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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-10-2008

Hablaron dos abogados que negociaron un rescate millonario
El Nuevo Herald confirma que la liberacin de Ingrid Betancourt ya estaba negociada mediante la traicin de dos guerrilleros y que Uribe slo los enga

Pascual Serrano
Rebelin


Dos abogados colombianos que hasta ahora guardaron el secreto han contado a El Nuevo Herald los detalles de sus gestiones con guerrilleros y funcionarios de Colombia y Estados Unidos. Ya estaba totalmente acordada la traicin de dos mandos guerrilleros que entregaran a los dos estadounidenses secuestrados a cambio de una fuerte suma de dinero ofrecida por los servicios de inteligencia estadounidenses. Los dos guerrilleros podan terminar asilados en Francia. Sin embargo, el gobierno de Colombia intercept la operacin para atribuirse los honores del rescate, los dos guerrilleros crean estar entregando a los retenidos segn lo negociado y acabaron burlados.

Esta versin se ajusta perfectamente a la argumentada por la direccin de las FARC, quien afirm que fue traicionada por los dos mandos responsables de la custodia, y demostrara que el gobierno Uribe slo se dedic a interceptar -y poner en serio peligro- una negociacin que ya estaba cerrada. El gobierno de Colombia camufl aviones militares con color blanco para que pareciesen de una organizacin humanitaria y disfraz a los militares de miembros de la Cruz Roja y periodistas de Telesur sin importarle violar la Convencin de Ginebra. De esta forma, los dos guerrilleros crean estar entregando a los secuestrados segn lo negociado y terminaron engaados. Y, de paso, se creaba suficiente desconfianza en la guerrilla para cerrar cualquier otro posible acuerdo humanitario.


Detalles inditos de la Operacin

Jaque GONZALO GUILLEN / ENH BOGOTA

http://www.elnuevoherald.com/noticias/septimo_dia/story/301036.html


Los helicopteros de fabricacin rusa utilizados por el ejrcito fueron pintados de blanco para la operacin

A medida que pasa el tiempo, se conocen nuevos detalles de los esfuerzos que se hacan tras bastidores en varias partes del mundo para buscar una solucin a la angustiosa situacin de un grupo de secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre quienes se encontraban la ex congresista Ingrid Betancourt y tres contratistas del gobierno de Estados Unidos.

Dos abogados colombianos que guardaron en secreto su participacin en uno de esos esfuerzos, le contaron a El Nuevo Herald los detalles de sus gestiones con guerrilleros y funcionarios de Colombia y Estados Unidos.

Carlos Arturo Toro Lpez, uno de los abogados que ms casos de extradicin ha llevado en Colombia, y su colega, que prefiri no ser identificado, sostienen que cuando escucharon la propuesta que hicieron intermediarios de las FARC para la liberacin del grupo de secuestrados, contactaron a la embajada de Estados Unidos en Bogot.

Segn ellos, se comunicaron con funcionarios de agencias federales de inteligencia de Estados Unidos, incluido el Bur Federal de Investigaciones (FBI), as como con una fiscal colombiana especializada de la divisin de antiterrorismo y un agente especial del CTI [Cuerpo Tcnico de Investigaciones de la Fiscala General de Colombia] que estuvo al tanto durante todo el proceso.

Tambin contactaron al abogado penalista de Atlanta, Georgia, Jeffrey Manciagli, quien agreg al grupo a un socio suyo. Ambos aceptaron encargarse de llevar el caso ante las autoridades norteamericanas, porque "si t negocias aqu [Colombia] y no negocias con los gringos, no has negociado nada'', dijo el socio de Toro Lpez en dilogo con este reportero.

Los dos penalistas colombianos y Manciagli comenzaron a preparar la entrega de secuestrados a travs de un fluido cruce de correos electrnicos al cual El Nuevo Herald tuvo acceso.

El 21 de mayo le informaban a Manciagli: "Como sabes, estamos tratando de llevar a cabo una negociacin muy importante, donde necesitaramos tu colaboracin para cuadrar la compensacin por la gestin profesional de nosotros y la cual debe desarrollarse en tu pas. De otro lado, de ser cierto los acercamientos que estamos haciendo sobre el tema, tendras que viajar a Colombia en estos das [. . .] podemos contar contigo?"

El 5 de junio los dos abogados colombianos insistieron en la necesidad de que Manciagli viajara a Colombia, a lo cual ste respondi: "Lo que s puedo confirmar es que el gobierno americano ofrece una recompensa de $350,000 por los tres [estadounidenses] y que el gobierno tiene un fondo de $100,000,000 para dar recompensa para los que logran la libertad de ellos y a Ingrid. Estoy muy interesado en esto''.

El asunto avanzaba y el 23 de junio Manciagli ya tena un socio para el caso y ese da le escribi a Toro Lpez: "Habl con mi colega [aqu el nombre del colega] y est listo tan pronto sea necesario. O lo llevo a Colombia dos veces, pero tiene casi dos aos que no ha ido y tiene muchas ganas de regresar. Esperamos lo mejor. Atentos saludos, Jeffrey''.

El contacto principal que mantuvo el puente entre los abogados y los dos carceleros de las FARC expuso que ellos van a dar unas coordenadas a las que hay que llegar en helicpteros, los dos guerrilleros se subirn con los rehenes, se producir la liberacin y se les debe garantizar que no van a ser extraditados a Estados Unidos'', cont el abogado no identificado.

"Un requisito que qued muy claro era que no se iba a hacer ni un solo disparo porque la zona a la que llegaran los helicpteros iba a estar llena de guerrilleros y en caso de comenzar un tiroteo los dos jefes de las FARC se pondran con sus fusiles del lado de su gente'', agreg el abogado no identificado.

Cuando el plan de entrega planteado por las FARC estaba claro, los abogados hablaron con un funcionario del FBI, con otro de la Agencia de Lucha contra las Drogas (DEA), y otras agencias.

"Los gringos [de las agencias de inteligencia] mostraron total inters'', cont el abogado no identificado.

Nos dijeron que apenas hubiera algo concreto ellos entraran a aportar todo el asesoramiento, el apoyo y todo lo que fuera necesario'', pero "ellos decan que para dar el primer paso se necesitaban indefectiblemente pruebas de supervivencia, pero nunca las hubo''.

Simultneamente, antes de llegar a la liberacin fsica de los rehenes, los abogados colombianos le dieron al contacto principal copias de un poder de representacin judicial que deba llevarles hasta la clandestinidad a Antonio Aguilar, alias Csar, y Alexander Farfn, alias Enrique Gafas, para que los firmaran autorizando las gestiones y el mandato que iban a llevar a cabo.

El Nuevo Herald obtuvo copia del poder en que los dos abogados colombianos previeron la mayor cantidad posible de circunstancias para actuar que inclua "aproximaciones, contactos, consultas...", con autoridades con el objeto de acordar "todo lo atinente al suministro por mi parte, de informacin sobre temas especficos de inters para la seguridad nacional y la paz del pas, en especial, dentro del marco de la poltica de seguridad democrtica del actual gobierno de Colombia, que pudieran conducir al descubrimiento y la incautacin de bienes en general, armas, material de intendencia, instalaciones estratgicas y valores de procedencia ilcita, y/o a la localizacin y captura de personas miembros de grupos armados al margen de la ley''.

Copias del poder les fueron entregadas a oficiales de las agencias de inteligencia estadounidenses, a la fiscala colombiana y al agente especial del CTI que asisti a todo el proceso. Por los das en que los abogados se cruzaban correos electrnicos y mantenan al tanto del asunto a agentes legales y policiales de los dos pases, el presidente de Francia, Nicols Sarcozy, estaba empeado personalmente en una campaa por la liberacin de Ingrid Berancourt, quien tiene nacionalidad francesa. Sarkozy haba ofrecido dar asilo a los guerrilleros que liberaran a rehenes de manera unilateral.

