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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2008

Exime a la Iglesia de la obligacin de anotar el derecho a apostatar en sus partidas de bautismo
El Tribunal Supremo impide el derecho de apostatar de los ciudadanos

Rebelin


El Tribunal Supremo da la razn al arzobispado de Valencia, en contra de la resolucin de la Audiencia Nacional, que haba considerado fichero los libros de bautismo y el derecho de los ciudadanos a hacer constar su negativa a pertenecer a la Iglesia Catlica.

La pirueta jurdica utilizada, curiosamente, por la ponente Margarita Robles (*) ha sido considerar que los libros bautismales no son fichero, sino una mera acumulacin de datos, en contra de la decisin de la Audiencia Nacional y de un voto particular que recomienda elevar al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas la consulta pertinente, para que defina si en este caso estamos ante un fichero, pues en ltima instancia es la legislacin europea la que se ha aplicado al caso. La prisa de la Sala por resolver el asunto limitando derechos constitucionales, sin acudir a un proceso ms garantista en Europa, hace pensar que pudiera haber un trasfondo poltico en esta decisin.

Al margen de la compleja sentencia que los juristas tendrn que interpretar sus consecuencias, lo cierto es que marca el comienzo de un nuevo proceso y actitud social ante la apostasa, que garantice la libertad de conciencia.

Por ms que se intente desvirtuar poltica y cannicamente este hecho, apostasa consiste en la negacin, renuncia o abjuracin a la fe en una religin. La nica forma que en Espaa se haba encontrado, era la de utilizar la Ley de Proteccin de Datos ejerciendo el derecho de cancelacin o pertenencia. Con esta sentencia la jerarqua har caso omiso al legtimo y constitucional derecho que asiste a cada ciudadano y ciudadana a ttulo individual, como es el de ejercer la libertad de perteneca, en base a su propia conciencia y convicciones.

Si tenemos en cuenta las declaraciones hechas por el director de la Agencia de Proteccin de Datos de no recurrir esta sentencia al Tribunal Constitucional, nos hace pensar que el Gobierno est de acuerdo y que el trasfondo poltico existe.

Ante esta circunstancia, caben tres conclusiones mnimas:

1.- Que aunque la renuncia a pertenecer a una confesin religiosa, consista en un hecho individual e ntimo que cada cual decide como hacerlo, dadas las circunstancias histricas y actuales de enorme presin y poder ejercido por la iglesia catlica en Espaa, se ha de exigir al Gobierno y al Parlamento que legisle a favor de la libertad de conciencia, para dar cauce legal a la demanda y derecho a la apostasa de forma pblica.

2.- Hasta tanto esto se produzca, ciudadanos y ciudadanas, apoyados por diversas organizaciones sociales entre las que se encuentra Europa Laica, tendremos que buscar nuevos cauces de actuacin y presin, para ejercer este legtimo derecho a la intimidad, siempre por los cauces legales ms adecuados, denunciando, una vez ms, que los poderes pblicos no se pueden plegar a los intereses y pretendida inviolabilidad de la jerarqua catlica, en contra de la Constitucin Espaola.

3.- Por ltimo, esta sentencia deslegitima los supuestos datos de la iglesia sobre el nmero de catlicos, al blindarlos y hacerlos opacos.

______

(*) Margarita Robles, es una de las prestigiosas juristas propuestas por el PSOE, como vocal del Consejo General del Poder Judicial CGPJ, puede hacer pensar que esta sentencia pudiera estar relacionada con los acercamientos que el Gobierno intenta, permanentemente, con la Conferencia Episcopal.

 

APOSTASA:

Resumen sobre sentencia TS, en contra del derecho de cancelacin (19-9-08) (*)

FUNDAMENTOS, EN SU DA, DE LA AUDIENCIA NACIONAL A FAVOR DEL CIUDADANO

Ya dijimos anteriormente que los asientos registrales del Libro de Bautismo constituyen al menos una apariencia de pertenencia a la Iglesia Catlica por lo que es legtimo que quien se sienta inquietado por el contenido de dicho asiento, en el ejercicio de su libertad de conciencia, quiera que de alguna manera se deje constancia de su oposicin a ser considerado como miembro de la misma, de suerte que lo interesado por DON MANEL BLAT GONZLEZ, en la forma en que fue acogido por la Agencia Espaola de Proteccin de Datos en la parte dispositiva de su resolucin no puede considerarse, en ese ejercicio de ponderacin, ni desproporcionado ni constitutivo de una restriccin intolerable de la autonoma de la Iglesia para organizarse libremente, por lo que ninguna tacha puede hacerse a la Administracin desde la perspectiva del derecho fundamental consagrado en el artculo 16.1 de la Constitucin Espaola. Como tampoco puede hacerse reparo alguno con la forma con la que la Agencia ha amparado el derecho fundamental a la proteccin de datos de carcter personal pues la resolucin garantiza el contenido esencial de dicho derecho sin que se derive de su ejecucin una alteracin sustancial del Libro de Bautismo."

En relacin con la aplicacin del Acuerdo entre el Estado Espaol y la Santa Sede, sobre Asuntos Jurdicos, de 3 de enero de 1979, debemos sealar que efectivamente estamos ante un Tratado Internacional, cuyo texto ha sido aprobado por las Cortes Generales y publicado oficialmente, lo que significa, en virtud de lo dispuesto en el artculo 96 de la CE, que forma parte de nuestro ordenamiento jurdico, en un lugar subordinado a la Constitucin, atendida su posicin en el sistema interno de fuentes del Derecho y atendidos los efectos previstos en los artculos 94 y 95 CE.

Sentada esta posicin del Tratado, en el sistema de jerarqua normativa, la regulacin contenida en el mismo ha de ser interpretada conforme a la Constitucin, concretamente conforme al derecho fundamental a la proteccin de los datos.

A juicio de esta Sala, sin embargo, el citado Acuerdo no contradice la regulacin constitucional y legalmente establecida del derecho fundamental a la proteccin de los datos, cuando en el artculo I apartado 6 dispone que "el Estado respeta y protege la inviolabilidad de los archivos, registros y dems documentos pertenecientes a la Conferencia Episcopal Espaola, a las Curias episcopales, a las Curias de los superiores mayores de las Ordenes y Congregaciones religiosas, a las parroquias y a otras instituciones y entidades eclesisticas".

Los archivos y registros relacionados en el citado artculo del Acuerdo Internacional se encuentran protegidos de cualquier intromisin procedente del Estado y resultan inviolables frente al mismo. Ahora bien, tal inviolabilidad no es predicable frente al ciudadano cuando ejercita el derecho fundamental previsto en el artculo 18.4 de la CE, en cuyo contenido esencial se integra el poder de disposicin sobre los datos relativos a su persona. La solucin inversa a la expuesta, que postula el Arzobispado recurrente, equivaldra a reconocer una superioridad de la norma contenida en un Tratado, frente a la norma constitucional.

ARGUMENTO DEL ARZOBISPADO PARA RECURRIR

En el tercer motivo de recurso, al amparo del art. 88.1.d) de la Ley Jurisdiccional, se reputan vulnerados los arts. 2, 4, 5 y 11 de la LO 15/99 por cuanto para el recurrente los Libros de Bautismo no son ficheros en los que se contengan datos personales, sino hechos histricos como es el bautismo de una persona en un momento dado, lo que es independiente de que sea o no creyente. Adems aade que en dichos libros se incluye el bautismo referente a personas fallecidas no estando ordenados ni alfabticamente, ni por fechas de nacimiento, sino de bautismo, lo que dificulta su bsqueda e identificacin. Por tanto, no resultando procedente considerar que los Libros de Bautismo sean ficheros en los trminos recogidos en la LO 15/99, no sera procedente la aplicacin de esta norma, ni cabra fundamentar la prctica de la anotacin marginal que se le obliga a realizar en su artculo 4.3, pues el hecho de que una persona haya sido bautizada, no implica que actualmente siga siendo creyente.

RAZONAMIENTOS DEL TRIBUNAL SUPREMO ENCONTRA DEL DERECHO DE CANCELACIN (Ponente Margarita Robles)

Los razonamientos que el Tribunal "a quo" hace en el quinto de los fundamentos jurdicos de la Sentencia para reputar los Libros de Bautismo, ficheros en los trminos definidos en el precitado art. 3.b), no pueden ser aceptados. La Sala de instancia estima que los que ella reputa datos de carcter personal, refiriendo como tales, al menos, el nombre y apellidos del bautizado y el hecho mismo de su bautismo, estn recogidos en los Libros de Bautismo, con arreglo a criterios preestablecidos que permiten su tratamiento, considerando la expedicin de una partida de bautismo, como una forma de tratamiento de datos personales.

Sin embargo, no cabe aceptar que esos datos personales, a que se refiere la Sala de instancia, estn recogidos en los Libros de Bautismo, como un conjunto organizado tal y como exige el art. 3.b) de la LO 15/99, sino que resultan son una pura acumulacin de estos que comporta una difcil bsqueda, acceso e identificacin en cuanto no estn ordenados ni alfabticamente, ni por fecha de nacimiento, sino slo por las fechas de bautismo, siendo absolutamente necesario el conocimiento previo de la Parroquia donde aquel tuvo lugar, no resultando adems accesibles para terceros distintos del bautizado, que no podran solicitar ajenas partidas de bautismo.

No cabe olvidar tampoco que salvo el Tribunal "a quo", nadie, ni la propia Administracin como recoge en su Resolucin, ni siquiera el propio solicitante de la cancelacin, que se aquieta con aquella, han considerado los Libros de Bautismo como ficheros, segn la redaccin dada por la LO 15/99 y a los efectos de la aplicacin de esta Ley, segn prescribe su art. 2.1 Pero es que a mayor abundamiento no cabra estimar tampoco aplicable el art. 4.3 de la citada Ley, en que se funda el acto administrativo impugnado y se confirma por la Sentencia.

Ese precepto seala que los datos de carcter personal sern exactos y puestos al da de forma que respondan con veracidad a la situacin actual del afectado. Pues bien, en los Libros de Bautismo no cabe apreciar ninguna inexactitud de datos, en cuanto en los mismos se recoge un dato histrico cierto, salvo que se acredite la falsedad, cual es el referente al bautismo de una persona y cuando esta solicita la cancelacin de ese hecho, no est pretendiendo que se corrija una inexactitud en cuanto al mismo, sino que en definitiva est intentando y solicitando un sistema nuevo y diferente de registro de nuevos datos personales.

Recapitulando lo hasta aqu expuesto, debemos concluir que los Libros de Bautismo no constituyen ficheros en los claros y especficos trminos en que se consideran tales por la LO 15/99 (art. 3.b.), recogiendo igualmente la definicin de estos plasmada en el art. 2 de la Directiva 95/46 CE.

La redaccin inicial de la LO 5/92, en concreto en su Exposicin de Motivos, se estableca que "la Ley se nuclea en torno a lo que convencionalmente se denominan ficheros de datos" y que es la existencia de unos ficheros, y la utilizacin que de ellos pudiera hacerse, la que justifica la necesidad de la nueva frontera de la intimidad y del honor, aadiendo que la Ley concibe los ficheros desde una perspectiva dinmica de tal forma que los concibe no slo como un mero depsito de datos, sino tambin, y sobre todo, como una globalidad de procesos o aplicaciones informticas que se llevan a cabo con los datos almacenados y que son susceptibles si llegasen a conectarse entre s, de configurar el perfil personal a que antes se refiere dicha Exposicin de Motivos. Todo ello nos lleva a concluir que los Libros de Bautismo, por las razones expuestas, no pueden, en ningn caso, ser considerados como ficheros de datos personales en los trminos definidos tanto en el art. 2 de la Directiva Comunitaria mencionada, como de las Leyes Orgnicas 5/92 y su posterior modificacin en la Ley 15/99.

Pero adems, se ha rechazado ya la aplicacin al caso que nos ocupa del art. 4.3 de la misma norma, en cuanto no cabe hablar de inexactitud en los concretos datos referidos al hecho del bautismo recogidos en los Libros de Bautismo.

No procede por tanto aceptar la argumentacin del Tribunal "a quo", cuando considera aplicable la LO 15/99 con base en su art. 2.1 partiendo, como premisa para ello de reputar los Libros de Bautismo como ficheros de datos de carcter personal en los trminos recogidos en dicha Ley. El mbito de aplicacin de la citada Ley Orgnica viene definido en su artculo 2.1 que establece que la misma ser de aplicacin a los datos de carcter personal registrados en soporte fsico que los haga susceptible de tratamiento, lo que no ocurre por las razones expuestas con los Libros de Bautismo, en estricta aplicacin del art. 2 de la Directiva 95/46 CE y del tantas veces citado art. 3.b de la LO 15/99.

ARGUMENTOS VOTO PARTICULAR EN CONTRA DE LA SENTENCIA

Hecho por Joaqun Huelin Martnez de Velasco

La Directiva Europea define los ficheros como todo conjunto estructurado de datos personales, accesibles con arreglo a criterios determinados. El bautismo debe ser inscrito, sin demora, por el prroco con indicacin del nombre del bautizado, haciendo mencin del sacerdote que lo administr, de los padres, los padrinos y los testigos, si los hubo, indicando el da de la celebracin, as como la fecha y el lugar del nacimiento del bautizando (canon 877, 1, del Cdigo de Derecho Cannico, de 25 de enero de 1983). En el libro de bautizados se anota tambin la confirmacin as como el estado cannico de los fieles por razn de matrimonio, anotaciones que han de hacerse constar en la partida de bautismo (canon 535).

*Resumen elaborado por Europa Laica



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