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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2008

A 40 aos de la matanza los culpables gozan de impunidad
Los muertos de Tlatelolco se retuercen en sus tumbas

Carlos de Urab
Rebelin


CONTRA LA PARED HIJOS DE LA CHINGADA! AHORITA LES VAMOS A DAR SU REVOLUCION! (frase histrica de los altos mandos del ejrcito mexicano al cargar contra los manifestantes)

Hoy se cumplen los cuarenta aos de la matanza de estudiantes en Tlatelolco, siguen pasando los aos y las conmemoraciones pero el juicio histrico y poltico, aunque parezca mentira, est an por hacerse. Los culpables amparados en un sistema que premia con la impunidad han logrado escapar al cerco de la justicia. Lo cierto es que el presidente de entonces Daz Ordaz desde un primer momento asumi la responsabilidad en dicha tragedia que segn sus propias palabras fue provocada por los estudiantes comunistas que dispararon contra la tropa. La democracia y el estado de derecho estaban en peligro y haba que cortar de raz ese fermento subversivo.

Daz Ordaz no es ms que un perverso matarife de guante blanco y levita slo comparable al conquistador Hernn Corts que tambin en la misma plaza de Tlatelolco un da 13 de agosto de 1521 inici el genocidio del pueblo Azteca. Para mayor irona semanas despus de la matanza el verdugo de Daz Ordaz inaugur los Juegos Olmpicos del 68 con una suelta de palomas de la paz tras encomendarse a la proteccin de la virgen de Guadalupe. Lo ms curioso es que ningn pas se retir de la olimpiada o hizo una declaracin de protesta por la masacre La comunidad internacional, muy por el contrario, felicit al presidente por la valenta y el arrojo que demostr en este infausto episodio.

El ao 1968 ser recordado en la historia de la humanidad como un ao de revueltas y agitacin social: el mayo del 68, la primavera de Praga o el movimiento hippie, las panteras negras en EE UU y las manifestaciones en contra de la guerra del Vietnam. Tambin fue marcado por el asesinato de Martn Luther King y el de Robert Kennedy, y como, no Tlatelolco, que es lo que ms nos atae a los latinoamericanos.

El movimiento estudiantil mexicano se declaraba antiimperialista y libertario resuelto a protestar contra del orden establecido, a protestar contra el autoritarismo y la represin policial propiciada por el gobierno, la inviolabilidad la autonoma universitaria y un sin fin de reformas sociales necesarias para consolidar un sistema plural y democrtico. En esos aos gobernaba el PRI que ejerca un poder omnmodo, monoltico sin apenas oposicin, en donde no existan errores y el jefe mximo era glorificado por la camarilla oficialista. Cada una de sus palabras se consideraban sagradas y todos los medios de comunicacin y la elite intelectual tenan que hacerle venias a su majestad todopoderosa.

No exista la posibilidad de hablar mal del presidente, caricaturizarlo y menos demostrar como l y sus secuaces desfalcaron millones de pesos del erario pblico. Lo ms natural era que los grandes dignatarios y su cortesanos salieran multimillonarios del palacio de gobierno. Bala, caonazos y bayoneta calada fueron las rdenes impartidas por el sicario y sucesor de Daz Ordaz, Lus Echevarria, en ese entonces Secretario de Gobernacin, con el fin de reprimir las protestas estudiantiles. Estos dirigentes corruptos, asesinos a sueldo de los norteamericanos, en los libros de historia siguen siendo renombrados como prceres benemritos del orden y al progreso.

Qu frgil y efmera es la memoria! Hoy el presidente mexicano Felipe Caldern no es ms que el sucesor de esos genocidas pues contina utilizando la represin para acallar los movimientos sociales, sin olvidar a los cachorritos de la Madrid, Salinas de Gortari, Cedillo y el zorro de Fox.

Daz Ordaz ante la multitudinaria marcha del silencio el 13 de septiembre de 1968, en la que participaron alrededor de 200.000 jvenes que tomaron el zcalo capitalino, dijo: hasta donde estemos obligados a llegar llegaremos. Fue tal la demostracin de fuerza que los estudiantes amenazaron con ocupar el Palacio Nacional si el presidente no acceda a negociar un pliego de peticiones. En respuesta fueron desalojados a la brava con tanques militares y arrestados varios de sus dirigentes.

Pero lo peor estaba por venir. Fue ese da aciago del dos de octubre del 68 cuando los estudiantes de la UNAM y del Instituto Politcnico junto al Consejo Nacional de Huelga se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas o Tlatelolco para conminar al gobierno a aceptar sus reivindicaciones. Pero Daz Ordaz iracundo dio la orden de disolver el motn pues se acercaban las olimpiadas y para l los insurgentes pretendan boicotearlas. La reputacin de Mxico estaba en peligro. Uno de los lemas ms coreados por los estudiantes no dejaba dudas de sus intenciones: no queremos olimpiada, queremos revolucin. sta fue su sentencia de muerte.

Inmediatamente el rgimen prista los acus de traidores a la patria y de estar financiados, entrenados y armados por los soviticos y los cubanos. Los Estudiantes no tenan otra intencin que la de desestabilizar la institucionalidad-titulares de la prensa-Esos son los instigadores de un golpe bolchevique Testigos de la matanza dicen que a las 18 horas 15 minutos vieron acercarse a un helicptero militar que dio varias vueltas sobre la plaza lanzando una bengala. Esta era la seal para iniciar el combate. Los estudiantes cercados en Tlatelolco fueron presa fcil del heroico cuerpo de Granaderos y el batalln Olimpia del ejrcito mexicano que al grito de a todos estos cabrones se los llevo la chingada dispararon a mansalva -dizque en defensa propia- al verse atacados por francotiradores (que no eran otros que agentes infiltrados del propio Batalln Olimpia) Luego se demostr que la mayora de las vctimas tenan heridas de bala en la espalda, los glteos o en las piernas. En medio del caos fueron cobardemente fusilados a traicin.

A los oficiales que participaron en la operacin de la Plaza de las Tres Culturas se les premi con ascensos, autos LTD ultimo modelo y viajes a Disneylandia. Daz Ordaz de carcter autoritario y dspota, colaborador de la CIA como tantos otros gobernantes latinoamericanos, hoy yace enterrado en el pabelln de prceres ilustres. Incluso fue nombrado a finales de los aos setentas embajador en Espaa por ser uno de los estadistas mejicanos de mayor prestigio. Siempre se vanaglori de que l haba salvado a Mxico de la catstrofe y as lo contaba la historia oficial hasta hace muy pocos aos pruebas ms contundentes salieron a relucir sentando en el banquillo de los acusados a los inductores de la masacre. Daz Ordaz junto a sus esbirros Lus Echevarra, Secretario de Gobernacin y Marcelino Garca Barragn, Secretario de Defensa son los directos responsables del asesinato, desaparicin y tortura de cientos de estudiantes a los que hoy 40 aos despus homenajeamos como mrtires de la libertad. No podemos cejar en el empeo de perseguir a los asesinos hasta que sean condenados porque estos crmenes de lesa humanidad jams prescriben y el ordenamiento jurdico de los tribunales internacionales est presto a castigarlos. El estado mexicano es el directo culpable de este genocidio y debe pagar una justa reparacin moral y econmica a todas las vctimas. Ese da sangriento en medio de la balacera naci un nuevo Mxico, un Mxico que a pesar de todo se ha reafirmado en la lucha revolucionaria que inspiraron sus hroes populares Pancho Villa y Emiliano Zapata.



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