Portada :: N. Chomsky
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2008

La cara antidemocrtica del capitalismo, al descubierto

Noam Chomsky
Irish Times


El desarrollo de una campaa presidencial norteamericana simultnea al desenlace de la crisis de los mercados financieros ofrece una de esas ocasiones en que los sistemas poltico y econmico revelan vigorosamente su naturaleza.

Puede que la pasin por la campaa no sea una cosa universalmente compartida, pero casi todo el mundo puede percatarse de la ansiedad desatada por la ejecucin hipotecaria de un milln de hogares, as como de la preocupacin por los riesgos que corren los puestos de trabajo, los ahorros y la asistencia sanitaria.

Las propuestas iniciales de Bush para lidiar con la crisis apestaban a tal punto a totalitarismo, que no tardaron en ser modificadas. Bajo intensa presin de los lobbies, fueron reformuladas "para claro beneficio de las mayores instituciones del sistema una forma de deshacerse de los activos sin necesidad de fracasar o casi", segn describi el asunto James Rickards, quien negoci en su da, por parte del fondo de cobertura de derivados financieros Long Term Capital Managemen, su rescate federat en 1998, recordndonos ahora, de paso, que estamos pisando va ya trillada. Los orgenes inmediatos del presente desplome estn en el colapso de la burbuja inmobiliaria supervisada por el presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, quien sostuvo la cuitada economa de los aos de Bush amalgamando el gasto en consumo fundado en deuda con la toma de prstamos del exterior. Pero las races son ms profundas. En parte, se hallan en el triunfo de la liberalizacin financiera de los ltimos 30 aos, es decir, en las polticas consistentes en liberar a los mercados lo ms posible de regulacin estatal.

Las medidas tomadas a este respecto, como era predecible, incrementaron la frecuencia y la profundidad de los reveses econmicos graves, y ahora estamos ante la amenaza de que se desencadene la peor crisis desde la Gran Depresin.

Tambin resultaba predecible que los reducidos sectores que se hicieron con los enormes beneficios dimanantes de la liberalizacin llamaran a una intervencin masiva del estado, a fin de rescatar a las instituciones financieras colapsadas.

Tal intervencionismo es un rasgo caracterstico del capitalismo de estado, aunque la escala actual es inaudita. Un estudio de los investigadores en economa internacional Winfried Ruigrok y Rob van Tulder encontr hace 15 aos que, al menos 20 compaas entre las 100 primeras en el ranquin de la revista Fortune, no habran sobrevivido si no hubieran sido salvadas por sus respectivos gobiernos, y que muchas, entre las 80 restantes, obtuvieron substanciales ganancias por la va de pedir a los gobiernos que "socializaran sus prdidas", como hoy en el rescate financiado por el sufrido contribuyente. Tal intervencin pblica "ha sido la regla, ms que la excepcin, en los dos ltimos siglos", concluan.

En una sociedad democrtica que funcionara, una campaa poltica tendra que abordar estos asuntos fundamentales, mirar a la raz de las causas y de los remedios, y proponer los medios a travs de los cuales el pueblo que sufre las consecuencias pudiera llegar a ejercer un control efectivo.

El mercado financiero "deprecia el riesgo" y es "sistemticamente ineficiente", como escribieron hace ya una dcada los economistas John Eatwell y Lance Taylor, alertando de los peligros gravsimos que entraaba la liberalizacin financiera y mostrando los costes en que, por su causa, se haba ya incurrido. Adems, propusieron soluciones que, huelga decirlo, fueron ignoradas. Un factor de peso es la incapacidad para calcular los costes que recaen sobre quienes no participan en las transacciones. Esas "externalidades" pueden ser enormes. La ignorancia del riesgo sistmico lleva a una aceptacin de riesgos mayor de la que se dara en una economa eficiente, y eso incluso adoptando los criterios ms estrictos.

La tarea de las instituciones financieras es arriesgarse y, si estn bien gestionadas, asegurar que las prdidas potenciales en que ellas mismas puedan incurrir quedarn cubiertas. El nfasis hay que ponerlo en "ellas mismas". Bajo las normas del capitalismo de estado, no es asunto suyo tomar en cuenta los costes que para otros puedan tener las "externalidades" de una supervivencia decente unas prcticas que lleven, como suelen, a crisis financieras.

La liberalizacin financiera tiene efectos mucho ms all de la economa. Hace bastante tiempo que se comprendi que era un arma poderosa contra la democracia. El movimiento libre de los capitales crea lo que algunos han llamado un "parlamento virtual" de inversores y prestamistas que controlan de cerca los programas gubernamentales y "votan" contra ellos, si los consideran "irracionales", es decir, si son en beneficio del pueblo, y no del poder privado concentrado.

Los inversores y los prestamistas pueden "votar" con la fuga de capitales, con ataques a las divisas y con otros instrumentos que les sirve en bandeja la liberalizacin financiera. Esa es una de las razones por las que el sistema de Bretton Woods, establecido por los EEUU y la Gran Bretaa tras la II Guerra Mundial, instituy controles de capitales y regul el mercado de divisas. (1)

La Gran Depresin y la Guerra pusieron en marcha poderosas corrientes democrticas radicales que iban desde la resistencia antifascista hasta las organizaciones de la clase obrera. Esas presiones hicieron necesario que se toleraran polticas sociales democrticas. El sistema de Bretton Woods fue, en parte, concebido para crear un espacio en el que la accin gubernamental pudiera responder a la voluntad pblica ciudadana, es decir, para permitir cierto grado de democracia.

John Maynard Keynes, el negociador britnico, consider como el logro ms importante de Bretton Woods el de haber establecido el derecho de los gobiernos a restringir los movimientos de capitales.

Por espectacular contraste, en la fase neoliberal que sigui al desplome del sistema de Bretton Woods en los aos 70, el Tesoro estadounidense contempla ahora la libre movilidad de los capitales como un "derecho fundamental", a diferencia, ni que decir tiene, de los pretendidos "derechos" garantizados por la Declaracin Universal de Derechos Humanos: derecho a la salud, a la educacin, al empleo decente, a la seguridad, y otros derechos que las administraciones de Reagan y Bush han displicentemente considerado como "cartas a Santa Claus", "ridculos" o meros "mitos".

En los primeros aos, la gente no se hizo mayores problemas con el asunto. Las razones de ello las ha estudiado Barry Eichengreen en su historia, impecablemente acadmica, del sistema monetario. All se explica que, en el siglo XIX, los gobiernos "todava no estaban politizados por el sufragio universal masculino, el sindicalismo y los partidos obreros parlamentarios". Por consiguiente, los graves costes impuestos por el parlamento virtual podan ser transferidos a la poblacin general.

Pero con la radicalizacin de la poblacin y de la opinin pblica acontecida durante la Gran Depresin y la guerra antifascista, se priv de ese lujo al poder y a la riqueza privados. De aqu que en el sistema de Bretton Woods "los lmites a la democracia como fuente de resistencia a las presiones del mercado fueran substituidos por lmites a la movilidad del capital".

El obvio corolario es que, tras la desmantelacin del sistema de posguerra, la democracia se ha visto restringida. Se ha hecho, por consiguiente, necesario controlar y marginar de algn modo a la poblacin y a la opinin pblica, procesos particularmente evidentes en las sociedades ms aproadas al mundo de los negocios, como los EEUU. La gestin de las extravagancias electorales por parte de la industria de relaciones pblicas constituye una buena ilustracin.

"La poltica es la sombra que la gran empresa proyecta sobre la sociedad", concluy en su da el ms grande filsofo social norteamericano del siglo XX, John Dewey, y as seguir siendo, mientras el poder resida "en los negocios para beneficio privado a travs de un control sobre la banca, sobre el suelo y sobre la industria, un poder que se ve ahora reforzado por el control sobre la prensa, sobre los periodistas y sobre otros medios de publicidad y propaganda".

Los EEUU tienen, en efecto, un sistema de un slo partido, el partido de los negocios, con dos facciones, republicanos y demcratas. Hay diferencias entre ellos. En su estudio sobre La democracia desigual: la economa poltica de la nueva Era de la Codicia, Larry Bartels muestra que durante las pasadas seis dcadas "los ingresos reales de las familias de clase media crecieron dos veces ms rpido bajo los demcratas que bajo los republicanos, mientras que los ingresos reales de las familias pobres de clase trabajadora crecieron seis veces ms rpido bajo los demcratas que bajo los republicanos".

Esas diferencias se pueden ver tambin en estas elecciones. Los votantes deberan tenerlas en cuenta, pero sin hacerse ilusiones sobre los partidos polticos, y reconociendo el patrn regular que, durante los ltimos siglos, ha venido revelando que la legislacin progresista y el bienestar social siempre han sido conquistas de las luchas populares, nunca regalos de los de arriba.

Esas luchas siguen ciclos de xitos y retrocesos. Han de librarse cada da, no slo cada cuatro aos, y siempre con la mira puesta en la creacin de una sociedad genuinamente democrtica, capaz de respuesta dondequiera, en las urnas no menos que en el puesto de trabajo.

NOTA: (1) El sistema de Bretton Woods de gestin financiera global fue creado por 730 delegados procedentes de 44 naciones aliadas en la II Guerra Mundial que acudieron a una Conferencia Monetaria y Financiera organizada por la ONU en el hotel Mont Washington en Bretton Woods, New Hampshire, en 1944. Bretton Woods, que colaps en 1971, era el sistema de normas, instituciones y procedimientos que regulaban el sistema monetario internacional y bajo cuyos auspicios se cre el Banco Internacional para la Reconstruccin y el Desarrollo (IBRD, por sus siglas en ingls) ahora una de las cinco instituciones que componen el Grupo del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que echaron a andar en 1945.El rasgo principal de Bretton Woods era la obligacin de todos los pases de adoptar una poltica monetaria que mantuviera dentro de unos valores fijos la tasa de cambio de su moneda. El sistema colaps, cuando los EEUU suspendieron la convertibilidad al oro del dlar. Eso cre la inslita situacin por la que el dlar lleg a convertirse en la "moneda de reserva" para los otros pases que estaban en Bretton Woods.

Noam Chomsky , el intelectual vivo ms citado y figura emblemtica de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emrito de lingstica en el Instituto de Tecnologa de Massachussets en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.

 

Traduccin para www.sinpermiso.info : Casiopea Altisench



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter