Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2008

La poltica exterior chilena y el doble discurso ante la expulsin de Jos Miguel Vivanco de Venezuela

Esteban Silva Cuadra
Rebelin


La expulsin del territorio de la Repblica Bolivariana de Venezuela del chileno Jos miguel Vivanco, director de la institucin estadounidense Human Rights Watch (HRW),junto a otro directivo estadounidense, gatill una serie de roces entre los gobiernos de Chile y Venezuela, lo que refleja que la poltica exterior de Chile se encuentra profundamente impregnada por la ideologa conservadora y el doble discurso. La nacionalidad de Jos Miguel Vivanco, de ningn modo debiera transformarse en un conflicto artificial entre los gobiernos de Chile y de la Repblica Bolivariana de Venezuela. Sus opiniones -las que motivaron su expulsin de Venezuela- mediante una decisin soberana del gobierno del Presidente Hugo Chvez, le representan a l y su institucin y en nada tienen que ver con Chile y con el pueblo chileno.

Un solo ejemplo; La argumentacin del gobierno chileno, esgrimida por el Canciller subrogante Alberto Van Klaveren, al anunciar el envo de una nota diplomtica al gobierno Bolivariano en rechazo de la expulsin que afect al chileno Jos Miguel Vivanco, es una demostracin contundente del doble estndar dominante en la actuacin gubernamental, actitud que puede ser leda como una demostracin del alto sesgo ideolgico conservador dominante en nuestra cancillera y la cada vez ms indisimulada animadversin que exhibe el actual canciller Alejandro Foxley y un sector importante de altos funcionarios de la cancillera, particularmente cuando se trata de declaraciones, iniciativas y actuaciones del gobierno del Presidente Hugo Chvez Fras en relacin a nuestro pas y a la regin.

La posicin poltica del Ministro Foxley y de algunos dirigentes de la Concertacin, no hace sino que estimular la escalada de agresivas declaraciones en contra de Hugo Chvez y de su gobierno (las que de paso condicionan a UNASUR presionando a la misma Presidenta Bachelet) por parte de dirigentes de la derecha poltica y econmica, as como de connotados analistas y periodistas del pensamiento nico que opinan sin contrapeso en mayora de los medios de comunicacin. La decisin tomada de expulsar a Vivanco se efectu invocando las leyes y la constitucin vigente de la Repblica Bolivariana de Venezuela, Ms all de las diferentes realidades de cada pas y de la opinin que se tenga sobre la pertinencia u oportunidad de las medidas tomadas, aquella decisin se tomo siguiendo el mismo razonamiento que invoc hace solo tan solo 3 meses atrs el gobierno de Chile para expulsar de su territorio a los ciudadanos italianos Giuseppe Gabriele y Dario Ioseffi, los que fueron acusados de injerencia indebida al ser aprendidos luego de entrevistar y filmar al lonko (mensajero) de la comunidad mapuche de Chupilko, que desde hace 17 aos denuncia la usurpacin de sus tierras por parte de la empresa Forestal Mininco.

Los italianos fueron detenidos en el sur de Chile y por decisin del Ministerio del interior fueron finalmente conducidos al aeropuerto internacional y expulsados del pas. Acusados por infraccin a la Ley de extranjera debido a que ingresaron como turistas al pas, se les responsabiliz de infringir la Ley de extranjera al participar en actividades de poltica interna. Los jvenes italianos no elaboraron documento escrito alguno- (como lo si hicieron en Caracas los directivos de HRW con un amplio despliegue)- mediante el cual hubiesen criticando la institucionalidad vigente, la falta de reconocimiento constitucional de nuestros pueblos originarios, la conduccin del gobierno de la Presidenta MIchelle Bachelet, o denunciando las dificultades sociales, econmicas, territoriales y culturales que afectan hoy al pueblo mapuche.

Tampoco efectuaron una conferencia de prensa y sin embargo fueron expulsados de Chile sin contemplaciones. Aquello, (a la inversa de lo ocurrido con las declaraciones de personeros del gobierno chileno sobre la expulsin de Jos Miguel Vivanco de territorio venezolano), tampoco gener una protesta oficial ante Chile por parte del gobierno italiano, por el hecho que ambos fuesen ciudadanos de ese pas. Una situacin similar se vivi en abril del 2008 cuando el Gobierno chileno expuls del pas al ciudadano francs Thomas Bourgeois y a los ciudadanos espaoles Jess Fuentes, Flix Torrealba y Jess Duero, integrantes del grupo rock 'Puente Romano ' junto a dos jvenes espaolas, cuyas identidades no fueron reveladas, las que fueron detenidas cuando acudieron a las dependencias policiales a visitar a sus compaeros. Los jvenes fueron expulsados por el Ministerio del Interior invocando la violacin a nuestra Ley de Extranjera actual, que prohbe participar en actos polticos a ciudadanos extranjeros. Los europeos participaron en un acto cultural en la Villa Francia en Santiago en homenaje a los hermanos Vergara Toledo asesinados por agentes de la dictadura de Augusto Pinochet en 1985. En este caso la sola participacin de estos jvenes en un acto considerado por el gobierno como acto poltico fue suficiente para expulsarlos.

En ambos casos no hubo la presentacin de un documento, ni criticas publicas formuladas por los expulsados ( como las efectuadas en caracas por los directivos de HRW) y sin embargo, en el caso de Vivanco motivaron el envo de una nota de protesta diplomtica por parte de Chile al gobierno de la Repblica Bolivariana de Venezuela, involucrndonos as de manera artificial y desde una clara impronta ideolgica conservadora en un lamentable incidente bilateral. No se puede tener un doble discurso y una doble practica- como las que tiene la cancillera chilena- sin que quede al descubierto sus contradicciones y debilidades. No se puede observar la paja en el ojo ajeno y no ver la propia, sin que queden al descubierto las incoherencias y en ltimo trmino, una concepcin de poltica internacional que trasunta una clara poltica conservadora, Se protesta ante Venezuela en este caso invocando nuestra historia reciente y nuestra sensibilidad en los temas de DDHH pero se guarda absoluto silencio ante pases que violan sistemticamente los DDHH y encabezan injerencias indebidas en amplias regiones del planeta como los Estados Unidos de Amrica.

La poltica exterior de Chile no puede construirse sobre una concepcin ideolgica sesgada y conservadora. Nuestra poltica exterior debe contribuir a la integracin sudamericana y latinoamericana sin aislar a ningn pas ni a sus gobernantes, con respeto a la autodeterminacin y la soberana de cada pas. Debemos trabajar por un mundo multipolar, para que la globalizacin sea incluyente y regulada, impulsando la transformacin profunda de los Organismos Multilaterales y de Naciones Unidas, para impulsar un comercio mundial ms justo para los pases en desarrollo. Debemos retomar un enfoque fundamental que se encuentra en el centro de la poltica internacional desarrollada por el Presidente Salvador Allende y que hoy frente a los cambios progresistas que se desarrollan en la Amrica Latina y el Caribe del Siglo XXI, adquiere plena vigencia: El rechazo a las fronteras ideolgicas en las relaciones internacionales, el respaldo activo al derecho de autodeterminacin de los pueblos y el respeto a la soberana de los pases y sus instituciones de acuerdo a sus propios procesos democrticos, as como la no injerencia de poderes imperiales y fcticos en los asuntos internos de los Estados.

Debemos impedir que se impongan las posturas conservadoras que pretenden repartir certificados de buena conducta.Para Chile en su relacin vecinal y regional esto es muy importante En Amrica Latina y entre nuestros pases no se debe reproducir una guerra fra o un intento artificial de dividirnos "entre populistas versus demcratas o entre centro o social liberales versus izquierdas estatistas" enfoque que le interesa introducir en nuestro continente al imperio y a las fuerzas conservadoras y de derecha en nuestro pas. Refirindose al tema la Presidenta Michelle Bachelet seal en el 2006 "ac no hay un eje del mal de ciertos gobiernos y un eje de los que pudieran ser democrticos. Ac las amenazas no son las personas, que por lo dems estn siendo elegidas por sus ciudadanos". Agregando que su poltica exterior, "tendr como centro de gravedad y sello la promocin de una identidad regional comn en Amrica Latina". Espero que se retome ese enfoque y se detenga la equivocada poltica a la que nos ha conducido el Canciller Foxley respecto de nuestra relacin bilateral con la Repblica Bolivariana de Venezuela. En este tema hara bien el Canciller en asumir y aceptar el principio de la diversidad y examinar lo negativo que es el doble discurso en poltica internacional.

- Esteban Silva Cuadra esanalista internacional. Consejero de la Escuela Latinoamericana de Postgrado (ELAP) de la universidad ARCIS. Miembro del Comit Central del Partido Socialista de Chile.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter