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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2008

Carta dirigida a los miembros de Espai Marx
La construccin del sujeto revolucionario

Joaqun Miras
Rebelin


La carta que aqu reproducimos, fechada en verano de 2008, es un texto que Joaqun Miras, su autor, dirigi a sus compaeros de Espai Marx. En ella sealaba: El autor del que tomo la idea sobre los participantes de las derrotas y que estuvo en el ejrcito de Von paulus, es el gran historiador Reinhart Koselleck.

Miras es autor de numerosos artculos sobre republicanismo socialista, es colaborador de El Viejo Topo, miembro del consejo editorial de sin permiso y autor igualmente de Repensar la poltica, refundar la izquierda. El Viejo Topo, Barcelona. Sus trabajos suelen aparecer tambin en las pginas de www.rebelion.org

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Queridos amigos: alguno de vosotros me ha escrito para preguntarme por qu le doy importancia a los textos de estos autores que estoy leyendo [Franz Neumann, Otto Kircheimer] y de los cuales os he enviado el resumen del libro de uno de ellos.

[] Creo que desde 1945 hasta -para poner como emblema una fecha- 1989, Europa ha estado fuera del mundo de la poltica. Con estallidos que fueron reconducidos al pacto previo, por ejemplo los dos estallidos que coinciden en 1968: Waldek Rochet [ex secretario general del PCF] recibe rdenes de Mosc de abandonar la movilizacin revolucionaria en Francia y los rusianos invaden Checoeslovaquia, etc: meros accidentes del recorrido dentro del pacto previo que se saldan con la liquidacin de quienes se quieren salir del pacto, pero se mantiene la crcel dorada. Presos pero en la playa, como le pas a Lukcs en 1956, quien, tras ser ministro en el gobierno de Imre Nagy, es detenido por los rusianos y encarceladoen un palacio rumano a la orilla del mar; ah es donde Lukcs lleg a la conclusin de que, definitivamente, Kafka era un autor realista.

Durante todo este periodo de decenios, la teora poltica que se hizo, aunque partiera de autores anteriores, era falsa o floja en un doble sentido: desde la fuerzas oficiales dominantes en la izquierda, era mera elaboracin ad hoc, para mostrar que lo que se haca aceptar el statu quo- era lo propuesto, lo elaborado, lo indagado por los autores que lucharon antes, que no era sino la continuacin de su obra, etc. Desde los intentos de romper el cerco tambin era floja porque resultaba una teora sin prctica; no era un filosofar praxeolgico, no haba conexin con problemas intelectuales sugeridos por la realidad de una praxis social. Se converta como mucho en buena filologa, en buena academia, y muy a menudo ni eso. Se trataba simplemente de condenar a los que no pensaban como uno mismo.

Para haber logrado al menos alguna productividad habra que haber partido de una idea, la que asuman los menos que fueron los ms fructferos: la idea de que 1945 fue una derrota. Esta posicin se asumi, efectivamente, entre algunos de los que haban estado, p. e., en el ejrcito de Von Paulus los menos, tambin, de entre ellos, los no transformistas, porque los ms Heidegger entre ellos- nunca haban sido, nunca haban sabido siempre lo haban dicho -. El derrotado -esto es, el que acepta que ha habido derrota- piensa que sta no es una consecuencia mecnica inevitable del pasado, que hubo en su momento mltiples posibilidades abiertas de actuacin, y puede replantearse, en consecuencia, en qu se equivocaron: Hobsbawm, Sacristn, etc. lo hicieron a partir de un determinado momento. El Lukcs posterior al balneario rumano, Passolini y su consciencia de la derrota de la Resistencia, tambin. En esto el derrotado tiene ventaja sobre el triunfador que parte de que esa salida estaba insita en la lgica de los acontecimientos (permitidme hacer un poco de virtud con la necesidad) .

La teora ltima que tenemos, que fue orgnica de un mundo social en lucha, de unas praxis reales masivas, es en consecuencia la de estos otros individuos de los aos treinta : a comenzar con el coloso nico que sabe plantearse el problema gentico: cmo se hace una revolucin, esto es, cmo se construye un sujeto revolucionario, cmo pasa del no ser al ser un sujeto o bloque social ahora inexistente, aun habiendo condiciones de posibilidad de que exista si se hace lo que se debe hacer. Este coloso solitario en su tarea se llama Antonio Gramsci (nos dice adems: a que no adivinis por qu es grande Maquiavelo? Porque se propone construir un sujeto, no lo da por construido, sabe que se debe crear y trata de pensar cmo se crea; es la lectura ms aguda e interesante de Maquiavelo). Gramsci reflexiona desde la derrota y, tambin, an desde la praxis, pues todava haba praxis y lucha en el mundo exterior a la crcel.

Estos autores adems recogen la experiencia de lucha de sociedades complejas, con sujetos sociales posibles a construir a partir de colectivos muy diferenciados propios de sociedades fordistas, tcnicamente desarrolladas. Son testigos, pues, de unas polticas prcticas que ellos ven estar dirigidas de forma errada, simplificadora, con el rechazo de la lucha de masas, o con el rechazo de las constituciones o con el rechazo de que sea interesante el amparo legal, etc en una situacin de feroz ofensiva del capitalismo que es capaz de construirse su apoyo de masas.

Hasta aqu la primera razn de este ir hacia atrs. La segunda es que el mundo presente es consecuencia de la salida del empate estratgico y el reparto de poderes de 1945 que instaura el largo periodo de crcel dorada que se ha saldado con la derrota hasta la aniquilacin de una de las dos partes: se ha producido el deshielo (el hielo, el fro, la sociedad congelada existi en los dos lados del teln aunque en el occidente capitalista no se conservaran los hoteles de los aos treinta, con sus salones art dec, sus fieltros, sus terciopelos, sus espejos de marcos sobredorados, ni las orquestas con violines, al estilo de Praga o de Mosc) y se ha producido de la peor de las formas posibles, con el triunfo incontestable del capitalismo frente al enemigo y con la situacin de emergencia del capitalismo que est en una situacin de poder desatado destructivo y de caos infinito.

Nuestro mundo ha entrado nuevamente en actividad poltica; la derecha ha declarado la lucha de clases sin mediaciones y vivimos un mundo muy semejante al de los aos posteriores a la primera guerra mundial y a los aos treinta, y tan peligroso como aquel, salvo por el hecho dramtico de que nosotros, la izquierda, no somos ahora sujeto poltico de masas.

Se trata pues de reflexionar y aprender sobre los trozos de reflexin escrita por los ms lcidos entre ellos.

Disculpad la longitud de la nota.



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