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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2008

La historia oculta de una llamada telefnica histrica
Quines grabaron las ltimas palabras de Salvador Allende?

Ernesto Carmona
Argenpress


Cada vez que se evoca el golpe militar en Chile se escuchan o citan las ltimas palabras de Salvador Allende, difundidas en vivo por radio Magallanes durante la trgica jornada de aquel 11 de septiembre de 1973. La preservacin de esta alocucin para la historia, que hoy pertenece al patrimonio cultural y poltico de la humanidad, se debe al trabajo del periodista Guillermo Ravest Santis y del fallecido radio-operador Felipe Amado, ambos de la Magallanes y entonces militantes del partido Comunista, propietario de la desaparecida emisora, que en ese tiempo encabezaba una red nacional de 14 estaciones.

En la historia desconocida del 11 de septiembre chileno hubo muchos hroes annimos que simplemente supieron hacer su trabajo. Otro fue Julio Soto, el chofer de Salvador Allende quien, en apenas 11 minutos recorri unos 15 km desde la residencia presidencial al palacio de La Moneda, que hasta esa fecha simbolizaba la sede del poder legtimo. A sus 24 aos, Soto evadi el riesgo de encontrarse con militares y carabineros que ya comenzaban a controlar la ciudad y logr trasladar al Presidente al palacio antes que llegaran ellos. Hizo un rodeo tan rpido por las zonas despejadas de la urbe congestionada por el trfico de las 7 de la maana, que el resto de la escolta tard en alcanzarlo. Aunque sobrevivi, pag su eficacia con tortura y crcel, pero cumpli con su trabajo, segn el relato del propio protagonista a Jorge Luna, de Prensa Latina 35 aos despus. (1) Y Allende pudo estar a tiempo en su lugar de trabajo para dirigirse por radio a su pueblo y a la posteridad. Sin embargo, se conoce muy poco la pequea historia que rodea la recepcin y grabacin de las palabras del Presidente.

Ravest, quien era entonces director de la Magallanes, lleva aos luchando porque se reconozca su participacin en la salida al aire y la conservacin de la ltima llamada telefnica en que Allende improvis su memorable alocucin, a las 9:20 de la maana del martes 11, cuando las dems radioemisoras afines a su gobierno ya haban sido silenciadas por los militares. Allende habl adolorido, improvisando un discurso breve y magistral que el radio-operador Felipe Amado grab para la posteridad. Su instinto lo condujo a utilizar una cinta nueva para registrar mejor calidad de sonido, transmitiendo la voz del Presidente sin prdida de tiempo.

La calidad ptima de la apresurada grabacin permiti volver a difundirla perpetuamente. Esa maana se repiti una vez ms, antes que la radio fuera acallada definitivamente, hasta hoy. Ravest y Amado pudieron grabar 40 copias durante los dos das que debieron permanecer en los estudios de la emisora, obligados a la inmovilidad por el toque de queda que impusieron los nuevos gobernantes desde la tarde del 11 al medioda del jueves 13.

Las breves palabras del Presidente Allende erigieron una suerte de estatua oral, poltica y moral de un jefe de Estado que supo defender con su vida la Constitucin y la ley. Su verbo fue engrandecido por el metal sereno de su voz y una valenta sin precedentes en Amrica Latina. La estatua oral se fortaleci con el tiempo, mucho antes que se levantara cualquier monumento de piedra en su memoria.

Pequea historia del ltimo discurso

Allende habl cinco veces por radio durante la maana del Once. Las primeras cuatro alocuciones fueron transmitidas por radio Corporacin, del partido Socialista, como cabeza de una red de emisoras afines al gobierno llamada Voz de la Patria. Slo la quinta y ltima alocucin se difundi exclusivamente por radio Magallanes, a las 9,20 horas, porque las dems emisoras leales al Presidente ya haban sido silenciadas. Dominaba el ter una red sediciosa encabezada por radio Agricultura, de los latifundistas agrupados en la Sociedad Nacional de Agricultura.

