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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2008

Juan Jos Gemes, la cara visible del desmantelamiento de la Sanidad Pblica en Madrid
El gran privatizador

Antonio Salvador
Rebelin


Es un perfecto e impecable padre de familia, pulcro licenciado en ciencias econmicas y empresariales, mster en mercados financieros, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid. A su vez, es la cara visible de la contrarreforma privatizadora, emprendida en el campo de la Sanidad Pblica por el ejecutivo popular de Esperanza Aguirre.

Juan Jos Gemes, de eterno traje de chaqueta, melena de len al viento seco de Castilla, de aspecto juvenil, rondando los cuarenta aos de edad. Podra ser el protagonista de un culebrn sudamericano, sin necesidad de maquillaje ni de un nuevo fondo de armario. Slo tendra que modular la voz, imitar el acento de la oligarqua criolla, empaparse del peculiar talante que caracteriza a las clases dominantes al sur del ro Grande.

Podra ser un galn de telenovela, pero es un poltico espaol, un conspicuo representante de los sectores ms carcas del capitalismo nacional. La lideresa le eligi para continuar la magna obra de Manuel Lamela: la destruccin del sistema sanitario pblico madrileo. Ardua empresa para un implacable neocon.

All por los sesenta, la izquierda se dej el pelo largo. Los melenudos desembarcaron en el imaginario colectivo como inquietantes antisistema, enemigos tanto del imperialismo yanqui como del socialismo real. La rebelda capilar fue otro ms de los claroscuros de aquella dcada tumultuosa.

Los revoltosos sesenteros acabaron ocupando el poder, en la socialdemocracia o en la derecha conservadora, despojndose de sus ideales de cambio, cortndose el pelo, afeitando o perfilando sus barbas marxistas. Cuando la izquierda espaola se hizo el harakiri y se disolvi, para sumarse al juancarlismo, los peluqueros hicieron horas extraordinarias, currando a destajo, acicalando a los aspirantes a prceres.

Hete aqu, que la derecha tom el relevo cabelludo en los ltimos compases del siglo XX. El pijero se dej crecer el pelo, encarg menos de botes de gomina, se apunt al rosa y al rojo granate, incluso se colg el pauelo palestino al cuelo, disfrazndolo con colorines inofensivos. Palestino marca Armani, complemento de moda en pijos y jipis de saldo.

Jos Mara Aznar imit a sus seguidores jvenes al dejar la presidencia, luciendo una caballera desaforada, curtindose en el gimnasio, enseando la tableta de chocolate en las playas de la jet set. Juan Jos Gemes, a falta de un bigote frondoso, escogi la suerte del felino en la sabana de la villa y corte.

La tica puede concordar con la esttica. En el caso de Gemes, los dos parmetros se hunden en la miseria. Quisiera esquilar al consejero autonmico, agarrar unas tijeras de podar y acabar con ese pelucn. Si al igual que Sansn, la fuerza de Gemes reside en la pelambrera, al realizar el acto litrgico de cortarle el cabello, llevara a cabo un servicio al hombre, que slo sera recompensado con plazas y estatuas dedicadas a mi recuerdo.

Reconozco que soy alopcico, que me quedan dos telediarios y medio para quedarme calvo, as que puede que la repugnancia que me provoca el exceso de pelo en la cabeza de tantos peperos, sea slo fruto de la envidia. Soy un pobre mortal, fieles e infieles lectores. En ocasiones, me pongo violento con estos asuntos peliagudos.

Los sindicatos estn boicoteando las visitas protocolarias de don Juan Jos a los hospitales pblicos de Madrid, reprochndole su afn privatizador, estropeando los titulares y los pies de foto del da despus. El Gobierno madrileo, que acusa al PSOE y a IU de teledirigir las movilizaciones, ha reaccionado lanzando un vdeo en el que se identifica a cuatro sindicalistas participantes en las protestas, desvelando su categora profesional y sus datos de afiliacin.

CGT, central anarcosindicalista a la que pertenecen varios de los 'sealados', ha declarado que interpondr una querella contra la Comunidad de Madrid por vulneracin de los derechos fundamentales de intimidad y de libertad sindical. El otro sindicato afectado, CCOO, tambin est estudiando la posibilidad de emprender acciones legales.

Uno de los cuatro sindicalistas, Alfredo Daz-Cardiel, secretario de organizacin del sindicato de sanidad de CGT, hijo del histrico dirigente comunista Vctor Daz-Cardiel, ha declarado a los medios que la situacin es 'una caza de brujas al estilo ms rancio de la ultraderecha'. No anda desencaminado Daz-Cardiel.

El Gobierno de Aguirre no ha dudado en infringir las leyes para intentar minimizar la resistencia de los trabajadores del sector sanitario, se ha saltado a la torera el catlogo de derechos fundamentales consagrados en su reverenciada Constitucin con una chulera pasmosa. La derecha montaraz atropella las libertades burguesas con la misma facilidad con la que acusa de terrorista a cualquier bicho viviente que no comulgue con sus ruedas de molino.

Acusar a la CGT de actuar en connivencia con el PSOE es un despropsito. CGT es una central sindical independiente, alternativa y diferente, crtica del pactismo de CCOO y UGT, enfrentada al neoliberalismo que practican por igual PP y PSOE. Slo un analfabeto poltico puede tragarse absurdidades de este calibre.

La corte de los milagros de Esperanza no tolera la actitud radicalmente democrtica de aquellos que se oponen a la privatizacin de la Sanidad. Son todava pocos, un puado de mujeres y hombres de la mejor casta del obrerismo espaol, ciudadanos correosos que defienden el sistema sanitario pblico como uno de los pilares del Estado del Bienestar. El social-liberalismo no levanta ni un dedo por la Sanidad de todos, es ms, colabora activamente en su aniquilacin.

A Juan Jos Gemes no hay necesidad de mentarle al padre, como solemos hacer en estas tierras, basta con mentarle al suegro. Porque Gemes tiene un suegro que parece sacado del Chicago de los aos 30, o de la prolfica imaginacin de Mario Puzo: Carlos Fabra, presidente de la Diputacin provincial de Castelln, cargo que ocuparon en el pasado numerosos miembros de su familia, imputado en varios procesos, refugiado a perpetuidad tras unas gafas de sol que contribuyen a acentuar su aspecto mafioso.

Las comparaciones son odiosas, pero valen para medir la catadura moral de unos y de otros. Comparen ustedes las respectivas trayectorias de Vctor Daz-Cardiel y de Carlos Fabra, padre y suegro de dos de los protagonistas de este comentario. Vctor pas varios aos en las prisiones franquistas, Fabra es hijo de un jerarca del rgimen encarcelador. Sobran las palabras.

Mientras existan tipos como Gemes (o como el padre de su seora esposa) en puestos de responsabilidad poltica, este pas y este planeta seguirn abonados al desastre, a la corrupcin y a la ignominia. Despus de las barbaridades que hacen, les siguen votando. Vivan las caenas.

Ellos privatizando, que es gerundio. Y nosotros, afilando las tijeras...

http://socialismoeslibertad.blogspot.com/


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