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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2004

Anlisis postelectoral de un defensor de Bush
Los demcratas pierden porque no conocen su pas

Tom Wolfe
El Mundo

Antes de las elecciones a la Casa Blanca del 2 de noviembre, el escritor Tom Wolfe provoc la sorpresa al ser uno de los pocos intelectuales estadounidenses que abog por la victoria de Bush. El Mundo reprodujo la entrevista en la que el autor de La hoguera de las vanidades defenda que el republicano era mejor candidato que un Kerry sin convicciones. Tras el desenlace electoral, el peridico britnico The Sunday Times ha recogido la reaccin de Wolfe y el diario El Mundo. Rebelion.org se hace eco de esas declaraciones por entender que son reflexiones que pueden ayudar a entender el resultado electoral en Estados Unidos


En los ltimos das he hablado con multitud de periodistas y de tipos cultos de Nueva York. Me he llegado a acostumbrar al sonido de esas voces desanimadas, apagadas, al otro extremo del telfono. El peso de la victoria de George W. Bush parece que ha sido demasiado.Pues a ver qu esperaban, me pregunto a m mismo.

No les gusta la guerra ni la forma en que se est llevando, no les gusta Bush y no les gusta lo que su reeleccin dice de Estados Unidos. Pues bien, dnde est su sentido de la realidad? Las privilegiadas capas liberales haban demostrado que antes incluso de las elecciones haban perdido completamente el contacto con la realidad. Estuve en una cena en Nueva York en la que todo el mundo se preguntaba qu hacer con Bush cuando suger que podan hacer como yo y votar por l. Se hizo el ms absoluto silencio en la mesa, como si hubiera anunciado: por cierto, no lo he dicho antes pero soy pederasta.

Ahora, se creen que el cielo se les cae encima. No me queda ms remedio que rerme. Me recuerdan a Pauline Kael, la crtica de cine, que dijo no s cmo ha ganado Reagan; no conozco a nadie que le haya votado. La frase se ha convertido en un clsico y refleja la reaccin de los intelectuales de Nueva York en estos momentos. Debo advertir que, en este contexto, mi definicin de intelectual es lo que se suele encontrar en esta ciudad: no se trata de personas con grandes conocimientos intelectuales sino ms bien de algo as como vendedores de automviles, personas que asimilan nuevas remesas de ideas y las revenden.

Lo que yo creo es que los resultados de las elecciones en Ohio, el estado clave en esta ocasin, nos revelan todo lo que nos hace falta saber. En trminos generales, el cuadro del conjunto del pas, con su rojo Republicano y su azul Demcrata, se ha mantenido prcticamente sin cambios desde los ltimos comicios.Los millones de dlares gastados y los kilmetros recorridos en las campaas electorales de Bush y Kerry no han dado como resultado prcticamente diferencia alguna.

Sin embargo, chese un vistazo a Ohio y a las diferentes pautas de voto en Cleveland y en Cincinnati. Cleveland, en el norte del Estado, es cosmopolita, lo que consideraramos una ciudad del Este, y Kerry gan all en una relacin de dos votos a favor por uno en contra. Cincinnati, en el extremo sureste de Ohio, est muy lejos, tanto geogrfica como culturalmente. Es lo que se llama el medio Oeste y eso significa automticamente villapaletos para los intelectuales de Nueva York. Bush gan en ella por un margen de 150.000 votos y ha sido el sur de Ohio en su conjunto lo que ha vuelto a enviarle a la Casa Blanca. La verdad es que mis colegas, mis compaeros de la prensa y los tipos cultos se sentiran mucho ms a gusto en Bagdad que en Cincinnati. En su mayor parte, ni siquiera seran capaces de decir en qu Estado se encuentra Cincinnati y viajar all sera como si los enviaran a un condado de mala muerte en el desierto de Mxico.

No tienen inconveniente en hablar con un jeque en el Lbano o con grupos radicales esotricos en Uzbekistn pero hablar con alguien de Cincinnati! T ests loco? No tienen ni idea de qu estn hechos los Estados Unidos y ni siquiera ahora tienen inters en enterarse.

Entonces, quines son todos esos que han votado por Bush? En mi opinin, el tipo que mejor calados los tiene es James Webb, el marine que volvi de Vietnam con ms condecoraciones. Al igual que John Kerry, tambin gan la Silver Star (Estrella de Plata), pero adems obtuvo la Navy Cross (Cruz de la Armada), equivalente a nuestra ms alta distincin, la Medalla del Congreso.

Trabaj durante un breve plazo para Reagan como secretario de la Armada, pero emprendi luego la carrera de escritor. Su ltimo libro, Born Fighting (Nacido en combate), es la obra de etnografa ms importante que se ha publicado en mucho tiempo en este pas.Versa sobre un grupo muy numeroso pero que pasa desapercibido, los escoceses-irlandeses. Estn repartidos prcticamente por todos los montes Apalaches y por zonas como el sur de Ohio o Tennessee.

Su denominador comn es la msica country y, cuando los dems hablan de palurdos, es a ellos a los que se refieren; ellos son los que han votado por Bush. Aunque han tenido sus xitos, a los escoceses-irlandeses no les han ido bien las cosas en trminos econmicos, por lo general. Son individualistas, son testarudos y aprecian su forma de vida ms que su situacin financiera.Si aparece un poltico partidario del control de armas, se lo toman como algo personal. En realidad, la cuestin no est en el tema del control de armas; la cuestin est en que si alguien se pronuncia en contra de la Asociacin Nacional del Rifle, est contra ellos como grupo social.

Se toman el protestantismo con la mxima seriedad. Me da la risa cuando alguien habla de la derecha cristiana. Esta gente no es de derechas; es religiosa, y punto. Lo que pasa es que, si alguien es religioso, est en contra del matrimonio entre homosexuales y en contra del aborto, por supuesto. Est en contra de un montn de cosas que han pasado a formar parte de la liturgia liberal intelectual.

Aqu, todo el mundo que se enrola en el ejrcito se pregunta de dnde han podido salir todos estos sureos. A esta gente le encanta pelear. Durante las guerras contra los franceses y contra los indios, antes de que existieran los Estados Unidos, los reclutadores del ejrcito se presentaban en las Carolinas y en los Apalaches y preguntaban: A ver, hay alguien que quiera venir a luchar contra los indios?. Haba siempre un montn de muchachos dispuestos a enrolarse y no han perdido esa atraccin por las peleas.

Mi familia no era de escoceses-irlandeses pero mi padre provena del valle del Shenendoah, en las montaas Blue Ridge (Virginia Occidental), as que estoy al tanto de qu clase de tipos est hablando Webb. Les gusta pelearse: han sido muchas las veces en que he ido por all de visita y he bajado a la ciudad a ver las peleas a pedradas de los sbados por la noche. Todos los hombres sin excepcin se encontraban en el bar, beban cerveza (la nica bebida que se puede comprar por all), salan a la calle, cogan unas cuantas piedras, se las tiraban los unos a los otros y a continuacin se volvan a sus casas.

Bush, a pesar de su linaje pudiente y refinado, de su tipo de familia y de la escuela a la que asisti, se las arregla estupendamente para moverse entre esa gente como uno ms de ellos. Anda como ellos, habla como ellos, le encanta el ganado y dice que disfruta con las carreras de coches de serie trucados, que es el deporte ms popular de EEUU, aunque nadie lo dira si slo leyera los peridicos de Nueva York, que no se ocupan de l.

Hay un pequeo rincn de Tennessee, Bristol, un lugar lleno de escoceses-irlandeses, en el que se celebra una carrera anual que atrae a 165.000 personas cada ao, 55.000 ms que las que asisten al partido de ftbol americano ms importante del ao.Bush es un reflejo de esos Estados Unidos, los autnticos Estados Unidos, y quiz sea eso lo que la privilegiada clase liberal y sus crticos extranjeros son incapaces de digerir.

Es un hombre que parece que cree sinceramente en Dios, mientras que Kerry dice soy catlico romano, de modo que debo creer en Dios. Es como si se dirigiera a James Carville, el estratega de la campaa del Partido Demcrata, y dijera: No?. Evidentemente, eso de Dios no forma parte de su vida.

Los valores de la Amrica profunda no quedan bien en Nueva York.Salvo contadas excepciones, entre los escritores norteamericanos no se dice nada patritico y, en trminos generales, nadie dice nada bueno acerca del pas.

Tengo que terminar ya porque tengo que ir al aeropuerto Kennedy a decir adis a todos esos escritores y periodistas que me han dicho que no van a poder soportar otros cuatro aos de Bush. El triunfalismo no es mi estilo pero no puedo sino esbozar una sonrisa con un ya te lo dije. Ah, por cierto! La mayor parte de ellos se marcha a Londres. Que el cielo asista a los britnicos cuando lleguen.

Tom Wolfe es escritor, autor de obras como La hoguera de las vanidades o Todo un hombre. Acaba de publicar en EEUU I am Charlotte Simmons.




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