Los golpistas acallaron temprano las radios favorables al gobierno en una llamada operacin silencio, conocida hoy por documentos secretos desclasificados de EEUU. Todos los pormenores del plan de golpe estuvieron en conocimiento de la embajada estadounidense con varios das de anterioridad. Por bombardeo areo de sus antenas y plantas transmisoras, o presencia fsica de la soldadesca en sus instalaciones, fueron acallando emisoras como Corporacin, del partido Socialista, Portales, radio privada plegada con Allende, Universidad Tcnica del Estado (UTE) y Luis Emilio Recabarren, de la central obrera CUT, ambas controladas por el partido Comunista, la radio Nacional, que era una estacin privada propiedad del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y, curiosamente, silenciaron tambin a radio Balmaceda, del partido Demcrata Cristiano (PDC), que apoy sin reservas el golpe militar bajo el liderazgo del entonces presidente del partido Patricio Aylwin y el ex presidente de la Repblica Eduardo Frei Montalva.

A las 8 horas, en los estudios de la Magallanes se encontraban Ravest; los radio-operadores Felipe Amado y Federico Godoy; los periodistas Leonardo Cceres, jefe de prensa, Carmen Torres, Jess Daz, Ramiro Seplveda, jefe del turno de la maana, Fernando Barraza, conductor del programa Bitcora, Hernn Barahona, reportero poltico, Ernesto Sal, redactor de turno, Rubn Adrin Valenzuela y Enrique Contreras, quien trabaj en el turno de toda la noche del 10 al 11.

Tambin estuvieron presentes el ingeniero Luis Oliva, el subgerente Eulogio Surez y los locutores Jorge Giacamn y Agustn Fernndez, adems de dos jvenes militantes dedicados a tareas de seguridad que se quedaron todo el tiempo dos das y cuyos nombres nadie registr. Tras una breve reunin, se decidi enviar a la planta transmisora, ubicada en Renca, a pocos kilmetros del centro de Santiago, a la joven reportera Torres, al periodista Daz y al locutor Fernndez para acompaar al plantero Sergio Contreras. El joven periodista Valenzuela fue enviado a reportear qu estaba ocurriendo esa maana en la sede del PDC. Los periodistas Barraza y Barahona abandonaron temprano los estudios, segn el relato de Ravest, refrendado por Cceres, entre otros protagonistas de esta historia todava con vida. (2)

En la trascripcin de las conversaciones secretas de los jefes del golpe, divulgadas una vez desclasificadas aos despus, el jefe de la aviacin Gustavo Leigh conmin a Augusto Pinochet a ocupar rpido la Magallanes. La aviacin inici la destruccin de plantas y antenas temprano, pero no hicieron blanco en la Magallanes, en parte por creer equivocadamente que operaba con un transmisor mvil.

La operacin silencio acall a todas las radios leales al Presidente Allende, excepto a la Magallanes, que sigui transmitiendo hasta que a algn jefe golpista se le ocurri enviar tropas a la planta transmisora en Renca. Entonces se apag la nica voz contraria al golpe. Todas las personas que se encontraban all fueron detenidas, pero curiosamente en medio del despelote represivo los militares no allanaron los estudios de la Magallanes en el centro de Santiago, a escasas cuatro cuadras de La Moneda. La planta fue ocupada y silenciada militarmente a las 10,27 horas.

Las cinco alocuciones de Allende

7,55 horas: Allende, quien ya se encontraba en La Moneda, anunci por Corporacin y la red Voz de la Patria que la Marina haba ocupado Valparaso en un acto de rebelin contra el gobierno legtimo. Llam a los trabajadores a estar vigilantes en sus sitios de trabajo. Dijo que an confiaba en una respuesta de los soldados de la patria que han jurado cumplir con su doctrina. En todo caso aadi estoy en La Moneda y me quedar aqu defendiendo al gobierno que represento por voluntad del pueblo. A esa hora haba poca informacin sobre la magnitud real de la traicin castrense estimulada por las clases propietarias de Chile, los partidos y grupos de derecha y el PDC.

8,15 horas: Allende hizo una segunda intervencin, de contenido similar a la primera.

8,45 horas: Ms informado de la situacin, en su tercera intervencin por la red La Voz de la Patria el Presidente ya denunciaba que hacemos frente a un golpe de Estado en el que participa la mayora de las Fuerzas Armadas. Y adverta a los traidores alzados: Yo no tengo pasta de apstol ni de Mesas. No tengo condiciones de mrtir, soy slo un luchador social que cumple la tarea que el pueblo me ha dado Defender esta revolucin chilena y defender el gobierno. No tengo otra alternativa. Slo acribillndome a balazos podrn impedir mi voluntad de hacer cumplir el programa del pueblo Compaeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compaero Presidente no abandonar a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permanecer aqu en la Moneda inclusive a costa de mi propia vida.

9,00 horas: La cuarta alocucin no fue difundida por la Magallanes, por algn problema que afect a Corporacin o fallas en la conexin, segn el relato de Ravest. Los radioescucha de la Magallanes tomaron nota de esas palabras:

En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero sepan que aqu estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este pas hay hombres que saben cumplir con la obligacin que tienen. Yo lo har por mandato del pueblo y por voluntad consciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democrticas.

En nombre de los ms sagrados intereses del pueblo, en nombre de la patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represin ni con el crimen. sta es una etapa que ser superada. ste es un momento duro y difcil. Es posible que nos aplasten. Pero el maana ser del pueblo, ser de los trabajadores, porque la humanidad avanza hacia la conquista de una vida mejor. Pagar con mi vida la defensa de los principios que son caros a nuestra patria.

Caer un baldn sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra, roto la doctrina de las Fuerzas Armadas. El pueblo debe estar alerta y vigilante, pero no debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero tambin debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.

Salen al aire las ltimas palabras de Allende

Radio Magallanes tena una plancha. ste era el nombre asignado al telfono a magneto que enlazaba directamente a La Moneda mediante una lnea permanentemente viva. En cualquiera de las dos puntas slo haba que dar vuelta a una manivela para activar la lnea. De pronto la plancha son:

9,20 horas: Era la inconfundible voz del Presidente Allende, relat Ravest.

Quin habla?, pregunt el Presidente.

Ravest, compaero

Necesito que me saquen al aire inmediatamente, compaero

Dme un minuto, para ordenar la grabacin

No, compaero. Preciso que me saquen al aire inmediatamente, porque no hay tiempo que perder

Sin separarse del auricular de la plancha, Ravest grit rdenes a pleno pulmn. Leonardo Cceres corri al micrfono para anunciar al Presidente. El radio operador Felipe presinti que viva un instante de la historia y tuvo la buena ocurrencia de anteceder la transmisin con los acordes del himno nacional, que se mezclaron con el anunci de Cceres.

As habl Allende por ltima vez

Seguramente sta es la ltima oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Area ha bombardeado las torres de radio Portales y radio Corporacin.

Mis palabras no tienen amargura, sino decepcin, y sern ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron... soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha auto designado, ms el seor Mendoza, general rastrero... que slo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, tambin se ha nominado director general de Carabineros.

Ante estos hechos, slo me cabe decirle a los trabajadores: Yo no voy a renunciar! Colocado en un trance histrico, pagar con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podr ser segada definitivamente.

Tienen la fuerza, podrn avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen... ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que slo fue intrprete de grandes anhelos de justicia, que empe su palabra en que respetara la Constitucin y la ley y as lo hizo. En este momento definitivo, el ltimo en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la leccin. El capital forneo, el imperialismo, unido a la reaccin, cre el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradicin, la que les enseara Schneider (3) y que reafirmara el comandante Araya (4), vctimas del mismo sector social que hoy estar en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjeras y sus privilegios.

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que crey en nosotros; a la obrera que trabaj ms, a la madre que supo de nuestra preocupacin por los nios. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace das estuvieron trabajando contra la sedicin auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clase para defender tambin las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegra y su espritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que sern perseguidos... porque en nuestro pas el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la lnea frrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenan la obligacin de proceder: estaban comprometidos. La historia los juzgar.

Seguramente radio Magallanes ser acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegar a ustedes. No importa, lo seguirn oyendo. Siempre estar junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo ser el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi patria: Tengo fe en Chile y su destino. Superarn otros hombres este momento gris y amargo, donde la traicin, pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho ms temprano que tarde, de nuevo se abrirn las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

Viva Chile! Viva el pueblo! Vivan los trabajadores!

