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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2008

15 profesores de economa neoclsica se han suicidado por la crisis capitalista

Heinz Dieterich
Rebelin


1. Los telogos del capital

La noticia del suicidio de 15 profesores de economa neoclsica por la crisis del capitalismo de Estado es, por supuesto, falsa. Para que fuera cierta, tendra que haber tica cientfica en las facultades econmicas de los neoliberales. Y eso es justo lo que ms falta en las lonjas de esa cofrada. Hoy da, las facultades de economa y abogaca son, sin duda, dos de los departamentos moralmente ms corruptos y cnicos que se encuentran en nuestras universidades. Por eso, la vox populi mexicana llama a los abogados abogangsteres y a los economistas-banqueros ladrones.

2. La verdad de Marx


En un evento que organic recientemente en mi universidad, pregunt a un amigo y colega ---reconocido catedrtico de la facultad--- si no tenan problemas de conciencia al ensear la teologa neoclsica como conocimiento cientfico. Ante el asombro de los estudiantes, l contest con una brutal verdad: Bueno, para eso nos pagan. En efecto. En toda sociedad de clase las relaciones de produccin rigen las interacciones de los sujetos.

3. El Santo Grial

Todo debate econmico y poltico sobre el capitalismo y su alternativa civilizatoria, el Socialismo del Siglo XXI, gira en torno a dos aspectos del mercado: a) su carcter sistmico; b) la posibilidad y necesidad de sustituirlo. La pregunta decisiva de este debate es la de la sustituibilidad del mercado; pero, es imposible contestarla sin previa aclaracin de su carcter sistmico (determinista, probabilstico, catico, etc.).

4. El pecado original

La mentira constitutiva de la teologa econmica burguesa consiste en la ficcin de que la crematstica capitalista de los ltimos 250 aos ha sido una economa de mercado. La verdad es que esa crematstica siempre ha existido como capitalismo de Estado y que no puede existir en otra forma emprica. La causa de este fenmeno radica en los tiempos y la naturaleza de los mecanismos de retroalimentacin (feedback) del mercado.

5. Mercado, entropa y mono sapiens


El mercado es un sistema dinmico complejo, cuyas tendencias evolutivas lo dirigen hacia la asimetra, tal como sucede en ciertos sistemas de la naturaleza. Para describir y explicar el comportamiento de esos sistemas naturales se analizan frecuentemente con la segunda ley de la termodinmica (entropa). La aplicacin de este procedimiento al mercado ha aportado conocimientos macroestadsticos tiles. Pero, el mercado opera como subsistema de un entorno socio-humano, basado en el mono sapiens, y esto hace que su ciberntica se vuelva ms compleja.

6. Dialctica de la retroalimentacin


Las tendencias asimtricas de la crematstica moderna y, por ende, las crisis recurrentes del sistema no significan que ste termine determinsticamente en la autodestruccin o en un salto cualitativo hacia formas concretas superiores de la realidad (Socialismo del Siglo XXI). El genio cientfico de Marx/Engels captur esa particularidad de la relacin Crematstica-Estado capitalista y diagnostic correctamente la lgica conductiva del mercado y su relacin con el Estado, un siglo antes de que apareciera la ciencia ciberntica. Con W.F. Hegel presente y Norbert Wiener todava en la pipeline de produccin biolgica, bautizaron esos comportamientos sistmicos dialcticos.

7. El mercado como Caliban


El mercado funciona, bajo ciertas condiciones generales, como un sistema autoregulativo o ciberntico, de considerable sofisticacin y eficiencia. Pero, sus mecanismos y tiempos de retroalimentacin negativa (correccin de disfuncionalidades) son tan destructivos y largos, que ponen en peligro la estabilidad del macrosistema socio-poltico. Esto obliga a la intervencin del Estado, ya sea para estabilizar, ya sea para revolucionar.

El mercado es un producto de la evolucin social humana, pero es un producto ciego, lo que explica porque sus mecanismos de retroalimentacin positiva o entrpicos se asemejan ms a ciertos sistemas naturales que a sistemas sociales diseados con intencin humanstica. El siguiente ejemplo ilustra la diferencia.

Si a un bosque le cae una plaga (insectos) y sus mecanismos de retroalimentacin negativa no logran neutralizar la amenaza, los rboles se secan y perecen. Ya seco, el bosque se incendiar en algn momento, el fuego matar a la plaga y el sistema vuelve a nacer o queda extinguido para siempre. Cualquiera de los dos desenlaces es insignificante a cualquier escala: para los individuos afectados (objetos rboles, nivel micro), para el sistema superior (biosfera terrestre, nivel meso) y para el universo (nivel macro).

8. La comunidad de resistencia y la barbarie institucionalizada


Esta situacin cambia cualitativamente en la sociedad humana, porque sus individuos no son objetos (rboles) sino objetos-sujetos (mono sapiens), que se convierten en comunidad de resistencia, no solo de vctimas, ante la barbarie institucionalizada de la burguesa: la gentica darwiniana del mercado, la frrea voluntad de explotacin de su clase dominante y la represividad clasista de su aparato estatal.

9. La lumpenburguesa y sus servidores acadmicos neoliberales


La crisis financiera actual de la burguesa atlntica tiene dos causas principales: a) la corrupcin poltica endmica de su clase poltica que se manifiesta en su contubernio con el capital financiero, bloqueando su funcin sistmica de agente de feedback negativo; b) la necesidad electoral de sostener coyunturas econmicas artificiales por los medios que sean.

El sistema financiero de Bretton Woods (1944) contaba con un feedback negativo integrado, el patrn de oro, que consista en el compromiso del gobierno estadounidense de convertir cualquier cantidad de dlares, la moneda mundial, en oro. Los costos de la guerra de Vietnam y de Johnsons Great Society dieron al traste con este semi-gold standard y en 1971 R.M. Nixon desconoci la obligacin respectiva del gobierno estadounidense.

Desparecido el respaldo material-financiero, la fuerza del dlar se redujo a la fe del mundo de que la estabilidad de las instituciones y la fuerza econmica-militar estadounidense eran inquebrantables, aceptando, en consecuencia cualquier cantidad de dlares que Washington imprimiera. Ante esa fe, no importaba que la lumpenburguesa y su criminal clase poltica financiaban los gigantescos dficits fiscales y de cuenta corriente al tono de dos mil millones de dlares diarios, convirtiendo cada vez ms al dlar en puro papel.

Cuando estall la actual burbuja inmobiliaria-financiera, antecedida en los ochenta por la inmobiliaria-financiera de savings and loans y en los noventa por la de los dot.com (internet/telecom), el cnico circo neoliberal termin. La cuenta del desastre causado por la oligarqua de los entrepreneurs, managers, polticos, farsantes acadmicos y magos mediticos se pagar con la destruccin de decenas de millones de vidas en todo el mundo.

Mientras tanto los catedrticos neoliberales bajarn la voz y seguirn cobrando sus buenos sueldos. Y un gran paradigma histrico los consuela en su temporal soledad: Si los telogos de la Iglesia Catlica no se suicidaron colectivamente ante el telescopio de Galileo, por qu lo habran de hacer ellos ante el derrumbe fsico de su santuario dogmtico en Wall Street?

Socrates ha de estar en algn lugar, rindose para no llorar de tristeza.


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