Mientras las copias del poder viajaban hacia el sur de Colombia en manos del intermediario para que las firmaran los dos carceleros en sus guaridas amaznicas, el 13 de junio del 2008 el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, revel que Ingrid Betancourt aparentemente formara parte de un grupo de secuestrados que iban a ser liberados por guerrilleros que esperaban beneficios a cambio, entre ellos el de no ser extraditados a Estados Unidos.

"A un guerrillero que est ofreciendo que va a entregar a Ingrid Betancourt y a otros secuestrados, se le mand una carta que l pidi. La mand la directora del DAS [polica secreta] con mi autorizacin, de que si cumple con eso no se le extradita. Ojal esto sea verdad'', dijo Uribe aquel 13 de junio durante un discurso en Bogot pronunciado en un foro llamado Inseguridad, dolor evitable, al que asistieron varios ex presidentes de Amrica Latina.

Dos das despus, el comit de apoyo a Betancourt que funcion durante aos en Pars pidi ayuda del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para obtener la liberacin de los secuestrados en poder de las FARC, incluyendo a los tres ex militares estadounidenses contratistas del Pentgono (Marc Gonsalves, Keith Stansell y Thomas Howes), quienes quedaron en poder de las FARC el 13 de febrero del 2003, cuando cay a tierra en el departamento de Caquet el avin Cessna Caravan-208 que tripulaban durante un vuelo de rutina en busca de plantos de coca y de posiciones guerrilleras.

"Pedimos a George W. Bush que haga todo lo posible para que sus conciudadanos y todos los rehenes de las FARC sean liberados por fin, en condiciones que garanticen su supervivencia'', pidi el Comit con motivo de una visita de dos das de Bush a Francia en el desarrollo de una gira por Europa.

Con las firmas otorgando poderes a los abogados el proyecto entrara en la etapa final: los secuestrados seran liberados y saldran de la selva en dos helicpteros junto con sus dos principales carceleros. Estos quedaran al amparo de un tercer pas, preferiblemente Francia, para recibir asilo.

Pero el emisario que deba regresar con el poder firmado comenz a tardar. Los abogados creen que haban transcurrido unos 15 das cuando fueron sorprendidos por las noticias el 2 de julio: los tres estadounidenses, Ingrid Betancourt y 11 militares y policas colombianos haban sido liberados en el transcurso de una operacin de rescate "exactamente igual a la que nosotros habamos preparado''.

La nica diferencia consista en que los mandos militares colombianos sostenan que los dos jefes carceleros haban sido engaados por los servicios de inteligencia, que los redujeron a golpes y con sedantes en pleno vuelo mientras los rehenes comenzaron a saltar emocionados dentro de uno de los helicpteros despus que un oficial les anunci: "Somos el Ejrcito de Colombia, estn libres''.

Dos helicpteros de la Fuerza Area Colombiana haban sido pintados de blanco y rojo simulando ser de rescate y salvamento y eran tripulados por oficiales encubiertos que sacaron a los secuestrados fingiendo ser una misin humanitaria internacional que los llevara, junto con los carceleros, hasta el campamento clandestino de Guillermo Senz Vargas, alias Alfonso Cano, mximo jefe de la organizacin terrorista.

"Bueno, otra cosa que result distinta fue lo de Aguilar y Farfn. No estaba previsto que quedaran presos ni que fueran a ser extraditados a Estados Unidos'', cont el abogado no identificado.

Mientras la prensa internacional transmita la noticia de la liberacin, Manciagli, confundido, escribi un correo electrnico a sus colegas colombianos:

"Es muy buena noticia que han liberado a estos rehenes. Pero tengo mis dudas que pas como todos estn diciendo. No creo que fue un rescate''.

En conversacin con El Nuevo Herald, Manciagli expuso:

"A m me pareci muy extraa la manera como estn diciendo que todo eso pas, que los engaaron [a los carceleros de las FARC]. No creo la historia que dieron. Para m, no fue as pero cuando eso sali en las noticias la primera cosa que yo pens es que era un engao, porque, como digo, me haban hablado exactamente de ese tema unas dos o tres semanas antes, el doctor Toro''.

Manciagli sostiene: "Mi hiptesis es que s haba una negociacin y que ellos [los guerrilleros] pensaron que estaban entregando a esa gente como haban negociado. Pero el gobierno [de Colombia] quiso tomar el crdito para ganar ms publicidad y todo lo que viene. Eso es lo que yo creo''.

La liberacin es reclamada por Colombia como un rescate genial de su inteligencia militar y as es reconocida internacionalmente.

Hace dos semanas los abogados defensores de los dos carceleros, los penalistas Rodolfo Ros y Eduardo Matas, aseguran que agentes del FBI habran participado en la Operacin Jaque y renunciaron a ejercer la defensa alegando que sus clientes los habran engaado ocultndoles informacin valiosa sobre el caso.

A raz de la protesta de Ros y Matas se supo que en el pedido estadounidense a Colombia para la extradicin de Aguilar y Farfn se revela que el FBI posee una computadora de este ltimo. Esto, de acuerdo con los defensores, lo desconoca la propia justicia colombiana.

"Conocimos en la solicitud de extradicin, hace apenas cinco das, que al momento de la captura de Alexander Farfn le fue incautado por agentes del FBI un computador con valiosa informacin'', dijo uno de los abogados defensores de los carceleros cuando anunciaron su renuncia.

"Se ha convertido al defensor en un simple espectador, sencillamente para que se simule que hay defensa como requisito formal, pero totalmente limitada en el ejercicio de la defensa tcnica y de refutacin de prueba'', agreg.

Ros y Matas protestaron tambin porque, aseguran, durante los dos meses en que ejercieron la defensa de los terroristas no pudieron conocer el contenido de grabaciones hechas a conversaciones que Aguilar haba sostenido con miembros de la jefatura de las FARC a travs de telfonos satelitales y comunicaciones radiales.

Los abogados tambin protestaron porque no les entregaron copias de grabaciones inditas de video que alias Farfn film durante la entrega de los rehenes con una cmara que le fue incautada cuando fue arrestado a bordo del helicptero.

El informe policial en que se basa el pedido de extradicin de los dos carceleros, elaborado por el agente del FBI, Lzaro Andino, asegura que de acuerdo con la informacin en el computador incautado se ha podido determinar que Farfn viaj a Brasil en el 2003 para cambiar un cargamento de cocana por armas de guerra.

En cuanto a Aguilar, el informe dice que durante el 2007 hizo mltiples llamadas a una empresa telefnica de Estados Unidos con el objeto de que le indicaran cmo manejar un telfono satelital que le haba dado, a cambio de cocana, el narcotraficante colombiano Jos Mara Corredor Ibagu.

Estos vnculos con el narcotrfico son los puntales para conseguir que la Corte Suprema de Justicia de Colombia conceda la extradicin de los dos hombres.

En qu punto los abogados contactados para la entrega de los rehenes salieron del libreto y en cul los terroristas carceleros perdieron la posibilidad de obtener los beneficios que pedan a cambio de su gesto de buena voluntad' ''?

Una fuente de la fiscala colombiana que confirm la versin de los abogados, aport una hiptesis a El Nuevo Herald. Una atractiva guerrillera, con el alias de Doris Adriana, que estuvo en las FARC desde los 16 hasta los 36 aos, era amante de Aguilar en el momento de caer en manos de las autoridades colombianas en febrero del 2008.

Contactada por agentes de inteligencia estadounidenses en la crcel, a ltima hora habra hecho el papel intermediario que les quitaron a los abogados. De este modo, los amantes podran volver a reunirse. De ser as, se le debera a Doris Adriana una buena parte del xito de la Operacin Jaque.

Toro Lpez, su colega colombiano y Manciagli no creen por completo en la versin oficial colombiana sobre el rescate.

Cualquier conversacin con ellos sobre este caso termina entre risas con una ancdota, contada por el abogado no identificado.

"Apenas se conoci la liberacin comenzaron a llamarnos amigos del FBI, de la polica y de la fiscala para felicitarnos. Hay quienes no quieren creer que nosotros no pudimos llegar hasta el final de lo que sali calcado a lo que planeamos desde mayo''.



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