Estas son mis ltimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no ser en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habr una leccin moral que castigar la felona, la cobarda y la traicin. (5)

La Magallanes sigui en el aire ms de una hora

Despus de las ltimas palabras de Allende, la voz del locutor Giacaman identific varias veces la emisora: Esta es radio Magallanes, la voz de la patria, la voz del pueblo, transmitiendo por una red de emisoras patriotas que estn resistiendo el golpe fascista de un sector de las fuerzas armadas y de los partidos polticos que no han sabido cumplir con el primer deber que se debe a la patria: respetar la Constitucin.

Ms tarde repitieron la alocucin y sacaron al aire un par de llamadas de dirigentes polticos, dando instrucciones al pueblo y a la clase trabajadora. Entretanto, la red de radios golpistas que encabezaba Agricultura repeta montonamente el Bando militar nmero uno de la autoproclamada junta de gobierno que entre otras profera esta amenaza: La prensa, radiodifusoras y canales adictos a la Unidad Popular deben suspender sus actividades informativas a partir de este instante. De lo contrario recibirn castigo areo y terrestre.

Para mantener la continuidad de la transmisin con un mensaje diferente, el periodista Sal escribi este texto que ley Giacamn, segn los recuerdos de Ravest:

Llamamos a los trabajadores, a los pobladores, a defender el gobierno popular, a defender al Presidente de la Repblica, a rodear la Moneda para detener el golpe.

Llamamos a los soldados patriotas, a los soldados que son hijos del pueblo, a plegarse al bando de los trabajadores, al bando de los patriotas.

Cada minuto que pasa es decisivo. Cada cosa que hagamos es urgente. Radio Magallanes, la voz del pueblo, la voz de la patria, que representa sus valores democrticos y constitucionales, est en el aire y podr desaparecer en cualquier instante.

Al golpe se resiste con fuerza, con entereza, no dejndose intimidar! Somos tres millones de trabajadores contra 50 mil golpistas!

La mejor arma son los puos, las mquinas, las herramientas, las palas. Pueblo de Chile: a no dejarse aplastar por el fascismo! A luchar por las conquistas conseguidas en tres aos de combates fervorosos! A no dejarse derrotar ni desanimar! Cada minuto que pasa corre a favor de nosotros! Viva Chile!.

As transcurri la maana del Once en la Magallanes hasta que sali del aire a las 10,27 horas. Despus, las cuatro personas que continuaban en los estudios Ravest, Amado y los dos jvenes de seguridad se dedicaron a hacer limpieza, eliminando documentos comprometedores antes del allanamiento que, empero, nunca se produjo El hallazgo fortuito en un armario de una caja de pequeos rollos de cinta magntica les inspir la tarea de grabar 40 copias de calidad ptima con las ltimas palabras de Salvador Allende. Y se hizo un trabajo que permiti cumplir para la posteridad lo que anunciara el Presidente: Seguramente radio Magallanes ser acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegar a ustedes. No importa, lo seguirn oyendo.

La otra petite histoire

Por razones desconocidas, la versin real de este episodio histrico fue cambiada por los propietarios de la emisora. Las autoridades del partido Comunista transfirieron el rol de Ravest al periodista Hernn Barahona, quien falleci el 15 de junio de 2008 vctima de un penoso cncer que lo mantuvo postrado los ltimos tres aos de su vida.

Ravest impugn esa otra historia, pero nadie le hizo caso. El cambio de roles fue una evidente decisin poltico-partidaria. Como muchas otras personas, Barahona difundi, reprodujo, distribuy y envi al exterior algunas de las 40 cintas. Pero la apropiacin del rol de Ravest respecto a las ltimas palabras del Presidente Allende result una brasa ardiente para la escasa gente que conoca cabalmente este episodio, en particular debido a la amistad con el pretendido protagonista y a su larga postracin. La mezcla de amistad antigua ms sentimientos de lstima, pesar y solidaridad con un amigo enfermo quizs inhibi incluso a quienes pudieron contar la verdadera historia. Hubo muchos comentarios en privado, en que algunos desconocedores de los entretelones encontraron que la disputa de roles entre dos periodistas comunistas era otra noticia sensacional mantenida oculta. Pero nadie public la verdadera historia. Quienes se atrevieron a disentir de la versin revisada fueron vctima de presiones o imprecaciones variadas e incluso insultantes. Sin embargo no hubo debate pblico serio sobre el asunto. Y en Chile escasean los medios capaces de acoger una controversia como sa. Slo la desaparecida revista mensual Rocinante se refiri al tema en 2003 en un artculo firmado por el propio Ravest bajo el ttulo Salvando el ltimo discurso de Salvador Allende y otro texto de Leonardo Cceres. (6)

Ravest acudi ante los tribunales ticos del Colegio de Periodistas reclamando que la usurpacin de roles es sinnimo de conducta no tica. El Tribunal Regional de tica y Disciplina del Consejo Metropolitano del Colegio (Tred) reconoci el 5 de diciembre de 2007 su participacin en la recepcin, transmisin y rescate de las ltimas palabras del Presidente Allende, pero declin sancionar a Barahona por encontrarse imposibilitado de prestar declaracin ante el fiscal de esa primera instancia. (7) La decisin definitiva del Tribunal Nacional de tica y Disciplina (Trined) ratific el 7 de abril de 2008 la participacin de Ravest en la grabacin y rescate del discurso, pero tambin declin sancionar a la otra parte por la usurpacin de roles alegando prescripcin, entre otros argumentos. (8) El objetivo del reclamo era establecer la cuestin de los roles como lesin tica, pero ambos tribunales reconocieron el papel desempeado por el acusador Ravest, quien se propone contar la historia en dos captulos de su libro de memorias todava indito Pretrito Imperfecto.

Eplogo en un poema de bar

E pur si muove , podra alegar Ravest. Y sin embargo se mueve, emulando a Galilei. En el fondo, ambos fallos reconocieron su trabajo y el del radio-operador Amado, quien muri trgicamente despus del golpe.

Cuando Barahona falleci hubo conmocin y sentimientos de pesar, no slo en el gremio de periodistas. Su amigo poeta Carlos Cifuentes Lpez le dedic su Oracin por Hernn Barahona o Conversaciones de Bar, publicada el 16 de junio 2008 (9). All despide al amigo y brinda por la amistad entre ambos. Los versos de dos estrofas dicen lo siguiente:

Viejo

es cierto

lo del ltimo discurso

de Allende

que rescataste

de la Radio Magallanes?

-Para ser honesto

la mitad

de la historia

es mentira

y la otra mitad

tambin.

-Salud por eso

Larga vida

a los muertos

que se niegan

a dejarnos.

Notas:

1) http://www.prensa-latina.cu/article.asp?ID={A6AEDDB1-581E-4EE8-93CE-CB6AE82FC02E}&language=ES

2) Correspondencia con Guillermo Ravest residente en Mxico y texto de su libro Pretrito Imperfecto, an indito, y conversacin con Leonardo Cceres. El libro de Ravest est siendo considerado para su publicacin por editorial LOM, de Chile.

3) Ren Schneider Chereau, asesinado por el fascismo el 25 de octubre de 1970. Las armas utilizadas fueron provedas por la CIA va valija diplomtica de la embajada de EEUU. El asesinato se propona crear condiciones para un golpe que impidiera la asuncin de Allende el 4 de septiembre de ese mismo ao, nueve das despus.

4) Capitn de Navo Arturo Araya Peters, edecn naval del Presidente Allende, asesinado en su hogar durante la noche del 26 al 27 de julio de 1973. El mvil del crimen fue desestabilizar al gobierno y amedrentar a los oficiales leales a la Constitucin y la ley, 44 das antes del golpe militar.

5) http://www.salvador-allende.cl/Discursos/1973/despedida.html

6) Rocinante, edicin N 58, pginas 7, 8 y 9, agosto de 2003.

7) http://www.periodistasantiago.cl/documentos/Fallo%20Caso%20Ultimo%20discurso%20Allende.pdf

8) http://www.colegiodeperiodistas.cl/index.php?action=documentos_colegio&noticia_id=281

9) http://www.cronicadigital.cl/modules.php?name=News&file=print&sid=12301



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