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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2008

Las 25 noticias ms censuradas en 2007-08
Psiclogos cmplices de los torturadores de la CIA

Mark Benjamin/Katherine Eban
Salon.com/Vanity Fair/Democracy Now!


Cuando en 2005 las noticias periodsticas denunciaron que haba psiclogos trabajando con militares de EEUU y la CIA para desarrollar mtodos brutales de interrogacin, los lderes de la Asociacin de Psiclogos Americanos (APA) montaron un grupo de trabajo para examinar la cuestin. Despus de apenas dos das de deliberaciones, el grupo de diez miembros concluy que los psiclogos desempeaban "un papel valioso y tico" al asistir a los militares.

Un alto nivel de secreto rode al grupo de trabajo y prohibi el acceso a los procedimientos y a los miembros y asistentes. No sera hasta un ao despus que sera conocida la identidad de los miembros de este grupo, finalmente publicada en Salon.com, revelando que seis de nueve miembros con derecho a voto pertenecen a agencias de inteligencia directamente conectadas a los interrogatorios en Guantnamo y los sitios oscuros de la CIA que funcionan al margen de las convenciones de Ginebra.

La entidad tica Psicolgica y Seguridad Nacional (PENS, en ingls) fue montada en respuesta a la evidencia cada vez mayor de que los psiclogos participan no slo en los procedimientos que han dado una sacudida elctrica a los sentimientos de la humanidad alrededor del mundo, sino que de hecho estuvieron a cargo de disear esas tctica brutales y de entrenar a los interrogadores en esas tcnicas.

En particular dos psiclogos desempearon un papel central: James Elmer Mitchell, que fue contratado por la CIA, y su colega Bruce Jessen. Ambos trabajaron en el programa de entrenamiento militar clasificado llamado Supervivencia, Evasin, Resistencia y Escape (SERE), que condiciona a los soldados para aguantar el cautiverio en manos enemigas. De una manera muy cuasi-cientfica, segn psiclogos y otros con conocimiento directo sobre sus actividades, Mitchell y Jessen disearon la reingeniera de las tcticas infligidas a los aprendices de SERE para usarlas sobre detenidos en la guerra global al terror.

Con la adopcin completa de las tcnicas interrogativas SERE por parte de los militares de EEUU, la CIA puso a Mitchell y a Jessen a cargo del entrenamiento de los interrogadores en sus tcnicas brutales, incluyendo el submarino, en toda su red de sitios negros. Mientras tanto estaba cada vez ms claro que EEUU ha sacrificado su conciencia y su imagen global por tcticas que en el mejor de los casos son ineficaces.

Con cerca de 150.000 afiliados, la APA es el cuerpo ms grande de psiclogos en el mundo. A diferencia de la Asociacin Mdica Americana y de la Asociacin Psiquitrica Americana que, desde 2006, han barrido totalmente a los doctores que hayan participado en torturas, la APA contina permitiendo que sus miembros intervengan en los interrogatorios de detenidos, alegando que su presencia garantiza interrogatorios seguros y previene abusos.

La Dra. Jean Maria Arrigo, una de las tres miembros civiles del grupo de trabajo PENS 2005, cuya tarea fue considerar la conveniencia de la implicacin de psiclogos en mtodos speros de interrogatorios, asegur que las conclusiones de ese grupo de trabajo fueron adulteradas en los niveles ms altos del departamento de Defensa.

Citando una serie de irregularidades que incluyen la rapidez, la intimidacin y el secreto, Arrigo afirm que el grupo de trabajo estaba lejos de ser equilibrado o independiente. Inform que el presidente de APA Gerald Koocher ejerci un fuerte control sobre las decisiones del grupo de trabajo y censur a los disidentes. Seis de los diez miembros fueron ubicados en altos puestos en el DOD (Pentgono), en atencin a que representaban claramente las decisiones que ya haban sido tomadas. Estas fueron: a) la adopcin de una definicin permisiva de la tortura en la ley de EEUU, en comparacin con la definicin terminante del derecho internacional, y b) participacin de psiclogos militares en los apremios de los interrogatorios.

Muchos psiclogos molestos insisten en que la poltica de la APA ha hecho de la organizacin un estandarte de la tortura.

En la convencin anual de APA, en agosto de 2007, los miembros presentaron ante el Consejo de Representantes de la APA una enmienda a la moratoria de su resolucin:

"Se resuelve que los objetivos de la APA consisten en el progreso de la psicologa como una ciencia y profesin y como medio de promover salud, la educacin y el bienestar. Y por lo tanto, la actuacin de psiclogos en los apremios en que se priva a los detenidos de la adecuada proteccin de sus derechos humanos se deben limitar, como personal de salud, a la disposicin del tratamiento psicolgico".

El consejo vot de manera aplastante por el rechazo de esta medida que habra prohibido participar a sus miembros en interrogatorios abusivos de detenidos.

En una encendida reunin de profesionales que sigui a la convencin, atestiguaron docenas de psiclogos enfurecidos. Entre ellas, el Dr. Steven Reisner, miembro de la Coalicin para una APA tica, preguntaba por qu el Consejo de Representantes vot por rechazar la moratoria en una clara contradiccin con las convicciones de una vasta mayora de la membresa de APA.

Reisner realz la carencia de estndares ticos esenciales en esa asociacin y entre sus miembros. "Esto va a la esencia de quines somos como psiclogos ticos. Si no podemos decir No, no participaremos en interrogatorios realizados en sitios negros de la CIA, pienso que tenemos que preguntarnos seriamente qu somos como organizacin y, para m, cul es mi lealtad a esta organizacin, o si puede ser que tengamos que criticarla desde afuera por este motivo".

Actualizacin de Mark Benjamin

Un mes despus de que Salon publicara "Los profesores de tortura de la CIA", Vanity Fair continu en julio de 2007 con un artculo profundo que igualmente revel cabalmente los pequeos detalles aportados por los psiclogos que ayudaron a crear el brutal programa de interrogacin de la CIA; un modelo que hizo metstasis en la baha de Guantnamo, Afganistn y en Iraq en lugares como Abu Ghraib.

Por diciembre, estaba iniciando para mis lectores un viaje al interior de los secretos sitios negros de la CIA, cuando Salon public la primera entrevista en profundidad con un ex preso de la agencia, Mohamed Farag Ahmad Bashmilah. Bashmilah incluso describi framente la esterilidad de su celda. El hombre del Yemen al parecer fue culpable nada ms de haber estado en el lugar incorrecto en el momento indebido: la CIA lo solt despus de agotadores diecinueve meses de encarcelamiento. "Cada vez que vea una mosca en mi celda, me llenaba de alegra", me dijo, hablando de la privacin sensorial machacante y el aislamiento. "Deseaba ser como ella y deslizarme por debajo de la puerta, pues no sera encarcelada".

El 22 de abril 2008, el Washington Post public un artculo sugiriendo que el gobierno de EEUU fue mucho ms all que abusar de los detenidos sometindolos a posiciones estresantes, privacin del sueo y humillacin sexual y pudo haber recurrido a drogas alteradoras de la mente para desorientar a fondo a los presos. De alguna manera, pareca que la agencia crey que al exprimir as a los detenidos sacara afuera informacin confiable. A fines de ese mes, los senadores Joe Biden, Jr. (demcrata por Delaware), Carl Levin (demcrata por Michigan), y Chuck Hagel (republicano por Nebraska), preguntaron a los inspectores generales del Pentgono y la CIA que le dieran un vistazo a la historia.

En mayo de 2008, el inspector general del ministerio de Justicia lanz una separata del informe demostrando que durante aos los agentes del FBI se haban quejado de las tcticas speras de interrogacin empleadas por la CIA y el Pentgono. Esa preocupacin cay en los odos sordos del Consejo de Seguridad Nacional.

Sera grandioso decir que al final prevalecer la justicia. Sin embargo, cuando aparece la tortura, la mayora de los esfuerzos del Congreso para observar el comportamiento de la CIA y de los militares en el mejor de los casos han sido anmicos.

A la hora de escribir estas lneas, el Comit de las Fuerzas Armadas del Senado todava examinaba por lo menos en el papel las actividades de James Mitchell y Bruce Jessen, los dos psiclogos que primero identific Salon acusndolos de ayudar en la reingeniera de las tctica ideadas por el gobierno para ayudar a los soldados de lite a resistir la tortura en las tcnicas de interrogacin. El Comit Judicial de la Casa de Representantes est indagando esto tambin.

Pero pocos esperan que alguna persona de la administracin sea conducida delante de cualquier clase de tribunal. Pocos expertos piensan que la justicia ser servida, con una Casa Blanca completamente convencida de que el abuso es una tctica eficaz de interrogacin e, igualmente, en la confianza de recibir proteccin de quienes estn involucrados. Eso va para los psiclogos que instalaron el programa diablico y quienes les dieron la autoridad para llevarla a cabo.

Mdicos para los Derechos Humanos han sido perseguidos constantemente en esta historia. Usted puede aprender ms sobre esta organizacin y descubrir cmo puede implicarse, visitando http://physiciansforhumanrights.org/


Fuentes:
Salon.com, June 21, 2007
Ttulo: The CIAs torture teachers
Author: Mark Benjamin

Vanity Fair, July 17, 2007
Ttulo: Rorschach and Awe
Author: Katherine Eban

Democracy Now! August 20, 2007
Ttulos: American Psychological Association Rejects Blanket Ban on Participation in Interrogation of U.S. Detainees, APA Interrogation Task Force Member Dr. Jean Maria Arrigo Exposes Groups Ties to Military, Dissident Voices: Ex-Task Force Member Dr. Michael Wessells Speaks Out on Psychologists and Torture, and APA Members Hold Fiery Town Hall Meeting on Interrogation, Torture

Estudiantes investigadores: Dan Anderson, Corey Sharp-Sabatino, Lindsey Lucia y Andrea Lochtefeld
Evaluador acadmico: David Van Nuys, Ph.D.

Ttulo original: APA Complicit in CIA Torture
Traduccin: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)



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