representaba ya una inminente amenaza de invasin. Varios pases, y no slo Francia, comenzaron a buscar cmo atraer a una Unin Sovitica, posestalinista, ms dcil, hacia una cooperacin ms intensiva con Europa occidental. Notablemente, ste fue el caso de la Ostpolitik de Alemania Occidental. Y cuando, en los 80, surgi la idea de un gasoducto de la Unin Sovitica a Europa occidental, esto fue recibido favorablemente aun en el Reino Unido de Margaret Thatcher.

Estados Unidos se abrum con este rumbo de los acontecimientos. Se opuso al gasoducto sin lograr nada. Busc desalentar toda negociacin encaminada a revivir un ejrcito europeo que no fuera parte de la OTAN. En general, se volvi mucho menos amistoso con la idea de Europa como Europa, una que estuviera separada de la comunidad del Atlntico norte.

En 1989, el desgaste se intensific con el colapso de los comunismos y con la disolucin de la Unin Sovitica en 1991. Dado que la OTAN fue creada como una estructura para defender a Europa Occidental de una Unin Sovitica gobernada por un partido comunista, qu funcin tendra ahora la OTAN? Estados Unidos estaba decidido a mantener la OTAN, y busc una nueva definicin de su papel. Estaba empeado a no permitir la emergencia de una estructura europea autnoma, desvinculada de Estados Unidos, y peor an, que posiblemente creara el hogar comn europeo que incluira a Rusia, como lo haba propuesto Mijail Gorbachov.

La cuestin estructural inmediata para la OTAN fue el asunto de la expansin incluir o no a los antiguos satlites soviticos, que ahora se haban emancipado de sus lazos con la Unin Sovitica/Rusia. Estados Unidos puj fuerte, casi de inmediato, para incorporarlos a la OTAN. Europa occidental fue menos entusiasta. Los antiguos satlites vean su incorporacin como un vnculo con Estados Unidos, como una proteccin contra Rusia y como una puerta de entrada al mejoramiento econmico. Estados Unidos vio la incorporacin de stos como una restriccin al posible resurgimiento de Rusia pero ms como una garanta de que Europa no podra desvincularse de su cercana alianza con Estados Unidos, dado que estos pases se opondran. Europa occidental era menos entusiasta precisamente porque entendi lo que Estados Unidos estaba haciendo.

La guerra de Irak exacerb la situacin enormemente. Donald Rumsfeld se regodea con la idea de dos Europas la vieja Europa que era decadente y poco cooperativa, y la nueva Europa, comprometida con los mismos objetivos mundiales que Estados Unidos. De hecho, en la situacin inmediata tras la invasin estadunidense a Irak en 2003 haba tres Europas: la nueva Europa de Rumsfeld (es decir los antiguos satlites soviticos); aqullos que se rehusaron a unirse a la coalicin de la voluntad (notablemente Francia y Alemania); y aquellos pases de Europa occidental que en 2003 apoyaron la invasin estadunidense de Irak (el Reino Unido, Espaa e Italia). Francia y Alemania se acercaron, polticamente, a la Rusia de Putin en su oposicin comn a Estados Unidos en Naciones Unidas.

El desgaste continu. Cuando Estados Unidos puj este ao por el lanzamiento del proceso para incluir a Ucrania y Georgia en la OTAN, se top con la fuerte oposicin no slo de Francia y Alemania sino tambin del Reino Unido, Espaa e Italia. De hecho cont con el fuerte respaldo de slo cuatro de los estados de Europa Oriental Polonia y los tres estados blticos. Los otros estados de Europa del este tambin tenan reticencias.

Luego ocurri la marcha de Saakashvili a Ossetia del Sur y el exitoso y fuerte revire de Rusia. Polonia y los otros tres estados blticos dieron su inmediato y pleno respaldo a Georgia, y Estados Unidos, un poco menos pronto, elev su nivel de retrica y mand barcos de guerra con ayuda humanitaria.

Qu hizo Europa occidental? De inmediato y sin consultarle a nadie, el presidente Sarkozy de Francia negoci una tregua en los combates y luego hizo que la Unin Europea respaldara este fait accompli. La canciller Merkel, de Alemania, entr entonces a escena y emprendi ms negociaciones con Rusia. Aun Silvio Berlusconi, de Italia, telefone a Putin. Todo este tiempo, Condoleezza Rice estuvo fuera de la real escena diplomtica.

Funcion la diplomacia? Slo hasta cierto punto, por supuesto, ya que sigue la controversia acerca del sitio en que se hallan acantonadas las tropas rusas y el reconocimiento definitivo que Rusia le otorgue a la independencia de Ossetia del Sur y Abjazia. Pero los hombres de Estado de Europa occidental continan haciendo declaraciones en el sentido de que hay que cuidarse de no cortar lazos con Rusia. Y parecera que lo ms que puede hacer la prensa de Europa occidental es reprender a Rusia alegando que es ella la que est rompiendo las relaciones amistosas con Europa occidental. Lo ms revelador de todo es la nota, aparecida en el New York Times, de que Polonia, Repblica Checa y los estados blticos no llaman a Rice sino a Angela Merkel, y le piden que use su influencia para resolver la situacin. Angela Merkel ha dejado claro que Alemania no va aceptar que la apresuren a aprobar la membresa de Georgia en la OTAN.

Lo ms notable de todo es un artculo de opinin en el Financial Times, escrito por Kishore Mahbubani, acadmico de alto rango en el profundamente pro occidental Singapur. Mahbubani dice que 10 por ciento del mundo est unido en su condena a Rusia y el otro 90 por ciento est divertido con la moralina occidental acerca de Georgia. l dice que Mao Tse Tung tena razn en una cosa la distincin entre la contradiccin primaria y las contradicciones secundarias ante las cuales uno siempre acaba concediendo. Rusia no est a punto de volverse la contradiccin primaria que encara Occidente. Termina diciendo que es el fallido pensamiento [estratgico] occidental lo que ocasiona que el mundo sea un lugar ms peligroso.

Estados Unidos no est preparado para escuchar el sabio consejo de sus propios amigos en el mundo no occidental. Europa occidental anda a tientas intentando entender qu es lo que est en juego para ella. La OTAN no puede sobrevivir la irrelevancia de su actividad estratgica en lo que Mahbubani llama la era posguerra fra.

Traduccin Ramn Vera Herrera

http://www.jornada.unam.mx/2008/09/20/index.php?section=opinion&article=028a1mun



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